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miércoles, octubre 03, 2012

Entrevista con SALOMÉ SAGÜILLO (6-7-12)



Salomé Sagüillo, fotógrafa y pintora de origen bilbaíno lleva años dejando constancia con estilo y sobriedad de la mutable escena musical madrileña y de las mejores bandas extranjeras que han pasado por la capital. Algún día, cuando miremos atrás con dudas, podremos confiar en sus instantáneas para confirmar que sí, sucedió y que sí, estuvimos allí (o no). Actualmente (hasta el 9 de octubre) expone sus cuadros e instalaciones en Madrid en Espacio 8 (c/Santa Ana, 8). Hablamos con ella de la necesidad de documentar según que cosas, la evolución del panorama underground en el foro, el origen mismo de la obra de arte y otras cuestiones clásicas, durante una larga conversación cuya segunda parte, apuntada a bolígrafo, está todavía por descifrar. Pueden acceder a su excelente trabajo en SU WEB. Disfrútenlo.

KAPUT- (pregunta inaudible)

Salomé- Con las fotos la idea que tengo a largo plazo es un poco esa. Con todo el material que estoy sacando igual en diez años o en quince años, ya con perspectiva y viendo como ha evolucionado todo, se podría hacer una recopilación de fotos,  explicando en que consistía cada grupo, cómo fueron evolucionado, etc… Llevo seis o siete años sacando fotos y en ese tiempo, que tampoco es mucho, ya he visto una evolución en movimientos…Por ejemplo, cuando empecé había muchísimo post rock, el noise estaba allí como fluyendo; hubo un pico altísimo de esos dos movimientos y ahora está prácticamente parado (el post rock no tanto). Hace un par de años concierto al que ibas, concierto en el que podías encontrarte algo de noise, y en cambio ahora estoy viendo que se vuelve al rock, más a lo clásico, y a un folk español (porque hubo folk americano pero ahora se vuelve a retomar raíces españolas). Aunque sea como una visión socio-musical ya es interesante. Yo empecé a sacar fotos porque iba a un montón de conciertos y tenía la cámara, y era guay, porque tenía dos cosas que me encantaban: escuchar música y la posibilidad de sacar fotos, y ahí vi un ‘gap’ porque eran grupos chiquitines… ahora vas a cualquier concierto y te encuentras a veinte personas con cámaras digitales y móviles sacando fotos, pero en aquel momento no había tanto, así que muchas veces los grupos te decían “oye mira que no tengo material, me das las fotos, me das tal…”, y ves que hay grupos que en aquel momento eran embrionarios y que luego han crecido… no son ‘mainstream’ ni mucho menos pero ya tienen su público; son por lo menos localmente reconocidos. Y entonces ves  una evolución que tú has ido documentando gráficamente, además de la perspectiva creativa que tú le puedas aplicar. Yo he crecido a nivel fotográfico en este tiempo y pienso que dentro de unos años puede ser interesante transmitir qué es lo que hubo en la primera década del siglo XXI…

K-Hay entonces un acierta intención documental a largo plazo…

S- Cuando empecé no, era una cosa mucho más de aquí te pillo aquí te mato, pero viendo el disco duro que tengo y viendo un poco donde me muevo, lo que conozco, lo que sé, la evolución que he visto, con quien me relaciono… tengo un montón de información, y creo que puede ser interesante: esto es un tipo de cultura, un tipo de cultura que no llega a todo el mundo, pero es cultura, y yo creo que debe tener su hueco… Para mi lo que hago tiene un valor documental y obviamente artístico porque al final doy mi enfoque de lo que veo, de lo que siento escuchando determinadas cosas.

K- ¿Crees que se documentan bien estas cosas, la vida de las bandas, por ejemplo? Yo he militado en grupos durante años y al dejarlo me he dado cuenta de que teníamos cuatro fotos y poco más. En Estados Unidos ya en los ochenta se documentaba bastante, incluso en un ambiente punk…

S- Yo creo que se deberían documentar mejor, pero es verdad que a veces los grupos están tan metidos que… Al final cuando van a hacer un concierto -yo los veo- están como locos, vamos a hacer la prueba de sonido, ven, vete, nosequé, nosecuanto,… y lo que les interesa realmente es estar ahí, en lo suyo, en hacer el concierto. Pero luego es verdad que hay mucha gente, como los de LA PLAYA DE MADRID, que se preocupa por documentarlo. Hay muchos compañeros de fotografía o yo misma que también estamos un poco ahí, pero es cierto que lo que es el ‘background’, o los ensayos, o el “nos vamos de gira”, no se ve mucho todavía. Yo creo que un grupo que lo hizo muy bien fueron Psilicon Flesh, que tienen un video estupendo. Se fueron de gira y grabaron todo lo que hacían en la furgoneta, llegar a un sitio… estaban en una gasolinera y se ponían a hacer el tonto… Tiene sus videos, sus fotos, sus grabaciones: tienes la posibilidad de acercarte a ellos en ese momento, en ese contexto, que los ves ahí con esos pelos de los noventa, casi Nirvana si te descuidas, y te puede meter mucho más allá de lo que es la música, meterte un poco en el concepto de cómo se vivía, de las cosas que podían decir. Es una manera de acercarse mucho más íntimamente, más allá de lo musical, a una banda, Te metes también en la época. En ese sentido sí creo que no se documenta como se debería documentar.

Sí que hay grupos en los que hay alguien más metido en el cine, o que llaman a un amigo y lo llevan, pero no es lo habitual. Y es verdad, así como autocrítica, que una foto te da el momento pero no el concepto global. Yo creo que son complementarios -el video, la cámara, el sonido-, porque  al final los músicos son sonido además de la imagen que tú puedas captar y lo que con ello puedas llegar a transmitir.

K- En todo caso, la fotografía puede ser muy completa a nivel documental…

S- Sí. Además la fotografía musical tiene muchísimo registro, porque estás cogiendo la luz, el movimiento… al final es como hacer una danza con el grupo, porque, sobre todo cuando los has visto varias veces, sabes como se mueven, en que momento se paran, como, orgánicamente, cada uno tiene su manera de fluir físicamente con la música, y entonces muchas veces es como… “ahora cojo, ahora no porque se va a mover un montón y me va a salir movida”, o lo que sea... Luego, dependiendo del garito, sabes también la luz que vas a tener: “este va a tener la roja y me va a matar…”. Y es verdad que juegas con eso. Juegas con grupos que se mueven mucho y lo logras transmitir, juegas con grupos que son mucho más quietos y eso se refleja, y yo trato de transmitir con los colores: hay grupos que son muy vivos… Yo pinto, así que tiendo bastante a dramatizar.: los blancos y los negros los dramatizo, los colores los saturo. Me tira eso, es mi forma de expresarme…

Guitar Wolf, Bloody Japs

K- Se hace una interpretación personal…

S- Todos lo hacemos, lo ves también en los compañeros. Hay fotos que veo y ya se quien las ha hecho o al menos eso creo: las hecho Mariano, Las ha hecho Alfredo, las ha hecho Pumba… Cada uno tiene su lenguaje personal, sus ángulos, sus objetivos. Yo por ejemplo, tiendo a ser bastante respetuosa y a ponerme en los laterales, porque entiendo que quien ha pagado un concierto lo quiere ver…Raramente me pongo como público sin cámara, y a veces cuando lo hago pienso “parad ya” (esos veinte, más cámaras y móviles) porque hay un momento en que no veo nada, así que  mi tendencia es bastante de ángulo, también me da más juego porque puedo coger a más gente y porque los perfiles me interesan más que los frentes; y también por respeto a quien paga por oír y por ver. Al final tu eres… no quieres ser un impedimento ni un obstáculo, ni para el grupo –que también les puedes molestar- ni para la gente… Tampoco uso el flash prácticamente porque rompes la atmosfera, para mi gusto la mata totalmente. Si yo fuera un músico y tuviese flashazos continuos me cagaría en la madre del fotógrafo (risas)

K- El uso de las luces en algunos locales de conciertos me parece interesante para quien fotografía. ¿Ayuda o complica?

S- Puede ser muy fácil o complicadísimo. Hay sitios que realmente te pones unas luces tremendas, en caracol por ejemplo, hay luces que dan mucho juego,  un montón de colores… pero hay sitios que son un hándicap absoluto, porque no sabes ni que hacer, todo obscuro o rojo (risas)

K- ¿Varía el estilo según el tipo de fotografía,  o cambia? ¿Hay una relación entre el estilo particular
en la fotografía y el de la pintura?

S- ¿Hay una misma línea aunque uno cambie de tema? Cuando hago fotos más personales,
que no las prodigo mucho, pero las tengo, suelen ser mucho más intimistas y quizás más emocional y conceptual, aunque no cambio tanto el tratamiento del color porque es algo que tengo ahí marcado a fuego. También es cierto que en los conciertos también trato de buscar ese intimismo muchas veces… la cara o el momento que puede definir a esa persona. Pero habitualmente estás condicionado por otras cosas, porque haya luz o no, por la velocidad, porque de repente se te cruza alguien en medio y lo pierdes… El tema de los ángulos es bastante similar, me gustan más lo laterales.

K- La mirada directa es complicada

S- Sí, y me parece más pobre también, con un ángulo puedes recoger mucho más… También, para la gente que no está acostumbrada a ser fotografiada, el retrato de frente es muy complicado, es muy agresivo, es muy incómodo. Casi prefiero que estén hablando, que estén moviéndose, y cuando he robado por ahí fotos de gente por la calle, sería casi como un concepto “popular”. Por ejemplo de un anciano andando. En Berlín hice una foto que me llamó mucho la atención: un anciano gateando… estaba borracho y estaba gateando, y había un par de niños que estaban mirándole asombrados, porque de repente se encontraban un hombre mayor, con su barba y tal, a gatas. Luego me doy cuenta, haciendo un repaso, de que he cogido un montón de fotos de niños y de ancianos, o de elementos inertes, texturas, no se porqué. Igual es porque inconscientemente veo una conexión, al final, entre la vejez y la infancia, que son dos mundos desatados y que están muy libres en el fondo. Yo creo que uno cuando llega a viejo se libera de un montón de cosas, de presiones sociales, de presiones personales; ya has vivido todo lo vivible y, si no has perdido la cabeza en medio, creo que ya pasas un poco de todo… y cuando eres niño es lo mismo: no tienes tantas presiones sociales ni personales y todo está menos encorsetado. Lo he visto al revisarlo,  no ha sido nada consciente… Y te lo puedo decir porque ahora me he hecho una web, que está ahí, embrionaria y entonces al revisarlo me he dado cuenta… En cuanto a mi pintura, salvo que el color me encanta y que me gusta que sea todo muy colorista y muy llamativo, no tiene nada que ver, ni en la temática ni a nivel de encuadre. No, no tiene nada que ver. En la pintura saco mi mundo más emocional y reflexivo, mucho más soterrado y personal, por decirlo de alguna manera, por eso creo que me da mucho más pudor. La fotografía la doy si me la piden, tranquilamente, sin problema. Con la pintura o las instalaciones siempre he sido mucho más mía y tengo pudor estúpido, no se porqué, hasta de mostrarlo. Ahora estoy tratando de sacármelo de encima. Es verdad que forma parte de mi mundo interior que al final es un poco extrapolable al mundo general, a lo que yo siento, las emociones que yo tengo… Los pensamientos que yo tengo obviamente se conectan con el resto del planeta, no son nada especiales, son humanos y punto pelota pero son míos. La fotografía de conciertos es más descriptiva mientras en la pintura muchas veces juego con la metáfora, me gusta escudar ideas o sentimientos detrás de elementos naturales como metáfora, me gusta jugar con la ironía…

K- ¿Cómo juegas con la ironía?

S- Por ejemplo, lo último que acabo de hacer, por cosas que me han pasado, cosas que he visto y que me han contado, es una caja: aprovechando una caja de vinos he hecho una pequeña instalación. La idea que había tenido era hacerlo en un entorno natural pero era complicado así que he pintado un bosque, he usado barro para hacer un tronco, y de una de las ramas salen varias piernas femeninas y un mono pasando de pierna a pierna, que sería como “la relación”, puede ser de hombre a mujer o de mujer a hombre, da igual, pero el concepto de “relación liana”, ¿no? Y en vez de tratarlo de una forma dramática pues he decidido tratarlo así. O un cuadro (no tendría que decirlo porque megusta más dejarlo libre y que la gente perciba lo que le de la gana) que habla de los conflictos que se dan cuando hay varias personas en la vida amorosa de alguien, y es una cara de una chica con un par de monos como si fueran moños… es mejor verlo (risas)

K- Hay quien quiere contar algo concreto y luego busca el medio y quien quiere contar algo que no tiene claro, en cuyo caso la obra misma se convierte en una exploración de qué es lo que se quiere decir, interrogante y mensaje al tiempo. El proceso de enterarte tu mismo de qué quieres decir puede ser tortuoso…

S- Me pasan las dos cosas. A veces tengo muy claro lo que quiero decir y como lo quiero decir y el material que quiero usar, y me hago mi boceto con la idea. Otras veces es casi como que la luna y el sol hagan eclipse (risas): tienes una idea vaga, empiezas a  tontear con materiales y con cosas, y la cosa va desarrollándose y al final cuando acabas está consolidado.Hay un nivel de significados no del todo inconscientes pero… este que te digo de los monos fue así: yo empecé con una cara y, no se sabía muy bien porqué, tenía que hacer unos monos y cuando lo acabé dije: “claro, tía, es esto” (risas). Lo tenía que sacar, y no era muy consciente, pero está allí. Por ejemplo el otro día estuve pensando y se me ocurrió una frase: “hay mejores maneras de conseguir hierro que lamer una barra oxidada”, ¿no? Hay mejores maneras de conseguir algo que hacerlo de la manera más tortuosa. Y a raíz de eso estoy pensando como puedo poner esa frase de forma plástica en algún lado… Te puedes tomar un hígado, tomarte unas píldoras de hierro o unas lentejas pero no, al final vas y lames una barra de hierro oxidado en el que te vas a dejar la lengua. Tengo la idea y ahora estoy buscando la forma de desarrollarla en la que me pueda sentir más cómoda. Lo bonito de esto es que es libre. Unas veces tienes una idea y buscas el camino, otras veces haces el camino y te busca la idea a ti… ¿no?, fluye contigo y con la forma de desarrollarlo. Yo creo que es muy interesante, es mi manera. Sé que hay gente que primero coge el concepto y luego busca el medio. Y hay gente que está en el medio y luego se lo inventa, porque también hay mucho de eso: “se me ha ocurrido esto, ahora le tengo que dar una explicación para cuando haga…”

K- Para la hoja de promo…

S- Efectivamente. Hay de todo. El arte también puede ser a veces algo vacío, o esteta, aunque yo prefiero que tenga significado porque me parece más interesante siempre… Ahora te he dicho un par de cosas, pero a mí no me gusta y trato de no decir jamás qué buscaba al hacer esto, o que quería transmitir o que sentía yo para hacerlo, o qué me habían contado que creía interesante… Prefiero que la gente se deje llevar por lo que ve, y que busque dentro de sí, qué les puede decir dentro de sus propias experiencias y vivencias. Si llega al mismo punto que yo, pues bien, y si no llega y llega a otro, pues más enriquecedor, ¿no? Una cosa que odio y que es muy de señora mayor son los bodegones... pero a ti te pueden gustar y no tiene por qué haber una cuestión metafísica detrás o una búsqueda de algo.  Igual plásticamente en sí tienen un  valor: que sea bello o que te guste o que transmita o que te remita a un momento de tu vida o a determinadas cosas. Por eso para mi es interesante no decir. Incluso hay cosas en las que ni pondría título…

K- ¿Reflexiona el espectador sobre esto más allá del “me gusta/no me gusta, es bonito/es feo”?

S- Si les parece bonito o feo, sí, la reflexión es otra historia. Son quienes están más acostumbrados al arte, o incluso los propios artistas, los que buscan la vuelta de tuerca. En  las galerías no tanto porque quizás siguen siendo espacios menos populares pero en los museos es habitual que la gente se pare y la conversación se quede en un me gusta, no me gusta, “¿te has fijado que hay una niña que no se qué?”… A mucha gente con eso le vale.

K- Ya has conseguido algo con que alguien se pare, supongo. Por ejemplo, con las letras de rock en inglés sucede que apenas a nadie le importan. Se lo decía el otro día a un letrista. “Debe ser la manera más ardua de conseguir el menor impacto”…

S- A mí con las letras, los letristas y las canciones… Yo prefiero que sean casi en inglés, porque así no las entiendo o me quedo con cuatro cosas. Y para mí al final la letra como viene de una voz forma parte de un instrumento, o sea la interpretación de esa letra es la que me transmite.


K- Es un instrumento, sin duda, pero está diciendo algo… y eso tampoco no se puede perder de vista…

S- Vale, me desdigo (risas) Totalmente de acuerdo, y a mí a veces me ha dado pena, y me he metido ahí en el traductor de internet para ver que decían y he pensado “que pena que esto no lo pueda captar en el momento en el que lo estoy escuchando”. Y otras veces ocurre al revés: “menos mal que no sabía de que iba la letra, porque vamos…” (risas). Para los que no cogemos al vuelo el inglés parte del mensaje está totalmente castrado: un tío te esta diciendo algo que puede ser interesante y que  forma parte de lo que necesita transmitirte y tu al final te estas quedando con la entonación o el volumen o la rabia que le mete, o la calma que le mete, y entonces te quedas con la mitad del mensaje… Es interesante el poder cogerlo en su momento, como quien coge un libro de poesía, y profundizar en eso, porque al final no deja de ser poesía… es poesía…

K- O narrativa

S- Sí…

K- ¿Qué fue primero, la pintura o la fotografía?

S- La pintura. La pintura siempre fue una pulsión que tuve ahí… De pequeña pintaba un montón, luego tienes esa época en la que dejas de pintar para escribir (risas), que creo que es una época por la que pasamos todos en la adolescencia, ¿no? Y te pones a escribir  –por lo menos en mi caso- poemas terroríficamente espantosos y luego alguna vez los pillas y dices, ¡que horror!, imitando todo lo imitable y dramatizando todo lo que puedas dramatizar (risas). Luego cuando empecé la carrera creo que tuve que leer tanto y escribir tanto que volví a la pintura… es algo que me tomo muy relajadamente.

K- ¿Recuerdas cuando pintaste por primera vez? ¿Guardas algo?

S- Yo pintaba un montón de pequeña, pero es que mi madre hizo limpieza… (risas) Tenía un montón de revistas, en plan Kerrang, Rockdelux, diarios, dibujos… y se mudaron y te puedes imaginar donde acabó todo, con ese desapego que tienen las madres que piensan “bah, ya ha crecido, para que queremos esto”. No tengo nada.Lo único que tengo es un dormitorio que me hice de barro (risas) cuando tenía ocho o nueve años. Me compré, o me compraron –supongo que yo, porque  era un poco rarita- barro y me hice un dormitorio. Como a mi no me compraban casa de muñecas, me hacía casa de muñecas con cajas de cartón de estas de vino y me hice un dormitorio, y es lo único que tengo así de creación infantil. Y empezar a pintar un poco más constante y más consciente, a los 21 años o una cosa así. A hacer fotos de manera habitual, cuando vine a Madrid, porque mi mundo en Bilbao estaba más centrado en la arqueología. Si que iba a bastantes conciertos -dentro de lo que era Bilbao entonces, porque creo que ahora está mucho más activo - pero no es precisamente una ciudad en la que puedas vivir la música como algo cotidiano. Tienes que estar en circuitos muy concretos, pero hasta donde yo se –ahora igual es diferente-. Allí todo estaba mucho más desarticulado y es mucho más pequeño, los conciertos son mucho más puntuales y yo iba a lo que iba pero tampoco estaba tan metida, no había tantas facilidades. Aquí di un poco el salto, empecé a ir a  muchos conciertos, coincidió con lo de la cámara, me metí en temas de promoción, con una promotora muy chiquitina, muy puntual, seis, siete cositas…

K- ¿Cuando empezaste ya tirabas con digital?

S- Era la que tenía a mano, y también por la inmediatez. Empecé haciendo un  montón y sin editarlas; al día siguiente las cascaba en el Myspace y ya está: 100 que sacaba, 100 que metía. Era de forma mucho más inmediata: “tenlas ya”. Ahora no, porque una se da cuenta de que hay que hacer las cosas bien: hay que seleccionar, hay que editar y hay que darlas directamente -en tu web, alguna vez en el Facebook-, pero no todas, no todo, porque no todo vale.

K- Si tienes cinco fotos que están muy bien de las cuales una es la hostia, ¿qué harías? ¿elegir la mejor o ponerlas todas?

S- Lo que suelen  hacer, y seguramente es lo adecaudo, es elegir la megafoto, porque nadie ve el resto. Igual has hecho 100 que no valen nada y has conseguido la megafoto y entonces todo el mundo dice “es un fotógrafo de la pera”… A mí, como todavía estoy en un paso anterior, no te puedes ni imaginar lo que me cuesta seleccionar. Sufro… sufro… pondría las cinco, y en la web igual pongo la mejor…  o daría las cinco. También pasa que como los grupos son varias personas y a veces son amigos o conocidos, digo “como voy a poner al cantante o como voy a poner al guitarra… el resto también estaban allí”. Yo no soy de una sola foto. Y además, te lo juro, invierto un montón de tiempo en decir “me quedo con diez”. Y luego en coger esas diez y decir “venga tía, a ver, cinco”…

K- La selección de obra en cualquier disciplina es curiosa porque te das cuenta de que le tienes cariño a determinadas obras por cuestiones diversas, no exclusivamente por la calidad…

S- Le hice unas fotos de promo a Alberto (Alberto Acinas /Albereto), nos fuimos a la feria de San isidro y salieron muy en la línea de Alberto -porque también hay que pillar un poco la línea de lo que es la gente-, y una de mis fotos preferidas es una que creo que técnicamente es de las peores de la sesión. Es él como saliendo de un árbol, tiene un árbol detrás, es oscura… pero tiene una atmósfera extraña, y yo le tengo un montón de cariño. No es la mejor foto -objetivamente lo sé- pero a mi me encanta. Entonces ese es el dilema… efectivamente no tiene el enfoque bien ni, la luz bien, pero la atmosfera que tiene me dice algo, entonces, bueno… también a veces vas buscando eso, así que la cuelo y ahí va (risas).

K- ¿Cómo ves la escena musical de Madrid ahora mismo?

S- Veo que hay mucho movimiento con poca gente, aunque igual tengo una visión parcial porque no lo conozco todo ni me muevo en todos los ambientes, pero sí creo que hay gente ultra prolífica, muy interesante, muy buena, que está metida en un montón de grupos y que hace cosas muy diferentes, pero digamos que es como un corpúsculo de gente atomizada; casi te podría decir nombres y apellidos. Luego…a veces me da la sensación de que falta movimiento, incluso gente más joven no conozco casi gente muy joven que haga música, y lo poco que conozco es muy poppy, muy vacío, muy…  Antes había mucha rabia y había mucho post-punk, y lo que viene o lo poco que yo he captado no me parece especialmente interesante. Quizás sea yo (risas)  Lo que realmente me fascina es ver  gente con esa enorme capacidad creativa, personas muy cohesionadas entre sí, y yo creo que tienen un concepto que no es consciente, pero que yo también tengo… un trasfondo anarquista, de colaboración, de ayuda -“yo tengo un grupo, yo te hago un video, una foto, tu me haces un nosequé”- que quizá no sea desinteresado porque el desinterés igual no existe, pero sí se hace con el interés de crear de forma común, de un mutuo enriquecimiento y de que las cosas salgan adelante y la conciencia de que al final el arte es una necesidad.

K- ¿Crees que es una necesidad?

S- Sí, creo que el arte es una necesidad. Es una necesidad personal y es una necesidad social. Es de las primeras necesidades –no en lo personal, sí en lo social- que se quitan en momentos de crisis, porque no es vital…

K- ¿Caería la sociedad sin el arte? ¿Lo necesita?

S- Se cae una parte de la sociedad, por desgracia no se cae la otra, porque mientras tenga sus realityshows y tenga su futbol, y sus… Igual nuestro concepto de arte es… hay gente que escucha a Bisbal o a Maldita Nerea, y para ellos es arte también, y necesitan eso. Para nosotros es algo muy lejano, yo creo. Entraríamos ya en “¿Qué es arte?” Vale… Pese a que yo no comparta gustos o ponga en entredicho hasta que punto es arte, o que tipo de arte o que valor tiene, creo que la gente sí necesita arte, creo que la gente sí lo consume aunque sea inconscientemente.

K- Y si se levantan un día y ya no pueden escuchar a Maldita Nerea, ni hay música ni pintura ni tiras cómicas… ¿se morirían?

S- No, no se morirían, por lo menos no todos.

K- Se moriría uno, lo enterrarían y harían una procesión: “murió por el arte”… o por su ausencia…

S- Se moriría probablemente el que necesita hacerlo, el que necesita expresar eso.

K- A menudo el público de las bandas underground se compone de otra gente que tiene bandas underground…

S- Pues por desgracia, es retroalimentación. “Yo hago y me consumes pero a la vez soy yo el que consumo”. Es lo más habitual ir a un concierto y encontrarte casi con la misma gente, y que además esa misma gente sean músicos o promotores, o fotógrafos, o estén metidos en artes en general. Al final por desgracia la sensibilidad en ese sentido está bastante circunscrita a un círculo de gente… Aunque está fenomenal que esa gente esté… No sé si el problema es que no se hace algo que interese al resto, que ese resto no se entera de que existe o que no les interesa realmente.

K- O que es un arte de minorías… No en esencia, quizá, pero para entender determinadas cosas musicales hace falta una educación desarrollada. ¿Cómo puede entender a Napalm Death el fan de Bisbal?

S- Es culpa suya porque no se quiere educar (risas). Hay un arte más hostil y hay un arte quizás más obvio o más fácil de digerir o que simplemente llega a más gente…

K- pero la capacidad de impacto natural no existe si sólo tienes capacidad de impacto sobre un grupo de gente previamente educado en determinadas cosas

S- Tienes un techo, un número de personas limitado.

K- ¿Es eso más libre en el campo visual? ¿Puede darse una comprensión más intuitiva y visceral?

S- No te creas, yo creo que hay mucho videoarte complicado. Mira, a mi con el noise me pasaba al principio que no sabía si todo me gustaba o todo me horrorizaba: “¿esto mola o no mola?” Y a fuerza de oír y oír y oír te das cuenta… de oír en concierto, porque yo no me pongo un disco de noise en mi casa ni loca… Estuve en un concierto de DeathRoes y pensé estos saben lo que hacen, esto mola. Luego ves a otra gente que está ahí haciendo “whaaaewhaaaaaa”, y… (risas). Es verdad que para determinada música hay que educarse. Que hay que acostumbrarse a ir a conciertos… Pero yo he visto al mismo grupo en el círculo de Bellas artes o en El Matadero, o en La Casa Encendida, que son como sitios con renombre y abolengo -y ya se sabe, si algo aparece en determinados medios es que hay que ir porque hay que estar ahí-y estaba HASTA ARRIBA, y todo el mundo flipado. Ese mismo grupo tocando en El Perro, en El Juglar, La Faena… ¡20 personas!, ¡el mismo grupo!… Entonces, más allá de que la gente se tenga que acostumbrar a la música, es que no hay costumbre de ir a determinados sitios: no hay costumbre de salir a un concierto un miércoles, un jueves; a la gente le duele pagar ocho euros, pero no le duele pagar treinta por ir a un sitio más reconocido, más guay, más de moda… No solamente es la música, sino también el estilo de vida y las costumbres, porque yo creo que la gente no llega a apreciar las cosas hasta que se ponen caras, o hasta que están en determinados sitios o hasta que aparece en determinadas publicaciones. Hay grupos que se mueven por lo subterráneo y a los que vemos 20 personas y de repente los coge un sello x y empiezan a aparecer en determinadas publicaciones y con lo mismo que hacían de repente son la bomba. Y era el mismo, lo tenías al lado de casa y podías ir a verlo por siete euros, ahora pagas 30, fenomenal,¿No?

K- Pero al que llega por la vía “mainstream” también le puede gustar de forma sincera, ¿o no?

S- Mientras se llegue está bien…Lo que me da pena es que a veces ves un entorno en el que la gente está muy implicada y hace cosas que valen muchísimo la pena, invierten mucho esfuerzo, mucho tiempo, dinero, hay mucha ilusión, y lo que se recibe no está a la altura. Y parece que solamente se les reconoce cuando llegan a ser mainstream. Aunque a mi personalmente me parece fenomenal que consigan llegar, claro aunque tampoco tiene porque llegar a todo el mundo (risas)

K- ¿En este país de más de 40 millones de habitantes hay alguno que viva de la fotografía de conciertos?

S- Yo no vivo y creo que no. A tiempo completo creo que no. Tengo algún colega que sé que hace muchas fotos de conciertos, pero la mayor parte de los que conozco  tiene un trabajo x o lo simultanea con hacer videos. Lo ideal sería ganarte la vida con eso, como ganártela con cualquier cosa que te fascine y en la que inviertas tiempo y esfuerzo…  Aunque por serte sincera cuando algo lo llevo al campo puramente laboral acaba perdiendo algo de gracia.

miércoles, noviembre 09, 2011

Una entrevista con el capo de DISCOS HUMEANTES

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Aunque parezca mentira, después de cinco años dando la paliza, KAPUT ha recibido ayuda del exterior. Este documento inédito no procede de la mano de Cowboy Iscariot, ni de Gato Palug, ni de Luis Boullosa… Un amiguito se presentó en la puerta del bunker con la entrevista y aquí está. Por lo demás, Discos Humeantes está haciendo un buen trabajo, como ya hemos comentado alguna vez, y muchas de sus bandas son más que interesantes -nuestros favoritos Las Nurses-, lo cual podréis comprobar en el concierto de este fin de semana cuyo cartel incluimos. Procede, pues, echarle un ojo a las opiniones de Pablo, el pájaro de la foto, que es quien lleva el cotarro. Fuck Wilco y que tengáis buena noche.

(Entrevista cortesía de Felipe Hernández, de ECSTASY AND WINE)

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1- ¿Cómo van las cosas por Oviedo y Asturias en general? ¿Sigue yendo tan poca gente a los conciertos?

Discos Humeantes- Algo regular como en todos lados, pero bueno... Al menos es verde. A la mayoría de conciertos es cierto que hace ya algún tiempo que va poca gente. La juventud se va a buscar la vida a ciudades más grandes. Esto es pequeño y cada baja se nota, pero aún así... la resistencia somos gente feliz, hay muy buenos grupos y de vez en cuando nos visitan otros interesantes de fuera y aunque no seamos muchos, somos de los que hacen ruido.

2- Ya habeis cumplido 3 años y dentro de poco hacéis fiesta en Barcelona, Oviedo, Valencia y Madrid, ¿nos puedes contar un poco sobre esto?

Discos Humeantes- ¡Tenemos muchas ganas de que lleguen! La primera será en Madrid el próximo sábado y luego iremos haciendo una cada mes. Barcelona el 3 diciembre y Oviedo el 7 enero, están ya cerradas. Valencia, que será en Febrero aún no está del todo confirmado los grupos que actuarán, ni el día, pero esperamos poder dar más información muy pronto.

3- ¿Cómo surgió la idea dell sello?

Discos Humeantes- DH comenzó siendo una pequeña distri, en la que un amigo y yo, vendíamos un puñado de discos en conciertos. Tras unos meses, cuando las nurses grabaron su primer 7" y nadie parecía interesado en sacarlo, decidimos que queríamos colaborar con ellos en la edición del disco, con la suerte de que casi al mismo tiempo habían grabado Sonido Alfredo y The Fucked Frikis, también hablamos con ellos y al final, decidimos utilizar el dinero que teníamos para participar en las tres ediciones repartiendo las monedas que teníamos entre los tres grupos. Todos nos conocíamos, todos pusimos dinero y todos nos involucramos en la fabricación, ni que decir tiene que ninguno tenía ni la más remota idea de nada pero entre todos no fue difícil sacarlo adelante rápidamente. Los grupos vendían los discos en sus conciertos, nosotros hicimos una web y nos encargábamos de intentar distribuirlos lo mejor que podíamos. La verdad es que nos sorprendió el interés que despertaron y pronto surgió la oportunidad de sacar más cosas. A partir de ese momento intentamos tomarnos más en serio la promoción y la distribución y empezamos a parecernos un poco a un sello discográfico, diminuto, pero casi de verdad. Javi no tenía mucho tiempo, no le apetecía tomárselo tan en serio y decidió dejarlo. Jazz y yo seguimos adelante y con la ayuda de los grupos que confiaron en nosotros y gente que fuimos encontrándonos en el camino y de la que no dejamos de aprender cada día y llegamos hasta aquí...

Ansaldo Tropical from discoshumeantestv on Vimeo.


4- Por ahora sólo has editado material nacional, ¿tienes pensado editar material extranjero?

Discos Humeantes- No...Empezamos editando a grupos cercanos y seguiremos haciéndolo.... me parece mucho más motivante... Tanto el trabajo, como el trato, como el resultado... Fuera ya hay un montón de sellos sacando cosas que nos gustan y nuestro lugar está aquí, además si quisiéramos hacerlo, con la infraestructura que tenemos, tendríamos que limitarnos a sacar discos con descartes, como ya han hecho algunos sellos pequeños europeos los últimos años con bandas americanas y realmente preferimos invertir lo que vamos generando en grupos de aquí que graban un disco para nosotros, están orgullosos de él y tienen ganas de defenderlo y pelearlo en directo.

5- ¿Qué es lo próximo que vas a sacar? (si es que se puede saber claro está)

Discos Humeantes- Muy pronto saldrá el LP de Ansaldo Tropical, de hecho debería llegar de fábrica esta misma semana ¡Crucemos los dedos! Estamos a punto de enviar también un 7" de Aliment y después de esto, ya para principios de año, editaremos el debut de Fantasmage y repetiremos con Image Makers, Venereans y Las Nurses.

6- Personalmente me gusta lo de que las ediciones sean limitadas y en vinilo. Supongo que seguirás con esa filosofía, ¿no?

Discos Humeantes- Seguiremos editando en vinilo, no sé si algún día además del vinilo nos lanzaremos a hacer ediciones también en cd, en cassete o en algún otro formato, pero vamos, lo que es seguro es que nacimos editando en vinilo y moriremos editando en vinilo. Sobre las ediciones limitadas es más una cuestión de ser conscientes del interés real que despiertan nuestras ediciones que una filosofía. Es cierto que algunas están agotadas desde hace tiempo y no las hemos reeditado pero si no lo hemos hecho no es por convertirnos en un sello de material "coleccionable" sino porque preferimos dar prioridad a nuevos proyectos. Si algún día tenemos que hacer un ejercicio de nostalgia, lo haremos y reeditaremos nuestro catalogo y si los grupos en lugar de vender 500 copias vendieran 3.000, editaríamos 3.000. Nuestra filosofía en este sentido es únicamente que los discos estén al alcance de todos aquellos a quienes les interese tenerlo, con una presentación cuidada y a un precio razonable.



7- ¿Qué es lo que escuchas acualmente? ¿algún grupo que te haya sorprendido recientemente?

Discos Humeantes- Pues... Me gusta escuchar mucho de todo todo el rato, pero resumiendo un poco... Entre otras cosas me ha gustado mucho el nuevo disco de Yussuf Jerusalem, escucho de manera compulsiva Big Star y que haya conocido muy recientemente me ha flipado una banda de Portland que se llama Regal Degal.

8- ¿Cómo ves la escena underground en españa?

Discos Humeantes- La veo nutrida e interesante. Si no fuera así DH no existiría... Ahora mismo hay grupos brutales repartidos por todo el país, más de los que hubo en añísimos y aunque quizás en general falte un poco el descaro que había en los 80 y ahora estemos un poco más acomplejados con todo lo que viene de fuera, el underground español goza de buenísima salud.

9- ¿Lo que haces es rentable económicamente? ¿cuál crees que es el futuro de algo que se hace por amor al arte si no se mantiene económicamente? ¿tenemos discos humeantes para rato??

Discos Humeantes- Para nosotros es rentable porque se sostiene... Desde el principio nuestro único objetivo a nivel económico era no tener que poner un euro de nuestro bolsillo y hasta el día de hoy, desde la primera edición, ha ido alimentándose solo... Puede que para ir a trabajar cada mañana que te paguen el billete de autobús y el bocadillo no sea suficiente, pero para nosotros DH no es un trabajo sino algo que nos gusta hacer y podemos compaginar con nuestras otras ocupaciones por lo que por el momento mantenemos la ilusión intacta y no tenemos ganas más que de seguir sacando más y más discos. Sobre el futuro real de todo esto pues.. no sé... ahora mismo solo pensamos en el presente pero supongo que si algún día el sello dejara de ser autosuficiente o la falta de tiempo y/o motivación nos hiciera imposible estar ilusionados con cada una de las ediciones que vayan saliendo nos plantearíamos dejarlo... También existe la más que muy poco probable posibilidad de que se convierta en nuestra profesión, quizás estuviese bien... pero seguro que sería mucho menos divertido...

10- ¿Crees qué internet (blogs, webzines, foros, redes sociales) y fanzines, etc... son importantes para la supervivencia de sellos como el tuyo?

Discos Humeantes- Todo lo relacionado con internet nos facilita muchas cosas... Tenemos la posibilidad de promocionar nuestros discos y reivindicar lo que hacemos a coste cero. El antiguo boca a boca es mucho más rápido y eficaz... Podemos conocer y contactar facilmente con gente de otros lugares que hace cosas en la misma dirección y con la que nos sentimos fuertemente identificados, aprender unos de otros... Cuando haces algo minoritario estar en contacto directo con gente que le interesa lo mismo que a ti es acojonante... Así que diría que si, que es vital para un sello como nosotros. Antes si no salías en las revistas, no existías, ahora en la mayoría de casos no hacen más que amplificar lo que es ya un secreto a voces en internet y solo alimentan a los menos inquietos.

Los Steaks "Sunday Girls" from discoshumeantestv on Vimeo.


11- ¿Qué relación tienes con la prensa "especializada"?

Pues no tengo mucha relación la verdad... Cuando sale un disco enviamos emails a toda nuestra lista de correo, en ella se encuentran algunos medios que se pueden considerar prensa especializada y alguna vez han reseñado o entrevistado a alguno de los grupos pero mi relación no va mucho más allá de unos cuantos emails... Así que podría decirse que no es una relación muy estrecha, aunque, si es cierto, que últimamente se está prestando un poco más de atención a lo que hacemos, no es algo que nos quite el sueño y aunque estamos agradecidos y es bueno que los grupos salgan en medios llamados importantes... tampoco debemos olvidar cual es nuestro sitio y sería absurdo obsesionarse con esto. Al final, los grupos hacen lo que les gusta y a nosotros nos gusta como son, eso es lo realmente importante...

12- ¿Cómo ves lo de las descargas?

Discos Humeantes- Para nosotros es vital y necesario vender los discos, pero es más importante que los grupos sean escuchados por lo que para DH son un medio más de promoción. Los mismos discos incluyen un cupón de descarga para aquellos que se compran el vinilo puedan también disfrutar de él en el coche, en el ipod... hoy la música se escucha en muchos sitios y de muchas maneras diferentes, por lo que sería sería ridiculo cerrarse en banda al formato físico. Además tenemos una página de Bandcamp en la que cualquiera puede escuchar y descargar todo nuestro catalogo con un simple click y en su mano está que la descarga sea gratuita o no. A mi me gusta comprarme discos, pero no podemos obligar a nadie a hacerlo. Por eso damos la oportunidad a todos aquellos que por una u otra razón no lo hacen, puedan conocer y disfrutar, las bandas que forman parte del sello y si lo consideran conveniente, aportar algunas monedas para que podamos seguir adelante editando discos.

13- ¿Que tiene que tener un grupo para que lo fiches?

Discos Humeantes- Nada especial, al menos nada sobrenatural. No buscamos nada concreto... Ni nos cerramos a un estilo en particular... Tienen que gustarnos mucho como es lógico y tienen ser accesibles para nosotros, es decir, que el hecho de que saquen un disco con DH no sea algo descabellado.. A partir de ahí... si el grupo en cuestión está interesado en trabajar con nosotros tiene que aceptar y entender las limitaciones que tenemos como sello y nosotros aceptar y entender las suyas como grupo. Si una vez puesto todo esto sobre la mesa no supone ningún problema por ninguna de las dos partes y tenemos efectivo para embarcarnos en una nueva edición, habrá un nuevo disco humeante. He decir que con la mayoría de grupos con los que hemos trabajado, antes de la edición del disco ya había algún tipo de relación por lo que las cosas han sido siempre muy fáciles para todos... y tampoco hemos fichado nunca a nadie, incluso en algunos casos, como dije al principio de la entrevista, lamentablemente no hemos tenido el dinero necesario para afrontar todos los gastos de la edición, por lo que es más justo decir que colaboramos con los grupos que nos gustan y lo hacemos por apoyar y formar parte de algo de lo que disfrutamos y en lo que creemos.



14- ¿Es cierto que el que maneja todo el cotarro de discos humeantes se llama Jazz y no Pablo??

Discos Humeantes- Jaja. Si, sin duda él es el jefe, de hecho ahora mismo no hago más que traducir sus ladridos de la mejor manera posible... Bueno... para ser sinceros en realidad no solo es el jefe, ¡Es nuestro dios! Y... ¡Las camisetas humeantes con su cara están por llegar!

15- Ahora toca mojarse, ¿qué sellos españoles o extranjeros te parecen interesantes actualmente?

Discos Humeantes- ¡No es mojarse en absoluto! Hay mucha gente haciendo cosas interesantes por el mundo. Aquí quizás no tienen la repercusión que merecen pero me parece interesantísimo lo que están haciendo los señores de Burka For Everybody, también me gustan Mamma Vinyla, Terminal Picnic, La Vida es un Mus... y de fuera.. Sacred Bones, Floridas Dying, Perennial Records, Hozac... No sé... Así a bote pronto se me ocurren estos, pero hay muchos más, algunos que se me olvidan y otros tantos que ni conozco... El caso es que vivimos buenos tiempos para el rock.

16- ¿Qué hay después de la muerte?

Si te refieres a DH, espero que un bonito recuerdo. Si te refieres a la muerte tal cual pues... el paraíso espero... o el purgatorio al menos. La nada es aburrida.

martes, noviembre 08, 2011

PLAY IT LOUD... NOW

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Inauguramos nuestra nueva sección “Los Otros”, que dirigirá nuestro heterónimo Cide Hamete Ferlinghetti y que estará dedicada a contactar con aquellos personajes del mundo de la música que no son músicos –ni falta que les hace- pero nos parecen representativos, lúcidos o directamente están tan tarados que tienen gracia. Nada mejor para arrancar con buen pie y elegancia que una fantástica entrevista con PEPE REGIDOR (en la foto), responsable de los aciertos y desmanes cometidos en PLAY IT LOUD NOW, uno de los mejores blogs de música de este país sin discusión alguna. Ahí podemos encontrar música americana de la fina fina por un tubo, enternecedores vídeos de criajos que quieren ser Townes Van Zandt e igual a la que te descuidas lo consiguen, canela rock en rama, oldies con sentimiento a flor de piel, luminosas novedades que uno, metido en su mundo oscuro, nunca hubiese olido, televisión de los estates a mansalva y ocasionales detalles sobre el único deporte que importa (el baloncesto, claro). Él nos lo cuenta. Do the net!


1- ¿Cómo surgió la idea de hacer el blog? Yo, la verdad, no recuerdo cómo ni porqué empecé el mío.

PEPE REGIDOR- Por motivos de curro, tuve que aprender a hacerlos. Un poco chorra la excusa, pero es la verdad. Luego descubrí que quedaba mejor si lo rellenabas de cosas.

2- Play it loud… now. ¿Por qué el nombre? ¿Algo que ver con el dylan de “Play it fucking loud”? El volumen, ¿mito o realidad?

P.R.- He visto ese video… no sé, miles de veces. Es cierto que Dylan se gira hacia Robbie y le dice algo, pero podría ser "play it fucking loud" o "traéme una sopa de tiburón, tronco". No hay manera de saberlo. Pero me encanta esa historia. Esa, y la del hacha de Pete Seeger en Newport, la del accidente de moto… todos esos unsolved mysteries tan legendarios. Hay una muy buena que he descubierto recientemente en boca de Tom Paxton, otro viejo songwriter del Village 60´s: al parecer, durante sus pases en el Gaslight Cafe, Dylan interpretaba alguna de sus canciones haciéndolas pasar por temas de Woody Guthrie, no al revés. Es una maniobra ultra inteligente para sugestionar a la gente y que crean que, en efecto, esa canción debe ser buena. Muy perverso esto, y claramente muy Dylan. Una de ellas era "A hard rain´s a-gonna fall".

3- ¿Es el blog el viejo fanzine renacido? ¿Son las tecnologías una manera de volver atrás pero mejor (o peor)?

P.R.- Lo peor de los blogs es que, en esencia, carecen del factor colaborativo que sí tenían los fanzines. Lo mejor es que no tengo que gastar pasta en typex. No los considero tanto un paso adelante o atrás sino una evolución razonablemente lógica comparable a la invención de la imprenta, tal cual.

4- Venimos de una generación que se crió con el papel, que recuerda cuando sólo había dos cadenas de televisión, etc… pero que también ha tomado la ola digital cuando aún tenía capacidad de reacción. ¿Somos un puente? ¿Hacia qué?

P.R.- Imagino que todas las generaciones han tenido que enfrentarse al cambio, esa entelequia tan necesaria para el progreso. Y tal como están las cosas, hasta para la supervivencia. Cada generación, como dice Tweedy, "tiende a pensar que es la última". Ahora estoy dedicado a que mis padres superen la brecha digital de la mejor manera posible. Y espero que esto sea lo último que tenga que explicarles. Se me hace muy raro tratar de enseñarle nada a mi padre.

5- Por otro lado, somos una generación a la que se nos está vendiendo nuestro propio pasado cuando aún no hemos cumplido los cuarenta… ¿Crees que eso influye, de algún modo en la música que se hace y se escucha?

P.R.- De igual manera que las chicas se casan con sus padres, nosotros sólo queremos escuchar una y otra vez la misma canción. Yo, al menos, sí.

6- Muchas de las bandas que aparecen por tu espacio son en cierto modo “retro”, te veo en una ola que comparte bastante gente, esas bandas que beben de un pasado en el que están Dylan, The Band, Neil Young, Waits, los clásicos, intentando renovarlo. ¿Crees que hay muchas que lo consiguen? ¿Cuáles y por qué?

P.R.- Renovarlo… supongo que es posible, como de hecho se puede renovar la tortilla de patatas o las berenjenas con miel al estilo de Córdoba. Pero, al igual que con estos papeos, es casi más mágico el momento en el que directamente, lo clavas. Un poco al estilo de Dawes, que son más Eagles que los Eagles. Ya imagino que el soft rock standard de corte californiano es exactamente eso, "conservador", y que no está muy bien considerado más allá de Laurel Canyon, pero me la suda lo que piensen los punkís: Dawes lo tienen.

7- Sé que te gusta el jazz. ¿Por qué no hay mas jazz en Play It Loud?

P.R.- ¿Tú sabes lo difícil que es escribir de jazz?



8- ¿Quién está más sobrevalorado, Navarro o Wilco?

P.R.- Wilco. Yo les adoro, y creo sinceramente que Tweedy es un gran tipo y un escritor excelente, pero las constantes comparaciones con The Band son del todo inexactas y producto de una visión reduccionista e ignorante del corpus musical del siglo XX. A quién de verdad se parecen Wilco -esencialmente en forma- es a Supertramp. Y a Dire Straits; las reacciones ante el solo de "Impossible Germany" son las mismas que suscitaba el solo de "Sultans of swing". Y su público usa los mismos jerseys. Por el contrario, todo lo que se diga de Navarro es poco. Y encima, el tipo fuma, ¿sabes?. Su perfomance en el rush final del Eurobasket de este año me la llevaré a la tumba. El triple de ocho metros en carrera al final de la posesión en el tercer cuarto contra Macedonía… dios santo. Recuerdo que estaba en otra ciudad que no era la mía, y me gasté un pastón en móvil escribiendo mensajes eufóricos del tipo "Navarro = Jordan" o "Navarro = Dios". Eso sí que fue un recital y no los Stones en Hyde Park.

9- ¿Es el baloncesto el deporte del Rock&Roll?

P.R.- El baloncesto es cien mil veces más rock n roll que el fútbol, da igual lo que piense el Mono Burgos. Pero en mi opinión, me temo que el deporte más rockero es el surf, que tiene su propio género musical. También se han escrito grandes canciones sobre boxeo. El skate -que no sé si es un deporte en realidad- es muy de punkear. Por último, el kárate, a pesar de los intentos de Elvis por popularizarlo, no lo veo especialmente rockero: demasiadas reglas extrañas y un uniforme horrendo.

10- ¿Héroes musicales, fijaciones, gente a la que admiras? Siempre le pregunto a las bandas por sus influencias extramusicales… esto viene a ser lo mismo.

P.R.- En cuestiones de actitud e integridad, tengo los mismos referentes musicales que todo el mundo: Johnny Cash, Paul Westerberg, Henry Rollins… En términos no-musicales, no sabría decirte, no sé mucho del Che ni de Gandhi ni de nada: admiro al pollo que inventó el lavavajillas, eso sí. Y me gustan los libros de Dave Eggers. Mogollón.

11- ¿Te consideras un escritor?

P.R.- Joder, no. Y muchos de los que sí se consideran escritores, no deberían.

12- ¿Cuál crees que es el papel de alguien como tú en el mundo musical? Últimamente he llegado a la conclusión de que los elementos de la contracultura (sé que el término es un poco añejo) a menudo se frustran porque no entienden que no va a haber una revolución en el sentido clásico: es decir, que no se van a cambiar las cosas, sino que su trabajo es como una trinchera: sirve para que no nos pasen por encima definitivamente y todo sea aún mucho peor…

P.R.- En mi juventud hice todo lo que pude por apoyar la ejem… "escena": trabajé en una tienda de discos, conseguí una sección en un periódico regional para hablar de bandas locales, escribí una columna en otro semanario, puse música en bares… todo eso se acabó. He descubierto que lo que realmente me gusta es mirar a la pared mientras escucho una antología de Bessie Smith. Y si durante el proceso auditivo, no puedo remediar que se me ocurra algo, trato de olvidarlo… escribiéndolo. A veces en el blog, a veces en la mano.

13- No sueles poner nada español, tampoco haces referencia a tu ciudad. En cierto modo, supongo, el ciber-escritor pertenece al ciber-espacio. Podría estar en cualquier lugar. Es una especie de Alias, de hombre enmascarado. Esa ausencia de raíz ¿es real? ¿es liberadora? ¿sirve para algo?

P.R.- Es intencionada. En mi cabeza soy un beatnik y vivo en la esquina de Bleecker con McDougall. Por eso me resulta muy excitante ir a la churrería de mi barrio: lo encuentro exótico.



14- ¿Qué tal todo por Cáceres, musical/artísticamente hablando?

P.R.- No tengo la menor idea, tío. Creo que ya ni siquiera es asunto mío.

15- Cinco canciones para una mañana de resaca y cinco para una noche de marcha…

P.R.- Para la resaca, casi cualquiera que evite recordarte -desde una perspectiva culpable- los excesos y desmanes cometidos. No hay nada peor que ponerse "Ain´t no sunshine" de Bill Withers o algo así, con sus constantes advertencias de que después de pasar la noche en brazos del Señor Gintonic, has de sobrevivir a la mañana pagando el inevitable precio del arrepentimiento. De hecho, acabo de recordar que la canción más asesina que conozco en ese sentido es "Sunday morning comin´ down", con el pobre Kristofferson abriendo su armario en busca de su "cleaner dirty shirt". ("su camisa menos sucia"). Por otro lado, "Margaritaville", de Jimmy Buffet, es todo lo contrario. En situaciones de carencia, ponte esa. Randy Newman también vale. Para salir a comerse los bordillos, hay millones. Casi todo el rock n roll es para eso. A mí me solivianta de manera especial una que habla de querer estar solo entre la multitud: "The Jackson Whites" de The Wildhearts, a cuyo cantante, por cierto, te pareces. Cuando la escucho, creo que es la mejor canción de todos los tiempos. Tiene un punto muy Helmet. Y luego, ya en mitad de la noche, nada funciona mejor que un buen "Sweet Virginia" berreado a pleno pulmón abrazado a tus amigos.

16- La última canción que te hizo llorar…

P.R.- "Black Captain" de Bonnie Prince Billy. No exactamente llorar, sólo gimotear un poco, así como un cofrade borracho llevando el paso.

17- ¿Cómo han cambiado tus gustos musicales con el tiempo?
P.R.- Para mal. Antes era muy feliz con mis Guns y mis Motley y mis cosas. Ahora nada parece suficiente, y todo se ha vuelto muy confuso: demasiada información, muy poco misterio. Y estoy lleno de prejuicios que no voy a poder solucionar.

18- Parece que sigues muchos programas americanos con música en directo. Supongo que están a años luz de lo de aquí, donde lo que suena sigue siendo lo de siempre…

P.R.- Es una costumbre que heredé de cuando las parabólicas caseras enfocadas al satélite Astra. De adolescente Imploré que instalaran una en mi casa y pasaba horas viendo late shows, sólo para llegar a la actuación del final. Ví cientos de actuaciones memorables, grandes descubrimientos, retornos formidables, mucho entusiasmo y mucha profesionalidad. Solía merecer la pena. Aquí, y cada día más, el binomio música - televisión es una puta mierda, como sabes.

19- ¿Somos Americanos? ¿Fuimos ingleses en algún momento?
P.R.- Yo, como si lo fuera. Inglaterra no ha calado en mí mucho más que los bizantinos o los bielorrusos. Las bandas inglesas, mayormente, sólo compiten entre ellas para ser más Joy Division que Joy Division y más Beatles que los Beatles, además de conceder una importancia exagerada a la imagen y la pose. Se les ve el plumero a kilómetros y no puedo despreciarles más.

20- A veces me parece que las cosas están demasiado compartimentadas y que quizá deberían cruzarse más. ¿Tiene sentido hablar de música si no se habla al tiempo de literatura, de pintura, de la vida, de la sociedad, del amor, del odio?

P.R.- Las canciones hablan de todo eso. Tiene sentido porque no se entiende la música sin la experiencia vital del que la interpreta y seguramente, del que la escucha.

21- ¿Para qué te sirve la música?

P.R.- Ya sabes. El día tiene 24 horas: 8 para trabajar, 8 para dormir, 8 para rockear. Me vale, por tanto, para ocupar el 33 % de mi existencia. Para no ser músico, no está mal.

22- ¿Te sientes, como “Blogger” (vaya término) de algún modo miembro de una comunidad? ¿De un grupo de gente que tiene algo en común? Al fin y al cabo, buscar ese sentido de pertenencia es una de las cosas que, clásicamente, ha llevado a la gente, por ejemplo, a montar bandas.

P.R.- Estaba más o menos orgulloso de ser "blogger" hasta que vi una foto de un pequeño festival folkie que hacen en Portland: en la entrada había un cartel -de madera, escrito a mano- en el que se leía: "no bloggers allowed" ("no se permite la entrada a bloggers"). Me pareció precioso. En la actualidad, el término remite a la invasión de blogueras de cocina, moda, decoración y otra serie de temas femeninos que nada tienen que ver con Townes Van Zandt. Yo paso.

23- Últimamente cuelgas muchos videos, pero no escribes demasiado. ¿No te apetece, ya has dicho lo que querías, crees que ya hay demasiada gente opinando o qué?



P.R.- No hay ningún secreto: cada día que pasa me siento más idiota leyendo lo que escribo. Miro lo publicado y pienso: "¿quién es este gilipollas?"

24- Yo llevo cinco años con el blog y tengo una sensación dual. Por un lado, me parece un corpus de trabajo interesante, por otro lado siento que esta ahí, en el aire, como si en cierto modo no existiera… ¿Quedará algo de esto dentro de unos años? ¿Persistirá la gente? (muchos blogs interesantes chapan en un lapso de uno o dos años)

P.R.- Mi suegro, que sí es escritor, cree que lo que no está impreso en papel no existe. Ni le hables de publicar nada online. A lo mejor ha llegado la hora de comprender que el mundo no necesita que lo que hagamos perdure ni que sea trascendente -una suerte de obsolescencia programada blogueril- y que sea precisamente esa volatilidad lo que nos mantenga alerta y hambrientos en busca de nuevos hallazgos que no estarán allí para siempre. Por otro lado, jode un poco.

25- ¿Está condenada la prensa musical en papel? Últimamente su falta de nervio y radicalidad es tangible y en muchos aspectos es más lenta, menos versátil, menos seria y más aburrida que lo que tú, yo o el de más allá podamos hacer desde casa. ¿Qué opinas?

P.R.- Creo que la prensa en papel está condenada, pero no por su falta de nervio, sino porque el Amazonas se acaba, colega. Se tiende a la publicación como objeto único, tiradas muy cortas, caras, fanzines a 14 pavos. Es así la vida. Obviamente, la tan necesaria radicalidad y renovación del género está en Internet.

26- ¿Cuáles son para ti las grandes bandas del momento, las que marcan el “tempo” generacional?

P.R.- Avett Brothers lo tienen todo. Ya lo tenían cuando giraban por bares y creo que están haciendo muy bien la transición al estrellato. En cuanto a las bandas actuales que mojan las bragas de la juventud, The Drums o The National mediante, preferiría quedarme sordo a escuchar eso. Precismente, estoy escuchando la reciente antología de R.E.M. Me impresiona la perfección de su propuesta: eran inteligentes, aventureros, cínicos y muy honestos con su background. No iban por ahí paseándose como si hubieran inventado la puta música. Mantuvieron su nivel de excelencia hasta casi el final de sus días. De "Driver 8" a "The sidewinder sleeps tonite", de "Fall on me" a "Imitation of life"… R.E.M son el epítome de la música pop bien concebida y mejor ejecutada. Ójala en el futuro existan, a su manera, más bandas como esa.

27- La crítica musical puede ser una de las castas más despreciadas que conozco (periodistas, que ya es chungo, preocupados por cosas despreciables como la música). ¿Qué opinas del gremio en España?

P.R.- No tengo una opinión determinada sobre el gremio en este país porque, sinceramente, ya no les leo. A mí me gustaba lo que hacías, lo que hacía Álvaro González, y en otro estilo, lo que debe seguir haciendo Héctor Garcia. Supongo que todavía deben quedar algunos talentos sin ahogarse en la desidia, la inercia y el formulismo que lastra la crítica musical española.

28- ¿Cuáles son tus primeros recuerdos musicales?
P.R.- Las colecciones de discos de mis tíos: "Led Zeppelin I", "Born to run", "Sticky fingers", "A love supreme"… pon eso en manos de un pre-adolescente curioso y le habrás ganado para siempre.

29- ¿Te ha traído el blog más alegrías o decepciones? A veces me parece un asunto bastante esforzado para lo que da a cambio…

P.R.- Sólo resulta decepcionante si esperas una recompensa. Yo, lo que sea que escribo, lo hago del tirón: sin pensar, sin corregir, sin editar, sin nada. No tengo ambiciones y no espero gran cosa a cambio de algo que no me ha costado esfuerzo alguno.

30- Cinco artistas nuevos a los que deberíamos escuchar…
P.R.- "Nuevo" es un término muy indefinido, pero de "ahora mismo", me gustan Mikal Cronin, Middle Brother, State Champion, The Henry Clay People y me FASCINA Mariee Sioux. Escucha "Buried in teeth", es la nueva Karen Dalton.

31- ¿Qué hay después de la muerte?

P.R.- Más cerveza, espero.