Sintéticos pero exhuberantes a su modo, influidos por Wire pero sin sobrecarga intelectual. Soleados, energéticos, claros e inteligentes, los Eddy Current refuerzan el prestigio de Australia como primera línea del Rock&Roll de guitarras con dos discos perfectos en su frugalidad (en especial su último y ajustadamente titulado "Primary Colours"). No les pidas reflexiones sesudas, pero no dudes de su agudeza y su efectividad. Al habla Eddy (guitarra)
KAPUT- Las dos primeras bandas que se me vienen a la cabeza al escuchar «Primary Colours» son Wire y The Celibate Rifles (en particular el álbum «Roman Beach Party»). ¿Qué opinais? También escucho un eco de los Meat Puppets en canciones como "Wrapped Up"...
Eddy- Definitivamente Wire son una influencia. Los Celibate Rifles, menos. Yo soy el único de la banda que tiene un disco suyo y no es «Roman Beach Party», ¿debería solucionar eso? una buena banda,. sin duda, pero lejos de ser la favorita de ninguno de nosotros. «Wrapped Up» fue probablemente como un intento fracasado de copiar a The Clean.
K- Hay muchas buenas bandas australianas de guitarras. ¿Qué os hace distintos dentro de un sustrato tan rico?
E- No estoy seguro. En realidad intento no analizar porqué mi banda hace lo que hace y porqué gustamos a la gente. Creo que cuanto menos consciente sea de todo eso, mejor. Espero, sin embargo, tener canciones, tocarlas bien y que eso sea lo que le guste a la gente. Creo que desde el principio quise asegurarme de que la única razón por la que a la gente le gustase o no la banda fuese esa, la música, pese a las portadas bastante anodinas. En cuanto a la imagen, es una parte importante en algunas bandas: Devo, Kiss, etc. pero sin buenas melodías no sería suficiente.
K- Parece que vuestras historias tratan de la vida de la gente común, sus alienaciones, alegrías y tristezas: levantarse cada lunes («Sundays Coming», «Get Up Morning»), la televisión ("Colour Television"), las indecisiones (Wich Way To Go»), relaciones personales, etc... ¿Es un diario personal o sólo observación del entorno?.
E- Estamos lejos de lo político, un poco más cerca del Rock&Roll adolescente. A Brendan le gusta cantar sobre lo que tiene en la cabeza, simplemente la confusión diaria y la esperanza y el amor que probablemente existen en los cerebros de casi todos. observación del entorno es probablemente una manera perfecta de describirlo.
K- ¿Qué significa para vosotros la palabra «punk»? ¿Sois un grupo punk?
E- Significa un tipo de música hecho principalmente entre el 76 y los primeros ochenta y que todavía permanece en diversas formas. realmente no me trago la idea de que todo el mundo desde jesús hasta Jerry lee Lewis era punk porque se rebelasen y mandasen a tomar por culo a la peña. Estoy seguro de que hay metaleros, tipos clásicos, etc, que se han rebelado de manera igualmente firme y han hecho las cosas a su modo. No tiene mucho sentido para mí ver al punk de esa manera. Considero que Eddy Current es una banda de Rock&Roll.
K- Vuestra música me transporta a un lugar soleado junto al mar. ¿Cómo influye el lugar en qué vivís sobre vuestra música?
E- Quizá sea por el vídeo y pienses que lo que los australianos hacemos todo el tiempo es estar de fiesta en la playa bebiendo birras! Todos crecimos en el lado costero de la ciudad, como a una hora del centro. No creo que eso haya tenido tanta influencia ya que la mayor parte de la buena música que he escuchado apareció después de que nos mudásemos más cerca del centro. Es seguro que ser de Melbourne no influye. Es el lugar donde hemos pasado nuestros buenos y malos momentos, comprado nuestros discos, tenido nuestros amigos y familias e ido a ver a otras bandas así que sería naive pensar que no nos ha influido e inspirado nuestra música.
K- ¿Hay alguna explicación lógica para la enorme cantidad de buenas bandas de Rock&Roll que han salido de Australia en los últimos treinta años?
E- No estoy seguro, creo que es como cualquier otro lado, con muchas bandas buenas y otras no tanto. Quizá tu estás llegando a las buenas, que son filtradas hasta tu lugar. Una vez dicho esto, tengo un cierto orgullo nacional sobre ciertas bandas que salieron de aquí y me doy cuenta de que Australia, especialmente hace treinta años, debió ser un lugar bastante único donde se crió algo muy particular. Sin embargo el mundo se va haciendo más pequeño y no creo que esa cultura única y aislada siga existiendo hoy.
K_ ¿Es fácil crear una canción simple y perfecta como «Wich Way To Go»?
E- Ja. Gracias. No puedo hablar de la letra. Cuando escribí la música estaba escuchando «Better off Dead» de La Peste y pensé que me iba a quedar en casa hasta que compusiese una canción mejor que aquella. No se si lo conseguí. Cuando la lleve al ensayo, brendan ya tenía escrita la letra, que es como un himno y todo se hizo muy rápido. Recuerdo haber pensado que era bastante buena y uno de los mejores riffs que he compuesto.
K- ¿Cómo componeis?
E- Brendan tiene mogollón de letras en cuadernos y normalmente yo inicio una melodía y el intenta ajustar sus letras a ella. Si suena bien lo trabajamos un rato, si no, lo olvidamos. Normalmente no tardamos más de diez minutos en decidirlo...
K- ¿Cuáles son vuestras bandas australianas favoritas de ahora mismo?
E- UV Race, Super Wild Horses, The Twerps.
K- ¿Qué tal los Ooga Boogas? Su disco es también magnífico.
E- Ahí estoy sólo yo. Y gracias. Es divertido estar en esa banda. Es un asunto bastante distendido y quedamos a tocar siempre que se puede. Estoy bastante contento con el disco y espero que podamos hacer otro en algún momento. Nuestro nuevo sonido consiste en baterías electrónicas y baladas épicas con sintetizadores.
K- ¿Cuáles son tus primeros recuerdos musicales?
E- Escuchar a Rod Stewart y kiss de manera fanática desde los dos años. todavía sucede, sobre todo en lo referente a Rod Stewart.
K- ¿Planes inmediatos?
E- Otro LP, algunos singles, algún pequeño tour por aquí y al menos uno fuera. Si todo va bien, estaremos preparados para volver a grabar en un par de meses.
(Entrevista realizada por Manuel beteta con el ocasional auxilio de Luis Boullosa y publicada en la revista Ruta 66 en su número de Marzo 2011. Los artículos dedicados a la banda en este vuestro blog podeis buscarlos AQUÍ)
Heterodoxos del punk, los Eddy Current proponen una inteligente combinación de espontáneos riffs con sabor a garage y una voluptuosa, por brutal, sección rítmica, todo amenizado por un idiosincrásico vocalista de comportamiento exuberante sobre el escenario capaz de obtener una (divertida) letra sobre no tener saldo en el cajero automático. No es de extrañar el colosal impacto que han tenido en la escena australiana del revival punk y garage del año pasado. En la actualidad es la banda aussie más reconocida internacionalmente. Hemos entrevistado al cantante Brendan Huntley (aka Brendan Suppression) y al autor de tan distinguidos escupitajos a los volúmenes de la Teoría Clásica de la Guitarra, el killer Mikey Young (aka Eddy Current).
Cuando estuve en Australia observé que Melbourne es culturalmente más activa que Sidney. ¿Cómo afecta ese entorno cultural a vuestra música?
Estás en lo cierto sobre Melbourne, pero puedo estar siendo parcial en esto. Tenemos suerte de vivir aquí por los locales y bandas que hay. Es difícil decir como esto afecta a nuestra música porque nunca he vivido en otro lugar, pero no tengo duda de que la gente que he conocido y las bandas que he visto aquí han tenido algún efecto sobre la manera en que sonamos.
Vuestras letras tienen mucho tono vital frente al nihilismo punk. ¿De dónde sale esa capacidad para capturar escenas cotidianas como levantarse por la mañana o comerse un helado?
Supongo que viene porque tratamos de transmitir una visión o un mensaje de manera tan simple como sea posible y así dejar espacio al oyente para tener su propia opinión sobre el significado de la canción. Eso también me deja espacio para seguir sintiéndome motivado con los temas.
Los discos parecen grabados en un ensayo informal. ¿Seis horas son muchas para grabar un disco? ¿Cómo definirías tu evolución en términos de grabación.
Es tiempo de sobra. Somos mejor cuando se nos captura lo más en directo posible, la manera más fácil es tocar juntos en una habitación y grabarlo de manera simple. Siempre quise que nuestros discos sonaran como una banda tocando en una sala de estar, sin que se notase la producción. De esta manera podrán seguir sonando bien los próximos años. El nuevo LP fue grabado de la misma manera que el primer 7". Sólo espero haber mejorado en el modo de capturarlo. Era un poco novato cuando empecé. Años de prueba y error me han ayudado a encontrar lo que quiero.
No os encerráis en la estructura típica del punk, experimentáis mucho. En «I Admit My Faults» alcanzáis los seis minutos con partes instrumentales. ¿Hay una forma diferente de trabajar para crear este tipo de canciones o vienen de la misma manera que las del pop?
Todo es bastante inmediato. Escribimos bastante rápido e instintivamente sabemos qué canciones deben permanecer cortas y cuales deben derivar y ser menos estructuradas. Cuando tengo una idea para una canción la traigo, en otras empezamos a improvisar sobre idea y vemos a donde va. No trabajamos duro con las canciones. O encajan de manera instantánea o se descartan.
El bajo de Rob Solid suena a un motor diésel bombeando, como un corazón de vaca. ¿Por qué le dais tanta importancia a la sección rítmica?
Extremadamente importante. Para mí, el bajo y la batería guían a la banda. Ellos llevan la canción, mantienen la intensidad y tensión, lo que nos deja a Brendan y a mí libres para actuar con más de relajación. Golpear algunas notas equivocadas, cantar en algunos espacios equivocados… podemos permitirnos muchas más cosas teniendo a esos tipos detrás. Me gusta que el sonido de bajo de Brad sea bonito, rizado y lleno, porque el sonido de mi guitarra es muy agudo. Actúa más como una segunda guitarra y llena un montón de frecuencias.
Mikey, también tocas la guitarra con The Ooga Boogas, UV Race, Brain Children y has producido a The Twerps. ¿A qué se debe ese frenético ritmo?
Me resulta más fácil permanecer fresco si dedico tiempo a otros proyectos y sonidos. Brain Children es un proyecto solo de estudio, más electrónico, que hago con un amigo. No es un rollo de directo. UV Race no es realmente una banda en la que yo esté. He tocado teclas y guitarras con ellos ocasionalmente pero no toco de manera habitual. Son mis mejores amigos y grabo sus discos. Ahora estoy ocupado con Total Control, algo que hago con Dan y Al, de UV Race y con mis colegas James y Zephyr. Hemos sacado algunos singles, tocado algunos bolos y estamos a punto de grabar un disco. Me encantan toneladas de música distinta, así que me resulta cojonudo poder intentar cosas diferentes con gente diferente. Ninguna de las bandas en las que estoy está preocupada con tener una carrera, así que es fácil que sigan siendo divertidas y no hay presión para estar tocando todo el rato.
¿Cómo ha sido la gira por Estados Unidos? ¿Por qué rechazasteis tocar en el festival SXSW?
Fue fenomenal. Ni un mal bolo y tocamos con algunas de mis bandas favoritas. Somos afortunados por haber podido girar y tener buena respuesta del público. No es fácil girar por Estados Unidos pero a nosotros nos ha ido bien. No tocamos en el SXSW por cuestiones de tiempo. Nos era más sencillo ir en junio. Pero aún así, no sé si hubiera disfrutado de ese tipo de experiencia. Sentíamos que lo pasaríamos mejor si íbamos a tocar cuando las cosas estuviesen un poco menos enloquecidas allá abajo.
Una de vuestras bandas favoritas es Devo. ¿Cómo fue la experiencia de conocerlos y tocar con ellos?
Muy bien. Podría haber dejado la música después de aquellos conciertos y quedar completamente satisfecho. Lo mejor de todo fue que no nos decepcionaron en directo. Suenan más duros y más indomables que en disco y en ningún modo parecen una banda cuyo mejor momento haya quedado atrás. Conseguí un póster cojonudo firmado por ellos y les conocí, pero estaba nervioso y no dije nada que fuera remotamente interesante. Sin duda, fue uno de los momentos álgidos de mi vida.
Mencionas a Devo, Wire o The Clean como influencias musicales. ¿Qué elementos compartís con esas bandas? ¿Quizá la síntesis y la simplicidad? ¿O la búsqueda de un lenguaje más articulado y complejo a través de la simplicidad?
Escucho muchos tipos diferentes de música, pero esas bandas son las que han tenido un efecto en la manera en la que compongo para ECSR. Esas y otras como The Monks, The Feelies, X, The Troggs y montones de kraut que me gustan tienen en común un buen sentido de la repetición y la economía. Me impresiona la música que solo añade lo que es necesario y excita a través de la dinámica, la repetición y la paciencia.
¿Influencias no musicales?
Me gusta leer, el sol, la comida y la gente simpática, pero no tengo ni idea de cómo influye eso en la música que hago.
En la época hardcore la gente componía canciones igual que pensaba, rápido, directo al grano. ¿Consideras que la manera en que la gente compone es un reflejo de la manera en que piensa, de cómo funciona su cerebro?
Supongo que la manera en que funciona mi cerebro influye en mi forma de componer, pero nunca he tenido otro cerebro que éste, así que no puedo comparar mucho. No soy de esos tipos rápidos y directos al grano. Me siento relativamente lento y felizmente vago muchas veces. Tampoco creo que los diversos proyectos en los que estoy envuelto suenen muy similares entre sí. ¡Mi cerebro debe estar bastante descuartizado! La manera en que hago música es una reacción a la gente con la que toco. Quiero implicarlos, quiero que la disfruten, así que trato de escribir cosas teniéndoles en mente.
Una vez calificaste tus letras como "observación social". ¿Qué viene después de la observación? ¿La acción?
Sí, acción me suena bien. Ver, pensar y hacer. Lo que me venga a la cabeza en un momento de inspiración lo escribo. Es una terapia para mí.
Decís que sois una banda de rock&roll, pero ¿qué significa ser una banda de rock&roll para vosotros, hoy?
No significa nada para nosotros. Es sólo un modo fácil de explicar sónicamente lo que hacemos. Un bonito término genérico para explicar a la gente cómo sonamos.
Cada vez sois más grandes en Australia. ¿Cómo lo lleváis?
Una buena boca a oreja de nuestros directos ha ayudado a través de los años. Nuestros discos y canciones son decentes, somos gente maja, abordable y es fácil identificarse con nosotros. Ha sido una evolución lenta y bastante natural, la gente respeta eso y se alegra de nuestro éxito. Nos hemos apañado bastante bien con lo de la popularidad. No ha cambiado la manera en que hacemos discos o conciertos. Es más difícil tocar en locales pequeños, que nos encanta, pero es una gran oportunidad tocar en grandes festivales. Yo lo llevo algo peor, y quizá esa es la razón para escaparme de vez en cuando y emplear tiempo en bandas menos conocidas. Me ayuda a mantenerme cuerdo.
La imagen que transmitís es limpia y positiva lejos de la oscuridad que hay en algunas bandas. ¿Hay un lado oscuro en ECSR o sois como parecéis, unos chavales buenos y llenos de energía que tocan juntos?
Todos tenemos malos días y pasamos por etapas jodidas, pero en general somos gente optimista y bastante estable. Nuestro sonido e imagen son una representación perfectamente ajustada de nosotros mismos. Somos gente normal, con familias que se quieren, lugares decentes para vivir y dinero suficiente para vivir, comer y beber confortablemente. Estamos lejos de ser oscuros y problemáticos, así que sería incorrecto que nos presentásemos como almas torturadas.
¿Bandas nuevas australianas que os hayan impresionado últimamente?
Kitchen's Floor, Divorced, Bitch Prefect y Lower Plenty.
El video y la canción «Rush to relax» parecen una crítica al estilo de vida actual que aumenta la ansiedad de la gente. El ambiente es siniestro, lejano a vuestro aspecto habitual. ¿Es un punto de inflexión en vuestro trabajo?
Era representativo de nuestros sentimientos en ese momento, que probablemente fuesen similares a los de mucha otra gente. El sentimiento de que la vida te sobrepasa, de que no tienes tiempo para sentir que estás llegando a la cima de las cosas, de no tener tiempo para disfrutar de la vida, vivir como si estuvieses en una carrera. La idea para el clip llegó instantáneamente, no lo pensamos mucho. Sólo queríamos equilibrar los momentos de diversión playera de nuestro anterior video con algún tipo de película hermana, pero del lado depresivo del asunto. Tratar de expresar el no ser capaz de separar trabajo y juego, de preocuparse cuando no deberías. De perder de vista lo que tienes justo frente a ti.
El nombre de la banda se traduce como Dispositivo de Reducción de Corrientes Parásitas, nombre que tomaron de un catálogo de material electrónico. Brendan Huntley es escultor, explora alegrías, miedos, pensamientos, observaciones de la vida y los plasma en jarras, tazas, salseras y vasos. Ha realizado varias exposiciones en Australia. Su inimitable estilo puede verse en la portada del 7" That Time Of Day. Asegura que siempre actúa con los guantes puestos porque le da confianza.
(Entrevista con Rob Younger, vocalista y lider de THE NEW CHRISTS, miembro original de RADIO BIRDMAN y tipo peculiar donde los haya. Publicada originalmente en el número de junio de la revista RUTA 66 y realizada por MANUEL BETETA y LUIS BOULLOSA La mayor parte de la indagación sociológica proviene de Mr. BETETA, porque como es sabido, a BOULLOSA le va más la metafísica. Los Christs fueron MUY grandes en algún momento del pasado -para mí, bastante más que los Birdman-, y quien quiera comprobar si siguen en forma -hace un par de años lo estaban- puede hacerlo el 16 de este mes en Madrid en la sala EL SOL)
-El rock&roll pierde su efecto revolucionario y contracultural frente a otros estilos como el hip-hop, rap o pop. ¿Crees que estamos asistiendo a su defunción o por lo menos a su transformación en un estilo minoritario residual?
Para mí, y dentro de mi experiencia, el rock&roll siempre ha parecido un negocio. Gente mayor lo llevaba todo: los DJs eran mucho más viejos que su audiencia, los músicos también, la música era vendida a los chavales por gente mayor que ellos que veía ver el dinero que se podía ganar con ello. Si las ideas contraculturales y revolucionarias afloran y crecen en un clima como ése, es que tienen que ser ideas poderosas que mucha gente puede seguir. Normalmente el negocio simplemente trunca lo provocativo, que es digerido y diluido por cualquier sistema existente, como sucedió con el punk. Probablemente algún rock&roll era un buen acompañamiento musical para lo que se dio en llamar revolución en los últimos años sesenta, pero se trata principalmente de entretenimiento. Sí, el rock&roll tiene que morir como una fuerza cultural de primer orden. Podrá existir como un interés minoritario durante mucho tiempo, pero la suerte está echada, como se suele decir. Odio el rap, pero es el que carga con el peso ahora.
-Tradicionalmente, el rock&roll siempre ha estado más apegado ideológicamente a la izquierda. ¿Crees que el declive del rock&roll tiene algo que ver con el agotamiento de ideas de la izquierda y el giro brusco en su discurso?
Los músicos, y generalizo mucho aquí, tienden a estar más interesados por las humanidades, ya sabes, temas sociales que implican asuntos sobre la paz, derechos civiles y esas cosas, y por ello deduzco que tienen un corazón más cálido que la gente de ideas conservadoras, así que ese aspecto podría tener alguna influencia. Pero, ¿dices que esas ideas de izquierda están empezando a agotarse? No lo sé. Son los intelectuales y los teóricos los que a menudo proclaman que el verdadero rock va sobre coches, nenas… cualquier cosa excepto temas serios. Eso no es intelectual, es falso. El rock&roll inicial era consumismo y amor: tener coches chulos, llevarte a la chica o chico más mono, ropa: ‘’Don't step on my blue suede shoes’’. Vale, ese podría ser un tema mayor, como la libertad personal, metafóricamente. En todo caso, no hay gran cosa de la izquierda política en los coches y las chicas. Si no hubiese sido por los Beatles no creo que el rock&roll hubiese continuado hasta hoy. Hicieron que la música rock fuera más esencial para la vida de la gente. Da igual si te gustan o no, sin ellos no habría rock&roll hoy. Olvídate de la erosión de la izquierda. Para mí no significa nada en un contexto rock. En todo caso, podría no ser cierto. La izquierda podría estar sana y salva, escondiéndose en un lugar distinto. Como los libros. Personalmente, no sé donde se encuentra su discurso de revolución en mi colección de discos. ¿Dónde encajan los Ramones con esta línea de pensamiento? ¿Qué hay de su política? Johnny era republicano y se supone que los Ramones son la quintaesencia del más puro rock&roll.
-Las enigmáticas portadas de The New Christs son como una forma de anti-arte. ¿Una forma de expresar tu disidencia frente al negocio musical?
La mayor parte de las portadas han sido diseñadas por mí, pero arregladas por alguien con el equipo necesario y con ojo para refinar una idea gráfica buena y hacerla mejor. No son una respuesta a las estilosas y coloridas portadas de otras bandas; de hecho, veo grandes portadas constantemente que me hubiese gustado usar para nosotros. Me gusta mucho intentar capturar el ambiente que está relacionado con el tono de los temas. No tengo un concepto de cuales son las tendencias dominantes de la industria en este sentido. No intento sonar reaccionario, sencillamente no me acerco a la música con un punto de vista anti-sistema. Quizá simplemente soy así y hago lo que hago y pienso como pienso, y me da igual si algo parece anti esto o anti aquello. Mi portada favorita de los Christs es el sencillo «Headin’ South». Es una foto tomada en el retrete de chicas del Trade Union Club, una sala de conciertos fenecida hace tiempo, y se ve un lavabo con lo que parece sangre yéndose por el desagüe. Siempre lo vi como una metáfora de nuestra gran carrera en la música.
-El punk en general, y Radio Birdman en particular, utilizó la estética de la guerra. Creo que se utilizaba esa potencia visual para agruparse alrededor de una idea y entrar en oposición con la hegemonía cultural, social y política. ¿No es paradójico que siendo el rock&roll el que modificó la conciencia colectiva ahora se muestre pasivo viendo como el colectivo modifica su espíritu?
Radio Birdman tenía un símbolo que representaba a la banda. Y me gustaba la idea. Yo puse lo del uniforme pero fue una mala idea de cojones. Me desagrada nuestro abuso de temas militares, especialmente en canciones, y desearía no haber ido allí jamás. Nuestro póster de la blietzkrieg era un gran diseño, pero me hubiese gustado que nuestra estética de guerra hubiese acabado allí. Se hizo demasiado literal para mí, y se convirtió en un gran lastre en torno a la banda. He estado defendiéndome de preguntas sobre si era un nazi desde entonces. Para mí, el rock no es excitante si no hay corrientes y modas. El mejor rock nació de una moda, aunque haya notables excepciones. ¿Qué pasa con el rollo mod, punk o psicodélico? El rock florece cuando hay una escena. El negocio llega y lo jode en algún momento, pero es divertido un tiempo. Estoy empezando a sentir que hay un mundo entero de pensamiento del que no me percataba.
-La rebeldía ha pasado de ser acción a una moda, incluso Johnny Rotten o Iggy Pop anuncian bebidas y mantequilla. ¿Crees que se podría relanzar el rock&roll si vuelve a tomar activamente partido, en forma y fondo, intentando romper el pensamiento único que desde la clase política se nos impone?
No, no puede ser relanzado. Es aquello en lo que se ha convertido y puede ser otra cosa en el futuro, pero eso no implicará necesariamente que tenga de nuevo la pureza original, a menos que aceptemos que es simplemente, definitivamente, entretenimiento, y que sólo tiene que tener un buen ritmo y una melodía chula, porque bailar y cantar son en sí mismos liberarse, y ahí es donde yo encuentro mayor disfrute en el rock&roll. Si hay ideales más altos retratados en la música, ¡bien!, pero no los pido. La canción «New Race», de Radio Birdman, fue usada en un anuncio de Toyota en Estados Unidos. No supimos nada hasta que ya estaba en el aire, pero cogimos el dinero. Admiro a cualquiera que rechace que su música se use para apoyar productos, especialmente cuando son pobres.
-¿Qué contiene el anunciado box-set de Radio Birdman?
Creo que ese box-set son reediciones remasterizadas de los álbumes originales más un directo de nuestro ultimo concierto en Australia en 1978, el que dimos antes de largarnos a Inglaterra y separarnos por primera vez. Me han dicho que suena muy bien. En realidad no tengo nada que ver con esto. Dejé la banda hace unos años, cuando nuevamente se desmoronó la relación, y siento muy poco cariño por los viejos tiempos.
-Bang! Records va a publicar en un doble vinilo con sonido remasterizado Lower Yourself con bonus. ¿Hay más material inédito de The New Christs? ¿Hay algún concierto grabado que pueda ser publicado algún día?
Bang! está haciendo un buen trabajo con Lower Yourself. La remasterización para vinilo suena bien, la portada mola, y los tres bonus encajan bien; son tan buenos como el resto del material. No hay más directos antiguos, pero grabamos el bolo del pasado sábado noche en el legendario Excelsior porque lo cierran. Y fue muy bueno. Personalmente, no me interesan mucho los discos en directo. Si hablas con la mayor parte de fans del rock te dirán que Get Yer Ya-Ya's Out! y Live at Leeds son los únicos grandes. Creo que The Greatest Show on Earth de Jerry Lee Lewis es el mejor que he escuchado. Escucha «High Heel Sneakers».
-Hay algunas nuevas bandas en Australia que son muy grandes como The Drones, The Kill Devil Hills o Eddy Current Suppression Ring. ¿Conoces lo que hacen? ¿Hay una línea que una los Birdman o Christs con esta gente?
No conozco a ninguno de ellos personalmente. Ni siquiera sabía que Kill Devil Hills fuesen australianos. Puedes ver que no estoy puesto en la escena. Me gustan Eddy Current y los Drones son populares aquí. Musicalmente no creo que tengan mucho en común con The New Christs; son más pesados, comparados con nuestro estilo pop/rock, más liviano. Conozco sobre todo Havilah, parece que está bien, pero en general simplemente admiro su compromiso con las canciones, y me gusta mucho su portada, y Gareth parece ser un tipo inteligente y con sentido del humor. Lo vi en Rockwiz, un concurso de televisión de aquí. No sé si existe esa línea. Tendrías que preguntarles a ellos, pero lo dudo.
-Has producido a muchas bandas y recuerdo que dijiste que estabas muy orgulloso de tu trabajo con The Died Pretty. ¿Cómo te defines como productor en términos de estilo y tratamiento sonoro?
Estoy orgulloso de estar asociado con la que pienso que era la mejor banda australiana de todos los tiempos, especialmente en directo. Se puede pensar que es una afirmación demasiado atrevida, pero ahí está. Estaba con ellos en el estudio tratando de mantener una atmósfera en la que ellos pudiesen trabajar bien, y arrancarles una buena interpretación. Las canciones eran siempre estupendas y hablan por sí mismas. La banda tenía carisma y vestían muy bien, algo que siempre he encontrado importante. No tengo un estilo de sonido como tal. Me apoyo mucho en el ingeniero y en el sonido del estudio. Un productor necesita tener una visión general de las canciones como un cuerpo de trabajo unificado y mantener eso en mente.
-¿Es tan gratificante como componer canciones y tocarlas?
Si escribo algo bueno, el mundo parece un lugar mejor, las flores huelen mejor y yo me pavoneo como si fuera el rey de toda esta mierda. No pasa a menudo. Tocar tus canciones en directo es estimulante para mí. Me divierte grabar y producir a bandas, pero no me gusta grabar mi propia voz. Eso es un coñazo.
-¿Es difícil envejecer en el negocio de la música? ¿Cuál es tu consejo para sobrevivir en él?
Es duro envejecer en cualquier contexto, pero desde luego, el mundo de la música es bastante implacable. Muchos alargan su impacto inicial durante demasiados años. Yo no, desde luego. Imagínate lo duro que puede ser para una mujer. Tradicionalmente, se les pide que parezcan atractivas hasta el día en que mueran, incluso entre la peña alternativa, supuestamente inteligente. Ser viejo en la música va de tener un aspecto penoso, perder tu chispa y estar por ahí demasiado tiempo. No puedo ofrecer ningún consejo sobre supervivencia en el negocio musical excepto sugerir que no puedes esperar molarle a la gente si no tienes algo especial propio, como en el talento. Desde el momento en que la mayor parte de los músicos piensan que son un regalo de Dios para el mundo de la música, está claro que van a acabar decepcionados.
-¿Cuál es la función del artista en el mundo hoy en día? ¿La gente común percibe esa función?
Ofrecer lo que ellos consideren trabajos de belleza, cualquiera que sea el medio, como reflejos de la vida y del mundo. No necesito tener una base práctica. Es la misma función de siempre. La belleza no es siempre bella, por supuesto. Gente común suena un poco elitista, de algún modo, pero si te refieres al habitual borrachuzo de la calle, mayormente no. Pero eso no importa. Nada que sea interesante es llamativo para todo el mundo. Está ahí para aquellos que lo reconocen.
-No publicas discos con frecuencia. ¿Te es difícil escribir canciones?
Escribir canciones no es algo que me venga muy naturalmente, pero cuando algo bueno aparece en mi cabeza, lo agarro. Mis temas están limitados a mierda como la hipocresía, la mía y la de otros, la inacabable capacidad de los humanos para la crueldad, las promesas rotas, ataques de la autoridad, ciertas ex novias que aún se merecen una buena patada e infidelidades sexuales. Cuando no me meten mucha prisa escribo mejores letras, pero no hago nada cuando no hay un disco por grabar. No toco la guitarra bien, pero al menos soy capaz de cogerla y juntar unos cuantos acordes aquí y allá. Es en las melodías en lo que realmente quiero mejorar.
-¿Qué piensa de sonidos globalizados como el hip-hop soul, el new jack swing, el G-funk o el jazz-rap? ¿Por qué se tiende a mezclar lo puro? ¿Por supervivencia del género?
Todo eso es mierda. No tengo ninguna cercanía con esos géneros, subgéneros o lo que sean. El rap, bajo cualquier disfraz, es un puto aburrimiento. No hay melodía y todo me suena igual. Creo que el rock&roll estará por aquí mucho más tiempo que el rap. Y ambos estarán aquí mucho más tiempo que yo. La hibridación de formas musicales es natural, supongo, suaviza el aburrimiento, pero produce subgéneros terribles, estoy seguro de que el jazz-rap está hecho en el infierno. No lo he escuchado, sólo lo presumo. ¿Te acuerdas de la fusión? ¿Qué coño era aquello? Y odio que el término dance sea una forma de música por sí misma. Siempre pensé que el rock&roll ya es bastante bueno para bailar. Eso es algo que no me gusta de esta época: bailar ya no está en absoluto de moda. Incluso las mujeres son cada vez peores, pero por lo menos lo intentan
-¿Cómo definirías el concepto que hay detrás de The New Christs?
Somos una banda rock&roll para bailar y con pretensiones más altas en cuanto a pensamiento y sentimiento.
-Te vi en tu gira con Bad Music donde te acompañabas de miembros de Dimi Dero Inc. ¿Cómo fue la experiencia?
Muy divertida. Nos llevamos estupendamente bien y nos convertimos en una banda bastante decente después de tres bolos. Eran Dimi y Vinz (Dimi Dero Inc.), François Lebas (Fixed Up), y LoSpider (Jerry Spider Gang). Gente estupenda. Vinz, Dimi y yo haremos algo de ese tipo más adelante, este año, con dos guitarristas distintos que pronto anunciaremos. Así que nos viste en el Wurlitzer Ballroom. ¿Te acercaste a decir hola?
-Tocas en festivales europeos con bastante frecuencia. ¿Por qué Australia es el último rincón donde se factura hi-energy de calidad y Europa el principal consumidor?
Australia no es el último rincón de nada, amigo mío. Gracias a Dios hay gente en Europa que va a nuestros bolos. Tengo que preguntarte, ¿somos hi-energy? Suena como un evento de atletismo, de flexionar músculos y de público masculino masturbándose con solos de guitarra. Por supuesto, nuestros bolos tienen algo de eso también.
-¿Por qué Estados Unidos, que alumbró escenas como la de Nueva York a finales de los setenta o el punk/hardcore de Los Ángeles de los ochenta, mira ahora hacia el americana descafeinado, el country ramplón y otras soplapolleces?
No te involucres, las cosas son cíclicas. Esa mierda descafeinada que no te gusta será sustituida por alguna otra cosa, algo que espero que te guste. Te preocupas demasiado. Hablaste antes de ‘’tomar parte activamente’’, quizá tenga que empezar con menos teorías y más bandas nuevas con canciones guapas. No disfruté especialmente del hardcore de los ochenta de L.A. Demasiado golpearse el pecho y gritar, así que no lo echo de menos para nada. ¿Dónde estaba la melodía? Sin embargo me gustaban los Leaving Trains, pero no eran exactamente hardcore, sólo gente maja que rocanroleaba, como The New Christs.
Sotano, cripta, monstruo del pantano, vengador tóxico; muertos vivientes, sangre falsa, confusión sexual, humor de instituto. Pajas, acné. Fulgor amateur. Si eso no te va, olvida este disco, porque es lo más serie Z que me he echado a la cara en los últimos tiempos (desde «Forget About Never» de los Terminals, probablemente); un cavernícola petardo en el culo del Rock&Roll a mayor gloria de varias generaciones de freaks, esa saga de tarados irreverentes, cachondos mentales y bichos raros donde por derecho reinaban los Cramps (Bye, Lux). Y el caso es que, asumido el ejercicio de estilo, los Boogas -de Melbourne, con miembros de los estupendos Eddy Current Suppression Ring, The Onyas y The Sailors- se lo hacen con talento y deshinibida sorna. Una barbacoa de garage de ultratumba, esta vez al borde del mar, con temas hechos vuelta y vuelta y ración extra de guitarra achicharrante, ácida en su cabezona y abrasiva sencillez. Mola, esa devencijada épica de pulp trufada de robots, hamburguesas asesinas, descojones a costa del reloj biológico femenino («The Clock is Ticking») y demás majarada psicotrónica. Su tufo a cerveza y playa. Pero es que además, a despecho de su sana simpleza, cierran con una demostración de que, a poco que fuercen la máquina, son más banda de lo que pudiese parecer (los inesperados diez minutos cuarenta y cinco de «Kiss Your Rocks Goodbye»). La elección perfecta, chaval, si sigues empeñado en convertir tu mente en un cementerio nuclear donde Godzilla y tu abuela ensayan un borracho ballet de acartonada y tierna ferocidad. Digno empeño.// Edgar Allan Puke
La redacción de KAPUT, la revista hecha por gente con resaca para gente con resaca, acogedora playa de serrín para los náufragos del vermout, refugio de talentos oxidados y visionarios devorados por las moscas de retina, palacio para indigentes en el camino que va de la nada a ningún lugar y posada de enfermos luminosos, se siente orgullosa de anunciar la inminente salida de su sexto número, un nuevo compendio de bilis y despropósitos que incluirá entrevistas con Billy Childish (¿?), los inefables Lüger, Eddy Current Suppression Ring y Boris Sudjovic, reseñas de las más deliciosas defecaciones sónicas de los últimos tiempos, algo de activismo dadá y un par de escupitajos en la cara de nuestra época, ese autoindulgente páramo cerebral. Stay Tuned...
Por cierto, ya que esto va de feedback, se admiten sugerencias sobre bandas interesantes a las que entrevistar. Un poco de colaboración, hostias!
(Disclaimer: Serie de
reseñas diarias de viejos discos escogidos aleatoriamente de la colección del
autor. Escritas como ejercicio mañanero de reconexión neuronal, lo constatado en ellas es con toda seguridad
una deformación de la realidad, si tal cosa existe. Reclamaciones al maestro
armero).
Recuerdo ver a los Clorox Girls en directo en Madrid, en la
época en la que la mitad de mi generación aún tenía un fanzine. Fue en el
Siroco y antes del bolo los entrevisté para el mío, Kaput (cuando aún salía en
papel, bonita época la edad de piedra). El concierto estaba medio lleno y fue
la típica fiesta algo forzada de ruido, desbarre y agresión pop. Producido y
masterizado por Kurt Bloch en 2005 y con un artwork bastante horrendo, el disco
viene a ser lo mismo que aquella noche pero sin la gracia o desgracia del
directo: uno de esos ejercicios para supuestos punks a los que les cuesta
confesar que lo que les mola en realidad es esa entelequia llamada Power Pop
(Acepten ustedes a Graham Parker y a Joe Jackson de una vez, coño. O a Paul
Collins. O vayan directamente a los Exploding
Hearts, o a los Eddy Current Supression Ring, yo qué sé).
Empiezan despachando ramoneo abrasado y melódico, bastante
paladeable, y entran bien si vas en carretera, pero a mitad de metraje –y no es
que sea un doble conceptual, precisamente- se hacen reiterativos y uno se va a
la nevera a por unas cervezas y se olvida del tema. Usan bien sus dos trucos y
medio, es cierto, y tienen una crudeza sanota y playera, pero, en definitiva,
están a muchos kilómetros de sus referentes. Como recuerdo de una noche de farra, valen. Como single de cuatro
canciones, también. Más allá de eso nadie los va a recordar. O al menos yo no.
Lo que sí recuerdo, en cambio, es que mientras les
entrevistaba me llamó la atención la disparidad de visiones de los miembros y, simpáticos como eran, la muy diferente impresión que me provocaron. El bajista,
Colin Grigson, era claramente un hardcoreta más o menos concienciado
probablemente adicto a la cafeína (All, Descendents & Co.), quizá algo
incómodo por ser hasta cierto punto un secundario en la banda. El cantante,
guitarra y compositor de casi todo, Justin Maurer, en cambio, parecía un chulopiscinas
de L.A. que matase el tiempo concedido bebiendo birras y metiendo bulla antes
de acabar trabajando en la empresa de papá y ganando una pasta. El batería era
batería y no participó apenas en la conversación: aunque teóricamente estaba
allí, era probablemente un holograma. Por supuesto, esto son impresiones a
vuelapluma perfectamente gratuitas y extraídas con fórceps de mi dañada y
prejuiciosa memoria, así que puede que todo fuese exactamente al revés.
Por alguna razón que no recuerdo, tengo dos copias en CD del
artefacto. Al primero que me lo pida se lo mando gratis: como dije no son nada
memorable, pero pasan haciendo surf hacia el trastero con cierta gracia y sin
dolor.
Pocas cosas más complejas que ser sencillo y permanecer, sin embargo, a muchas millas de la vulgaridad. Conciso, no simplón. Sintético, no pobre. Es un don de los que la naturaleza concede raramente, y al que lo tiene se le suele ver a la legua, rodeados como estamos de material de desecho con lo minimal como coartada. Jovenes y aparentemente sanos (dentro claro, de lo que permite una profesión que exige cierta alteración mental de base), los chavalotes de Melbourne demuestran que ese es su camino con un disco de guitarras pletórico y definido que hace honor a su nombre: los tonos de la paleta son limitados, pero aciertan tema tras tema con la combinación. Vitaminados y redondos en los pelotazos más optimistas (hits instantáneos como "Wich Way to Go"), encharcados por un cierto vaho a lo Wire, pero sin el deje pretencioso-experimental, en las zonas más repetitivas y oscuras ("I admit My Faults", "We´ll be Turned On", la reptante "Colour Television"), matizados siempre por un bajo que toma un protagonismo tan discreto como inapelable. Hasta en la palabra poseen ese ojo instintivo: hay apreciables signos de inteligencia entre la noble simplicidad con la que construyen las letras ("Tengo esa pérdida de memoria a largo plazo/es como ver el musgo crecer sobre las rocas"). O quizá la nobleza y la inteligencia sean lo mismo, en realidad, cuando hablamos de unos cuantos acordes una barbacoa playera y unas risas a costa de la vida. Personalmente les veo un fuerte aire de familia a los Celibate Rifles. "Primary Colours" podría ser, en esa línea, un primo bastardo, pequeño y respondón, aún en desarrollo, de aquel album esencial que fuera (y es) "Roman Beach Party". Y eso ya es mucho decir.//Dead K.