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sábado, diciembre 10, 2016

POR DEBAJO DEL BIEN Y DEL MAL (10 años de KAPUT)



Hace diez años empecé este blog (con esta misma imágen). Diez años. Tenía por tanto entonces 31, y si no me falla la memoria había empezado a trabajar en un periódico del ala diestra y había entrado en una de las etapas más tristemente mágicas de mi vida. Mi día a día era caótico, bebía demasiado, quería ser cosas que aún no era y llevaba tres o cuatro años escribiendo en Ruta 66 y un par editando con un amigo nuestro viejo fanzine Kaput, el Kaput en papel, del que salieron cinco números. Las razones por las que empecé con esto me resultan ahora indescifrables, aunque supongo que algo habría de exhibicionismo y algo de un pragmatismo al hilo de los tiempos bastante raro en mí. Lo que me ha aportado es, sin embargo, más claro.

Rara vez un blog dura una década. La red está saturada desde hace tiempo de chatarra interestelar que fue prometedora y quedó en casi nada. Dice mi amigo Juan Terranova que la parte más móvil, maleable y participativa de los blogs, el “comment”, el comentario, no tardó en independizarse y que de ahí surgió Twitter. Es cierto, y es también síntoma de nuestra época, o al menos de la época que acaba de pasar. Queremos comentar, a toda costa, y el elemento sobre el que se comenta es para ello un estorbo cuando es demasiado articulado: el elemento sobre el que se comenta debe ser reducido a su mínima expresión y, a ser posible, ser implícito a un mundo. ¿Qué mundo? El nuestro, por supuesto, es decir, la carcelaria burbuja mental a la que hayamos decidido llamar el mundo.  ¿Leer un texto medio o largo y comentar a partir de él? No, por favor.

No sé si tal situación es buena o mala, pero es. O ha sido. Sé, sin embargo, que yo abrí este KAPUT cuando la explosión del formato ya había pasado, que fui tardío, hasta cierto punto, y que no mucho después llegó la época en la que el feedback empezó a caminar por esos otros senderos. Yo seguí con la tarea, pese a la ausencia de ese feedback, no por fanatismo, sino como el que lleva consigo siempre cuadernos de trabajo (yo los llevo). Nadie espera que bajo su entrada manuscrita del día broten de repente debates y firmas, insultos o halagos. No hace falta. No es esa la misión. Del mismo modo que me sirven los cuadernos, el blog me sirvió, aún en la aparente ausencia de lectores. Me sirvió para reafirmarme en mis motivos cuando el recorrido del periodismo diario me obligaba a tratar materias muy distintas. Me sirvió para hacer una modestísima publicidad de lo que iba publicando en otros medios. Me sirvió para dar rienda suelta a mis manías y acabar sacando de ellas objetos más cuajados. Me sirvió para llegar hasta gente a la que jamás hubiese descubierto de otro modo. Me sirvió, sobre todo, para ir soltando la mano, para ir orbitando con libertad sobre motivos recurrentes hasta pulirlos; para ir pasando de un estilo más o menos cerrado (reseña, crónica) a un estado mental cercano al ensayo. Para relacionar. Para caminar lentamente hacia lo que sería el embrión de una nueva forma mía que, a trancas y barrancas, coaguló finalmente en dos libros y en una nueva revista en papel. Los libros fueron “El puño y la letra” (66rpm, 2013) y el reciente “Santos y francotiradores” (66rpm, 2016). La revista fue nuestra querida Karate Press (KP también, como el Kaput original, y que igual que aquel subsistiría durante cinco números, pero mostrando una profesionalidad, una apertura  y una profundidad mucho mayores).

¿Hubiesen existido esos libros y esa revista sin este modesto blog? No. Lo observo hoy y me doy cuenta de que -además de revelar un empecinamiento y un cierto método que rara vez se me suponen- es la columna vertebral, tenue pero cierta, que me ha servido para sujetar mis obsesiones y encaminarlas a todas como un rebaño en la misma dirección; el hilo de tender donde las he ido colgando a secar.

Ha sido en los blogs, y no está mal recordarlo, en donde se ha desarrollado gran parte de la mejor crítica musical de esa década que contemplamos. La prensa establecida (incluida la que se las daba de medio underground) nunca supo seguirle el paso a esos nuevos modos, más libres, menos sectarios, y se limitó a argumentar una y otra vez que en un blog podía escribir “cualquiera” como si ellos tuviesen, por el contrario, algún baremo de excelencia férreo. No pocas veces les he devuelto con cierta sorna el comentario. Pese a que en esa prensa sobreviven (ninguneadas, a veces) varias plumas de valía, lo cierto es que es en ella donde, parece, puede escribir “cualquiera”.

Así, cuando hace un año y pico coordiné la salida a la luz de Karate Press comprobé que una de mis intuiciones de partida era cierta: había excelentes escritores y críticos que estaban infrautilizados en sus respectivos medios o que directamente carecían de medio. Un nutrido grupo de gente lúcida que, concedida la libertad suficiente para encarar los temas que querían tratar del modo que deseasen, eran capaces de ofrecer material de primerísima magnitud. Los artículos aportados a tan ignota publicación por gente como Mikel Primigenio, David Bizarro, Carlos Lapeña, Héctor G. Barnés, Coronel Mortimer, Félix Frog y otro buen número de individuos están, eso no lo dudo, entre lo mejor que se ha escrito en España sobre músicas arriesgadas y aledaños. Es decir: la materia prima existe. Luego, la necrosis aguda de nuestra prensa musical generalista proviene de errores estructurales, no de falta de talento personal.

Algunos de esos excelentes periodistas habían tenido blogs o similares, o los tienen aún. No debemos menospreciar pues, el papel que ha jugado tal formato, por olvidado u obsoleto que nos parezca a veces, como elemento de maduración y transmisión en un entorno que no siempre le permite a uno escribir donde quiere y, menos aún, escribir sobre aquello que considera imprescindible contar. Yo, a este respecto, tuve la enorme suerte, de encontrarme en 2002 con la persona de Jaime Gonzalo, que sin conocerme de nada y vía mail me permitió arrancar mi “carrera” en el Ruta. A él le debo pues, parte del desastre posterior. La otra parte del mérito es mía y de la vida que he llevado, y de la gente que he conocido y de los días, las copas, los trenes, las ciudades y las miradas.

La solidez se construye. Pero raramente se construye siguiendo los parámetros dados y las doctrinas establecidas. Los campos de juego son necesarios, los patios traseros y los espacios desolados son necesarios. El otro lado de las vías del tren es necesario. La experiencia directa de “lo otro” es necesaria para no acabar siendo una oveja. O, como dijo una vez mi querido Javier Colis, “la experiencia es siempre más montaraz”. La historia de la verdadera prensa cultural de este tiempo no será la de los grupos y los conglomerados, ni la de unos periódicos tan patéticos como rancios. Habrá sido la nuestra. La cuente alguien o no. La resuma alguien o no. La cante alguien o no.

Es una cierta satisfacción, para que negarlo, haber puesto mi grano de arena durante una década francamente turbulenta y divertida.

No diré que lo hice por vosotros, lo hice por mí. Pero espero que a vosotros os haya servido de algo también.

Salud. 

Por vuestro viaje.

sábado, junio 27, 2015

Series of Dreams (I)





Caía la noche y yo bajaba apresurando el paso por una calle desierta que ya había soñado antes. Podría haber sido Madrid, podría haber sido Tánger. Sabía que más abajo encontraría una frutería y una farmacia, pero que ya estarían cerradas.

Un niño de tez oscura en una bicicleta se ponía a rodar a mi lado y me pedía unas monedas para cenar. Yo le contestaba sin mirarle, mientras rebuscaba en el bolsillo.

-¿Quién te ha muerto?- me preguntaba, en un español rudimentario.

-¿Eh?- contestaba yo sin mirar.

-¿Quién te ha muerto?

-Eso fue hace tiempo- respondía yo, pensando en mi padre, y le ponía en la mano dos monedas. Una de ellas debía ser de cincuenta céntimos de euro, pero relucía como una onza de oro.

Él no parecía muy convencido con mi respuesta, pero seguía su camino calle abajo.

Al final la calle desembocaba en un gran descampado. Junto a un murete unas cuantas personas hablaban bulliciosamente. El ambiente era festivo. Allí estaba Dylan, con Sara, silenciosa, casi en sombra, y con una amante de pelo corto y negro que hablaba por los codos. Él vestía de blanco, y todos cantaban una canción que hablaba de fases lunares y de estrellas. Y en efecto, el cielo era espléndido, oscuro, poblado y brillante. Yo reconocí la melodía de “Idiot wind” pero la letra era otra. En un momento la luna apareció, amarilla, turbia, y todos se volvieron locos de contento y avanzaron hacia los matorrales del descampado: la canción, al parecer, había predicho con exactitud la conjunción estelar de aquella noche.

Avancé con ellos, la vegetación se hizo más densa. Había cuerpos follando entre las hierbas, como si se hundiesen en un magma más profundo que la simple tierra.

Estuve tentado de decirles que tuviesen cuidado, que el suelo podría estar lleno de cristales o de chutas, que aquello no era el verano del amor, que era otra cosa.

Pero la verdad, ni siquiera estaba seguro de ello.

Y entonces desperté.


(Soñado el 27-6-15)


miércoles, agosto 27, 2014

Un artículo al día (más o menos)



Nuestro colaborador Luis Boullosa continúa con su serie de artículos diarios de verano sobre las cosas más disparatadas. Pueden encontrar la serie AQUÍ. No se la pierdan.


lunes, enero 20, 2014

STEADY DIET


Ordenando algunos CDs desperdigados por la habitación me quedo con unos cuantos en la mesa que procede volver a escuchar. Es mi dieta para los siguientes días, no exenta de obras maestras más y menos obvias. Son estos:

Joy Division – Substance

The Original Sins – Self destruct

Thalia Zedek Band – Liars and prayers

Silverfish – Fan

The Mekons – Fear and whiskey

Nova Mob – Nova Mob

Scratch Acid – The greatest gift

Black Flag – Damaged

Corcobado y los chatarreros de sangre y cielo – Tormenta de tormento

Lemonheads – Lovey

Beat Happening – Dreammy

Scout Niblett – I am

Epic Soundtracks – Change my life

Howling Hex – All night fun

Jacobites – Jacobites

Los Nitxos -10/10/12

Pigs – Gaffe

Atahualpa Yupanqui – Don Ata

Lee Scratch Perry – Repentance

Joy Division – Preston 28 february 1980

Bob Dylan – Love and theft

Derribos Arias – CD

Moho – Chotacabra

The Chargers Street Gang – Trough the windshield

Gallon Drunk – In the long still night

The Sisters of Mercy – Some girls wander by mistake

Mike Watt – Hyphenated-man

Swell maps – A trip to Marienville

 

miércoles, enero 01, 2014

Un paseo por los maizales de la ANGLOGALICIAN CUP


Cowboy iscariot pasea por los maizales de la Anglogalician Cup con Bill y Marat haciéndole los coros. Cuando el pensamiento y el pillaje dejan de distinguirse... Pueden leer el texto AQUÍ.

miércoles, diciembre 25, 2013

UNA HISTORIA MUSICAL A RAS DE POLVO (FIAT LUX)


Hay un artículo de LUIS BOULLOSA en la página treinta del nuevo y muy recomendable número de FIAT LUX, ya en la calle. Poniéndole banda sonora subterránea a la España negra con Javier Colis, Ilegales, Corcobado, Eskorbuto, Los Calis, la Trapera y otros héroes de nuestro tiempo. Píllenla en su kiosko más próximo...

lunes, diciembre 16, 2013

CTHULHU recomienda... "EL PUÑO Y LA LETRA"

Campaña para la destrucción definitiva de la Navidad: Si le ha gustado "El puño y la letra", el primer libro publicado por nuestro dipsómano gurú el pensamiento libre, LUIS BOULLOSA, este es el momento de regalárselo al elemento más reaccionario que pueda encontrar en el seno familiar. Si la pelea por tan preciado lugar en el panteón es dura, puede concederse como premio "ex aequo", partirse en dos mitades con un cuchillo de cortar pan o, simplemente, entregarse dos veces o las que sea menester. Si no lo ha leído aun, es el momento de joderse la cabeza para siempre en un par de tardes. Contribuyan a la cultura subterránea, la única que existe. Y recuerden, no abandonen la bonita tradición de los Reyes Magos ni la del gordinflas patético de Papá Noel, son dos indicios imprescindibles para que sus hijos comprendan lo esencial: que todo lo que les están enseñando es mentira.

Dejo aquí las diversas reseñas del artefacto aparecidas en prensa hispánica por si alguien duda aún de que es una creación nefasta, proveniente del abismo y muy, muy poco recomendable para el ciudadano medio español.

EL DIARIO

http://www.eldiario.es/cultura/Nacidos-perder-cantarlo_0_178832270.html

MONDOSONORO

http://www.mondosonoro.com/Critica-DVD/El-puno-y-la-letra/Autor-Luis-Boullosa/8375.aspx

IPUNKROCK

http://www.ipunkrock.com/index.php/site/comments/luis_boullosa/

VALENCIA PLAZA

http://www.valenciaplaza.com/ver/103336/el-pu

RUTA 66

http://www.ruta66.es/2013/10/encuentros/luis-boullosa-de-punos-letras-y-otros-menesteres/

LAREIRA POP

http://lareirapop.weebly.com/7/post/2013/11/el-puo-y-la-letra-antropologa-y-requiem.html

LA RAZÓN

http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/4341942/cultura+libros/santoral-underground

EFE EME

http://www.efeeme.com/libros-el-puno-y-la-letra-creacion-literaria-y-rock-roll-underground-de-luis-boullosa/

CRAZY MINDS

http://www.crazyminds.es/el-puno-y-la-letra-de-luis-boullosa-literatura-rock-sobrenatural/

RIODENOMEN

http://riodenomen.blogspot.com.es/2013/10/no-me-matareis-con-balas-un-rio-sobre.HTML



http://riodenomen.blogspot.com.es/2013/11/no-me-matareis-con-balas-un-rio-sobre_5.html

STAFF MAGAZINE

http://stafmagazine.com/collection/el-puno-y-la-letra/
Ver más

lunes, agosto 26, 2013

I'M A MOTHERFFF... I'M A BAD GUY SOMETIMES




Aquí Mike Tyson dándose cuenta de lo que todo cristo comprende sobre sí mismo cuando lleva seis días sobrio: que es un hijo de la gran puta...

lunes, agosto 19, 2013

78


No se si he perdido este disco, y me perturba la idea. Porque me gustaba tanto, y porque había sido un regalo de alguien a quien quería, y porque le tenía ese cariño enfermizo que se desarrolla hacia los objetos que te permiten volcar cosas dentro, como agujeros eternos. Me lo trajeron por mi 22 cumpleaños. Eso debió ser un Bloomsday de 1997, cuando el mundo era joven, y ha estado siempre conmigo, y ahora espero volver a casa y encontrármelo allí, en algún sitio, como si no se hubiera ido nunca. Por desgracia sospecho que pasará a engrosar la lista de clásicos que uno prestó en las borracheras, el ranking de reliquias que se confiaron a otros con esa idiota generosidad, tan nuestra. Podría ser un miedo pasajero -me digo-, pero algo en el fondo de la cabeza me dice que no, que llevo demasiado tiempo sin verlo. Y pienso también que si fuese "Tejido de Felicidad" no me importaría tanto, porque "Tejido de Felicidad" podría comprarlo otra vez, y nunca notaría la trampa. Este no. Este sería para siempre un sucedáneo. Casi sonrío pensando en como la primera vez no me convenció y en como me he agarrado a él después, tantas otras, al borde de los precipicios de siempre. Viaja gratis en la tormenta, pequeño.

domingo, enero 27, 2013

LONG JOHN SUDDEN VOLVE ÁS ILLAS

Nuestro amigo Iscariot alarga un tentáculo de tinta hasta Pontevedra para saciar sus neuras en compañía de los Porcos Bravos de la Anglogalician Cup. Podéis leerlo AQUÍ.

viernes, diciembre 07, 2012

SWANS - La práctica espiritual más violenta del mundo

Un texto sobre los SWANS que Luis Boullosa publica hoy en El Confidencial y en el que ha conseguido no citar ni una vez a la adorable Jarboe (en la imagen, a la izda.)...

Cuando vi a Michael Gira en directo por primera vez, en Bruselas, a principios de siglo, quedé más impresionado por su telonero que por él. El duendecillo ácido Devendra Banhart era, al cabo, una presencia asombrosa y fresca entonces, luz nueva girando sobre sí misma como un torbellino. Gira era, en cambio –pensaba uno- tan sólo un viejo brujo más: Imponía respeto, sin duda, y era notable su capacidad para hipnotizar con la monocorde grisedumbre de sus temas y un dominio apenas aproximativo de su instrumento (una guitarra acústica), pero probablemente todo lo que me quedó de él tras esa noche que pasé fascinado por la exhibición de su pupilo fue una sensación extraña de amenaza y el estúpido orgullo de poder decir “Yo he visto al tipo que creó a los Swans, la banda más violenta de la historia”. Sí, ese era el tópico, para quienes no habíamos llegado a conocerlos en vida. Y sí, aquel era el hombre que había tallado en ruido puro obras maestras del sótano y la cloaca existencial en forma de LPs, como “Filth” (podredumbre) o “Cop” (‘madero’) y restallantes declaraciones de filo metafísico como “The Great Anihilator” (el gran aniquilador). El ogro cruel y ambiguo que se había definido en brutalidades como “Rapìng a slave” (violar a un esclavo):

¿Por qué estar avergonzado del odio?
No hay nada malo en arder
Trabajo duro por cada cosa que poseo
Todo lo que poseo me asfixia mientras duermo


O en “Money is flesh” (El dinero es carne), en plena obsesión por las dinámicas del poder, la obediencia y el control:

El dinero es carne en tu mano
El dinero es carne en tu mano
Cuando pagas eres un sirviente.
Te lo mereces
Te lo mereces
Es fácil sacar dinero de tu carne
La carne es fácil de conseguir cuando trabajas por dinero


En todo caso, pensaba yo en Bruselas, en 2003, Gira había ardido. Su pasado era convulso, oscuro y fulgurante, pero su presente parecía tan sólo el de una respetable leyenda underground. Una más.


Justicia poética

Casi una década después de aquello he de reconocer mis variados errores: los discos actuales del (ya no) tan joven Banhart han dejado de importarme por completo (aunque sigo atesorando sus primeras maravillas) y, mientras tanto, Gira (59 años, aparenta diez menos, los pactos, ya se sabe) ha vuelto a reagrupar a esos Swans a los que se cansó de negar porque, ha declarado, “deseaba tener de nuevo la experiencia de las cascadas irresistibles de sonido que te destruye el cuerpo”. Y, no sólo eso: parece haber logrado convertirlos en lo que nunca fueron: el llameante hype de la temporada independiente. Absurdo y genial. Tiene sentido porque lo merecen su leyenda sus conciertos y su reciente y brutal disco “The Seer”, y porque funciona como extraña, dilatada revancha para toda una generación de habitantes de las sombras. La rata de biblioteca underground -ese animal más común de lo que parece- puede hoy explayarse, decir, “oh, yeah”, repachingarse en su sofá, ponerse un whisky y brindar, apoyado en su colección de discos de noise neoyorquino por ese momento de justicia poética extrema que está a punto de suceder en su ciudad: crítica y público a los pies del demonio de dos caras, garitos llenos a merced del inclemente martillear de una banda perfecta en su exceso, genuflexos ante una ola de sonido sobre la que el brujo oscuro riza el rizo, dispuesto a poner la guinda final en forma de bonita carcajada en la cara de la nada.

O al menos eso es lo que intentan los Swans, encaramados sobre unas ‘tendencias’ “independientes” que –imprevisibles ellas- llevan unos años decantándose por la música densa, la psicodelia circular de raíz kraut y otras cosas raras que deberían venir con diccionario. Bandas, todas ellas (en España podríamos citar, sin rompernos mucho la cabeza, a los excelentes Lüger) que se apuntalan siempre en directos sólidos y epatantes. Y epatantes, cierto, eran los cisnes cuando los vi en vivo en Oporto hace dos años, recién reunificados y presentando su irregular “My Father Will Guide Me Up A Rope In the Sky”. “Sólo puede hacer usted fotos en la primera canción”, me dijo una azafata del exquisita Casa de la Música de la ciudad portuguesa, “pero no se preocupe: dura 17 minutos”. Y así fue. Excesivo e impresionante. Un compendio muy bien graduado –y ejecutado con pericia de perros viejos- de lo aprendido en el camino: de sus épocas asesinas, sus momentos de contemplación y su inherente circularidad. Quedaba, sin embargo, ese resto inconcreto, esa impresión de que el éxtasis no siempre se conseguía del todo. De que todo el mundo tiraba hacia él con demasiada intención: Gira, atípico, iletrado director de orquesta, espástico pelele de sí mismo, parecía rozar todo el rato un trance colectivo que se quedó en los labios, como un recuerdo del que se duda.

Una amiga los vio hace tres semanas en Glasgow, y parece ser que dos años de rodaje les han permitido viajar de lo sólido a lo transportador. Y no es la primera persona que me lo jura: “No sabría decirte qué canciones tocaron antes o después, yo sólo cerré los ojos y viajé. Fue intenso. La gente que estuvo, decía que era el concierto con el sonido más alto en el que había estado, y yo me tuve que ir de la primera fila porque pensaba que me iban a estallar los oídos… guitarrazos, intensidad, trance… Hay parones, luego guitarrazo que te destroza el oído, luego melodía, silencio, destrucción de sonido… Duró una hora y media más o menos, pero yo perdí la noción del tiempo. No sé cuántas canciones tocaron porque se enlazaban unas con otras, era un viaje Un conocido que trabaja en conciertos le dijo que después de ése ninguno le iba a parecer bueno. La sensación fue alucinante. A mí me colocó, literalmente, durante unos días y cuando salí de la sala, todavía retumbaba…”


Etapa Oscura, Ángeles de Luz

En esta irónica instantánea, impensable hace cinco años, en la que los Swans avanzan triunfales hacia su ciudad de usted, poca gente parece recordar el trabajo desarrollado por Gira en los anteriores tres lustros de semi-oscuridad. Labor notabilísima al mando de Young God Records, descubriendo y fogueando a algunos talentos mayores (el citado Banhart, el grupo Akron/Family, a los que usó como banda), protegiendo a algún veterano (Lisa Germano) y proponiendo siempre alternativas curiosas (Wooden Wand, Mi And Lau). En lo artístico, fue entonces cuando Gira se convirtió en un verdadero contador de historias en el sentido clásico del término. Ya no un mero invocador de fuerzas internas o demonios comunes, un onomatopéyico orfebre, un titán del ruido: No. Un narrador de verdad, un artesano de malsanos retablos que recuerdan, sí, a los de su admirado Jeronimous Bosch, y de helados esperpentos que le acercan a su no menos admirado Francis Bacon. Pictórico él, su ambigüedad y su esencial violencia están más presentes que nunca, pero, paradojas de la vida, suenan aquí acrisoladas: una cristalina y unificadora gracia atraviesa a los ángeles de la luz haciéndolos un todo. Y si bien es cierto que las canciones de Gira son siempre una o dos, permutadas con distintos nombre y significados, esa gracia basta para sanarlas.

Fue antes del citado concierto de Oporto cuando pude conversar con el hombre que da miedo. Gente educada, demasiado quizá, dotado para una simpatía gélida que guía con unos ojos de azul cristal que no ríen nunca, aunque él suelte una carcajada. Daba algo de miedo, sí, pero estuvo bien. No ha matado a nadie, que yo sepa.

“Lo primero es sentarte ahí, tú solo”, me decía hablando del proceso de escritura de las canciones”, e ir poniendo las palabras una detrás de otra, pero a veces, de pronto, hay algo se abre en la parte trasera de tu mente… algo que no sabrías definir. Es lo que siempre estoy esperando, pero sólo sucede en ocasiones. En el escenario, con la música, establecemos una situación que potencialmente tiene un final muy abierto, y la idea es la de perder tu cuerpo y perder tu mente en el sonido y que en un momento el sonido posea por la fuerza, tome el control y nos conduzca, más que al revés…”.

Luego me habló de Joseph, que es quien toma el mando cuando el trance creativo se produce: “La parte trasera de mi cabeza se abre y… es como un vómito…Yo le llamo a este individuo Joseph. Se sienta en mis hombros y mete sus manos dentro de mi cabeza. Es como un… hermano demónico”. Así lo explica, también, en “Joseph Song”, integrada en el soberbio “We Are Him”, quizá el punto culminante, incluso en lo iconográfico, de su cancionero angélico:

El escribe esas palabras sobre tu piel
Tú apartas la cara de él
Siempre hay cosas que no se pueden decir
Pero Joseph tiene la llave que las abre.


Él deja esas canciones en tu lengua
pero es hora de pagar por lo que has hecho
tus dispersos agujeros en deudas pendientes
todas catalogadas
en la cabeza de Joseph.


Tu hermano está borracho aquí, a tu lado
esperando tu aliento de vida
pero ¿cómo puedes cantar aquello que sabes falso?
Nunca borrarás la boca de Joseph de tu cara

Un primer arañazo se interna en este polvoriento escenario de madera
Una historia de nuestros mejores años desperdiciados
No hay donde escapar de la verdad de Joseph
Sus manos están en torno a tu cuello, pero te alimentan
¡Así el río ate una soga a tus pies
Y se lleve tu cuerpo y tu mente a alta mar!
Y entonces, agradece al cielo con sus colores, desde abajo, bajo
el fango universal donde Joseph crece.


No es despreciable esa idea del fango universal para saber qué es lo que intentan los Swans. Un retorno al magma, una comunión que implique de verdad, lo físico. Quizá por eso el volumen excesivo, cruel. Quizá por eso el mantra pseudo religioso.

“Mi música es mi práctica espiritual”, ha dicho Gira. “Y creo que es lo mismo que meditar… cuando va bien eres capaz de llegar a un estado en el que puedes expresarte y simultáneamente perderte dentro de otra cosa distinta, y ambos os disolvéis dentro de algo que está al tiempo dentro y fuera de ti. Eso es lo que intentan las religiones, y lo que la gente quiere, por eso quieren religión”. Interesante, viniendo de alguien a quien uno imagina perfectamente atravesando la vida al son de aquella inolvidable apertura de Miller en trópico de Capricornio: “Tenía tan poca necesidad de Dios como él de mí, y con frecuencia me decía que, si Dios existiera, iría a su encuentro tranquilamente y le escupiría en la cara”.

En todo caso, no se lo pierdan. Swans tocan hoy en Madrid en El Matadero (¿dónde sino? y mañana el nueve de diciembre en el Teatro Central de Sevilla. Quizá el año que viene toque adorar a Antony And The Johnsons, o algo peor.

Y si prefieren empezar por el principio, con los LPs, recuerden esto: los discos de 45 revoluciones de Black Flag pueden ser escuchados a 33 y funcionan. A los Swans les pasa al revés, sus discos de 33 se pueden poner a 45 sin que la cosa se desmande. Durante un tiempo, yo lo hice de ese modo.

Luego decidí que ya estaba preparado, ralenticé el giro y me zambullí.

martes, noviembre 20, 2012

FAKE WEATHER




Hoy me he levantado a las ocho de la mañana, debo estar enfermo. ¡Arranquen bien el día con los greatest hits de la inigualable Conchín Fernández!!! ("la semana termina de nuevo con sol y con mucho calorrrrrrr...")

domingo, noviembre 18, 2012

En las cuencas de tus ojos - JORGE MONLONGO


A JORGE MONLONGO, excelso ilustrador, lo conocemos desde hace lo que parece una vida –en concreto desde 1997, cuando hacía los carteles de aquella banda  llamada Daddy Works in Porno-. Su carrera posterior ha sido sólida y ascendente, y en el camino condescendió a realizar alguna de las mejores portadas de KAPUT (cuando salíamos en papel). No  se lo pierdan, es un amigo y un artista.

domingo, octubre 21, 2012

AUSENCIA DE FOTOGRAFÍAS


(Le hemos pedido a GATO PALUG que nos escriba algo desde su voluntario exilio en El Salnés, pero sólo hemos obtenido esta sarta de incongruencias garabateada en diez minutos y la foto en la que aparece con sus dos amigos más recientes -los únicos que tiene-. Incluimos el texto para dar fe de lo nocivo que siempre ha resultado el exceso de pensamiento en soledad. Esperamos que se recupere y vuelva a ser pronto el motherfucker robatumbas a quien todos queríamos tanto).
 
Los grupos que toleraba se iban haciendo más reducidos en número. Aunque, mirando atrás, apenas recordaba alguna foto colectiva con su figura dentro, estaban los equipos de baloncesto en la infancia, porque sus quince y sus dieciséis -y probablemente los diecisiete y los dieciocho- habían sido infancia. Y estaba una foto de una fiesta en la universidad en la que sale sentado en el suelo y sin camisa rodeado por otros cuarenta o cincuenta borrachos. La tiene en algún sitio. Y poco más. Pero sí hubo un reino intermedio, un tiempo en el cual una cena o una excursión podían acabar con todos abrazándose la espalda frente a una cámara. Una cámara réflex, aún no era la época de las digitales. Luego eso se terminó, aunque él no sabría decir cuándo ni cómo vino el cambio. No hay un momento, acaso, aunque las películas digan siempre lo contrario y los libros digan siempre lo contrario, y las religiones, que son las películas y los libros, todos juntos, establezcan claramente que cada cambio de fase necesita su símbolo. Te caes del caballo, te bajas de la burra, apalizas a unos mercaderes. Dices un “No” sonoro y solemne y desesperado, que resuena a lo largo del desierto en el que sólo estás tú. Esas cosas. La realidad es distinta, así que quizá no hay un momento, pero él sabe bien que el contacto con los otros le resulta cada vez más angustioso, con esa nausea cercana, no demasiado violenta todavía, que acaba por teñirlo todo de un aroma a vómito. Ahora aún puede tocar con los amigos –casi todos amigos viejos, de hace años-, tres, cuatro, cinco a lo más, y ya le parecen sospechosamente muchos; y puede aún correrse alguna farra amistosa, pero las fotos ya no las soporta. Tampoco -porque, se dice, hay una suerte en cada desgracia- le solicitan que se integre en grupos muy a menudo. No hay fotos organizadas en la peregrinación anual de machos cabríos adictos a los medicamentos, y la logia de solitarios empedernidos es exigente en sus normas: las agrupaciones de más de dos están mal vistas, y está  rigurosamente prohibido dar fe de ellas. Se mira a si mismo; se mira las manos, que son lo que ve mientras escribe a solas en su casa y se pregunta que será lo próximo. Pronto, quizá, una pareja se le empiece a hacer extraña, si es que eso no ha sucedido ya; convertirá la tendencia a espantar a quien le quiere en hábito arraigado y finalmente sustituirá el hábito, tan cansado, eludiendo en primer contacto, evitando la ocasión. Y ya habrá quedado todo dicho. A veces siente ganas de actuar como hace tiempo y coger a alguien que acaba de conocer y hablarle a bocajarro, y decirle lo que piensa en ese momento. Verdades momentáneas. Pero sabe que mañana esas verdades ya no estarán, y se abstiene. Prueba a esperar, a ver cuantos se acercan. Y no se acerca ninguno: lo esperado. Quizá ha empezado a darles miedo a todos aquellos a quienes no da risa. O quizá ha empezado a levantar una vaga indiferencia general hacia su persona. Los héroes solitarios tienen su nicho casi siempre antes de los treinta, y sus depojos de batalla mercenaria después, algunas temporadas, pero esas temporadas ya se han alargado hacia el otoño. Ahora la gente demanda otras cosas, y tampoco él tolera ninguna de esas cosas demandadas; y en quien menos las tolera es en si mismo. Desvestido de cualquier atractivo, remitido por correo certificado a un reino ajeno, sin entender nada de un idioma que se le ha ido enrareciendo en el oído, va por ahí, aún sin moverse, dispuesto a vomitar en la acera todo lo que tiene dentro para descubrir, al final, que había apenas bilis, sangre y aire. Y siente un miedo vago pero presente casi a cada hora del día: él nunca fue un valiente. Cree saber, sin embargo que es tarde ya, también, para acobardarse. Ahora no serviría más que para provocar unas cuantas risas más, algún insulto, quizá, y la misma indiferencia general. Habrá que ir por la nada, entonces, con el orgullo medio intacto y la pose de siempre –se dice-, inventando, si acaso, un pasado que fue igualmente nada y haciendo tábula rasa de la vida. Al menos para ese trabajo vendrá bien la ausencia de fotografías.

sábado, octubre 20, 2012

LOST ARTWORK

Basura interestelar clase B. Tecnología post soviet. Destino desconocido. Imágenes y collages que no he usado por el momento y un cartel de un concierto que no se llegó a realizar.

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