domingo, julio 26, 2009

VIENTO IDIOTA (Blood on the Tracks, 74)




Quizá la canción de odio por excelencia. Tan cercana al amor que ambos se confunden. ¿O era al revés?


Viento idiota

Alguien la tiene tomada conmigo
y está colgando historias en la prensa.
Sea quien sea, espero que corten pronto,
pero cuándo lo harán es algo que solo puedo suponer.
Dicen que me cargué a un tal Gray y me llevé a su mujer a Italia,
que ella heredó un millón de dolares y que cuando murió me quedó a mí.
No puedo evitarlo
si tengo suerte.

La gente me ve constantemente y ni siquiera son capaces de recordar como actuar.
Sus mentes están llenas de grandes ideas, imágenes y hechos distorsionados.
Incluso tú, ayer, tuviste que preguntarme en que punto estábamos;
no podía creerme, después de todos estos años, que no me conocieses algo mejor que eso,
mi dulce dama.

Viento idiota, soplando cada vez que mueves la boca,
soplando por las carreteras olvidadas que conducen al sur.
Viento idiota, soplando cada vez que mueves los dientes,
eres una idiota, nena,
es asombroso que aún sepas como respirar.

Corrí hasta la pitonisa, que dijo “cuídate de un rayo que podría caer”.
No he conocido un pedazo de calma durante tanto tiempo que no puedo ni recordar como era.
Hay un viejo soldado allá en la cruz, el humo saliendo de la puerta de un vagón de carga;
no lo sabías, no sabías que pudiese hacerse, pero en el disparo final ganó la guerra
tras haber perdido
todas las batallas.

Desperté al borde del camino, medio soñando con el modo en que las cosas son, a veces,
Visiones de tu yegua parda se disparaban en mi cabeza haciéndome ver las estrellas.
Hieres a aquellos a quienes más amo y cubres la verdad con mentiras,
un día estarás en la fosa, con las moscas zumbando en torno a tus ojos,
sangre en tu silla de montar.

Viento idiota, soplando a través de las flores de tu tumba,
soplando a través de las cortinas de tu cuarto.
Viento idiota soplando cada vez que mueves tus dientes,
eres una idiota, nena,
es asombroso que áun sepas como respirar.

Fue la gravedad la que nos bajó al suelo y el destino el que nos separó.
Domaste al león de mi jaula, pero eso no era suficiente para cambiar mi corazón.
Ahora todo esá un tanto patas arriba, es un hecho que las ruedas se han parado,
lo que es bueno es malo, lo que es malo es bueno, y encontrarás que cuando llegues a la cima
estarás en lo más bajo.

Me di cuenta en la ceremonia de que tus corruptas maneras te habían vuelto finalmente ciega,
ya no puedo recordar tu cara, tu boca ha cambiado, tus ojos no miran dentro de los míos.
El sacerdote se vistió de negro al séptimo día y se sentó, con cara de palo, mientras el edificio ardía,
yo esperé por tí sobre el estribo, cerca de los cipreses, mientras la primavera
se volvía
leeeeeentamente otoño.

Viento idiota, soplando como un círculo en torno a mi cráneo,
desde la la presa del Grand Coulee hasta el Capitolio.
Viento idiota soplando cada vez que mueves tus dientes,
eres una idiota, nena,
es asombroso que áun sepas como respirar.

Ya no te puedo sentirte más, ni siquiera puedo tocar los libros que has leido.
Cada vez que paso arrastrandome frente a tu puerta desearía ser cualquier otra persona.
Carreteras abajo, surcos abajo, por el camino del éxtasis
te seguí bajo las estrellas, perseguido por tu recuerdo
y toda tu furiosa gloria.

He sido traicionado por última vez y ahora soy finalmente libre.
Me despedí con un beso de la bestia aulladora, en la frontera que nos separaba a tí y a mí.
Nunca sabrás la herida que sufrí ni el dolor sobre el que me elevo
y yo nunca sabré eso mismo de tí, tu santidad o tu tipo de amor,
y eso me causa
tanta tristeza...

Viento idiota, soplando a través de los botones de nuestra chaquetas,
soplando en las cartas que escribimos.
Viento idiota, soplando sobre el polvo de nuestros estantes.
Somos idiotas, nena,
es asombroso que podamos alimentarnos a nosotros mismos.



Idiot Wind

Someone's got it in for me, they're planting stories in the press
Whoever it is I wish they'd cut it out but when they will I can only guess.
They say I shot a man named Gray and took his wife to Italy,
She inherited a million bucks and when she died it came to me.
I can't help it if I'm lucky.

People see me all the time and they just can't remember how to act
Their minds are filled with big ideas, images and distorted facts.
Even you, yesterday you had to ask me where it was at,
I couldn't believe after all these years, you didn't know me better than that
Sweet lady.

Idiot wind, blowing every time you move your mouth,
Blowing down the backroads headin' south.
Idiot wind, blowing every time you move your teeth,
You're an idiot, babe.
It's a wonder that you still know how to breathe.

I ran into the fortune-teller, who said beware of lightning that might strike
I haven't known peace and quiet for so long I can't remember what it's like.
There's a lone soldier on the cross, smoke pourin' out of a boxcar door,
You didn't know it, you didn't think it could be done, in the final end he won the wars
After losin' every battle.

I woke up on the roadside, daydreamin' 'bout the way things sometimes are
Visions of your chestnut mare shoot through my head and are makin' me see stars.
You hurt the ones that I love best and cover up the truth with lies.
One day you'll be in the ditch, flies buzzin' around your eyes,
Blood on your saddle.

Idiot wind, blowing through the flowers on your tomb,
Blowing through the curtains in your room.
Idiot wind, blowing every time you move your teeth,
You're an idiot, babe.
It's a wonder that you still know how to breathe.

It was gravity which pulled us down and destiny which broke us apart
You tamed the lion in my cage but it just wasn't enough to change my heart.
Now everything's a little upside down, as a matter of fact the wheels have stopped,
What's good is bad, what's bad is good, you'll find out when you reach the top
You're on the bottom.

I noticed at the ceremony, your corrupt ways had finally made you blind
I can't remember your face anymore, your mouth has changed, your eyes
don't look into mine.
The priest wore black on the seventh day and sat stone-faced while the building
burned.
I waited for you on the running boards, near the cypress trees, while the springtime
turned Slowly into autumn.

Idiot wind, blowing like a circle around my skull,
From the Grand Coulee Dam to the Capitol.
Idiot wind, blowing every time you move your teeth,
You're an idiot, babe.
It's a wonder that you still know how to breathe.

I can't feel you anymore, I can't even touch the books you've read
Every time I crawl past your door, I been wishin' I was somebody else instead.
Down the highway, down the tracks, down the road to ecstasy,
I followed you beneath the stars, hounded by your memory
And all your ragin' glory.

I been double-crossed now for the very last time and now I'm finally free,
I kissed goodbye the howling beast on the borderline which separated you from me.
You'll never know the hurt I suffered nor the pain I rise above,
And I'll never know the same about you, your holiness or your kind of love,
And it makes me feel so sorry.

Idiot wind, blowing through the buttons of our coats,
Blowing through the letters that we wrote.
Idiot wind, blowing through the dust upon our shelves,
We're idiots, babe.
It's a wonder we can even feed ourselves.

sábado, julio 25, 2009

NO MORE WALTZING MATILDA FOR ME





Una aproximativa traducción de la canción antibelicista favorita de la redacción de Kaput. Compuesta por Eric Bogle e inmortalizada por los Pogues en su versión para el álbum Rum, Sodomy & The Lash.

*2 - "Interesa aclarar que la expresión Waltzing Matilda significa acarrear un petate, mochila o similar en jerga de las antípodas, como se explica bien aquí y que la canción "Waltzing Matilda" es una especie de himno extraoficial australiano.

*1 - "Rover": Término un tanto difícil de traducir que podría significar, quizá más ajustadamente, "trotamundos"

*3 - "Circular Quay": parte del muelle de Sidney donde al parecer fue fundada la ciudad.



Y la banda tocó Waltzing Matilda

Cuando era joven, cargaba con mi petate
y vivía la libre existecia de un vagabundo *1
Desde la verde cuenca del Murray hasta la lejanía del polvoriento desierto
bailé con mi Matilda por todas partes. *2
Entonces, en 1915 mi país dijo: “hijo
es hora de dejar de vagar, hay trabajo por hacer”,
así que me dieron un casco de lata y me dieron un rifle
y me enviaron a la lejana guerra.

Y la banda tocó “Waltzing Matilda”
mientras partíamos del muelle,
y entre las lágrimas, los gritos y los ánimos
zarpamos hacia Gallipoli.

¡Qué bien recuerdo como aquel terrible día
la sangre tiñó la arena y el agua
Y como en aquel infierno al que llamaban Suvla Bay
fuimos masacrados como corderos en un matadero!
“Johnny Turk” estaba atento, se había preparado bien;
nos cazó con balas, nos roció proyectiles explosivos
Y en cinco minutos nos había enviado a todos al infierno
y casi de vuelta a Australia.

Pero la banda tocó “Waltzing Matilda”
cuando paramos para enterrar a los sacrificados
Nosotros enterramos a nuestros muertos, los turcos a los suyos
Y todo volvió a empezar otra vez.

Aquellos que quedamos, tratamos de sobrevivir
en un enloquecido mundo de sangre, muerte y fuego
y durante diez extenuantes semanas me mantuve vivo
pero a mi alrededor se apilaban los cadáveres, cada vez más alto
después un gran obús turco me estalló en el trasero
y cuando desperté en mi cama de hospital
y vi lo que había hecho, deseé haber muerto;
nunca había sabido que hubiese cosas peores que morir.

Pues ya nunca bailaré con Matilda de nuevo
a través de los verdes arbustos, cerca, lejos.
Para acarrear una tienda y plantarla en tierra hacen falta dos piernas
se acabó esa vida para mí.

Así que recolectaron a los lisiados, los heridos, los mutilados
y nos embarcaron de vuelta a Australia,
sin brazos, sin piernas, los ciegos, los locos,
aquellos orgullosos y heridos héroes de Suvla.
Y mientras nuestro barco entraba en el muelle circular *3
Miré hacia el lugar donde solían estar mis piernas
y di gracias a Jesucristo porque no hubiera nadie esperándome
para llorarme y sollozar y apenarse

Y la banda tocó Waltzing Matilda
mientras nos trasportaban por encima de la borda
pero nadie nos jaleó, solo permanecieron mirando fijamente
y luego apartaron sus caras de nosotros.

Y ahora cada abril me siento en mi porche
y veo al desfile pasar frente a mí
y veo a mis viejos camaradas, cuan orgullosamente marchan
reviviendo viejos sueños de glorias pasadas.
Y los viejos marchan lentamente, todos encorvados, rígidos y resecos,
los héroes olvidados de una guerra olvidada.
Y los jóvenes me preguntas “¿Por que razón desfilan?”
Y yo me pregunto lo mismo.

Y la banda toca “Waltzing Matilda”
y los viejos responden a la llamada
Pero año tras año su número es menor,
algún día ya nadie desfilará.

Bailando un vals con Matilda, bailando un vals con Matilda,
¿Quién vendrá a bailar un vals con matilda junto a mí?
Y sus fantasmas pueden escucharse mientras pasas junto a la charca de agua estancada:
¿Quién vendrá a acarrear su petate junto a mí?


And The Band Played Waltzing matilda

When I was a young man I carried my pack
And I lived the free life of a rover
From the Murrays green basin to the dusty outback
I waltzed my Matilda all over
Then in nineteen fifteen my country said Son
It's time to stop rambling 'cause there's work to be done
So they gave me a tin hat and they gave me a gun
And they sent me away to the war
And the band played Waltzing Matilda
As we sailed away from the quay
And amidst all the tears and the shouts and the cheers
We sailed off to Gallipoli

How well I remember that terrible day
How the blood stained the sand and the water
And how in that hell that they called Suvla Bay
We were butchered like lambs at the slaughter
Johnny Turk he was ready, he primed himself well
He chased us with bullets, he rained us with shells
And in five minutes flat he'd blown us all to hell
Nearly blew us right back to Australia
But the band played Waltzing Matilda
As we stopped to bury our slain
We buried ours and the Turks buried theirs
Then we started all over again

Now those that were left, well we tried to survive
In a mad world of blood, death and fire
And for ten weary weeks I kept myself alive
But around me the corpses piled higher
Then a big Turkish shell knocked me arse over tit
And when I woke up in my hospital bed
And saw what it had done, I wished I was dead
Never knew there were worse things than dying
For no more I'll go waltzing Matilda
All around the green bush far and near
For to hump tent and pegs, a man needs two legs
No more waltzing Matilda for me

So they collected the cripples, the wounded, the maimed
And they shipped us back home to Australia
The armless, the legless, the blind, the insane
Those proud wounded heroes of Suvla
And as our ship pulled into Circular Quay
I looked at the place where my legs used to be
And thank Christ there was nobody waiting for me
To grieve and to mourn and to pity
And the band played Waltzing Matilda
As they carried us down the gangway
But nobody cheered, they just stood and stared
Then turned all their faces away

And now every April I sit on my porch
And I watch the parade pass before me
And I watch my old comrades, how proudly they march
Reliving old dreams of past glory
And the old men march slowly, all bent, stiff and sore
The forgotten heroes from a forgotten war
And the young people ask, "What are they marching for?"
And I ask myself the same question
And the band plays Waltzing Matilda
And the old men answer to the call
But year after year their numbers get fewer
Some day no one will march there at all

Waltzing Matilda, Waltzing Matilda
Who'll come a waltzing Matilda with me
And their ghosts may be heard as you pass the Billabong
Who'll come-a-waltzing Matilda with me?

miércoles, julio 15, 2009

John Fogerty & Fireworks (Madrid, 13-7-09)


(Crónica publicada originalmente en el diario LA RAZÓN)

Las cosas como son: con un arsenal de canciones perfectas como las que firmó con la Creedence habría que ser un profesional del fracaso para perder. Y Fogerty no lo es. Es un músico que fue brillante y vive (brillantemente, si se quiere) de un pasado que repite y expone con brío y profesionalidad, sabedor de que, respetadas las formas, el corazoncito del personal es su baza ganadora. No es Dylan, y por tanto no hubo reinterpretaciones al borde del abismo. Ni Young, así que faltaron los momentos de emoción a flor de piel o los derroches de energía en crudo. Estuvo, simplemente, lo que hay: temas pluscuamperfectos en los que la ecuación melodía-estribillo, es decir, el pop, cabalga gloriosamente a lomos de un sustrato de folk, country y blues, que no es sino otra manera de llamar a eso tan aparentemente simple del rock n’ roll. Falló algo el sonido, decente pero que nunca dejó percibir el trabajo de una banda cumplidora que a menudo mantuvo cuatro guitarras a la vez en escena.
Más flojo en sus momentos de siesta rural, mejor en los arranques pesados como una excelente «Keep on chooglin» o «Old man down the road», Fogerty se fue dejando un equívoco rastro de «déjà vue», en parte convertido en su propio copista, en parte víctima de un público que pide precisamente eso. En todo caso, temas como «Bad moon rising», «Fortunate son» o «Proud Mary» seguirán siendo inapelables con él o sin él.// Luis Boullosa

jueves, julio 02, 2009

BLACK & WHITE IS ALWAYS GREY (Entrevista con EDDY CURRENT SUPPRESSION RING)



Sintéticos pero exhuberantes a su modo, influidos por Wire pero sin sobrecarga intelectual. Soleados, energéticos, claros e inteligentes, los Eddy Current refuerzan el prestigio de Australia como primera línea del Rock&Roll de guitarras con dos discos perfectos en su frugalidad (en especial su último y ajustadamente titulado "Primary Colours"). No les pidas reflexiones sesudas, pero no dudes de su agudeza y su efectividad. Al habla Eddy (guitarra)


KAPUT- Las dos primeras bandas que se me vienen a la cabeza al escuchar «Primary Colours» son Wire y The Celibate Rifles (en particular el álbum «Roman Beach Party»). ¿Qué opinais? También escucho un eco de los Meat Puppets en canciones como "Wrapped Up"...

Eddy- Definitivamente Wire son una influencia. Los Celibate Rifles, menos. Yo soy el único de la banda que tiene un disco suyo y no es «Roman Beach Party», ¿debería solucionar eso? una buena banda,. sin duda, pero lejos de ser la favorita de ninguno de nosotros. «Wrapped Up» fue probablemente como un intento fracasado de copiar a The Clean.

K- Hay muchas buenas bandas australianas de guitarras. ¿Qué os hace distintos dentro de un sustrato tan rico?

E- No estoy seguro. En realidad intento no analizar porqué mi banda hace lo que hace y porqué gustamos a la gente. Creo que cuanto menos consciente sea de todo eso, mejor. Espero, sin embargo, tener canciones, tocarlas bien y que eso sea lo que le guste a la gente. Creo que desde el principio quise asegurarme de que la única razón por la que a la gente le gustase o no la banda fuese esa, la música, pese a las portadas bastante anodinas. En cuanto a la imagen, es una parte importante en algunas bandas: Devo, Kiss, etc. pero sin buenas melodías no sería suficiente.

K- Parece que vuestras historias tratan de la vida de la gente común, sus alienaciones, alegrías y tristezas: levantarse cada lunes («Sundays Coming», «Get Up Morning»), la televisión ("Colour Television"), las indecisiones (Wich Way To Go»), relaciones personales, etc... ¿Es un diario personal o sólo observación del entorno?.

E- Estamos lejos de lo político, un poco más cerca del Rock&Roll adolescente. A Brendan le gusta cantar sobre lo que tiene en la cabeza, simplemente la confusión diaria y la esperanza y el amor que probablemente existen en los cerebros de casi todos. observación del entorno es probablemente una manera perfecta de describirlo.

K- ¿Qué significa para vosotros la palabra «punk»? ¿Sois un grupo punk?

E- Significa un tipo de música hecho principalmente entre el 76 y los primeros ochenta y que todavía permanece en diversas formas. realmente no me trago la idea de que todo el mundo desde jesús hasta Jerry lee Lewis era punk porque se rebelasen y mandasen a tomar por culo a la peña. Estoy seguro de que hay metaleros, tipos clásicos, etc, que se han rebelado de manera igualmente firme y han hecho las cosas a su modo. No tiene mucho sentido para mí ver al punk de esa manera. Considero que Eddy Current es una banda de Rock&Roll.

K- Vuestra música me transporta a un lugar soleado junto al mar. ¿Cómo influye el lugar en qué vivís sobre vuestra música?

E- Quizá sea por el vídeo y pienses que lo que los australianos hacemos todo el tiempo es estar de fiesta en la playa bebiendo birras! Todos crecimos en el lado costero de la ciudad, como a una hora del centro. No creo que eso haya tenido tanta influencia ya que la mayor parte de la buena música que he escuchado apareció después de que nos mudásemos más cerca del centro. Es seguro que ser de Melbourne no influye. Es el lugar donde hemos pasado nuestros buenos y malos momentos, comprado nuestros discos, tenido nuestros amigos y familias e ido a ver a otras bandas así que sería naive pensar que no nos ha influido e inspirado nuestra música.

K- ¿Hay alguna explicación lógica para la enorme cantidad de buenas bandas de Rock&Roll que han salido de Australia en los últimos treinta años?

E- No estoy seguro, creo que es como cualquier otro lado, con muchas bandas buenas y otras no tanto. Quizá tu estás llegando a las buenas, que son filtradas hasta tu lugar. Una vez dicho esto, tengo un cierto orgullo nacional sobre ciertas bandas que salieron de aquí y me doy cuenta de que Australia, especialmente hace treinta años, debió ser un lugar bastante único donde se crió algo muy particular. Sin embargo el mundo se va haciendo más pequeño y no creo que esa cultura única y aislada siga existiendo hoy.

K_ ¿Es fácil crear una canción simple y perfecta como «Wich Way To Go»?

E- Ja. Gracias. No puedo hablar de la letra. Cuando escribí la música estaba escuchando «Better off Dead» de La Peste y pensé que me iba a quedar en casa hasta que compusiese una canción mejor que aquella. No se si lo conseguí. Cuando la lleve al ensayo, brendan ya tenía escrita la letra, que es como un himno y todo se hizo muy rápido. Recuerdo haber pensado que era bastante buena y uno de los mejores riffs que he compuesto.

K- ¿Cómo componeis?

E- Brendan tiene mogollón de letras en cuadernos y normalmente yo inicio una melodía y el intenta ajustar sus letras a ella. Si suena bien lo trabajamos un rato, si no, lo olvidamos. Normalmente no tardamos más de diez minutos en decidirlo...

K- ¿Cuáles son vuestras bandas australianas favoritas de ahora mismo?

E- UV Race, Super Wild Horses, The Twerps.

K- ¿Qué tal los Ooga Boogas? Su disco es también magnífico.

E- Ahí estoy sólo yo. Y gracias. Es divertido estar en esa banda. Es un asunto bastante distendido y quedamos a tocar siempre que se puede. Estoy bastante contento con el disco y espero que podamos hacer otro en algún momento. Nuestro nuevo sonido consiste en baterías electrónicas y baladas épicas con sintetizadores.

K- ¿Cuáles son tus primeros recuerdos musicales?

E- Escuchar a Rod Stewart y kiss de manera fanática desde los dos años. todavía sucede, sobre todo en lo referente a Rod Stewart.

K- ¿Planes inmediatos?

E- Otro LP, algunos singles, algún pequeño tour por aquí y al menos uno fuera. Si todo va bien, estaremos preparados para volver a grabar en un par de meses.

K- ¿Qué hay después de la muerte?

E- Más muerte.

viernes, junio 26, 2009

DINOSAUR JR - "Farm"

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Pinchar «Farm», el nuevo disco del añoso dinosaurio adolescente, es (digo yo, entiéndanme) como entrar en casa un día y descubrir que después de treinta años todavía quieres a tu mujer. Aunque algo más fácil de conseguir. De pronto los viejos tics repetidos te parecen casi tiernos, y descubres que las virtudes también siguen ahí, aún sea cubiertas por el polvo y las arrugas; y que perviven momentos de agridulce luz en los que todo se dota a sí mismo de sentido por la gracia de la elección. Ahí siguen, en el caso de los Jr., las acidas espirales de hojarasca de otoño en forma de solos de guitarra, el resto de limonada amarga en esa voz que Mascis usa con estremecedora parsimonia y agudeza emocional en temazos marca de la casa como «Over» o «Said The People» o ese "Pieces" de arranque que parece susurrar "bienvenido al hogar". Vale que J. se saquea a sí mismo, que recicla prendas viejas hasta la extenuación, incrustandoles remiendos y chapas, cubriéndo su evocadora psicodelia artesanal con paños y baratijas de extraño brillo opaco, pero hay mucho de arte en esa reanimación de las viejas palabras y las viejas visiones cuando se hace con la reciedumbre con la que se hace aquí.

Y es que la nostalgia bastaría para justificar el placer íntimo que (me) produce escuchar el artefacto, pero además el bicho es cojonudo en si mismo, un recio y emocionante monolito a mayor gloria de la extrañeza de vivir que probablemente quede para el futuro como uno de los mejores trabajos de los de Amherst; un discazo de arriba a abajo que a primera escucha ya apunta maneras y respira con pétrea solidez y en la segunda descubre una muy seria labor de trabajo sobre la roca madre en la que -ya que su estilo base admite variaciones modestas- los chicos miman el detalle, los recovecos, guiños y arranques de exaltación que elevan a delicioso lo que bien podría haber sido monótono.

Mención especial, pese a que el ochenta por cien del engendro se lo hace J., para el trabajo de Lou Barlow: van con su firma dos temas, «Your Weather» y «Over It», que aparte de posibles ecos de Sebadoh, lo muestran en un estado de remarcable madurez compositiva, más cerca de una especie de garaje salmódico y pesado que de la modernidad de la que una vez fue paladín. Suponemos que la pereza que a veces llega también con los años ha impedido que haya más frutos, pero casi se hecha de menos un posible equilibrio como en el que en su momento hubo, por poner un ejemplo palmario, en los Hüsker Dü (Haciendo Mascis de Mould, más preocupado por el refinamiento de unas maneras concretas y Barlow de Hart, más variado e intelectual, y más disperso también).

Un notable alto, reconociento que quizá esté siendo algo parcial. Pocas cosas mejores que el propio pasado cuando le es devuelto a uno a caballo de bestezuelas tan encantadoras y tan vivas.//Call Me Daddy


... Y un segundo intento más sintético...


Espirales de hojas en forma de solos de guitarra; un regusto de limonada amarga en ese arrastrado estertor de emoción con el que Mascis se empuja hacia el abismo en temazos marca de la casa como «Over» o el implacable "Pieces" que arranca el disco; deshilachadoas reminiscencias de Neil Young o los Hüsker Dü aquí y allá, remiendos y chapas para tunear la evocadora psicodelia artesanal de siempre y sumergirse de cabeza en un retumbante y delicioso pantano de otoñal Deja Vú. Sin nada que no supiésemos pero con mucho de lo que queremos seguir notando aún, es «Farm» un disco de garaje ácido, recio, sabiamente producido, que quedará para el futuro como una de las mejores dentelladas del viejo dinosaurio adolescente; un conjunto de temas pétreo e inamovible pero trabajado con mimo en detalles y recovecos, con una magia peculiar, equidistante del control profesional y la efusión improvisada y que coagula escucha tras escucha en favoritos diversos (hoy el mío es el caramelo pensativo y devorador de "Said The People") . Mención especial, a los dos temas -«Your Weather» y «Over It»- que firma, en preciso contrapunto, un Lou Barlow en remarcable estado de madurez compositiva que demuestra que si el trío supera su propia pereza consustancial podría llegar aún mucho más lejos. "Farm"... Como entrar en casa y descubrir que treinta años después aún quieres a tu mujer. Solo que más fácil de conseguir. Pocas cosas mejores que el propio pasado cuando le es devuelto a uno a caballo de bestezuelas tan encantadoras y tan vivas.//Call Me Paddy



EL CULPABLE DEL BONITO ARTWORK

SKY SUNLIGHT SAXON

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Sky descansa de la jornada terrena apoyando su cabeza en el hombro de un angelote. ¡Por tu viaje!

miércoles, junio 24, 2009

KAPUT VI - Hate is in the air

Kaputcoverback

La redacción de KAPUT, la revista hecha por gente con resaca para gente con resaca, acogedora playa de serrín para los náufragos del vermout, refugio de talentos oxidados y visionarios devorados por las moscas de retina, palacio para indigentes en el camino que va de la nada a ningún lugar y posada de enfermos luminosos, se siente orgullosa de anunciar la inminente salida de su sexto número, un nuevo compendio de bilis y despropósitos que incluirá entrevistas con Billy Childish (¿?), los inefables Lüger, Eddy Current Suppression Ring y Boris Sudjovic, reseñas de las más deliciosas defecaciones sónicas de los últimos tiempos, algo de activismo dadá y un par de escupitajos en la cara de nuestra época, ese autoindulgente páramo cerebral. Stay Tuned...

Por cierto, ya que esto va de feedback, se admiten sugerencias sobre bandas interesantes a las que entrevistar. Un poco de colaboración, hostias!

domingo, mayo 31, 2009

O gran Seun Kuti e a orquestra Egypt 80 (Pazo da cultura, Pontevedra)

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Fela Kuti xa pode descansar tranquilo, pois o seu fillo anda solto e seguindo os seus pasos. Tan solto que, ao mando da orquestra herdada do seu vello, Egypt 80, puxo en pé a todo o auditorio do pazo da cultura de Pontevedra. Cando morreu seu pai, en 1997, Seun só tiña 15 anos. Pero hai cousas que a estirpe perpetúa, couas que melloran xeración tras xeración, pola fixación xenética e o legado dos antergos.
Puro lume foi o que puidemos sentir os poucos espectadores deste xenial concerto. Calor, cores vivas e soños nixerianos cada vez que danzamos cos ollos pechados. Poucos foron quen de permanecer sentados todo o concerto. A banda é pura enerxía afrobeat: catro ventos, dúas guitarras, teclados, batería, dúas coristas-danzantes deliciosas e tres percusionistas máis. Seun Kuti semella un rebelde seminarista nixeriano, con pantalóns brancos aptretados, zapatos brancos de vendedor de churros e camisa branca axustada, que sacou contra o final da actuación para apoteose das féminas. Algúns machos imitaban malamente as danzas das dúas mozas africanas. Este home segue a pegada musical e o compromiso político do seu vello. Os seus concertos son coma unha oración pagana de ledicia, saxo rompente e sabor africano. Se non fora por algúns cambios de ritmo soberbios, as dúas horas semellarían unha soa canción circular, sen acougo. O sosego só se acada ao final. Iso si, Seun Kuti baila moito mellor que o seu pai, quen falaba con bastante máis propiedade e tiña a cabeza mellor amoblada ca el. A pesar de todo, un notable alto. Festa rachada. Funki, jazz, percusión, electricidade e paixón.//ASER ÁLVAREZ

(Texto tomado de la insigne publicación ARRAIANOS)

LÜGER (Wurlitzer Ballroom, 26-5-09)

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El otro día fui a ver a los INTELLIGENCE y asisití al mejor concierto que me he tragado en lo que va de año. Pero no fue el de Intelligence. Lo siento por el apático Lars Finberg, que me cae simpático y al que entrevisté hace algún tiempo, pero su banda a día de hoy suena prescindible y falta de definición, atorada en un callejón sin salida de autocomplacencia en una época en la que hasta el más tonto te hace un disco decente y un show en condiciones. Y en todo caso, aunque hubiesen sonado como un tiro tenían la batalla perdida después de la exhibición de Lüger. Claro que ustedes no conocen a Lüger. Yo tampoco los conocía en realidad hasta que el otro día me pasaron por encima de la cabeza con el rasante zumbido de una escuadrilla de messerschmitt en misión de combate. Dos baterías, un teclado (les faltaba otro, esa noche), guitarra y bajo (un precioso rickenbacker francamente bien usado) para ejecutar cuatro o cinco temas largos, planeadores y forjados en acero de guerra. Raids machacantes entre lo marcial y lo fracturado que cuando parecían entrar en zona previsible viraban de pronto hacia otro lugar más profundo. Rock implosivo de origen Krautrock y deriva espacial, pesada, lindante en algún momento con los postulados de los mejores Hawkwind. Y digo todo esto a riesgo de ser corregido porque el Kraut y derivados no es un campo que un servidor controle con fluidez, pero al final las referencias sobran ante cosas así, las nebulosas de sonido en mutación que parecen salir de ninguna parte pese a que uno sabe que, de alguna manera, las están creando esos tipos de ahí enfrente.

Me decía mi colega David, después del bolo, que aquella noche no habían estado tan finos como de costumbre, y me preguntaba yo cómo cojones debía ser aquello cuando afinaban. Y me preguntaba también que pensaría en ese momento el pobre Finberg, silencioso al fondo del bar, en el tenderete de los discos. Y me decía a mí mismo que qué guapo que una gente a la que conoces del barrio, de aquí, estuviese montando una pajarraca de ese calibre, creando una música por la que mucha gente con nombre daría su brazo derecho. No muchos días atrás, en la misma silla desde donde escribo esto, discurría yo sobre esos momentos mágicos en los que uno se encuentra cara a cara, inesperadamente, con algo que sabe irrepetible. Después de la epifanía vienen los largos meses, a veces años, en los que se escucha música, se come se bebe, se folla, pero todo tiene esa cualidad atonal que es la médula osea de la vida. Aceptable, pero no imprescindible. Graciosamente tópica y banal, grumosa y lenta; soleada pero de un brillo opaco. Y uno llega a creer que el momento no volverá a llegar jamás o que no fue jamás, en realidad. Y entonces se abre una puerta cualquieray BAAAAAAAAAAM!!! Los Lüger. Ese Glorioso momento de encuentro en el que te gastarías todo el dinero que no tienes en champaña para brindar por la vida, esa hijaputa tacaña.

Salí de allí algo cambiado -ese poder transfigurador y doméstico al tiempo que en ocasiones tiene el rock-. Pensando, también que la primera labor del crítico es asumir sus propias limitaciones y que a mí me iba a ser difícil describir aquello con la exactitud que requiere. En consecuencia, tomen este comentario sólo como orientación. En una proxima entrevista para KAPUT ellos contarán de primera mano de qué va eso que definen en su myspace como «simpatía por la PSICODELIA, el KRAUT-ROCK o la KOSMISCHE MUSIK, el BAKALAO ANALÓGICO, el CAOS CONTROLADO y la LIBERTAD VIGILADA, entre otras aberraciones».

Y recuerden la ley número uno del espacio interior: el tipo que te está llenando la copa mientras divagas sobre ti mismo puede tener muchas más cosas que decir que tú.//LUIS BOULLOSA

jueves, mayo 28, 2009

MORRISEY - "Irish Blood, English Heart"



Extraido del excelente "You Are The Quarry" (Tu Eres La Presa) donde brillaban también el redondo pelotazo pop de "First In The Gang To Die" o "America Is Not The World". Un ejemplo más de la capacidad de Mozzer para facturar hits cuando le viene en gana y de una falta absoluta de miedo a la hora de decir lo que piensa. ¿Se imaginan ustedes un equivalente en español? No, ¿verdad? Pues eso.

Sangre Irlandesa, Corazón Inglés

Sangre irlandesa, corazón inglés,
de esto estoy hecho.
No hay nadie en la tierra
que me atemorice
y ningún régimen puede comprarme
o venderme.

He estado soñando con un tiempo en el que
ser inglés
no signifique ser dañino
y permanecer junto a la bandera no me haga
sentir avergonzado, racista o parcial.

Sangre irlandesa, corazón inglés,
de esto estoy hecho.
No hay nadie en la tierra
que me atemorice,
y moriré
con ambas manos
libres de ataduras.

He estado soñando con un tiempo en el que
los ingleses estén asqueados hasta la nausea
de los laboristas
y los «tories»
y escupan sobre el nombre de Oliver Cromwell
y denuncien a la línea real que aún
le rinde pleitesía
y se la rendirá por siempre.



Irish Blood, English Heart

Irish blood, English heart,
this I'm made of
There is no-one on earth
I'm afraid of
And no regime can buy
or sell me

I've been dreaming of a time when
To be English
is not to be baneful
To be standing by the flag not feeling
Shameful, racist or partial

Irish blood, English heart,
this I'm made of
There is no-one on earth
I'm afraid of
And I will die
with both my hands untied

I've been dreaming of a time when
The English are sick to death of Labour
And Tories,
and spit upon the name of Oliver Cromwell
And denounce this royal line that still
salute him
And will salute him forever

miércoles, mayo 06, 2009

Whorehouse Blues



Y una macarrada que he encontrado, que ya estoy harto de tanta sensibilidad...

Well we came up from the gutter,
The wrong side of the tracks,
Yeah, we came up from the gutter,
Wrong side of the tracks,
You know the music brought us out, babe,
And we ain't never been back,
Cause we went city to city,
All around the world,
Yes, we went city to city,
All around the world,
You know it never looked like enough, honey,
Even after thirty years,

Cause we come blazing like a shooting star,
We light you up real good,
Yes, we come blazing like a shooting star,
We light you up real good,
We gonna hit you like a flash of lightning,
Just like a bad boy would,

You know the only thing that's missing,
Is a little mouth harp blues,
You know the only thing that's missing,
Is a little mouth harp blues,
And you know life's full of suprises,
You know we do that too,

You know we ain't too good looking,
But we are satisfied,
No, we ain't never been good looking,
But we are satisfied,
We shoulda opened up a little Whorehouse, honey,
Get a little booty on the side

They Shot Me Down















Desde abajo:

-«Frankies Gun», esa ENORMIDAD de tema de los Felice Brothers, en un video de algún tarado que muy sabiamente da gracias a los artistas, esos pobrecillos perdidos en un mundo salvaje.

-Los Felice haciendo el mismo tema en directo. Acojonante.

-Un par de tomas en directo cuyo sonido no hace justicia a «Ballad of Lou the Welterweight» otro tema de los Felice absolutamente estremecedor.

-Varias versiones del personal colgadas en Youtube de la misma canción. por Dios, qué sensación de libertad.

Creo que todo habla por si mismo, acepto interpretaciones antes de dar la mía.

domingo, abril 19, 2009

THOMAS FUNCTION (Wurlitzer Ballroom, Madrid, 18-4-09)



Nos fuimos a ver a los Function por recomendación expresa de nuestro dealer musical. Y la verdad es que estuvieron bien, joder. Vale que no son nada del otro mundo, una cuadrilla (batería guitarra, bajo y teclas) de nerds de Alabama con posibles problemas de socialización y que han decidido resolverlos por la vía "vamos a hacer ruido en garitos infectos de cualquier ciudad en el culo del mundo y a bebernos todas las cervezas en una milla a la redonda". Lo clásico, vaya. Para ello, facturan un garaje monolítico de raíz sesentas y cierto aroma vaquero que ocasionalmente deriva hacia un post punk ceracano a los postulados de los buzzcocks, aunque sin el impecable instinto melódico que hacía enormes a estos. En todo caso, lo cierto es que exudan esa naturalidad y esa convicción que define a las buenas bandas americanas: están ahí para divertirse y divertir, sin poses ni mamoneos, directos al grano. Y claro, lo consiguen, guiados por la voz peculiar de su cantante y una resolución de los temas que no se para en filigranas y apuesta por la contundencia. Hay bandas mucho mejores aquí mismo, en tu ciudad, pero quizá a algunas o a muchas les falte ese creérselo sin aspavientos. Mi dealer concluyó, finalmente, que los prefería en disco. Y yo me fui a emborracharme hasta las diez de la mañana con la tranquilidad de quien ha comprobado de nuevo que quedan bandas sencillas y honestas que hacen lo que hacen por la mejor de las buenas y viejas razones. Porque sí.

lunes, abril 06, 2009

Strange Boys - «And Girls Club» (In The Red)





Sólo por decir lo que tantos sentimos, ya valdría la pena la compra del artefacto: «Debería haberle disparado a Paul». Si señores, sí, ese es el título del tercer tema del muy remarcable debut de los chavales de Austin. «Le levantó la tapa de los sesos al greñás equivocado» (traducción libre). Repito: Sí, señores, sí. ya era hora, joder. En fin, todos tenemos nuestro renovable altar de geniecillos del Rock&Roll, y al mío se acaba de encaramar con una burlona pirueta ese adorable y temible Ryan Sambol, recién salido de la adolescencia. No sólo por lo de Paul, claro, sino por un disco que, en su aparente modestia, es de lo mejorcito que me he tragado en los últimos tiempos. Hace poco hablaba con un colega sobre los Drones, debilidad de ambos. Cuando le dije que las letras de Gareth Liddiard me parecían cojonudas me contestó tranquilamente que él no solía preocupar se por las letras. «Bueno, te pierdes la mitad, pensé, te pierdes demasiadas cosas que yo no estoy dispuesto a perderme». Y lo sigo pensando, aunque cada cual es libre de procesar los estímulos como le venga a bien. Pasa lo mismo aquí. Es bastante necesario apreciar TODO el esfuerzo, incluido el mensaje, para que no se nos escape lo original, lo único, lo esencial de un trabajo cuyos ropajes son relativamente clásicos. Al principio, lo que llama la atención es la voz, ese chapurreo lacerante, como si un niño de tres años se pasease por la casa con las gafas de sol puestas, gritando a voz en cuello, poseido por el ácido don de lenguas del Dylan época Autopista 61 ("They Are Building the Death Camps" y "That Girl Taught Me a Dance" son especialmente llamativas en esto). Asusta un poco, y no deja ver del todo -para eso hay que volver a escuchar, qué placer- que en lo musical la cosa no es tan obvia como parece. Y el caso es que, además, al niño de tres años le ha dado por cantar verdades como puños mientras la banda -otros tres hermosos efebos tejanos- chapotean en un ponche de garaje y anfetamina. Y así va la cosa: un tenso desfile de rythm&blues erizado y raidas casacas heredadas de Zimmermann, Kinks y Stones bajo las que el jefe Sambol pasa de contrabando sus reflexiones de aliento profético sobre el amor, la muerte y otras compulsiones. Hay encuentros con Peggy Sue un sábado noche en el más allá, algo de política eterna, crónicas de bar a la filosófica luz de la cerveza, misivas desde la cárcel y engominados bailes cincuenteros donde revisar las historias eternas estilo «si, ya sé que no debía, pero me he follado a tu mujer». En sonido se diferencia un tanto de la habitual apuesta de In The Red, un sello clave, ahora mismo, por un acercamiento más cromado y menos cacharrero a parecidos referentes. Será inevitable, supongo, que los comparen con los recomendables (y penosos en directo) Black Lips, pero a quien realmente se parecen bastante es a los Deadly Snakes de «Ode To Joy», aquella banda mayúscula que antes de desaparecer grabó también el imprescindible «Porcella». Se asemejan en sonido (sobre todo la estupenda «MLKs»), pero más aún por su evidente condición de banda en crecimiento, de grupo sobre cuya evolución inmediata es imposible apostar. ¿Qué será lo próximo? Tienen un talento en evidente expansión que les permite usar lo más útil de la raíz con sin dejar de ser de aquí y de ahora ,y los puntos de fuga son múltiples. Mientras lo esperamos, perderse en «And Girls Club» es gozoso como un enamoramiento nuevo. No lo dejes pasar. Podría ser sólo un baile de fin de curso en el el submundo, pero juraría que tiene ese inconfundible olor a corazón de la vida misma. Life and life only, que diría papá. Un diez.// Cowboy Iscariot

sábado, abril 04, 2009

Strange Boys

Más allá del club del acné

Al loro, cocina, con el acojonante disco de debut de los Strange Boys, de Austin, Tejas (mírenlos, ¿no son adorables?). "Strange Boys and Girls Club" empaqueta dieciseis tonadas de magnífico garaje con acento dylaniano y voz personalísima, articuladas en torno a las mayúsculas letras del compositor principal, el jovencísimo Ryan Sambol. Van dos de ellas en nuestra habitual traducción ligeramente libre, para que aquellos que penseis que las palabras en el rock son sólo relleno le deis una segunda vuelta al asunto. Pronto reseña.


No es manera de comportarse para un esclavo

Es mío el opinar
que no existe el «ellos»
(Entonces, ¿quien fue asesinado ayer?).
Pero si no existe el «ellos»
entonces, ¿quién puedo decir
que es el enemigo?
Parece ser que
no existe tal cosa.

Si todas las guerras
han sido pagadas,
en ambos bandos,
por los mismos tipos,
preguntate a ti mismo por qué
tienes que luchar.
La televisión no es importante,
tampoco lo son los deportes,
ni tu coche.
Esas cosas no son importantes en absoluto.
Pregúntate por qué
siempre quieres comprar.

Aprende de uno
para enseñar a otro.
Eres un fracaso si aquel al que enseñas
no es mejor,
pero si nunca aprendes
entonces no importa;
si nunca llegas a aprender
que no existe el «ellos».



MLKs

Si lo que se pensó
en mi apartamento
fuese pensado fuera, en las calles.
Si lo que se amó
en el salón de tu casa
se amase fuera, en las calles.
Si lo que se dijo
en mi cama
se dijese fuera, en las calles,
entonces me temo que seríamos
sólo tu y yo...
así que me quedaré donde puedas verme.
¿Harás lo mismo por mí?

Si lo que se vio en la película
fuese visto fuera, en las calles.
Si lo que se leyó en el libro
se leyese fuera, en las calles.
Si hubieses escuchado lo que estaban diciendo,
los Martin Luther King,
etonces ya sabrías
que cualquiera puede venir
pero que yo quiero sentarme junto a ti.
¿Quieres tú estar a mi lado?

OOGA BOOGAS - "Romance And Adventure" (Aarght!)



Sotano, cripta, monstruo del pantano, vengador tóxico; muertos vivientes, sangre falsa, confusión sexual, humor de instituto. Pajas, acné. Fulgor amateur. Si eso no te va, olvida este disco, porque es lo más serie Z que me he echado a la cara en los últimos tiempos (desde «Forget About Never» de los Terminals, probablemente); un cavernícola petardo en el culo del Rock&Roll a mayor gloria de varias generaciones de freaks, esa saga de tarados irreverentes, cachondos mentales y bichos raros donde por derecho reinaban los Cramps (Bye, Lux). Y el caso es que, asumido el ejercicio de estilo, los Boogas -de Melbourne, con miembros de los estupendos Eddy Current Suppression Ring, The Onyas y The Sailors- se lo hacen con talento y deshinibida sorna. Una barbacoa de garage de ultratumba, esta vez al borde del mar, con temas hechos vuelta y vuelta y ración extra de guitarra achicharrante, ácida en su cabezona y abrasiva sencillez. Mola, esa devencijada épica de pulp trufada de robots, hamburguesas asesinas, descojones a costa del reloj biológico femenino («The Clock is Ticking») y demás majarada psicotrónica. Su tufo a cerveza y playa. Pero es que además, a despecho de su sana simpleza, cierran con una demostración de que, a poco que fuercen la máquina, son más banda de lo que pudiese parecer (los inesperados diez minutos cuarenta y cinco de «Kiss Your Rocks Goodbye»). La elección perfecta, chaval, si sigues empeñado en convertir tu mente en un cementerio nuclear donde Godzilla y tu abuela ensayan un borracho ballet de acartonada y tierna ferocidad. Digno empeño.// Edgar Allan Puke

martes, marzo 24, 2009

DONDE SE REUNEN LOS CAMAREROS

HYPERCANDY en acción

Últimas musas de Warhol, con esa dicción entre ausente y cómplice y esa carnalidad de glaciación cercana. Venía desde Barcelona Sonia Barba, F.I.E.R.A, a presentar algo a Madrid, en una noche medio vacía del Wurlitzer Ballroom, y allí nos fuimos, porque el capataz estaba dormido y los perros se entretenían en descarnar el cadaver de un negro. No sabíamos de qué iba la cosa, ya que Sonia (antiguamente con el dúo de humor y cabaret Las Chass y con los magníficos Llamados Perdidos) también compone y canta. Resultó que se trataba de una narración de rafaga poética, nocturna y urbana, empapada de humo de barras, sueños a medio romper y planes de fuga por las hipotéticas carreteras de la América mental, esa que uno imagina cuando tiene demasiado tiempo para pensar, demasiado poco dinero para huir y ha escuchado tantos discos de Rock & Roll que conoce más a William Reid que a su madre. El tipo de material, en fin, con el que, a poco que te pongas kistch o malditísimo, puedes patinar y romperte la crisma creativa. Y al saco, con los diez millones y medio de imitadores de Bukowski. Pero no. Lo hizo. Lo consiguió. Fue un show vivo, amparado por la música de Suicide, Velvet Underground o Iggy Pop; en construcción quizá, porque de hecho está en construcción y porque era la primera vez que se representaba, pero pleno de esa coña entre alterada e inocente que ella domina bien. El público, variopinto donde los haya: cuatro ositos de chueca, algún vanguardista de permiso, una nutrida vieja guardia no identificada, camaratas sin mucho curro, rockeros tangenciales y alguna aspirante a femme fatale aún con bares por trotar. Si alguno de ellos no se sintió identificado con las patéticas peripecias de ese hatajo de sintéticos, románticos trasuntos de los angélicos curriquis a los que frecuentamos cada noche, quizá es que no se ha enterado aún de qué va esto de perder con clase y con humor. Antes, compareció Miriam Reyes. La habíamos visto cuajar un buen recitado, evocador y tenso, en un Palabra y Música, hace un año, pero el lugar y el sonido la otra noche no eran los mejores para una propuesta demasiado necesitada de un silencio que permita apreciar su descarnado, visceral pasacalles de dudas de adolescencia, incestos superados, muñecas quemadas con cigarrillos, sexo tristemente adulto y problemas identitarios femeninos hechos verso lento. En todo caso, es de las que valen. Un placer, ambas, y la vieja constatación de que hay cosas en la noche que tocan la fibra, si uno se empeña en buscar. ¿No es así, Candy, darling? //Cowboy Iscariot

jueves, febrero 26, 2009

El corazón lleno de vino

Siguiendo el rastro de nuestro querido Rafa berrio -uno de los mejores compositores de canciones de este país, si no el mejor, por lo que respecta a esta casa- nos encontramos con tres nuevos temas suyos creados para una exposición titulada "Lieder" e inaugurada el pasado 6 de febrero en la galería Arteko de Donosti. Participan en el esfuerzo colectivo, además del inefable Berrio, Diego Vasallo, Suso Sáiz, Joserra Senperena y Thomas Canet. Prometemos reflexiones más serias sobre el personaje y su arte en cuanto logremos arrancarnos del estado de perpleja meditación sobre la belleza, la desolación y el vino en que nos ha sumido la escucha.





domingo, febrero 22, 2009

El sutil brillo del terciopelo ajado (THE ONLY ONES en El Sol)


En una conversación con unos cuantos empleados de seguridad privada sobre el uso de armas de fuego (inquietante, ¿verdad?) surge otra vez el viejo axioma: "La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento"; que en España podría reformularse, para definir un poco al país, como "el conocimiento de la ley no exime de su incumplimiento". Salteadores como somos, furtivos y cabrones por naturaleza, y cobardes, de paso (eso quizá es de tiempos recientes, aunque no lo aseguraría en público), la frase resultaría un emblema difícil de negar. Sea como sea el espíritu nacional, seamos sinceros, para variar: conocía a los Only Ones sólo de pasada cuando el otro día un colega me convenció para ir a verlos al Sol (eran 22 euros, tampoco una ganga). Había escuchado cuatrocientas veces en los bares "Another Girl, Another Planet" sin saber siquiera quién había facturado esa urgente tonada con gancho melódico de primera calidad y arrastrada nostalgia en la entonación. Pues eran ellos. Así, un poco a ciegas pero sabiendo que se trataba de un clásico (menor) de finales de los setenta, me fui hasta El Sol con los amigos Felix (guitarrista de 5 Cobras, dispensador de píldoras del sueño y el olvido) y Agua (fotógrafa y otros menesteres). Inmejorable compañía para una noche madrileña, saliese el bolo bien, mal o peor. Y salio bien, muy bien, al menos para mí, que me veo obligado a ejercer de cronista por instinto, con las únicas armas (aunque al cabo sean las más importantes) del propio gusto y la opinión; a calibrar qué es lo que una banda que no conozco desata en mi fuero interno a partir del simple y puro impacto de la primera vez. Es, en cierto modo, una posición de privilegio: eres al tiempo el niño pequeño carente de prejuicios y el rockero perro viejo que, si no los ha visto a ellos en concreto, si se conoce de sobra el ritual del Rock&Roll, sus tics, sus modismos, su disfraz y su fibra, y puede discernir. Para mí fue un gran bolo, pero eran bastantes los que arqueaban una ceja al final y consideraban simplemente que vale, que no había estado del todo mal. Fue un gran bolo porque me encontré con cuatro tipos que, sin hacerse lios, facturaban un tipo de Rock&Roll que me es especialmente querido; esa angosta vía en la vena Johnny Thunders que también se ocupan de conservar otras viejas glorias suburbiales como Kevin K, sin ir muy lejos en tiempo ni en maestros. Un cocktail de influencias reconocibles y marca personal que, pasados los años, reposada la juvenil ira punk, todavía levanta un amargo poso de polvo existencial; turbias partículas de desarraigo en suspensión azuzadas por canciones urgentes y algo desmañadas que, al cabo, se me antojan reales como la vida misma. Me agrada esa falta de perfección formal, el tono desafiante pero amigable que parece decir: "sí, estamos vivos, y sabemos que de esto sobre lo que cantamos tú sabes también bastante". Había, además, algunos puntos extra a favor. El bajista y sobre todo el guitarrista (Un John Perry algo puesto pero pletórico en su jovial volumen) subían el nivel instrumental y apuntalaban el hueso de cada canción, llevándolas a una dimensión no muy lejana pero sí bastante más rica. Pete Perret parece una proyección de Ron Wood en versión cloaca, es cierto, un sardónico holograma usable en charlas didácticas sobre los efectos del jamaro; la estampa siempre a punto de quebrarse (casi igual, pienso a hora, a la de John Cooper Clark). Sin embargo, hay en su voz algo emocionante que me recuerda intensamente -el timbre, supongo- al añorado Nikki Sudden, otro de esos bandidos urbanos que vendieron su alma a un romanticismo imposible en nuestra época a cambio de un puñado de canciones maestras (tampoco muchas) y unas cuantas drogas gratis. Echo de menos a Sudden, aunque sólo lo conociera fugazmente, echo de menos ese sutil y correoso brillo de terciopelo ajado, y en El Sol estaba, esa noche, flotaba algo de ese espíritu al tiempo indomable e indolente que compartía con el mundo. La música fue intensa, circulando por esa línea que va de Faces y Stones a Thunders y luego se infecta inevitablemente por una urgencia punk y un cariz melódico que la vivifica y le da espacio y aire. Alas de la extinta New Wave, supongo. Un generoso show de música de contrabando, rock para perros sin raza definida. Ruido directo al corazón entendido éste como fibra y víscera, gloriosamente defectuoso ya de fábrica y generado con cierta lúdica chulería por una pandilla de tíos a los que una gira intensiva mataría, con toda seguridad, pero que en la distancia corta aún enganchan unos cuantos "japs" jodidamente dañinos. Y que, además, mantienen el tipo con los temas menos viejos (La efectiva "Black Operations" y una emocionante "C Voyager"). A medio tiempo, y a ras de suelo, pero volando, vamos. Tan parecidos a cualquiera de las personas con las que uno convive a diario que su discurso emociona y conecta más. Eso a mí, claro. Un amigo, de cuyo criterio no dudo resumía el bolo así, en cambio: "Bah, la canción que conoce todo el mundo y poco más". Quizá funcionamos en líneas de pensamiento distintas, divergentes o sólo paralelas a distintos niveles de profundidad. Él observa lo musical y la decadencia inevitable de las personas. Yo rasco debajo de ello y encuentro algo misterioso, una agreste comunión entre iguales que, a través del tiempo, se tocan por primera y quizá única vez. Aunque, claro, es algo que podría considerarse estrictamente personal. Y ahí viene la pregunta. ¿Es realmente algo estrictamente personal? No lo sé, pero la verdad es que lo dudo mucho. Apuesto a que un buen número de los que estuvieron allí esa noche sintieron algo muy similar a eso que sentí yo. Sean capaces de expresarlo o no.

(Reflexión originalmente publicada en el blog "Twistin' The Night Away")

viernes, febrero 13, 2009

Telegrama nocturno para Jennifer H.

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(texto originalmente publicado en el blog TWISTIN THE NIGHT AWAY, en el diario LA RAZÓN)


Telegrama nocturno para Jennifer H.



Ella sabe quién es si se la nombra con el ruido adecuado, un chillido de metal, purpurina y ron barato; dos cuartos de tintineo -pendientes de aro- y otro más de oscuridad cegada por la luz - El lobo abriendo su boca para el odontólogo. Y el resto es pesadilla y sueño.

Según para quién.
Según si para ti o para mí
o para nadie.

No escribo esto desde lugares oscuros. ¿Quién podría? El barco se va a pique y a todos les parece motivo de festejos. Escribo esto de madrugada, malamente inclinado sobre una silla que encontré hace años en la calle. Es tarde, y por costumbre, quizá, todo ha vuelto a derrumbarse en torno a mí. Escribo esto en papeles plateados arrancados de los paquetes de fortuna, en el reverso de la tarjeta del gerente del circo Roma, en las servilletas del Burger King y las facturas de bebida borradas por el tiempo. Olvida tus números, deja tus cábalas, camina, simplemente, con el despreocupado semblante girado hacia la muerte. Eres tú el hijo. Eres tú el padre. Eres tú la paloma con la pata amputada que espera en un rincón de la plaza, tragándose el cielo con avidez, como si fuera un hombre. Un hombre de Dios. Lenguas de fuego sobre todo cristo. Un ardor de estómago general, terrible, ahora que, por eso de cumplir, nos hemos devorado unos a otros el corazón.
No son sitios seguros, en todo caso. Los sitios donde escribo. En ellos todo tiene un resplandor seco que se parece demasiado a la verdad. Ayer fui al barbero. Le dije "córtame esta cabeza de sarraceno, neng. De nada me sirve ya".

Según, claro, para quién.
Según si para ti o para mí
o para nadie.

Esto es un telegrama para J. H. Ella sabe responder si se la invoca entonando con el correspondiente aliento a alcohol. Quiero tener lechuzas algún día, para enseñarles a silbar su nombre, como una cuerda blanca deshilachándose de punta a punta de la noche. Ese es mi regalo póstumo para toda la tierra que he pisado hasta hoy y que, ahora, bajo ese tonel rodante y amarillo, se despereza tímida, casi como si no fuese eterna. Tierra llamando a J.H. Y el resto es pesadilla

o sueño de un verano incierto
que has conocido sólo de
mano de pintores y
boca de discípulos.

de quién
o de qué
o de nadie.

Hundo mis pies en los días, cada vez más hondo. Y las cartas que escribo se pierden en las zarzas. Humo blanquecino y macilento que trae la inquietud del alma por toda revelación. Al menos hoy. Y ayer.

Claro que depende de qué
y de cómo
y de para quién.

Dime, J. ¿Vendrás hasta mí en estos pobres moteles que frecuento y has aprendido a amar por las películas? Tiene una rima extraña, Castilla, de ventas abandonadas, maquinaria pesada y silos a lo lejos, donde la sota de espadas, viejo paje sin dientes, escupe sobre el cielo un mejunje pálido de gachas y huesecillos de perdiz. Te gustaría. Hace siglos que no pisa por esta tierra alguien como tú. Te espero en mi habitación, bajo el burlón aleteo de la Biblia (tumbado en una cama de roble).

Dime, J. ¿Vendrás a visitarme al bar Modelo, donde aguardo impaciente la impresión de mi libro, tomando carajillos? Desde la mesa que comparto con Florín, el rumano, pueden avistarse las torres blancuzcas, desconchadas, y la alhambrada de óxido que cubre la muralla. Y el barman sonríe a los gitanos y a las putas y se atusa el pelo blanco que aún no ha empezado a ralear. Te gustaría. Aqui estaré todo este mes lento como un sol, si quieres encontrarme.

Dime, J. ¿vendrás? Hoy hago noche en Cáceres, una carreta espectral tirada por hilos invisibles. Alta tensión de días como ojos y noches de papel donde derramo el vino que permite olvidar y como, en cambio, con avidez, los sucios jirones del traje que un día tuve, resesos como pan de hostia. Y recuerdo.

Claro que depende de qué,
de cómo,
de para quién.

Ya nadie escribe, en todo caso. Ese dulzor sangrante es para ti y para mí, aunque tu no contestes. Odio estas mañanas. No me gustan las tardes. Las noches tienden sobre mí su mortuoria mueca de hilandera. Queda ese punto antes de amanecer (el cigarro que perfora la tela) donde los dedos silenciosos separan materia gris y escoria, equivocándose a menudo, y se posan, ausentes, sobre la barra vacía, presagios, cuervos y átomos... Me friego la cara con agua y manos, frente al espejo. Ya nadie contestará jamás, ¿verdad?

¿Vendrás?
Da igual, de veras,
para quién
y cómo
y para qué.

(Madrugada del 3 al 4 de enero de 09)

jueves, febrero 12, 2009

COLT DE ANTIMONIO (Demonios Tus Ojos)

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En homenaje a mi buen amigo Pedro y las noches que aún pasamos juntos en la zona abisal (Madrid, Distrito Apache), al muy querido Marqués de Colis, actualmente en modo eremita-creador y, secundariamente, a Corcobado, el único individuo capaz de mantener el (merecido) respeto del pueblo pese a no haber sabido cantar en la puta vida.// Cowboy Iscariot


COLT DE ANTIMONIO


Nadie vende nada, todo está comprado,
menos mi colt de antimonio que me regaló el demonio.

Entro con mis muchachos en un ojo protegido
por pestañas canosas y organizamos una trifulca chillona.
Sorbemos la rabia del ojo del cerebro del hombre
del rojo brazo inhumano.

Uso nerviosamente mi colt de antimonio que me regaló el demonio.

Y aquí en este trozo de España,
me gusta beber tu grasa, amor,
llevar el pelo sucio como las cabras
con las que afino mi puntería
con mi colt, mi colt, mi colt, mi colt,
mi colt de antimonio que me regaló el demonio.

Jesús ya no volverá por aquí,
sabe que he nacido yo,
hijo de todos los perros y perras que han poblado el mundo,
y además sabe que poseo, además sabe que poseo,
además sabe que poseo, además sabe que poseo,
mi colt, mi colt, mi colt, mi colt ...
mi colt de antimonio que me regaló el demonio.

Uso rabiosamente mi colt de antimonio que me regaló el demonio ... s tus ojos.

martes, febrero 10, 2009

THE HUNCHES - "Exit Dreams" (In The Red)



Urbanitas tribales de un futuro postnuclear en busca de una salida. Jovenes infectados de rabia y practicando un Rock&Roll dadaista y buscadamente infantiloide a veces; ruidista, onomatopéyico y tocacojones. Los Hunches Levantan a mala hostia su "wall of sound" particular, un calcinante estertor de ruido en el que incrustan melodías igual que un niño añade conchas rotas a su churrigueresco castillo de arena. No es difícil descubrir influencias en ese magma sónico, pero lo suyo está lejos de la copia o el ejercicio de estilo. Lo suyo no es caligrafía, es un escupitajo sanguinolento en la cara. Y sí, en el bajón a medio tema de la salvaje “Ate My Teeth” hay una fuerte reminiscencia Pixies (también en “Not Invited” y otro par de temas, básicamente por el timbre vocal), pero son unos Pixies bien remojados en aceite hirviendo. Y sí, “Unraveling” es un acercamiento a los primeros Mercury Rev, pero es muy dudoso que sea un acercamiento amistoso. Y sí, igual que en su debut habían elegido a Cramps y Swell maps, aquí todo el artefacto transpira una cierta atmósfera que lo transporta a uno a finales de los ochenta y principios de los noventa (incluso en ese forzado feismo del libreto), cuando Sebadoh, Sonic Youth, Dinosaur Jr. y los Jesus & Mary Chain eran entes creativos activados; pero lejos de ser un trabajo de recreación, se trata de una concienzuda tarea de derribo. Una reducción a escombros realizada con lúcido fanatismo. Un noise librepensador sin prisioneros. Y, entre los cascotes del desolado paisaje se elevan todavía, de vez en cuando, luminosos edificios de electricidad estática y nihilismo en feedback. Te lo aseguro, amigo, su receta para freir cráneos y extraer posteriormente el cerebro con una jeringa es de las que no se ven todos los días y alcanza cotas abrasadoras en aberres como “Carnival Debris”, en la pura maldad agónica de “Street Sweeper”, que los acerca más a la visión agrestemente urbana de los primeros Unsane, o en el devastador bicho chungo de dos cabezas que articulan “Pinweel Spins” y “Fall Drive”, un tsunami de preclaro ruido blanco y melodía con las rodillas rotas que le arrastra a uno los sesos, sin remedio, y deja un eco extraño flotando en el vacío posterior. Definitivamente vedados a quienes no sean capaces de disfrutar con la amputación sin anestesia y la malformaciones fetales hechas canción. Yes Wave!!! //Cowboy iscariot.

(...y una segunda versión más sucinta)

Urbanitas infectados de rabia empeñados en un rock&roll dadaista y buscadamente infantiloide, ruidista, onomatopéyico y tocacojones. Los Hunches Levantan su "wall of sound" particular, un calcinante estertor de ruido en el que incrustan melodías igual que un niño añade conchas rotas a su macizo castillo de arena. Hay influencias claras en ese magma sónico, pero lo suyo no es caligrafía, es un escupitajo sanguinolento en la cara. Y sí, en el bajón a medio tema de la salvaje "Ate My Teeth" asoma una fuerte reminiscencia Pixies, pero son unos Pixies bien remojados en aceite hirviendo. Y sí, "Unraveling" es un acercamiento a los primeros Mercury Rev, pero es muy dudoso que sea un acercamiento amistoso. Y sí, la atmósfera transporta a finales de los ochenta y principios de los noventa (incluso en ese forzado feismo del libreto), cuando Sebadoh, Sonic Youth, Dinosaur Jr. y los Jesus & Mary Chain eran fuerzas vivas; pero lejos de ser un trabajo de recreación, se trata de una concienzuda tarea de derribo. Y entre los cascotes del desolado paisaje se elevan todavía, de vez en cuando, luminosos edificios de electricidad estática y nihilismo en feedback. Su receta para freir cerebros alcanza cotas abrasadoras en aberres como "Carnival Debris", en la pura maldad agónica de "Street Sweeper", o en el bicho chungo de dos cabezas que articulan "Pinweel Spins" y "Fall Drive", un tsunami devastador de preclaro ruido blanco y melodía con las rodillas rotas. No hay cerebro que quede intacto. Definitivamente vedados a quienes no sean capaces de disfrutar con la amputación sin anestesia y las malformaciones fetales hechas canción. Yes Wave!!!

lunes, febrero 09, 2009

LUX IS DEAD



Nuestras más sentidas condolencias a POISON IVY

STEVE WYNN (Sala El Sol, Madrid)



El problema que tiene ser grande (o muy grande, pero tampoco hay que exagerar) es que se te compara contigo mismo, o mejor dicho, con aquello que fuiste. Cada nuevo asalto ha de ser resuelto al menos con igual brillantez que el anterior y, si se puede, con más. De lo contrario se corre el riesgo de que el receptor se sienta estafado. Así, un grupo normalillo en crecimiento te puede dejar con buen sabor de boca, mientras que un artista magnífico, con historial impecable y capacidad para el riesgo, te puede decepcionar a poco que él mismo baje el listón de autoexigencia. Y eso pasó con Wynn en su última comparecencia en El Sol. Me decía un colega, al acabar, que era la primera vez en su vida que salía de un concierto del hombre de los milagros sin la sensación de haber asistido a algo acojonante. Y ahí, bajo esa subjetividad inevitable, de poco vale reconocer que la cosa ha estado objetivamente bien, correcta, porque la sensación de pérdida y de vacío es superior a lo racional. Por la misma regla de tres, los que fuesen vírgenes en el asunto o simplemente sufran de esa extendida enfermedad de fan que infecta a demasiados críticos (el amor incondicional) habrán salido con una sonrisa plena que tampoco hace verdadera justicia a la situación. Por mi parte, soy más de los primeros. Los tres últimos bolos que le había visto a Wynn habían sido arrolladores. En concreto, su concierto abriendo para Jayhawks en la sala Arena (ahora heineken) en 2001, cuando barrió del mapa a los supuestos cabeza de cartel, pese a que estos facturaron un concierto más que bueno (aunque espantosamente largo). Lo entrevisté, en aquella ocasión, para un fanzine que nunca llegó a salir, y en un momento de la charla (es un tipo ENCANTADOR), me dijo que le encantaban los Hüsker Dü y que el consideraba lo que había hecho con Dream Syndicate como “psychedelic hardcore” (hardcore psicodélico). “verás algo de eso esta noche”, me advirtió. Y vaya si lo vi. No me dedicaba a la crítica en esa época feliz, así que no queda nada escrito de mi percepción de entonces, pero el show permanece grabado en mi mente como uno de los más intensos que recuerdo. Pura comunicación estallando, chisporroteante, entre las manos de una banda que iba al nucleo del rock americano sin concesiones melífluas ni pretendidas auras de artista. Sencillamente brutal. Comparar aquello con lo del otro día es como preferir el te tibio al bourbon de Tennesee. Una opción pusilánime. Un consuelo forzado. Una estupidez. Lo cierto es que, rebajando expectativas, la cosa fue decente. Cuando abordó temas de su nuevo disco “Crossing Dragon Bridge”, la formación -Contrabajo/bajo eléctrico, violín, batería, guitarra y teclados a cargo de Chris Cacavas, que también tomaba ocasionalmente una segunda guitarra- funcionaba relativamente bien. No había excesiva mordiente, pero es cierto que el tipo de composiciones exije un tono más meditativo y menos eléctrico. El problema venía en los momentos en que la evolución del concierto requería que las canciones no sólo crecieran, sino que desbordaran sus propios límites. Ese ha sido siempre la extraña magia de Wynn: conseguir que unos temas que en disco son correctos o buenos adquieran en directo, progresivamente y después de un rato de calentamiento, un empaque muy superior al que se les supone. Es difícil de explicar cómo lo hace, pero yo doy fe de que lo hace y de que entonces, un artista aparentemente menor como él trasciende y entra en otro reino, inesperado y cautivador, con una inédita capacidad para conectar con su propio público. No pasó esto en El Sol, por desgracia, y una de las explicaciones, aunque pueda parecer excesivamente sencilla, es la de que un violín es un instrumento válido, según para que cosas, pero jamás podrá suplir a una guitarra eléctrica cuando se trata de facturar rock expansivo y encabritado, que al cabo es la baza ganadora de Wynn. Otras razones pueden ser una duración normal para un concierto, pero corta para aquello a lo que nos había acostumbrado (hora y media, aproximadamente) y una actitud en absoluto desganada, pero lejos de la optimista y contagiosa hiperactividad de antaño. Sonó a toma de contacto, a rodaje, a prueba, aunque sonase indudablemente bien. Y dejó un poso agridulce, por mucho que los temas nuevos, con un eco más centroeuropeo que americano, den la talla (me gustaron especialmente la limpia “Bring the Magic”, “Punching Holes in the Sky”, que hizo a duo con el del violín, y ese “Manhattan Faultline” que hubiera firmado el Reed de New York o Magic&Loss) y que los clásicos aportados con cuentagotas (“Medicine Show”. “Days of Wine and Roses”, “Boston”, favorita de la casa), sean temazos que funcionan siempre. Nos debe una. Aunque es cierto que nosotros le debemos todavía muchas, muchas más. Hasta la póxima, Steve.// Luis Boullosa

Y como para gustos hay colores, he aquí una opinión de peso sobre el mismo evento: Mr. Manuel Beteta

viernes, enero 30, 2009

Y me dices que BEBO DEMASIADO


"Everything I touch turns to shit,
but you are the exception to it"

Drunken, precious love




Hagámoslo bien, aunque no vaya a ninguna parte

(Post publicado originalmente en "Twistin' The Night Away", el blog que nuestro sufrido colaborador Luis Boullosa mantiene en LA RAZÓN)

El arte o la vida, o pensar, o todo junto. No se quién es exactamente el culpable de esos momentos de ambigua belleza con río de fondo -agua secreta- y sutiles conexiones con el pasado que, al cabo, son lo más parecido a la plenitud que llegamos a experimentar en tiempos de soledad. Épocas en la que la búsqueda es tan delicada como sentarse a la puerta del propio tonel a esperar a que un lobo en lugar de devorarte, te sonría. Lo cual, como todo el mundo sabe, es extraño, a menos que seas, como yo, de la familia. Dando vueltas por youtube y siguiendo el rastro de una de mis monomanías, Shane MacGowan (The Pogues), me encuentro con un delicioso video de “Haunted”, un tema que hizo a contrapelado dúo con Sinead O’Connor para la banda sonora de “Sid&Nancy”. Recordaba la película de un pasado primordial, la adolescencia en Pontevedra, un sustrato que se va difuminando con los años hasta adquirir ese halo mítico que no tuvo en absoluto. Recordaba también que Sid había sido mi estimado Gary Oldman. Pero de la canción, ni idea. Ahora me ronda a la cabeza a cada rato, así que entro compulsivamente en mi propio blog (el otro: www.kaputmagazine.blogspot.com) para escucharla una y otra vez. Pero eso no es lo raro. Lo raro es que en un momento dado (en concreto cuando Shane empieza su parte vocal), Sinead es fantasmalmente igual, la media sonrisa ensoñadora, a mi estimada (más que Gary) amiga Teresa. Salvas las distancias, claro, a favor de Teresa, mujer para más señas de mi amigo Aser Álvarez (partisano da raia, guerrilleiro da psique colectiva e panceltico de pro, que de algo hay que morrer. Check it out at www.arraianos.com). Estuve en la boda de ambos, a principio de un agridulce otoño galaico; en uno de esos raros momentos de redención del espíritu cansado en los cuales lo que debe ser y lo que es se ajustan con tino y coordinación, con esa rara naturalidad que solo poseen los amantes. Y esa imagen, en el video, ejerce de inmediato enganche con aquel momento de celebración. ¿Celebración de qué? se preguntarán mis queridos escépticos. Celebración de la vida, o de su posibilidad, en este caso. Aunque es cierto que la mayor parte de los matrimonios son más bien una celebración de la muerte, los arraianos son, no menos cierto, testarones y empeñados en llevar la contraria a la divinidad y a quien se tercie. “Dame un pau e douche un peso”, que diría mi padre. Y así, en un chispazo difícil de explicar con palabras, perdido en una gélida redacción madrileña y sin perro que me ladre, un video de chirriante chic ochentero (esa enorme habitación-estanque con piano de cola) pasa a ser en mi mente el perfecto círculo de piedras donde el doctor Boullosa, el partisano Álvarez, Teresiña y Shane Mac Gowan se unen. La cristalina pero sólida formula de una amistad que carece de ellas. Échale un galgo a esa. Acabé mi noche, hace unos días, tomando unas copas en la zona abisal con un individuo fascinante. Catedrático de universidad, radical, lleno de humor inteligente y con la mente en plenitud ya cerca de la sesentena. Me instruyó sobre los vericuetos mentales que yo sólo conozco de sufrirlos. Hablamos del cortex, y del neocortex, y del lóbulo frontal, y de la memoria reptiliana; y también de mi falta de empatía para con la muerte y las pérdidas y su posible explicación científica. Quizá me redima de ello (no es que haga falta), de esa falta absoluta de empatía que muestro en partes de mi vida, esta extraña querencia por la magia mundana y subterranea de la amistad; el milagro de lo que todos dan por hecho y nadie se preocupa en cuidar. Me abstengo habitualmente de exponer este lado mío. Pero hoy había que hacerlo -tomadlo como si el lobo os hubiese sonreido- siguiendo esa férrea voluntad individual que Henry Miller condensó en palabras: “Hagámoslo bien, aunque no vaya a ninguna parte”. Vale para casi todo en la vida, aviso, aunque con ello te ganes el aprecio de unas cuantas almas nobles y el eterno odio de todos los demás.

miércoles, enero 21, 2009

¡EL GRAN STEVE WYNN!!! (Y su encantadora esposa)

Linda Pitmon 1

Linda Pitmon 2

El tres de febrero en la capital de este mierdoso país en la sala El Sol. A continuación, más clases magistrales de Rock&Roll en diversos agujeros de provincias.

martes, enero 20, 2009

EDDY CURRENT SUPPRESSION RING - "Primary Colours" (Aargh)


Pocas cosas más complejas que ser sencillo y permanecer, sin embargo, a muchas millas de la vulgaridad. Conciso, no simplón. Sintético, no pobre. Es un don de los que la naturaleza concede raramente, y al que lo tiene se le suele ver a la legua, rodeados como estamos de material de desecho con lo minimal como coartada. Jovenes y aparentemente sanos (dentro claro, de lo que permite una profesión que exige cierta alteración mental de base), los chavalotes de Melbourne demuestran que ese es su camino con un disco de guitarras pletórico y definido que hace honor a su nombre: los tonos de la paleta son limitados, pero aciertan tema tras tema con la combinación. Vitaminados y redondos en los pelotazos más optimistas (hits instantáneos como "Wich Way to Go"), encharcados por un cierto vaho a lo Wire, pero sin el deje pretencioso-experimental, en las zonas más repetitivas y oscuras ("I admit My Faults", "We´ll be Turned On", la reptante "Colour Television"), matizados siempre por un bajo que toma un protagonismo tan discreto como inapelable. Hasta en la palabra poseen ese ojo instintivo: hay apreciables signos de inteligencia entre la noble simplicidad con la que construyen las letras ("Tengo esa pérdida de memoria a largo plazo/es como ver el musgo crecer sobre las rocas"). O quizá la nobleza y la inteligencia sean lo mismo, en realidad, cuando hablamos de unos cuantos acordes una barbacoa playera y unas risas a costa de la vida. Personalmente les veo un fuerte aire de familia a los Celibate Rifles. "Primary Colours" podría ser, en esa línea, un primo bastardo, pequeño y respondón, aún en desarrollo, de aquel album esencial que fuera (y es) "Roman Beach Party". Y eso ya es mucho decir.//Dead K.

viernes, enero 16, 2009

En la casa (digital) de Asterión


EL MINOTAURO (The Drones)

Vienen, y van.
Nunca no se van.
Vienen, ven,
conquistan y se marchan.

Creen en devorar hombres.
Son los superiores de la muerte,
con linaje y mito
y, de nacimiento, sólo medio corazón.

Tengo el mismo viejo sueño
sobre un tunel junto a mi cama
desde el cual el hedor de la mierda de los Minotauros
bosteza como un aliento lascivo y malvado.

Pero el instinto y un mapa
se han puesto a trabajar en mi cabeza.
En lugar de derramar lágrimas
he aprendido a beber y después mear.

Vienen, y van.
Nunca no se van.
Vienen, ven,
conquistan y se marchan.

Estoy en Roma
y voy a los juegos
Veo el abismo,
va a aplastar mi nombre contra

el verde, verde cesped
las pasarelas del pasado.
Mi cabeza es como un horno
y la descanso sobre las palmas de mis manos.

Estábamos tirados en la playa
cuando un toro surgió de la espuma
Yo dije “enséñale la puerta trasera, querida,
lo único que hará será piafar contra la hierba”.

Tres estaciones vinieron y se fueron.
Los buzos encontraron a los desposeidos.
Mi mujer tenía otros planes
y ahora un bastardo hace surf en la web.

No hay nada que ella pueda hacer;
él ni habla, ni se mueve.
Se pasa todo el día viendo porno
o jugando al puto Halo 2.

Vienen, y van.
Nunca no se van.
Vienen, ven,
conquistan y se marchan.

Estoy en Roma
y voy a ir a los juegos.
Soy el último en encontrar mi asiento,
estoy en pie junto a la puerta

Llega el descanso
Los nervios son tocados, se oculta el humo.
Está en un paquete de cigarrillos
con todas nuestras culpas e ideas heredadas
y dice

VENI
VIDI
VICI


.................................



THE MINOTAUR

They come, they go
They never do not go
They come, they see
They conquer then they leave

With man-eating beliefs
Superior of death
With lineage and myth
And a half-heartedness at birth

I have the same old dream
About a tunnel by my bed
From where the stench of shit of minotaurs
Yawns like lewd and evil breath

But instinct and a map
Has set to work inside my head
Instead of shedding tears
I've learned to drink and piss instead

They come, they go
They never do not go
They come, they see
They conquer then they leave

I am in Rome
And i am going to the games
I see the gulf
And it's going to
Bore my name into the

Green green grass
The catwalks of the past
My head is like an oven
As i rest it in my palms

We were just standing on the beach
When a bull rose from the surf
I said "show him the back door my dear
He'll only paw the turf"

Three seasons came and went
Tracksuits found the dispossessed
My wife had other plans
And now a bastard surfs the web

There's nothing she can do
He does not talk, he does not move
He spends all day looking at porn
Or playing fucking Halo 2

They come, they go
They never do not go
They come, they see
They conquer then they leave

I am in Rome
And i am going to the games
I am the last to find my seat
I'm standing at the gate

Intermission comes
Nerves are touched, and smokes are screened
It's on a pack of cigarettes
Along with all our faults and memes and it says
Veni Vidi Vici


martes, diciembre 09, 2008

VACACIONES SECRETAS


A veces siento unas ganas irresistibles de dejar el país, inadvertido... ¿Pero qué sería entonces de vosotros?

jueves, diciembre 04, 2008

TWISTIN´THE NIGHT AWAY

GASMASK PRESS

Nuestro colaborador Luis Boullosa (en la imagen, con soldado) tiene un nuevo blog sobre música y otros desaguisados aquí.