viernes, febrero 07, 2014

UNA HISTORIA A RAS DE POLVO (LA ESPAÑA NEGRA EN 20 CANCIONES)


(Este texto fue publicado originalmente en la excelente revista FIAT LUX, en enero de 2014, aunque reducido a diez temas. He aquí el original con unos cuantos vídeos explicativos...)

 
UNA HISTORIA A RAS DE POLVO
 
Conclusiones: los punkis, los navajeros, los yonquis y los poetas tenían razón. Los colgados, los traficantes, los hombres perdidos en el bar y en los parques tenían razón. Los delincuentes comunes, las putas baratas y los chinorris de barrio bajo tenían razón. Ellos han firmado en Rock&Roll la crónica negra de un país que nació enterrado hasta las rodillas y con un garrote en la mano. Una historia a ras de polvo, que no se estudia en los colegios pero que  acaso sea la única válida. Aquí en veinte temas. Podrían ser otros mil.

1 - CORCOBADO Y LOS CHATARREROS DE SANGRE Y CIELO – LADRADA DEL AFILADOR (“Tormenta de tormento”, Triquinoise, 91)
La ladrada de Miguel Ángel, el afilador, es todo lo que el pop español hubiese podido ser y no fue. También parte de lo que España fue y no quiere recordar. Balada de crimen por antonomasia en un país que siempre ha abundado en matarifes, Corcobado recoge en ella todo el escalofrío de varios siglos de brutalidad con un fogonazo de luz negra, casi sagrada en su pagana invocación. Bienvenido al cuarto donde aúlla el hermano subormal, al brumoso país de las niñas perdidas y las cuevas en el centro de la tierra, donde habitan los monstruos, en el margen que bordea esos pueblos en los que “la gente imita(ba), amargada, ademanes de ciudad”. A la España oculta, vamos. Cuando te hablen de Nick Cave, ríete.


 
 2 - JAVIER COLIS Y LAS MALAS LENGUAS- EL EJIDO BLUES (“El futuro ya no es lo que era”, La ecléctica madrileña, 2006)
“Me vas a dar chabola y palo/ Vas a matar a mis hermanos”. No sé si es un blues o no, pero en él están la gloria y la tristeza de una época. La gloria musical. La tristeza social. La epopeya tan cercana de los plásticos, la fruta y la humillación. Levantó algunas ampollas entre la parroquia por su descarnada muestra de lo que todos sabían que estaba sucediendo aquí: la explotación sistemática del emigrante ante la indiferencia y colaboración de la autoridad; la trata de seres humanos a escala nacional mientras tomábamos el té con leche de las vacas gordas, mirando hacia otra parte. Una demostración más de que ya no estamos acostumbrados a que nos canten las verdades tan bien. La España de la antecrisis retratada sucintamente en toda su consentida aberración.
 

 
3- LA BANDA TRAPERA DEL RÍO – VENID A LAS CLOACAS (“La banda trapera del río”, Belter, 79)

Fotografiada con precisión en el magnífico documental de Jaime Gonzalo “Venid a las cloacas”, la leyenda de Cornellá era un grano de pus antisocial que estallaba en forma de Rock&Roll navajero y termonuclear. La Trapera lo tenía todo, incluida la drogadicta capacidad para autodestruirse en tiempo record. Hijos del pánico nocturno de la ciudad satélite charnega y delincuencial, contaban lo suyo en viñetas beligerantes como la expeditiva “Curriqui de barrio” o este “Venid a las cloacas” que se abstenían de lírica alguna, escupiéndote a la cara un grumo aceitoso de voz de barrio: “Vivís entre cuatro paredes agobiados de mal olor/De aceite de comida barata que se adhiere al narizón/ Soportáis las cuatro paredes, soportáis el mal olor/Soportáis pagar impuestos soportáis la humillación… ”. Añádase la ‘killer guitar’ ultraterrena de Modesto Agriarte, “Tío Modes” y el berreo purasangre de Morfi Grey, el Tigre de Cornellá, y ahí queda el retrato más ajustado de la infravida proletaria y su destino.



4- BURNING – JIM DINAMITA (“Madrid”, Perfil, 78)
Ahora que la historia de la quincalla patria se estudia en las universidades y que los burgueses suspiran por un Lute o un Vaquilla que les anime la tarde, sorprende la pobre reivindicación de la banda que mejor definió aquella época legendaria de palos, heroína, jolgorio y no future pre-punk, los Burning. Menos conocida que su hermana Siamesa “Esto es un atraco”, “Jim Dinamita” habita en la época en la que lo políticamente incorrecto chanaba (“A una guiri violé/al salir del talego/y me llenó de plata/por todo ello”), es una clase de jerga quinqui en toda regla y se desliza garganta abajo con toda esa stoniana chulería que viene a decir: “No siendo nadie, soy un rey. Tengo mi propia ley, ¿pasa algo?”. Difícil ser más verdad y más leyenda a un tiempo.




5- EXTREMODURO - PEPE BOTIKA (“¿Dónde están mis amigos?”, DRO, 93)
“¿Donde están mis amigos? Los que no están presos los están buscando”. Así la presentaba Robe Iniesta, el rey de Extremadura, en las épocas “desconocidas” de principios de los 90, cuando ya llenaba Canciller II dos días seguidos para gloriosos aquelarres de toxicomanía y libertad. “Pepe Botika” no es su mejor canción, pero define esa época en la que el país se desperezaba de la epidemia de caballo sin saber bien que era lo que venía después, y posee el fulgor de lo cierto cantado a la cara: La corrupción legal, los jueces comprados, la tortura en comisarías y otros mitos no comprobados son contados en un vuelo rasante y encrespado. La lista de los penales que ya no existen pero siguen ahí, en la memoria, es histórica y necesaria. Y está esa línea definitiva: “hachís, caballo y cocaína pal que compre/ pues ya lo dijo Dios no solo de pan vive el hombre”. Toda la soledad compartida de los presos comunes en los tejados de un día de sol. Canciones de amor y guerra.

 

6- ILEGALES – YO SOY QUIEN ESPÍA LOS JUEGOS DE LOS NIÑOS (“Ilegales”, Hi-Fi, 82)
“Madame Claude se abanica/con sus acciones/devaluadas al cuarenta por cien/10.000 obreros en paro/esperan en la plataforma/de suicidio colectivo”. Se llama anticipación, visión preclara o, quizá, comprensión de lo circular de la historia. La España de entonces era así. La de ahora parece que también. Europa ha muerto. Jorge Ilegal, letrista inteligente, ácido y nunca bien reconocido, plantea el escenario de la rebelión con la misma precisión que lo hiciera en “El Norte está lleno de frío” (en la calle hay coches ardiendo/los parados se están divirtiendo”) y un extra de poesía, dejando algunas de esas líneas que construyen historia: “Los estudiantes se suicidan/disparando contra la policía”. Cara al peligro.


 
7- RAFAEL BERRIO – “Santos mártires yonquis” (“Diarios”, Warner, 2012)

“Santos mártires yonquis/del jaco de los años buenos/de los años inmisericordes/en los albores de los tiempos…”. Hay canciones que son ajustes de cuentas largamente pedidos por la historia misma; elementos de justicia y social. Canciones que alguien tiene que hacer y nadie osa. Y entonces está Rafa Berrio. Si normalmente sus ejecuciones sumarias están confinadas a las sutilezas del interior, en este caso el Donostiarra baja a las calles de la juventud para dictar una visión estremecedora sobre la epidemia de heroína de los años ochenta que afronta el vacío de cara pero vadea con inaudito estilo el peligro del miserabilismo, la piedad y otras lacras. El más atípico himno que uno pueda imaginar. Y el más necesario. Santos…

8- ESKORBUTO – LOS DEMENCIALES CHICOS ACELERADOS (“Los demenciales chicos acelerados”, Discos Suicidas, 87)
Lo decían ellos: Anti-todo. Grupo trágico y marginal por excelencia, hay que sacarse el sombrero ante una banda que desde el convulso Bilbao de los ochenta, margen izquierda, era capaz de dedicar un escupitajo a España (“Maldito país”), otro a Euskadi (“A la mierda el País Vasco”), un tercero a HB (“Haciendo Bobadas”) y unos cuantos más a quien se pusiera por delante. Fueron los más libres y los más sobrados de cojones y así acabaron, muertos. En medio, contaron la vida tal como era. “Joven asqueado/ de dudosa procedencia/ muchos aseguran que es hijo de una rata”, dicen aquí. Una crónica general del desarraigo industrial y la miseria afrontada con la escalofriante  nobleza de los perdedores.


 
9 - LOS CALIS – LIBERTAD PARA TÍ (“…De la alegría”, Fonomusic, 86)

La gente prefiere a los Chichos o los Chunguitos, más efectistas, mejores, más glorificados por el cine quinqui canónico. Y además el subgénero de rumba taleguera daría para unos cuantos libros. Sin embargo, el cul de sac de la España negra son Los Calis. Demasiado obtusos para la crítica social, lo suyo es un puro quejío de estupor aflamencado a base de sintes y de verdades del barquero. “Libertad para tí” y “Heroína”, su otro gran hit del inframundo, son dos himnos sin mensaje, aparte de la foto fija de lo que hay: el enganche, el talego, la desgracia porque sí, porque es así. Y el hecho incontrovertible, sin culpables, de que desearíamos que fuera de otro modo. Héroes de la gasolinera, de los paseos por el patio, del bis a bis y de la espera.



10- ALBERT PLA – ENTERRADOR DE CEMENTERIOS (“No sólo de rumba vive el hombre”, BMG Ariola, 92)
Curioso que fuera Pla el que firmase uno de los discos más negramente españoles de todos los tiempos. “Enterrador de cementerios”, epopeya lumpen de un chatarrero en busca de esposa, es una de sus cimas indiscutibles. Amor y muerte en los márgenes sociales. Si se quieren las cosas más claras y menos costumbristas, úsese “Carta al rey Melchor”, donde pasa a irónico cuchillo a la entonces intocable realeza y se queda tan tranquilo. Vistos los posteriores chanchullos, facturas, priapismos y desmanes a cuenta del ciudadano de a pie, Melchor debería haber aceptado la proposición de Albert, un tipo, al cabo, tan cachondo como íntegro, aquí y en Gijón.


 
11- NEGU GORRIAK – USTELKERIA (“Gure Jarrera”, Esan ozenki, 91)

Música mestiza y poderosa y letra en forma de conversación telefónica para una de las canciones más polémicas de la historia de España. En “Ustelkeria” (podredumbre) se comenta el conocido como ““Informe Navajas”, elaborado por el fiscal de la Audiencia provincial de Guipuzcoa, Luis Navajas, y en el que se denunciaba la posible corrupción de miembros de la Guardia Civil y su participación en redes de narcotráfico (en concreto, miembros de la 513 comandancia con base en el cuartel de Intxaurrondo, al mando del coronel Enrique Rodríguez Galindo). El coronel demandó a la banda y al sello Ezan ozenki, aunque todos fueron finalmente absueltos. La historia repartió cartas más tarde: Galindo acabó en la trena, aunque por asuntos aún peores (secuestro y asesinato, condenado a 71 años, excarcelado en 2004); los Negu no.
 



12 - HERTZAINAK – PAKEAN UTZI ARTE (“Hertzainak”, Soñua, 84)
Hertzainak fueron de lejos la mejor banda del rock radical vasco. Y además sabían cantar en euskera. Una de sus mejores composiciones es ésta, dedicada a Javier Sanmartín Goikoetxea, “Piti”, y José Ignacio Segurola Maioz, dos miembros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas que murieron al explotarles en las manos una bomba que trataban de colocar. Melódicamente impecable, plena de potencia y clase, la canción no deja lugar a dudas sobre la posición de la banda: “¿Quién no ama la libertad/aunque le reviente entre las manos?/No puedo ni mirarte, es demasiado/El cadáver gritando sin parar/Guerra al estado, guerra siempre/¡Hasta que nos dejen en paz!”.




13- LEÑO - SODOMA Y CHABOLA (“Leño”, Chapa, 1979)
Era la época que Rosendo era un guitarrista mayúsculo y los Leño construían su leyenda a golpe de Thin Lizzy, Rory Gallagher, calle y verdades. Un cuadro sucinto y explicativo de lo que era el Madrid de la miseria barrial que el señor Mercado traza con preclara capacidad de síntesis y lorquiana inocencia: “Los mares fueron creciendo derribando las barreras/ la sal fabricó dos alas forradas de sangre seca”. La voz de los sin nombre cantada con nitidez, sentido y aliento poético.




14- LOS ENEMIGOS – OCCIDENTE (“La cuenta atrás”, Gasa, 91)
Siempre entre el vacile, la metafísica y la furia, los Enemigos de la trilogía absoluta (“La Vida Mata”, “La cuenta atrás”, “Tras el último no va nadie”) fueron la banda generacional más incomprendida de este país. Tenían un deje social evanescente pero cierto y “Occidente”, una de sus canciones más injustamente olvidadas, pone el dedo en la llaga permitiéndose un ejercicio de poesía terrena pero incendiada. “Sintió vergüenza el funcionario al cobrar/y también rompió a llorar”, escupe Josele en un intento de futuro improbable. Una ajustada previsión del estado ladrón y funcionarial (si ambas cosas no son lo mismo) que ha acabado siéndolo todo y quizá siempre lo fue, concedida por una banda en estado de gracia.




15- SURFIN’ BICHOS - GENTE ABOLLADA (“La luz en tus entrañas”,La fábrica magnética, 89)
Nada sería de este país sin los bares oscuros, donde se cuecen prodigios y crímenes. Fernando Alfaro, cuando era un niño maldito todo diente y ojos, fue capaz de contarlos como nadie: “Pedro vive oscuro y solo en el fondo del bar/un suspiro de alcohol se escapa de su sangre”… “Gente abollada” fue uno de sus primeros singles de unos Surfin’ destinados a la leyenda, pura radiografía de bajo fondo propulsada por atípicos saxos que estalla en algún lugar de la memoria común como un disparo de vicio: “Yo seré tus ojos nena/miraré por ti/le prometió el Juanma a su chica/ahora el tampoco para de soñar/con gramos de polvo y chutas de insulina”. La épica de los que se estrellan. Por suerte, Alfaro sigue vivo y coleando, cronista imprescindible de lo atípico y lo visceral.
 



16- PABLO COBOLLO – “Demasiada clase para el vecindario”
Si no encuentran los discos del inefable, casi patafísico Cobollo, antiguo líder de aquella anomalía llamada Soul Bisontes, simplemente búsquenlo en youtube. He aquí la realidad grasienta, aceitosa, doliente y burlona. He aquí a los dandis de la chatarra y la fritanga. Viviendo con mamá, deseando cosas que jamás se tendrán, paseando a través de la heroinómana soledad de los parques, alienándose con estilo, viajando de la greguería a la puta realidad con una risa a medias. “Demasiada clase…” es la crónica de un anuncio por palabras, es también de la necesidad de amor, del humor encallado en la rutina ciudadana, de la única libertad que queda cuando hay apenas perspectivas y, sobre todo, de ese difícil sentimiento –a veces hecho, también- de ser diferente. Pocos han contado el suelo con tanta altura y tanta benéfica sorna como él lo hace aquí.


 
17- EL ÁNGEL – MAÑANA NADIE (“Polvo de Ángel”, Nuevos Medios, 94)

A la luz de la experiencia y el fracaso. A su luz blanca y su blanco calor. Así se creó el testamento de Él Ángel, un disco doble cargado con toda una vida caminada al filo. Cualquier tema de este disco valdría, porque todos ellos están inyectados de esa tristeza oceánica y fría del que contempla por última vez una vida a la que amó y maltrató a partes iguales. Si hubo un Wild Side aquí, y lo hubo, él lo pateó de lado a lado, y se nota. En todo caso, quizá la más estremecedora sea "Mañana Nadie", de la que ya hablamos extensamente AQUÍ. Es difícil vivir tan abajo, o arriba, e irse al infierno con más estilo.


 

18- CICATRIZ – APRIETA EL GATILLO (“Inadaptados”, Oihuka, 86)
Aquí podrían estar los Barricada o, con mayor sentido aún, La Polla Records que también narraron, cada uno a su modo, como el hombre común acaba en la violencia. Los Cica, sin embargo, lo hacen con más crudeza y encanto. Si es que una pedrada en la boca puede tener encanto. Ejemplo de un punk urbano pero agreste, poderoso de puro burro que floreció en alguna época en el ‘basque country’, carne de comisaría y disturbio, lo suyo es tan sencillo como brutal: “Enemigo público número uno/porque no aguantas que te joda ninguno/sin encontrar un puto oficio/porque eres carne de presidio”. Y la pregunta, claro, es “¿Qué hacer?”. Y la respuesta ya la conocéis.




19- EL ÚLTIMO DE LA FILA – QUERIDA MILAGROS (“Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana”, PDI, 85)
Sintética y plana, no es ni de lejos la mejor canción del dúo García/Portet -esa especie de termómetro de la España común de los ochenta y, quizá, noventa-. Aborda sin embargo un tema más peliagudo en su momento de lo que nos pudiera parecer ahora que es historia: la mili. La carta a su novia de un recluta que se suicida es la excusa para un canción de antimilitarismo sentimental y algo naif, alejado de los tópicos que se solían usar para abordar el tema e impregnado, pese a todo, de esa poesía doméstica que El Último manejaban tan bien.




20- KORTATU – JIMMY JAZZ (“Kortatu”, Oihuka, 85)
“Puso 20 kilos de goma tres/mandó a tomar por culo todo el cuartel/la pasma busca a Jimmy Jazz”. Adaptación pobretona pero libre del tema de los Clash, canonización del terrorista como héroe del pueblo (al igual que “Sarri”, otro de sus hits, dedicado al etarra fugado de la prisión de Martutene en julio del 85), esta versión es producto de una época paradójica en la que una banda claramente posicionada del lado de la lucha armada nacionalista podía tener éxito en todo el “estado” y define –en perfecto castellano pero sin lugar a más equívocos- la fractura en el núcleo mismo de una sociedad. Obviando los juicios morales, que son de cada uno, su ska simplón no pasará a la historia de la música, pero su peso sociológico está ahí.

8 comentarios:

un ángel caído en los viñedos de Infante dijo...

echo a faltar la balada del curry del Velindra, fiel retrato a ras de moqueta de un generación mercurial a pie de muelle. Una generación que se estrelló comtra un muro de mentiras descafeinadas a lomos de un tractor desbocado en un paisaje donde los tuertos guiaban a los cojos en pos de una isla de la ferralla que no existía. Con toques näif en homenaje al legado sónico del felino seboso, Rusty Amado nunca sonó tan sincero,ni la retaguardia de toda una manada corrió tanto peligro. Lo mejor, el acompañamiento desganado rozando el ennui musical, de dos de las alimañas más ctónicas del maizal quantrill: Sil y Guardían Arce.

Anónimo dijo...

De las 20 reseñas, la mejor es la 21.
Sin ánimo de ofender

Willy S. dijo...

Pondrías a este elemento en la lista?
http://youtu.be/QUu89qHqMnc

C. I. dijo...

Probablemente: la crónica del descerebre es la del país mismo.

Stanley dijo...

@ 2 tiene razón

El Mal Samaritano destila torrentes de Ajendrea dijo...

¿dónde puedo encontrar un vídeo de la balada del curry?

javier jabato dijo...

Saludos! Aunque tal vez sean demasiado oníricos -y no tan lumpen-, tal vez entrarían en esta excelsa lista algunos temas de los malagueños 713º Amor. Tal vez "Nos cambiaron por pistolas" o "Alubias". Un saludooo!

Albertinator dijo...

Buen reportaje!! Pero como no hay 20 sin 21.. Aquí me parece que falta la banda de meta-punk que brota como reflujo gástrico de un empacho a base de pasado, presente y futuro de la España Negra.. https://www.facebook.com/ESPANANEGRApunk
y recordad.. "OJO NO TE PRINGUEN EN EL CRIMEN DE CUENCA!!"