lunes, febrero 12, 2018

RUIDO, MONIGOTES Y CÓMO PODRÍAMOS VIVIR - una entrevista con RIZOMA



Reseñados recientemente AQUÍ por nuestros intrépidos reporteros, RIZOMA llevan tiempo facturando música fibrosa y expansiva desde los subterráneos madrileños, publicando buenos discos y ganándose a pulso el prestigio como banda de directo. Edu (guitarra, voces), la mente detrás de los dibujillos, atiende pacientemente nuestra batería de preguntas.



-¿Si tuvierais la pasta para hacerlo y el tiempo necesario, grabaríais discos más ensayados y más calculados o la inmediatez es un valor en sí mismo, incluyendo los fallos, etc…?

La inmediatez, los fallos y la inseguridad son un valor en sí mismos y nos apasionan e inspiran muchísimas bandas que han hecho de esos valores su bandera. Nos gusta que sea espontáneo, y desde luego no concebimos otra manera de grabar que no sea en directo. Por otra parte, y como mencionas en la reseña, sí veo necesario que llevemos la propuesta varios pasos más lejos, pero eso creo que tiene que ver más con las canciones: cuidar más la voz y las letras y preocuparnos y jugar más con el sonido (¡aunque sea para hacerlo más ruidoso aún!); sentirnos mucho más cómodos con el sonido de los discos sin necesariamente invertir mucho más en dinero.

También he de decir que desde que empezó Rizoma todo se ha hecho muy al límite, caminando en la cuerda floja y salvando el asunto por los pelos.  El mejor ejemplo es cómo preparamos este disco. En febrero de 2015 me quedé sin bajista y batería, reformamos la banda con otra formación, al mes estábamos tocando en directo con casi todo temas nuevos, y en poco más de medio año tocamos un montón en directo y grabamos este disco el último fin de semana que Nacho (nuestro batería entonces) pasaba en Madrid antes de marcharse a EEUU, apurando cada ensayo y cada concierto para llevar los temas lo mejor posible. Y tengo que reconocer que disfruto esa tensión.

En los conciertos de ahora los temas de este disco suenan muchísimo mejor y más rodados que en la grabación.

-Teniendo en cuenta que los referentes (musicales) que escucho en vuestro disco son de hace unos veinte años, y algunos de mucho más atrás, ¿en qué es Rizoma una banda actual, musicalmente? ¿Qué aportáis de nuevo a la tradición de la que venís?

Bueno, creo que tampoco hay muchas bandas ahora mismo reivindicando esos referentes musicales, o reivindicándolos de la manera en la que lo hacemos nosotros. Y desde luego, no en la península. Muchas de las bandas actuales que podrían estar en esa tradición, como los Fuzz de Ty Segall (con los que nos han comparado alguna vez), son bastante más moderados en su propuesta que nosotros. Nosotros queremos tocar esa tradición pero de una manera más pasada de rosca, más salvaje y con bastantes influencias más, y hacer de eso nuestro sonido, aunque algunos de los referentes puedan ser evidentes. Supongo que eso es lo que aportamos. No creo que haya que inventar nada, sino sonar frescos, que ya es bastante. Además, creo que manejamos muchos referentes diferentes y que no nos limitamos a ser un grupo revival o tributo del primer grunge.

Por otra parte, en estos tiempos en los que se llama garage rock y se dice que son salvajes a esos grupos de gente delgada con camisas de flores y gorras que patrocinan los de Jaggermeister y cuya música no me transmite nada (o nada bueno), creo que propuestas como la nuestra son…  ¿¿necesarias?? Nos posicionamos absolutamente en contra de la música moderada.

PD: Mas bien treinta años que veinte, ¿no?

-Sé que habéis tenido varios baterías, y de hecho las baterías son de lejos lo más flojo del disco. Es un problema clásico en los grupos, porque hay pocos, muchos menos aún que entiendan el concepto que se usa y muchos de estos ocupados en varias bandas al tiempo. Decía, creo, Joe Strummer, que una banda sólo puede ser tan grande como lo sea su batería. ¿Cuál es el estado actual de ese problema?

Cuando se fue Álex (batería original) en enero de 2015 entró Nacho, que es el chaval que grabó el disco. Nos dijo desde que le conocimos que sólo iba a estar en España unos meses y luego se iba a currar fuera, y pensamos que estaría bien tener el grupo activo con él el tiempo que se pudiera y mientras tanto estar con el radar alerta por si aparecía otro batería. Pero el plan nos salió regular porque aunque mientras estuvo Nacho fue todo muy guay, no apareció nadie y desde que se fue Nacho hasta que empezó a tocar Javi (el actual batería)estuvimos más de un año con el grupo parado. Ahora el problema está solucionado, y creemos que muy bien solucionado. Javi es colega desde hace muchos años. Toqué con él en una banda de sludge metal/crust punk llamada Dispain, en la que yo era bajista, desde 2010 a 2014.

Hay pocos baterías, y el rollo que hacemos no es algo muy popular. En cuanto metes un mínimo de “complicación” (muchos cambios, riffs algo raros, saber tocar rápido y lento, tocar con intensidad...) ya hay mucha gente que no puede tocar bien lo que hacemos. Y joder, nos venía gente a probar que no había escuchado el grupo y que decía que quería tocar post rock…. También, a la gente le cuesta muchísimo entender el compromiso que requiere un grupo, incluso un grupo tan pringado como el nuestro. Y luego hay muchos que tienen hijos y hacen grupos con otra gente que tiene hijos y de ahí no suele salir nada bueno.

No estoy para nada de acuerdo con la frase de Strummer... hay mogollón de grupos con baterías super minimalistas que son grandiosos y grandes influencias (los Gories, Spacemen 3, Flipper, Beat Happening, Pussy Galore...). Aunque para lo que hacemos y queremos hacer Rizoma sí necesitamos a alguien que toque mínimamente bien, no nos vale el rollo minimalista.

-¿Te consideras exigente y detallista a la hora de cerrar tu concepto de la música que quieres hacer? ¿Qué parte tienen en la composición y el desarrollo de los temas el resto de componentes de la banda?

Sí, el concepto del grupo está muy claro y me considero exigente y detallista en eso. No sólo en lo musical, también en las portadas y en los carteles de los conciertos (de los que organizamos nosotros, claro). Pero lo de que el concepto esté claro no quiere decir que todas las canciones tengan que sonar de una determinada manera, para nada. Ni que no vayamos a evolucionar o a arriesgar, porque eso sería un rollo. En cuanto a la segunda pregunta, yo llevo los riffs y una idea primeriza de cómo puede ser el rollo del tema o la estructura, pero el organizar y estructurar los temas, seleccionar qué mola y qué se elimina, qué partes se cambian... lo hacemos entre todos. Y desde que entró Javi damos más importancia a dar vueltas a los temas en el local, improvisar, probar cosas... lo cual está muy bien.  De los títulos y las “”letras”” sí me encargo yo solo.

-Las letras tienen ramalazos de ironía muy buenos, aún me estoy riendo con lo del “Squat”, y en todo el rollo ultrarreferencial creo detectar una cierta autocrítica a nivel de escena (quizá me equivoco). ¿Es útil la ironía? ¿Necesaria? ¿Para qué sirve?

La letra de “The Local Squat...” está inspirada en un cómic japonés que se llama Aula a la deriva, de Kazuo Umezu. Trata sobre un colegio que viaja en el tiempo a un futuro inhóspito y los niños tienen que aprender a organizarse y hacer frente a las tensiones entre ellos y a monstruos de todo tipo. Es una lectura muy recomendable. Y se me ocurrió copiar totalmente la historia pero que en vez de un colegio fuera una okupa. Se me pasó por la cabeza la chorrada y me hizo gracia, sin más, no fue para nada en plan “hagamos una canción sobre las contradicciones y las cosas que creemos mejorables de los centros sociales okupados de Madrid”, ni para creernos más listos que los punks (aunque sé que se podría interpretar así, en el hipotético caso de que alguien más a parte de ti se parase a leer el libreto).  A nivel de “escena” hay muchísima gente a la que criticar antes que a los punks de okupa.

No sé si la ironía es útil o necesaria, pero me parece que muchos grupos que van de muy serios y de supermilitantes no dicen más que obviedades que no aportan nada y muchas veces con una música aburridísima y de lo más conservadora. Pero con la ironía también hay que tener mucho cuidado, porque te puedes pasar de irónico y acabar haciendo mierdas gigantescas como Tendido Cero.
No te equivocas en absoluto con lo de la autocrítica. A Rizoma no te los puedes tomar en serio, pero tampoco en broma, como creo que dijeron nuestros amigos Pylar.

De todas formas, creo que le das más importancia a las letras de la que le damos nosotros, que es lo último que hacemos, y en este disco incluso después de haber grabado las voces (!!). Es algo secundario (o terciario) para nosotros, y creo que el 98 por ciento de lo que tenemos que expresar lo expresamos con la música y los dibujos. 

-Hablo en la reseña de la “nostalgia de una revolución”, es decir, de la sensación de que se desea una revolución y que esta se plantea según los términos de (supuestas) revoluciones que acaecieron hacia finales de los sesenta y principios de los setenta. ¿Hasta qué punto te consideras un revolucionario y hasta qué punto te gusta y te disgusta el mundo real en el que habitas? ¿Es posible esa revolución o todo esto no deja de ser una manifestación de evoluciones personales?

Tío, soy incapaz de responder a esta pregunta sin parecer (aún mas) retrasado mental. Pues sí, me disgustan muchas cosas del mundo real, claro, y a los que les guste es o porque el Tinglado ha hecho su tarea estupendamente o porque son unos hijos de puta. Entre las cosas que me disgustan, pues que vamos directos al colapso inminente con la historia del cambio climático y que ahí, por si alguien tenía alguna duda aún, se ve la naturaleza del capitalismo en todo su esplendor, que hipoteca las vidas de gran parte de los seres vivos del mundo con tal de que siga funcionando su máquina de acumular sin parar. Sí, la ideología de trabajar absurdamente y producir sin parar sin tener en cuenta para qué o a costa de qué, y que la gran mayoría de la población acepte con gusto esta lógica, y que vean como algo inútil todo lo que no encaje ahí. Que no se cuestione la idea del trabajo y del desarrollo desmedido, tampoco desde la izquierda.

Bueno, no sé si será posible una revolución como tal... yo lo veo bastante jodido, lamentablemente. Como he dicho antes el sistema hace su tarea muy bien y que cada vez más la gente es incapaz de darse cuenta de cómo funciona el mundo y de ser críticos y de organizarse. Creo que no puedo extenderme mucho más sobre un tema tan complejo en una entrevista.

-Me da la impresión de que has leído unos cuantos libros de La Felguera y que su visión sobre los procesos contraculturales te ha afectado en cierta manera. ¿Me equivoco? ¿Qué has encontrado de nutritivo y qué de contradictorio en esas fuentes?

Sí, me gustan mucho, sobre todo sus ediciones que tratan sobre procesos contraculturales, como los libros sobre la Angry Brigade, King Mob, los Motherfuckers o el de La Facción Caníbal, y me llevo muy bien con ellos. Además me gustan mucho los actos de presentación que hacen de sus libros. De nutritivo...pues no sé,  que molan, y que me parece interesantísimo conocer esos fenómenos y algunas de sus ideas son muy inspiradoras (la crítica del arte, del trabajo...). La contradicción más grande es que cuando empecé a trabajar pude comprarme más libros sobre abolir el trabajo, que antes sólo podía sacar de la biblioteca de mi barrio. Y que pueden dar una imagen de la contracultura y la revolución como lo que criticaban, como espectáculo, como una estética y como algo elitista y para enteradillos estudiantes de alguna carrera de arte completamente alejados de los conflictos reales actuales.



-El disco está parcialmente basado, o al menos toma alguna inspiración, entiendo, de la serie de animación del mismo nombre, que por desgracia aún no he visto. ¿Podrías hablarnos un poco de eso, cómo te inspiró, de qué va, etc…?

Hmmm no, no está basado en la serie, pero sí hay alguna referencia en alguna letra y en alguna de las láminas del fanzine que acompaña al disco. Bueno, había que buscar título y la serie me encantaba, se la enseñé a Mareike y le gustó mucho también, y no le dimos más vueltas... nos parecía que sonaba bien como título. Una cosa menos por hacer.

Es una miniserie de 10 capítulos de 10 minutos cada uno, así que te la ves en un ratillo. Va de dos hermanos que se pierden en el bosque, y el mayor lleva un gorro de cucurucho en la cabeza y el pequeño una tetera. Es muy tierna, los personajes son monísimos pero a la vez tiene un argumento muy oscuro y un aura de misterio, me recuerda bastante a las películas de estudio Ghibli. Me gusta que sea una cosa diferente a las series de dibujos de humor en plan Hora de Aventuras o Gumball (de las que también soy muy fan, claro). Y tiene ese aura de magia y bosques que tantísimo me flipa.

-Hablas del libro de William Morris “cómo vivimos y cómo podríamos vivir”, del que recoges una cita en portada: “Además del deseo de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio hacia la civilización moderna”. La discusión sobre esa frase daría (y ya ha dado) para varios libros más. ¿Suscribes al cien por cien esa idea o está ahí para abrir un debate? ¿Es hora de redescubrir la comuna neoarcaica que décadas o siglos siendo reivindicada desde las vanguardias y las retaguardias?

Esa y las otras dos frases que dicen los personajes en la portada están ahí para abrir un debate sobre temas que me inquietan mucho, y me pareció que quedaban impactantes en la portada,  pero desde luego no soy yo quién para dar lecciones sobre la tecnología, el turismo o el mundo rural, y menos en la portada de un disco. Me pareció que molaba ponerlo así y ya.

Pues no sé si la solución es la comuna neoarcaica como tal, no lo creo. Pero sí pienso que es necesario cambiar radicalmente nuestra forma de vida, abandonar la idea del crecimiento económico y apostar por una vida mucho más sencilla o nos iremos todos a la mierda en unos pocos años. Y creo que esto es incompatible con el sistema capitalista y que las posturas ecologistas no tienen ningún sentido si no van acompañadas de un rechazo total del capitalismo. Si quieres que te detalle cómo es el modelo futuro al que debemos dirigirnos y cómo será el proceso para llegar a ese modelo, pues no lo sé, tío... yo solo sé hablar de grupos de rock y de capítulos de los Simpson. No he leído lo suficiente tampoco.

Sí que quiero dejar claro que esta crítica está alejada de las ideas primitivistas de “vuelta al paleolítico” e individualistas que hay por ahí que están totalmente alejadas de la realidad y sin ningún tipo de conciencia social y que, aunque no sé mucho sobre esos movimientos, me parecen una mierda y pura estética.

-Por otro lado, yo me crié en el campo, y he vuelto a él unos años, y sé perfectamente –como tú sabrás también- que el ciudadano medio urbanita, por bienintencionado y concienciado que esté, no aguantaría ni tres meses en ese supuestamente idílico entorno revolucionario autosuficiente apartado de la sociedad con el que a menudo se le llena la boca. ¿No crees que se necesitan debates más con los pies en la tierra, más pragmáticos (aunque partan de ideas radicales)?

Claro, hay una falta enorme de contacto y conocimiento del medio rural por parte de la gran mayoría de la población. Incluído yo, claro, que no he pasado en el pueblo más que los tres meses de verano. Pero como he dicho en la pregunta anterior, no sé si la cosa va de la utopía rural autosuficiente , no lo creo, pero sí pienso que es necesaria una crítica radical al desarrollo desmedido porque si no nos vamos a la mierda en unos pocos años, y creo que la solución pasará en gran parte por la descentralización y la recuperación del contacto con el medio rural.  No creo que la crítica al crecimiento sea un debate que no tiene los pies en la tierra. Más bien, lo que es no tener los pies en la tierra es querer cambiar las cosas o proponer ideas “radicales” sin tener esto como una de las cuestiones fundamentales y directamente relacionada con todas las demás. O también puedes hacer caso a los compañeros de curro y a los familiares y votar a Ciudadanos que son el cambio sensato y son muy realistas. O preocuparte un poquito por el cambio climático y la destrucción del territorio y celebrar cumbres y tomar medidas que no son más que parchecitos pero son “realistas”, enmarcado en un modelo de capitalismo verde que es una mierda gigante.

-¿Sientes alguna afinidad con proyectos autogestionados como el que montaron algunos miembros de Crass? ¿Ha influido en todo esto tu carrera de ingeniero de montes?

Jaja no tío, mis estudios no han influido en absoluto en mi interés por la autosuficiencia. De hecho, por lo general la carrera y la profesión están bastante alejadas de posiciones políticas críticas.
Pero sí, claro que siento afinidad, me parece muy interesante lo que hicieron. Pero no, no está en los planes de Rizoma hacer una sucursal de la comuna de Crass en la sierra de Madrid o en Segovia. Y a Javi le gusta muy poco el campo.

-¿Cómo respira Madrid ahora mismo, musicalmente. Unos años fuera me han hecho perderle el pulso? ¿Qué hay de nuevo y de interesante en tu entorno? ¿Cambios significativos en el subsuelo?

Bueno, te voy a hablar de lo interesante, aunque no todo sea nuevo. Mi favorito es Atomizador, es un genio... canciones preciosísimas, muy cortas y marcianas con guitarra acústica, ukelele y voz con delay a tope. Y su banda Extinción de los Insectos (antes Campamento Ñec Ñec y antes aún Ensaladilla Rusa) es mi banda favorita del mundo de esta década... es algo así como grindcore psicodélico lleno de color, hardcore del siglo XXVII... como Brian Wilson al frente de Naked City. 

Hasta hace unos meses estaban Rollercoaster Kills, que hacían un rollo Hüsker Dü, Rites Of Spring... y tenían algunas canciones muy buenas. Ahora lo han dejado, pero el batería y el guitarra han hecho una nueva banda llamada Kugo, debutaron hace unos meses y me gustaron muchísimo... aunque es difícil juzgar por un sólo concierto, creo que me gustaron incluso más que Rollercoaster Kills.

Doble Capa es un dúo de batería y guitarra-caja de cigarros que tocan superdenso y pesado y muy alto, un rollo entre blues del delta y Melvins.

Oikos, el proyecto de mi amigo Rafael Femiano, a veces solo y a veces acompañado , que es drone/ambient con guitarras limpias de paisajes infinitos, muy rollo Earth. Su último disco “The Great Upheaval” es tremendo.

Wild Animals, que es en plan Superchunk pero con guitarreos a lo Dinosaur Jr. son un tanto moñas y adolescentes pero me flipan porque tienen temazos maravillosos, y al resto de Rizoma no les gustan nada.

Aunque llevan muchos años ya, me siguen gustando mucho y siguen siendo gran inspiración Desguace Beni y su punk instrumental tan personal. Su alter ego, Hermanos Peláez, también mola un huevo. Son los mismos pero tocando dos sintetizadores a un volumen muy alto.

Melange, aunque no es muy subsuelo, supongo que están ya a otro nivel. Rock progresivo y psicodelia con mucha clase, todo muy pro... lo que no me gusta de ellos es que casi nunca tocan en sitios que no sean festivales... demasiado pro. Pero la música, que es lo que importa, me gusta mucho, aunque me gustaban mucho más y eran más originales RIP KC, el grupo anterior del batería y uno de los guitarristas.

Casa Dragón es un grupo nuevo formado por gente de Fabuloso Combo Espectro, suenan mucho a Cosmic Psychos y Mudhoney y se lo hacen muy bien.

Raw Paw es un grupo de Toledo afincado en Madrid que hacen punk y molan un huevo.
Nuestro actual batería tiene muchos grupos y que molan mucho, Misty Grey, que es doom metal tradicional en plan Black Sabbath y Pentagram, y es imposible tocar ese estilo con más clase que ellos; Simón del Desierto que es doom algo más sludge, y Nagant, que es grindcore muy punk con temática sobre la Guerra Civil.

Y, si se me permite la promoción, yo tengo otra banda que se llama Emboscada, bastante inclasificable... rock ruidoso mágico y marciano, dos guitarras y batería. Creo que por lo menos personalidad tenemos.

A parte de eso, hay mogollón de grupos en la ciudad que son una mierda enorme, que hacen música aburridísima y que no aporta nada.

-¿Consideras que de algún modo este disco es un disco conceptual? ¿No son todos los discos discos conceptuales, de algún modo?

Hmmm no, en todo caso sería el grupo lo que es conceptual. Porque la imaginería de los dibujos, los títulos y las letras ya estaba presente desde el primer ep (y desde el cartel del primer concierto). No creo que todos los discos ni los grupos sean conceptuales...

-Dime cinco bandas que hayan sido esenciales para ti en tu crecimiento musical/personal y explícame por qué ha sido así.

Los primeros Pink Floyd (The Piper At The Gates Of Dawn y los singles de esa época). Es mi disco favorito del mundo. Conecto a tope con ese aire tan infantil y de cuento de hadas y bosques y gnomos, tan inglés... Y junto con Hawkwind fue mi puerta de entrada a la psicodelia.  Es una pasada, esa mezcla de canciones pop tan bonitas y locuras instrumentales de exploración cósmica mental, no me cansaré nunca de escucharlo.

Soul Bisontes. Es el grupo que ha habido en la península que más me gusta. Era un grupo de la periferia madrileña de los años 90, liderados por un tipo de nombre Pablo Cobollo, que tocaban un rock psicodélico sesentero, con órgano farfisa (¡cómo me gusta ese instrumento!), y cantado en castellano. Y ahí es donde estaba (gran parte de) la gracia. Las letras eran poesía surrealista de extrarradio, absolutamente geniales... me obsesionan. Actualmente, Pablo Cobollo sigue haciendo discos y tocando en solitario y editando libros de poemas, todo maravilloso.

Nirvana. Podría haber puesto Mudhoney, los Melvins o Sonic Youth, que me gustan más, escucho mucho más a menudo y son referentes clarísimos para Rizoma, pero voy a poner a Kurt y compañía porque para mí fue una revelación enorme de adolescente pasar de escuchar sobre todo metal a escuchar Nirvana y a partir de ahí descubrir los que he dicho antes, y Screaming Trees, Hüsker Dü, Black Flag, Dinosaur jr, Green River, My Bloody Valentine...

Reznik. Aunque en cuanto a discos de esa escena stoner/doom/sludge peninsular de la década pasada me quedaría con los discos de Rip Kc, Moho, Orthodox o Viaje a 800, ver a Reznik en directo me impactó mucho, el concepto del grupo de hacer algo tan minimalista y tan marciano y tan pesado fue una gran influencia para mí.

Extinción de los Insectos y Atomizador. Ya he hablado de ellos dos preguntas más arriba. Es la música que más me inspira actualmente, aunque no sea evidente en mis grupos. Su actitud, el hacer una propuesta tan radical y tan clara y originalísima, a la contra de todo, la estética de las portadas y de los fanzines que hace Jose tan flipante y personal...

Y podría seguir la lista con los Stooges, Black Sabbath, Comets On Fire, todos los grupos de los que hablo en el apartado de Nirvana, Slowdive, Bardo Pond, High Rise, Loop, Earth, Sleep, Ride, 13th Floor Elevators, MC5, The Velvet Underground, Six Organs Of Admittance, Om, Swans, Hawkwind...

-Hagamos lo mismo con cinco elementos no musicales...

Ahh, los Simpson en primer lugar sin duda, porque han estado presentes en mi vida desde que era un niño pequeño, han influído en mi educación tanto como mis padres y aprendí mogollón de cosas sobre la cultura del siglo XX, desde luego muchas más que en el colegio y el instituto y más útiles, como por ejemplo saber que existe un grupo que se llama The Who.

Los dibujos de mi gran amiga Elena Serrato, porque esos bichos mezcla de mitología japonesa y rituales ancestrales de muchas partes del mundo son una pasada, y me enseñó muchísimas referencias y me animó a ponerme a dibujar yo también mis monigotes de retrasado mental.

Los cómics de Calvin y Hobbes, porque es sabiduría, frases lapidarias y ternura por todas partes.

La serie Mas Allá del Jardín (que así se llama en castellano Over The Garden Wall), que ya he hablado bastante sobre ella ahí arriba.

La película de The Wicker Man, porque me flipa esa imaginería de paganismo. Y la banda sonora es una pasada.

-¿Para que sirve una banda de rock&roll?

Ahhh...para gastar mogollón de tiempo que podría estar invirtiendo en buscar curro, estudiar oposiciones  que no iba a aprobar en la vida, hacer un master, haberme ido de erasmus en vez de haberme quedado preparando el disco que luego fue “Amasijos...”, aprender programación o alemán, o chino (que es el futuro), viajar a lugares exóticos y tener una mochila en la que pusiera las banderitas de los países que he ido coleccionando...

-¿Qué hay después de la muerte?

Nada. Y si resulta que sí que hay algo, seguro que vamos a un sitio donde no ocurre nunca nada.



Entrevista por F.G.L.

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