viernes, abril 11, 2008

TERROR IN AMERICA

DIMI DERO INC - "Sisyphus, Window Cleaning" (Bang)


Llego hasta Dimi Dero Inc de la mano de la excelente entrevista que el siempre fiable y disfrutable Jaime Gonzalo les hace en un reciente número de Ruta 66. Tallados (con una producción clara pero acertada) en el segmento de roca que queda entre los Beasts of Bourbon y los Drones, salvas las distancias, los parisinos son una de esas bandas condenadas a la oscuridad y al pálido fulgor de la leyenda marginal, nos tememos. Cosas que pasan, por injustas que sean. Artesanos de un rock expresionista, oscuro y torturado, heredan el romanticismo maldito de la europa decimonónica y lo levantan de su diván de psicoanálisis con solvente maestría. Con música abigarrada y poderosamente rítmica, en busca siempre del calambre eléctrico que vuelva a hacer latir el amasijo de cartílago, whisky y cables que queda en lugar del corazón, después de todos los años sin dormir. Recrean, pues, ese mundo heredado y leido, probablemente vivido también, de bohemia enfermiza, mujeres problemáticas y angustia existencial, pero formulándolo con urgente y cavernosa saña, constituyendo una especie de punto de corte y confluencia entre tendencias condenadas a encontrarse. El influjo literario de Celine y otros magos oscuros del desasosiego y la nausea. La caida de ojos heroinómana y envuelta en terciopelo sucio de Thunders y sus clones más verídicos. La abrupta expresividad instrumental del punk australiano menos obvio, con un murmullo de Nick Cave al fondo del vaso de absenta ya vacío. Un ejemplo de lo mismo que hacen ellos fueron en España los inolvidables pero olvidados Cancer Moon. Igual atmósfera malsana. Similares referencias cultivadas y oscuras. Cercana resolución en Rock&Roll dañino, obsesionado y circular. Ambas bandas retratistas de las vidas al filo, la recaida emocional y el fascinante brillar de la navaja. En lo puramente literario, no llegan a los abismos de sus propios espejos (Gareth Liddiard todavía es el brujo mayor de nuestros tiempos, creo yo) pero arrojan perlas de opaco esplendor sobre lo jodida que es la vida cuando uno es un adicto al conflicto: "Es sólo que no se porqué/todas las chicas que he tenido/son como pajarillos/que hubiesen caido del árbol//Huérfanas, victimas de abusos o palizas/con una infancia llena de mierda/doscientos millones de cicatrices y el doble de problemas". Además, alguna poética visión sobre la "solución final", que decía Ozzy, como la espléndida "Cut", con letra a cargo de la escritora sueca Caroline Carlquist. No es probable que nadie, en cinco o diez años, los recuerde más que a los Chrome Cranks, por poner un ejemplo cualquiera. Pero eso ya es un problema del mundo y no nuestro, verdad?

UN PUTO DIRECTO

lunes, abril 07, 2008

EVIDENTLY FUCKINTOWN


The fucking cops are fucking keen

to fucking keep it fucking clean

the fucking chief's a fucking swine

who fucking draws a fucking line

at fucking fun and fucking games

the fucking kids he fucking blames

are nowehere to be fucking found

anywhere in chicken town.


The fucking scene is fucking sad

the fucking news is fucking bad

the fucking weed is fucking turf

the fucking speed is fucking surf

the fucking folks are fucking daft

don't make me fucking laugh

it fucking hurts to look around

everywhere in chicken town.


The fucking train is fucking late

you fucking wait you fucking wait

you're fucking lost and fucking found

stuck in fucking chicken town.


The fucking view is fucking vile

for fucking miles and fucking miles

the fucking babies fucking cry

the fucking flowers fucking die

the fucking food is fucking muck

the fucking drains are fucking fucked

the colour scheme is fucking brown

everywhere in chicken town.


The fucking pubs are fucking dull

the fucking clubs are fucking full

of fucking girls and fucking guys

with fucking murder in their eyes

a fucking bloke is fucking stabbed

waiting for a fucking cab

you fucking stay at fucking home

the fucking neighbors fucking moan

keep the fucking racket down

this is fucking chicken town.


The fucking train is fucking late

you fucking wait you fucking wait

you're fucking lost and fucking found

stuck in fucking chicken town.


The fucking pies are fucking old

the fucking chips are fucking cold

the fucking beer is fucking flat

the fucking flats have fucking rats

the fucking clocks are fucking wrong

the fucking days are fucking long

it fucking gets you fucking down

evidently chicken town.


EVIDENTLY CHICKENTOWN (VIDEO)
HEALTH FANATIC (LIVE)

viernes, marzo 14, 2008

Gordito no come alpiste - FRANK BLACK (Elysee Montmartre, París, 16-2-08)


Difícil lo tenía Frank Black, tocando el día posterior a Neil Young, mientras los reporteros de kaput presentes en la abarrotada sala todavía se relamían con los restos del recuerdo. Tampoco ayudó que la entrada fueran treinta eurazos. Ni que viniese sin segunda guitarra. Ni que no dijese ni pio entre canción y canción y, terminado su set de una hora larga, desapareciese de la pista sin un miserable adiós para no volver más. Quien ha visto a Black unas cuantas veces sabe que, en contra de las apariencias, tiene mucho de impredecible, una vez acumulada una discografía poliédrica que lo ha llevado del indie abigarrado y preciosista reminiscente de los pixies (“Frank Black”, el espléndido y pantagruélico “Teenager of The Year”) al rock visceral primera toma (El recio y emocionante “Frank Black & The Catholics”, “Pistolero”) desembocando en la música americana de raíz, purista a veces, encabritada otras (“Black Letter Days” sigue siendo un favorito menor de esta casa). Puede, pues, dar un bolo pulcro y manierista o arremeter con deshilachada furia punk. Entregarse a las guitarras crispadas o ponerse country. Dar su mejor cara o la peor. O incluso un punto intermedio, que fue lo que hizo en París. Musicalmente, la cosa estuvo francamente bien, yendo al hueso (no quedaba otra, en formato trío), sin virtuosismos y presentando en su mayoría temas nuevos, pasándose el pasado y las vaqueradas por el forro excepto en dos o tres temas en los que quedó claro que la armónica le gusta pero no es lo suyo. Franchesco cantó de manera excelente e hizo lo que pudo con la guitarra, demostrando que es un apreciable torturador de las seis cuerdas pero dejando en evidencia que necesita un escudero para que lo suyo suene como debe (así es la vida, tío), y tuvo en su exigua banda (batería y bajo) un anclaje más que correcto pero hierático, que en ningún momento llenaba el escenario. Eso era tarea del gordito Thompson y, la verdad, esta vez, pese a su oronda figura y su batería de temas recios y efectivos, no lo consiguió. O digamos mejor, porque eso fue lo que sucedió, que no lo quiso conseguir. Caprichos de príncipes destronados.// The Gay John Kennedy Fried

FATTY EN DIRECTO

miércoles, marzo 12, 2008

NEIL YOUNG – Grand Rex (París)


A veces, no tantas, vale la pena hacer un esfuerzo de dinero y tiempo, si se tiene de ambas cosas, rara conjunción, para asistir a una ceremonia, aunque sea en el frío e inamistoso París. O mejor a una clase magistral. A estas alturas un concierto del amigo Flecha Rota tiene mucho de ambas cosas. Lo bueno del ritual: el respeto, la escucha atenta y ávida de la palabra, la sensación de haber sido perdonado de algo o bendecido, al final. Y lo malo del ritual: esa entrega ciega que a veces impide ser lo suficientemente crítico. Lo bueno de la clase magistral: ese pozo aparentemente infinito de sabiduría derramándose sobre uno, permitiéndole relativizar su propia situación en el mundo y volver a él sabiendo más. Y lo malo de la clase magistral: que el maestro está en un pedestal, a distancia, ajeno a la cercanía que se le supone al Rock&Roll. Este último punto lo subsana tito Neil, sin embargo, con esa naturalidad que exuda por cada poro incluso sin hablar. Si no fuera por lo apabullante de su demostración de sentido, conocimiento y sensibilidad, nos daría la impresión más de estar junto al fuego con un abuelo fascinante que en un teatro del frío París frente a una de las figuras capitales de la música popular del siglo XX. Abrió el concierto Peggy Young, acompañada con la banda de su marido, desgranando inanes melodías country que no tendrán lugar alguno en la historia de la música ni en la de esa noche, aparte del de modesto entremés en el que uno apenas se fija, seguro como está de que lo que viene es un festín. Luego, una cervecita en el bar para empezar a comprobar que en el Rex había esa noche un contingente español más que nutrido, atraído por la tacañería de Neil en los escenarios de nuestro país (no ha tocado en Madrid desde los ochenta, creemos) y vuelta a los asientos. Young salió sólo, rodeado por ocho o diez acústicas (incluido un banjo con mástil de guitarra) colocadas en círculo a su alrededor, y comenzó a desgranar un set acústico, cogiendo una, dejando otra, que arrancó agarrando por el cogote la emoción para no soltarla ya, con una espléndida versión de “From Hank to Hendrix”. Siguió una toma de “Ambulance Blues” que sin lugar a ninguna duda fue de lo mejor de la noche, demostración para los que sigan considerando al canadiense un madero recio pero sin matiz, de la hondura y delicadeza en la expresión a la que puede llegar, tan sólo con esa voz afinada por los años en clave de amarga savia de árbol centenario y un estilo a la guitarra más instintivo que ortodoxo, probablemente, pero perfecto cuando se trata de comunicar. Y se trata de comunicar. Con esos mimbres discurrió algo más de una hora de fantástico paseo por un cancionero de abisal profundidad y suntuosa riqueza que construyó su columna vertebral, esta vez, sobre la segura lucidez sentimental de un álbum tan capital como "Harvest” (una sublime “A Man needs a Maid” al órgano, la siempre emocionante “The Needle and the Damage Done” y el áspero y potente “Heart of Gold” que cerró el set). Finalmente, corte, media horita de parón para más birra, comentar las excelencias de la acústica del garito y su agradable decoración kistch y vuelta para el set eléctrico. Quien más y menos se conocía el desarrollo del asunto, habida cuenta de que hay páginas autorizadas que retransmiten los conciertos de la gira por radio, y que los set lists de los bolos están al alcance de uno en diversos foros. Pero, pese a la falta de sorpresa, poco quedapor hacer aparte de rendirse ante una segunda parte también apreciable y bien escogida. No fue tan excelsa quizá como la primera y estuvo discutiblemente rematada si uno se pone quisquilloso –la populachera “Rockin´ in the Free World” sustituyó a la muy superior “Cortez de killer” que venía cerrando en los días previos, algunos temas sonaron a relleno, como “The Believer”, y el último bis fue el intrascendente instrumental “The Sultan”-, pero tuvo momentos enormes, como la apertura con “Mr. Soul” Y “Don´t Cry No Tears”, la preciosa “Oh, Lonesome Me” o un “No Hidden Path”, donde la excelente y versátil banda –Rick Rosas impertérrito al bajo, Ben Keith alternando la Steel con la eléctrica, Ralph Molina a la bataca unidireccional y Peggy y otro tronco que no recuerdo ayudando en coros y otros fregados menores- fingió durante un rato que eran los Crazy Horse de verdad, desatándose en una cascada eléctrica que sirvió a medias para contentar al sector cañero y a medias para reivindicar que el abuelete sabio y paciente tiene también una cara de lobo hambriento y devorador, borracho de electricidad y primitiva rabia, que es la que parido dado, de hecho, alguno de los mejores momentos de su larga carrera. A la salida, de vuelta al desagradable trato comercial con gabachos y otras gentes de rictus torcido que esperaban en el frío asfalto, había quien aún ponía pegas. Podía haber tocado aquello y aquello otro no. Y sí, nunca nada es perfecto, pero a un servidor dos horas y medias largas de Neil le dejaron el rico poso en el paladar de haber asistido a algo que se podrá narrar en el futuro con una sonrisa cómplice y que, además, será útil para la vida que viene. ¿O aún creen ustedes que el Rock&Roll es simple disfrute de tres minutos y luego la nada, el trabajo, la tediosa vida diaria a veces tan difícil de soportar? Apostemos, si lo prefieren así. No sobre lo que es para ustedes, claro. Sobre lo que es. //Frankie Lee.

domingo, marzo 09, 2008

Fatal Flying Guilloteens - "Quantum Fucking" (Frenchkiss Records)


La vida no es justa, parece, cuando vas de legal. No es nada nuevo. Mientras cualquier grupo de punk pop ramoniano medio bien ejecutado sigue teniendo su parroquia dispuesta a afirmar que son el no va más; mientras los onanistas de la guitarra de toda la vida disfrazados de garage grasiento dejan al personal con la bocaza abierta, barrabasadas como las de estos cinco chavales de Houston permanecen en la oscuridad. En la fracturada línea de expresionismo quirúrgico que a lo largo del tiempo han marcado bandas como Jesus Lizard o Melvins y que ahora mantienen viva gente como, sin ir muy lejos, los brutales Pissed Jeans, los Flying construyen un disco excepcional por su coherencia, su carencia de fisuras y su cortante personalidad. Contrapelados, poliédricos en ese ritmo que siempre está parando y volviendo a renacer como impulsado por alguna loca palanca mecánica que intentase simular la epilepsia, no conceden clemencia en 12 temas cuyos mismos títulos ("El primer acto de violencia", "Fiesta de armas ilegales", "Legión de serpientes") explican ya un poco la letal aleación de violencia natural y punk espástico que los lleva en volandas hasta el nucleo mismo de la corteza cerebral. Violencia articulada y construida con matemático primor sin que deje de sonar salvaje ni por un segundo. Cacharrera sólo en apariencia, medida en realidad, para que impacte en el objetivo cual granada de fragmentación mental. Guiada siempre por el cable de alta tensión a punto de quebrar del bajo sobre el que el trabajo de guitarras se explaya, con infectada saña nihilista. No es el único engendro que escuchamos últimamente dedicado a evocar el ruido de ambulancias y las luces de neón, la preapocalíptica y disuelta cara de la ciudad cuando anochece en el primer mundo. La rabia y el vacío de la mentira esencial. Pero si es una de las mejores. Los veo en el cartel de un festival con los Unsane y predigo que hasta a los neoyorquinos les costará pisarle la cabeza a estas guillotinas. Demasiado afiladas casi para cualquiera, si en directo son capaces de recrear lo que han conseguido en disco. Si un día de estos te toca tomar al asalto un delta con buen oleaje a caballo de una división de helicópteros y se te han olvidado en casa los discos de Wagner, prueba con esto, a ver que tal. //Coital Headache

REVEAL THE RATS (Directo)

miércoles, marzo 05, 2008

Times New Viking – “Rip it Off” (Matador)


Hubo una época en que un disco como este hubiese sido elevado a los altares del “indie” sin tardar un segundo, aquellas en las que las referencias de moda eran Sonic Youth o Yo La Tengo y el amargo almibar de guitarras de los Dinosaur Jr era palabra de Dios. Un tiempo en el que los Flaming Lips eran todavía una máquina de ruido donde la melodía pugnaba por sacar su fracturado cráneo fuera del agua y Sebadoh y Pavement la úlltima sensación en boca de los enterados juveniles de turno -esos que ahora, supongo, tienen un par de hijos, aburrido matrimonio en Arganda del Rey y toda la discografía de Wilco en un altar, que hasta en la madurez hay que intentar quedar cool-. El tiempo, decíamos, en que los hijos del hardcore finalmente liberados de la consigna pero nunca de la angustia cristalizaban, como extrañas flores, en nuevas formas de queja, crisálidas de caramelo y espinas, mientras aquí surgían, grapados y suicidas, fanzines que ya nadie recuerda, con Morrisey e portada, acaso, como icono de ambigua religiosidad, y los festivales daban, vacilantes, sus primeros pasitos bajo consignas de independencia. Ha llovido sí. Ha llovido anto. No creo, la verdad, que los actuales y autoproclamados “indies” (esa fauna pija y retro que poco ha dicho creativamente en la última década, demasiado ocupada en el modo de vida narcisista y superfluo que creen haber inventado) sean capaces de digerirlo, y mucho menos de valorarlo como lo que es: un mayúsculo disco de pop bañado a conciencia en coagulada, dulce sangre de distorsión de guitarras y teclas. Un caótico festín donde ruido y melodía luchan en el barro con encendida saña. Y eso que por comparación con su anterior muestrario, aquí los Times suenan enormemente POP, con mayúsculas. Donde antes el punkismo ganaba la partida, asfixiando las melodías hasta convertir su desenterramiento en trabajo de chinos bien entrenados, ahora relucen esas agridulces píldoras de limón de anfetamina que efectivamente deben mucho, a veces demasiado, a sus mentores, pero que en todo caso devuelven al paladar el olvidado sabor de la victoria. La victoria, tan lejana, sobre el aburrimiento, la normalidad y la epatante vaciedad de los “hypes”. Sean estos públicos o underground. Así que si los chavales le dejan tiempo, pongase usted, caballero, el pildorazo número 15 ("Times New Viking VS Yo La Tengo") en su estereo grande y nuevecito. E intente recordar por qué otra cosa cambió usted aquella emoción.// Luis Boullosa

Un directo al aire libre

NORMAN MAILER - "El Castillo en el Bosque" (Anagrama)


"El ego es propenso a la misma debilidad que exhiben las erecciones cuando no se sabe seguro lo que viene después". Una de esas frases de Mailer, todo certeza y brutalidad, que son ejemplo de su prosa, convulsa, masculina, penetrante y feroz cuando lograba serlo. Demoledora en su pegada y guiada por una permanente, sanísima intención de tocarle los cojones a todo Dios. En todo caso, o es que él sabía lo que venía después de la muerte -que le llegó a unos lúcidos 84, poco después de terminar esta novela, mientras trabajaba en su continuación- , o es que su priapismo, al menos el mental, desafiaba a todas las reglas de la edad. Porque en esta paja mental de 500 páginas largas que es "El Castillo..", el viejo lobo se muestra otra vez en todo su esplendor de provocador vocacional, orgulloso hasta el final de su capacidad para enervar al personal circundante apuntando, con la misma juguetona malicia de un niño demasiado listo para su edad, a las llagas más evidentes y peor suturadas de nuestro pasado reciente. Un regocijo infantil y vanidoso, el suyo, que era al tiempo virtud cardinal y uno de sus puntos flacos cuando la envergadura puramente literaria no se sostenía por si isma. Descuiden, porque aquí se sostiene de sobra. Colosal esfuerzo de senectud dedicado, supuestamente, a novelar la infancia y juventud de Adolf Hitler a partir de datos biográficos confirmados, la realidad del texto, más compleja, más extraña, decepcionará quizá a los que realmente esperen una historia sobre la figura más siniestramente capital del diglo XX. Aquí lo que está es una parábola -más o menos simplista pero hipnotizante, tallada a hostia limpia sobrela roca viva de la historia- sobre la eterna lucha entre el bien y el mal. Y de paso, pero no menos importante, la narración desbocadamente costumbrista de una época, personificada más en los progenitores del futuro monstruo que en "Adi" en persona. Una lucha reflejada en la brutal fricción de opuestos. El apetito sexual pantagruélico del padre contra la beatería rallana con lo místico de la madre. La ambición desmedida y mal calculada, tan patéticamente humana, frente a la polvorienta, corta, fugaz realidad de la vida; todo ello en el baroco marco de un mundo aparentemente petreo, el de finales del XIX y la apertura del siglo pasado, que estaba (lo sabemos nosotros, no los personajes) a pocos años de colapsar en un cataclismo sin precedentes. Brillante en su inmersión en la chusquera y chapotenate realidad cotidiana, una sórdida y salchichera sucesión de polvos a escondidas, hijos no queridos y detalles escatológicos, así como en el grotesco y feista trazo de algunos secundarios (el "brujo" apicultor babosamente homosexual que es Der Alte), sus gloriosos momentos de humor negro que se difuminan otras veces en fragmentos deshilachados o repetitivos. "Float like a butterfly, Sting like a bee", era el lema de su amigo Muhammad Alí, pero Mailer siempre fue un poco menos bailarín que dinamitero. Empeñado como sucesivas generaciones de literatos en el hallazgo de una Gran Novela Americana que jamás encontró, nos ha regalado a cambio numerosas voladuras más o menos (des)controladas de mitos, tabús y pudores de todo tipo. Y se ha ido por la puerta del bar, con esta amarga pero disfrutable carcajada dedicada al mundo.

PELEA DE GALLOS
ENTREVISTA

martes, febrero 26, 2008

JULIAN COPE – "You Gotta Problem With Me" (Head Heritage)


Nítidamente superior a sus dos anteriores entregas, este cacharro es un artesanal, puro, asilvestrado método de buceo en lo que Cope considera problemas capitales de la humanidad. Parte de un rock garajero de maneras ácidas que es amablemente desmembrado después, y al que se deja mutar en libertad vigilada hasta obtener frutos excelentes; tonadas de tres cabezas y recia espina dorsal ("Woden", "Can´t Get You Out…"), momentos e megalítica delicadeza ("A Child is Born…") y acertados descensos al papel de cantautor concienciado ("Shame Shame Shame") que conforman un pico álgido inapelable en una carrera tan interesante como, es cierto, irregular. En lo filosófico, es otra razzia de paganismo intelectual, antirreligioso y anticorporativo hasta la médula, que reflexiona a diestro y siniestro, como quien blande un hacha, sobre el matriarcado (Robert Graves sigue siendo una influencia evidente), la plaga de la religión monoteista organizada (aquí se reparte a moros y cristianos por igual), la compulsiva necesidad humana de construir muros divisorios y otros horrores varios de la estupidez actual bañados en un ponche lisérgico donde tienen cabida por igual John Sinclair, Odín, Bin Laden o Johnny Deep. Lo acertado de la formulación, sin embargo, deja esta vez que se perciba con claridad el acerado nervio que late bajo ese barniz de casera alienación. Personalísima pero accesible puerta a un mundo donde toda verdad es cuestionada y la militancia filosófica no está jamás reñida con el humor. O, como se solía decir, tiempos de Rock&Roll.

domingo, febrero 24, 2008

WILLIEWORLD - Maggie Dubris


Richard Hell, educado que es él, me envía por correo, como había prometido, este librito que le editó hace unos años a Maggie Dubris, una dama escondida a la que debería buscar con urgencia cualquier amante del simbólico, metafórico, terriblemente real Nueva York que en su momento retrataron Ferrara, Scorsesse y otros exhumadores de los bajos fondos, con su eterna cantinela de turbio pecado y dolorosa redención. Trabajadora en los servicios de emergencia de la gran manzana desde el año ochenta, testigo directo por tanto de épocas más que difíciles, Dubris surca la ciudad en primera persona a lomos de una ambulancia y entre una fauna de homeless, adictos al crack, alcohólicos callejeros y almas perdidas de todo pelaje. Y transfiere su experiencia al papel con la vívida sequedad de quien lidia a diario con cosas que la mayor parte de los mortales no llegamos a ver jamás. Un paseo desangrado por el filo de una navaja demasiado afilada para cualquiera, trasladado hasta el lector con gélido corte forense e impregnado de una poesía perpleja y metafísica. Realismo negro carbón, buceo a pulmón en aguas estancadas y fétidas, paseo gélido por la trastienda de la (in)humanidad siempre centrado en las personas, pero opuesto frontalmente al sentimentalismo barato con el que el tema se suele tratar en, por poner un ejemplo, los medios de comunicación. No hace falta especificar que se habla de víctimas del absurdo cuando la descripción de ambos, víctima y absurdo, es tan despiadada. Hasta para con el mismo autor. A partir de este volumen, Dubris parece haber desarrollado una productiva carrera literaria y artística en la que el equipo de KAPUT promete bucear en breve para volver con noticias.// Luis Boullosa

sábado, febrero 23, 2008

KAPUT V contra los siesos del espacio exterior


El largo camino del quinto número de Kaput hacia su nacimiento en papel da un paso de gigante con la entrega de nuestra nueva portada. El espléndido trabajo es cortesía de Daviz del Reino e Igor Heras, colegas de copas y excelsos ilustradores como se puede observar en la épica batalla que envolverá, en breve, nuestras páginas.

lunes, febrero 11, 2008

DROGA, PISTOLAS Y POLVOS CALLEJEROS (On Halo of Flies)


Asombroso, instructivo trabajo, deslizarse de pronto hacia el pasado cuando uno lleva un buen tiempo en el presente, sumergido en el marasmo diario, es decir, perdiendo perspectiva. Volver a los Halo Of Flies (El grupo de Tom Hazelmeyer, capo del imprescindible sello Amphetamine Reptile, ex marine, guitarrista violento y poliédrico, magnífico ejecutor de puñaladas al bajo vientre con navaja oxidada en forma de canción)nos retorna a una serie de afirmaciones generales que es preciso no olvidar - Como que es perfectamente posible que un trabajo brillante y de singular intensidad pase desapercibido en su momento y no merezca, después, ni una breve mirada retrospectiva por parte de la crítica, una llamada de atención que lo devuelva, así sea por unos segundos en la retina del lector de provincias, al lugar de privilegio que en su momento hubiese debido tener. El olvido, en fin, tan cierto como los sueldos de miseria en España o la endémica dificultad para la comunicación entre individuos de sexo opuesto. Vistos desde ahora (es relativamente fácil encontrar el recopilatorio Music for Insect Minds, que revisa con tino su fugaz carrera de siete pulgadas, splits y otra cacharrería variada), la cirujía de los Halo brilla con toda la tensa ferocidad que el punk nunca debio haber perdido. Ese encabritamiento terminal que les lleva a rociar sus propias canciones con gasolina y hacerlas arder en una pira tóxica donde se disuelven plástico, chatarra industrial y latas de cerveza (vacías, se entiende). Pero da testimonio, también, de ese prodigioso espacio mental-temporal que en los últimos ochenta y primeros noventa permitió que el hardcoire mutase libremente y alumbrase una generación de bandas de marcadísima personalidad, que eludían lo clónico con desafiante entereza. Así, igual que los Dü, los REM, los Minutemen, los Meat puppets o los Jesus Lizard, Halo Of Flies no se parecían a nadie más que a sí mismos. Por muchas comparaciones que fuesen pertinentes, sólo se los podía medir, al cabo, por comparación con su propia alzada dentro del entorno. Los de Hazelmeyer exudan ese vaho aural y urgente de los hechos únicos y los accidentes gloriosos. Una música mitad tripas y mitad cerebro, mutación en mosca fuzz de un ex marine borracho, ruidista, eructada expresamente para tocar las pelotas porque sñi, pero, pese a todo, dotada con una admirable capacidad para mantener un pulso tenso y cromado que se pega a la canción como un guante de Napalm. Una factoría de ira desatada en incursiones de infantería ligera y poco dada a tomar prisioneros. Turbulentos raids de castigo desde las catacumbas de la baja cultura, contrapelados exabruptos grabados sin medios ni tiempo pero que se devoran al noventa por ciento de la macarrada actual sin pestañear. Buscar bandas actuales de su envergadura no es, por supuesto, imposible -se me vienen a la cabeza los brutales Federation X-, y algunos de sus coetáneos siguen en envidiable forma, pero es justo sacarlos de nuevo a la luz, no ya como rareza menor, sino como combo de primer orden sin nada que envidiar a grupos comparables por violencia y visión. Hazelmeyer se centró, tras disolver la banda, en regir los deptinos de su sello. Y AmRep sacó a la calle algunos de los discos más necesarios de la música underground americana de su tiempo. Gracias chaval.

lunes, febrero 04, 2008

GRAVENHURST - "The Western Lands" (Warp)


Nick Talbot. Apostol de una inglaterra oscura. Hombre que observa con ojo a medias poético a medias crítico la nación sumergida (“My Nation Underground”, que diría Julian Cope) y la transcribe, con melancólico pero firme pulso, en canciones entonadas con una voz suavemente fantasmal que parece la pérdida misma. En sus trabajos, que han ido virando del austero folk al pop balsámicamente eléctrico, florece un submundo de amenazante quietud trazado en negro y gris, con ideas que no son nuevas pero vestido de impecable etiqueta melódica y acicalado con elegantes desgarrones de distorsión y tormenta cercana. Nick Talbot, decimos, un talento no reconocido en toda su dimensión, por más que esta no sea la del genio, sino la del paciente orfebre que es capaz de cincelar, con tiempo y sin prisas, minimales gargolas de pop de guitarras a carbón. Su nuevo largo, “The Western Lands” no llega a la altura magnífica de aquella mirada con vista de águila que era “Fires in Distant Buildings”. Su ojeada sobre inglaterra es esta vez algo menos desgarrada y quirúrgica, y lo sentimental, como una colcha de flotante nieve, gana terreno. Ya no basa su concepto mismo en declaraciones como “Para entender al asesino/debes convertirte en el asesino”, pero aún de cuando en cuando le salen cosas como “Encerrado en una habitación con un libro y una soga/Los hombres vacíos se acercan, la justicia empieza en casa” que convierten sus atemporales gemas de cuatro minutos en un cruce entre Lovecraft, T.S Elliot y la gélida y tensionada visión de los Joy Division. Los temas tampoco son tan ineludiblemente brillantes como en el anterior largo (era francamente difícil), pero el álbum queda, pese a todo, muy por encima (o por debajo, en profundidad) de la media de lo que se factura en su género, si es que tal genero existe. ¿Dark Britannica?. Arrancan con la impecable y macabra “Bloodline”, que sí encajaría perfectamente en “Fires...” y siguen con la contemplativa “She Dances”, menos imaginativa y con más ornamento, envuelta en una instrumentación que tiene la virtud de parecer áspera y oscura pese a que, si se investiga, el bordado es primoroso. La elegancia natural (esa virtud tan rara en las guitarras distorsionadas) puntea las siguientes canciones aquí y allá con ecos lejanos de la Velvet Underground, y no falta algún instrumental excelente, como el que da título al disco, para cerrar un esfuerzo aparentemente discreto pero que va desvelando secretos en cuanto se lo deja caminar. Es complicado llamar a esto pop de guitarras, aunque lo sea, primero porque induciría a error, y después porque hay algo atemporal (por momentos antiquísimo, por momentos tan cercano) en su reverberación, un nosequé malsano en el ambiente que lo aleja de esa palabra, “pop”, al cabo identificada siempre si no con la frescura, sí con la modernidad. Su ceniciento y congelado témpano, por melódico que sea, por rockero que sea por momentos, no parece casar bien con la luminosidad, o la rareza chic, o la tristeza dramáticamente confesional que últimamente parecen exigirse para que la crítica te considere vendible, aunque sea en el pretendido “underground”. Una parada necesaria, Gravenhurst, si uno quiere vivir esa deliciosa sencillez aparente emborronada de misterio que nos eleva hacia épocas mejores, cuando en el olimpo reinaba el trazo de belleza convulsa proporcionado por los Smiths, Echo & The Bunnymen o Joy Division y no la insulsa y perecedera babilla de Brett Anderson, Artic Monkeys o Bloc Party. Siniestrismo ilustrado y refulgente, hermosas palabras, muerte por ahogamiento, nenufares sobre los cuerpos encontrados. Y todo lo que pueda venir después.// Edgar Allan Puke

FREAKLAND FESTIVAL - Blood & Guts en Ponferrada

domingo, febrero 03, 2008

¿Qué pasa, no te gusta mi novio?

THE GOLDEN BOYS - "Whisky Flower" (Hook or Crook)


Hay bandas que hacen cosas perfectamente clasificables, pero hacen tantas diferentes que el cocktail resultante resulta difícil de definir sin la consabida ristra de referencias. Ubicados en una aparentemente improbable intersección entre los caminos de los Stones (“Babushka”), They Might Be Giants y Fountains of Wayne, pero con una sazón final de deshinibida fiesta vaquera, los chicos de oro tejanos ofrecen un disco que por momentos es encantador de puro desarticulado, una barbacoa en el patio trasero de la música americana despreocupada por los acabados y los ribetes y con gusto por un desaliño que deja muchos de los temas más en divertidos apuntes que en canciones redondas. Quizá algo haya, en el fondo del vaso, de la forma de trabajar que hizo grandes a los Giant Sand época “Long Stem Rant”: esa voluntad de dejar que lo aleatorio, el error, entre en la música, por la pura curiosidad de ver que sucede y como se lo puede reconducir (“Remember Georgia”). Sin la profundidad ni la trascendencia de Howie gelb, eso sí. El resultante es bonito, un sano baño de buenas intenciones con algún momento grande en el que se salen de lo suyo con excelente pulso (“Billy Wore a Dress", un encuentro discotequero entre The Fall y los Meat Puppets, salvas las distancias) pero también con unas cuantas nimiedades de esas que no debieran haber dejado jamás el local de ensayo (Dolly´s Waltz), miniaturas con un tufo a rollo rural un tanto impostado que suena más a chalet en las afueras que a destilería clandestina. Si fueran una bebida serían una limonada ligeramente ácida, con un lejano regusto de bourbon al fondo del paladar. Excelentes en momentos concretos y siempre saludables, es la palabra. Un adjetivo que rara vez se puede usar si hablamos de hoy y hablamos de Rock&Roll.// Chapero Bob

ROBERT PLANT & ALLISON KRAUSS - "Rising Sand" (Rounder)


Mucho ruido y pocas nueces en torno a la colaboración de Robert Plant (Ex querubín setentero, estrella del Rock&Roll) con Alison Krauss (Gran dama del Bluegrass a sus 37 palos bien llevados). Difícil que ese par hiciesen un disco malo, pero dudoso también cómo iban a encajar dos voces encontradas y dos sensibilidades aparentemente distantes. Es exigible, siempre, que la critica musical ponga las cosas en su sitio. Debemos andar, sin embargo, en época de vacas flacas, porque se nos ha vendido este "Arena Creciente" como poco menos que la suma teológica de la música tradicional americana y el cruce generacional defenitivo cuando -dulce, tan fácil de tragar que apenas se nota pasar por la garganta- no deja de ser un ejercicio de estilo de trazo limpio y huella leve, una bonita recopilación de versiones donde dos hermosas voces hacen un ejercicio de moderación amparados por una acolchada banda de lujo y una producción de T-Bone Burnett que es el colmo de la blancura y la pulcritud. La tradición, sospechamos por aquí, nunca fue así de limpia ni de sedosa por mucho que en la seguridad del hogar, al amparo de las cuentas corrientes, se guste de creerlo así. El disco arranca bien, pero no tarda en diluirse en su propia y azucarada falta de agresividad. Saca la cabeza para boquear de vez en cuando en temas remarcables como el delicioso y suspendido cruce vocal de "Stick With Me Baby" o la muy hermosa y algo celtica "Please Read The Letter", cumbre del disco y que curiosamente no es una versión ajena, sino que aparecía originalmente en el "Walking in Clarksdale" de Page&Plant. Por lo demás, la banda borda un mullido acompañamiento de dobros, bajos acústicos y guitar steel, malgastando en el esfuerzo colectivo a enormes talentos individuales como el de Marc Ribot o el mismo Burnett. Turbulencias, dapenas un poco antes del fin, en la también excelente "Nothin´" de Townes Van Zandt, polucionada por marejada de fondo eléctrica y donde Plant se luce exudando gatuna clase y exquisitas maneras. En definitiva, un seis, pero lejos del nueve que se podía haber esperado de tal amalgama de primeras figuras de ayer y hoy. Siempre es buena señal, en todo caso, comprobar que el viejo León mantiene el pulso y la sensibilidad.// Critical Grafitti

viernes, febrero 01, 2008

INTELLIGENCE - "Deuteronomy" (In The Red)


Un buen disco puede ser un disco fallido. Y el error de Lars Finberg -ese freak que hasta ahora facturaba conciertos de diez minutos y manejaba con destreza un cacharrero comando de recorta y pega con ADN polucionado por Mark E. Smith- ha sido el que cometieron antes tantos otros con menos o más talento que él. Es decir, tratar de nadar y guardar la ropa. El resultado en estos casos siempre es el mismo, te salvas de ahogarte de milagro -si te salvas- y cuando regresas a la orilla escupiendo algas compruebas que alguien te ha birlado los trapos y el carnet de identidad. Finberg ha intentado hacer un disco relativamente normal y vendible dentro de la inevitable rareza, fracturando sus canciones menos de lo habitual y dejando atrás su dislocado método. Negándose a sí mismo con la boca chica ha entrado como un elefante en una cacharrería en los suburbios de lo que él cree que es el mainstream, un embarazoso umbral que ni le dará dinero ni le conservará el prestigio. Nunca será este saco de temas decentes con suaves toques electrónicos y guitarras refritas un rompepistas indie, por mucho que brille en el magma algún valioso cristal melódico. Y la contracultura rockera, si es que tal cosa sigue existiendo en las madrigueras que socavan el suelo de occidente, ya no le volverá a mirar con los mismos ojos benignos y apreciativos. ¿Significa eso que Deuteronomy no vale la pena? Sí, que coño, no vamos a andarnos con medias tintas. Sin molestar -aunque irrita un tanto por el potencial tirado a la basura- no ofrece nada que otros no superen muy de largo, entre ellos los omnipresentes The Fall, eternos padres saturnianos empeñados en seguir comiéndose por las patas una camada tras otra de retoños. Pocas cosas tan malas le pueden pasar a una banda como que tu pasado cercano quede muchos pies por encima de tu realidad actual. Y eso sucede aquí. Recomiendo encarecidamente a la turba que me lee que se agencie el magnífico e inclasificable Icky Baby que, ese si, retrataba a un autor en estado de gracia subterránea y solitaria. Y que deje éste para horas más muertas. Es sólo un día aburrido en la discoteca abisal.// Peggy Fu

DIRECTO EN SEATTLE
DATING COPS (Video)

sábado, enero 19, 2008

TODAY IS THE DAY - “Axis of Eden” (Supernova Records)


En la portada la radiografía de un fusil de asalto. Dentro, el punto de vista de un artillero en un carro de combate que recorre alguna carretera indeterminada de Irak. Y a través del libreto un feista y fantasmal paseo por un mundo de sótanos, dolares almacenados, lanzallamas y gases lacrimógenos con ocasionales momentos de extraña luz de oasis. Los tiempos de guerra en Persia parecen sentarle como un guante a la mente de Steve Austin. Le permiten abandonar un poco su eterna y torturada ambigüedad (también su parafernalia religioso-satánica) y abrazar supuestos tangibles en los que sus canciones ganan terreno, pasando de ser piezas musicales inapelables a adquirir además, una pluralidad de significados posibles que les dan espacio y empaque propio. Y entonces sucede esto: una obra maestra. Más austero y mutante que el anterior “Kiss The Pig”, con el jefe en estado de gracia en cuanto a composición de temas, "Axis Of Eden" boquea en muchos momentos fuera del magma metálico para regresar al crispado noise del que nació la banda (como en la magistral "Circus Máximus", donde se internan con inusitada brillantez en aquello que los Sonic Youth podrían haber hecho si no hubiesen olvidado que también ellos provienen al cabo de los Stooges), acercarse a los circulares y suspendidos desarrollos que cultivan Michael Gira y sus ángeles de la luz (como en la flotante segunda parte de “If You Want Peace Prepare for War”) o soltar sentimiento contenido a chorro en inesperadas odas de renacimiento (“No Lung Baby”). Atención aparte merece el trabajo del nuevo batera, Dereck Roddy (es Hate Eternal, Nile, Malevolent Creation), que aporta ese tipo de pegada a contrapelo, seca y técnica, que barre de un plumazo cualquier posibilidad de barroquismo heavy. Por supuesto, el mensaje, por mucho que se haya depurado, sigue siendo confuso. Los vericuetos mentales de Steve Austin no son fáciles de seguir y lo que a veces parece una crítica radical al sistema estadounidense puede asemejarse peligrosamente a lo contrario sólo un segundo después. Lo que brilla como una invocación de vida tornarse incitación al genocidio a la vuelta de la esquina. Una realidad que permite calificar a su lírica con la misma palabra que tan bien define a su música: esquizofrenia. En todo caso, aceptando esa dualidad y el reto de rebuscar entre los cascotes los signos de la verdad, el resultado es una constante tensión emocional que sostiene el aliento de un álbum que -y esto es muy de agradecer- no nos habla de trolls ni de espaditas, sino de la brutal y polvorienta realidad que nos rodea, nos demos cuenta o no. Su mejor disco, para el que suscribe, después de aquel insuperable “In The Eyes Of God”. El más conceptualmente concentrado y sociopolítico, incluso cuando trata con puras emociones. Y el más asequible, siempre que se pueda decir eso de semejante misil a la línea de flotación misma de la mentira occidental.// Cowboy Iscariot

THE DESCENT (Video)
EN DIRECTO

martes, enero 15, 2008

GALLHAMMER - "Ill Innocence" (Peaceville)


Originalmente pensadas como remedo nipón de los Hellhammer, estas tres geishas de bolsillo con infantil jeta de malas pulgas han acabado por ser un satinado paseo por el recuerdo de Burzum (¡de rodillas todo el mundo!) con incrustaciones punk. Y salir indemne de tal atrevimiento ya es mucho. Lo consiguen con un sano y desprejuiciado ejercicio de entrada a saco en los tópicos del metal oscuro con un ojo puesto en los ochenta, esa época en la que la discoteca era joven y al bajo le estaba permitido mandar en las canciones. Por encima de estética -que la tienen y funciona- y del calentón erótico festivo del personal, que será lo que les granjee la mayor parte de sus seguidores por el momento, son una de una de esas escasas bandas en el mundillo metálico que (quizá porque no pueden) no anteponen el virtuosismo técnico al nervio musical, sino al revés. Es decir, son, en esencia, una banda punk. El sonido es en este caso el mensaje (olvídense de unas letras que tienden a lo claustrofóbico pero resultan más o menos infantiles y desmañadas). Y cuando el mensaje coagula adecuadamente, lo bordan, como en ese encuentro entre siniestrismo de pulso germánico, guitarras post-Joy Division, ladrido de perro lobo y manga esquizoide que es “Blind Me” -una reinterpretación de sus influencias asilvestradamente chicle, seguro e inmediato rompepistas en cualquier antro de cucarachas juveniles, que vale por un disco entero-. Sanamente amateurs, renuentes al encasillamiento y frescas como para que uno olvide el tufillo a marketing que las rodea y disfrute, liberado de prejuicio, de un álbum en general apreciable y por momentos delicioso. Quizá sea una perversión demasiado obvia, but we like it... And that´s what counts in the end.// Cowboy Iscariot

domingo, enero 06, 2008

EN EL SENO SINTÉTICO DE LA CIVILIZACIÓN (Entrevista con PISSED JEANS)



Bestias pardas del calambre punk menos obvio, como lo pudieron ser en su momento Jesus Lizard, los Jeans tienen en la calle "Hope For Men", un segundo largo (ya comentado aquí) que habla por si solo y destaca con fulgor propio entre la cosecha de caña inteligente del pasado año. Observador ligeramente distanciado y sarcástico de las paradojas y miserias de la opulencia occidental, Mark Korvette, voz y pluma del cuarteto, además de regente del sello White Denim, nos comenta el estado del malestar tratando de convencernos de que, en el fondo, la vida puede ser bonita. Por mucho que su propio trabajo lo niegue una y otra vez, con aberrante y contrapelada autoridad.// LUIS BOULLOSA .

KAPUT- Vuestras letras parecen lidiar con las diversas neurosis del primer mundo de hoy. La impresión que queda es que vivimos en un espacio enfermo y desesperado lleno de enfermedades, la mayor parte de ellas mentales... ¿Es eso cierto, en tu opinión?

MARK- Estaría de acuerdo con esa afirmación, pero creo que hay más que eso. No creo que las cosaas sean blanco y negro o que el mundo sea abiertamente negativo. En general estoy bastante contento de levantarme cada mañana, por diversas razones. Más que nada lo que hago es tratar de buscarle sentido a las cosas, a mi manera.

K- Proponeis algún tipo de cura para esas enfermedades o simplemente las señalais, describiéndolas con detalle? ¿Es el nombre del disco sólo un chiste triste?

M- No estoy proponiendo nada, en realidad. Me divierto cuando a la gente le afecta nuestra música, de una u otra manera, y llegan a sus propias conclusiones. El nombre del disco no tenía intención de ser un chiste triste... puede entenderse de muchas maneras distintas, pero más allá de cualquier fondo de sarcasmo que pueda haber, hay un legítimo optimismo, también.

K- ¿Os inspirais en casos reales y gente que conoceis para escribir las letras o hay también algo de imaginación en todo ello?

M- Es sobre todo lo que me afecta a mí en el día a día lo que termina entrando en mis letras. Intento mezclar un tanto las cosas para que resulten más interesantes de escuchar, pero no hay nada en nuestros discos que sea sólo fantasía o pura ficción.

K- ¿Qué efecto querríais quei tuviese vuestra música sobre el oyente? Particularmente, me siento liberado cuando escucho este tipo de material, como si dejase fluir mi amargura hasta que desaparece. Es un sentimiento intenso, y no muchas bandas consiguen transmitirlo.

M- Es genial que te sientas así. Obviamente, lo que más deseo es que a la gente le guste escuchar a la banda. Si eso significa que destrozan cosas mientras lo hacen o que lo usan para meditar... por mi bien. Y, por supuesto, me encanta vacilar a los “cabezacuadradas”, también.

K- ¿Crees que la música puede curar? ¿Y hacer daño?

M- Supongo que sí. Sin duda me ha ayudado a adquirir una dimensión como persona, pero no podría citar un álbum, específicamente, que me haya pateado el culo hiriéndome o ayudándome. El entretenimiento puede ser un estímulo mayor de lo que la mayor parte de la gente cree.

K- La primera vez que escuché "Hope For Men" me recordó a los primeros Unsane y a los Jesus Lizard, aunque distinto. Algunas reseñas también comparan vuestro sonido con el de Big Black (aunque yo eso no lo veo tan claro) ¿Os han influido esas bandas?


M- Es gracioso, porque la gente nos dice mucho lo de Jesus Lizard y ninguno de nosotros los había escuchado nunca. Era muy curioso, así que me alquilé el DVD de los Jesus Lizard y también yo vi las similitudes. Me resulta un tanto embarazoso, ahora. No creo que haya ninguna banda que nos haya influido específicamente. Usamos más adjetivos que nombres de bandas cuando tratamos de definir nuestro sonido.

K-¿Hay alguna influencia no musical que podais declarar? ¿Escritores, quizá? ¿El lugar donde vivís?

M- Ahora mismo el poeta D. A. Levy me está fascinando completamente, pero no creo que se pueda considerar una influencia todavía, porque aún estoy empezando a leerlo. Las ciudades de Philadelphia y Allentown son influencias, sin ningún género de duda, el modo en que la gente interactúa, y mi trabajo también. Esa es una influencia mayor sobre mí que la que pueda tener cualquier banda, la verdad.

K- ¿Cuáles son los primeros recuerdos que tienes relacionados con la música?

M- Probablemente escuchar “Thriller” en mi cuarto, bailando. Mi primera compra fue una cinta de Bon Jovi, el “New Jersey”. Había ahorrado monedas en una copa para eso. Siempre he escuchado música, es mi única verdadera pasión en la vida. Recuerdo oir cosas de Al Jarreau vieniendo de la cocina los fines de semana cuando mi padre hacía el desayuno. Me encantan esos recuerdos.

K- ¿Os consderais una banda punk o hardcore? En ese caso, ¿qué significan esas palabras para vosotros?

M- Me gusta pensar que somos una banda punk. No creo que hagamos hardcore, ya que musicalmente no somos tan rápidos. Punk es una de esas palabras que ha perdido todo su significado a causa de los miles de interpretaciones distintas. Para mí implica un sonido crudo, pero también la libertad para hacer cualquier cosa que quieras dentro de las vagas limitaciones de ese “sonido crudo” y siempre que haya algo de guitarra, bajo y batería en la mezcla.

K- ¿Sois parte de una tradición musical?

M- Es tamos, definitivamente en la tradicción de la Banda de Rock “Carducci”, es decir, un cuarteto con bajo, guitarra, batería y voz. Somos una banda de rock bastante standard, creo.

K- Viendo las fotos de vuestra web os encuentro tocando en sótanos y pequeños espacios. ¿Hay un circuito establecido en vuestra región para bandas como la vuestra, para poder tocar regularmente y vivir de ello?

M- No es que estar de gira constantemente sea particularmente mi sueño. Soy un animal casero, puedes estar seguro. Tocamos donde sea, desde sótanos mugrientos a grandes escenarios patrocinados por empresas. Estoy abierto a tocar en cualquier sitio, sin importar lo grande o pequeño que sea.

K- ¿Cómo ves la escena underground en Estados Unidos a día de hoy? ¿Ha cambiado mucho las cosas la tecnología?

M- Si, ha habido más cambios de los que podría citar ahora… habría información para una tesis completa. Creo que la tecnología ha sido excelente para ayudar a sacar la información al exterior y que la gente tenga más facil el acceder a las nuevas bandas, etc, pero también facilita que la gente se vuelva más vaga con su arte y elimina el control de calidad. Cosas positivas y negativas... en todo caso yo no intento luchar contra el mundo moderno.

K- ¿Hay esperanza para el homber en nuestro mundo? ¿Cuando decís hombre os referís a la humanidad o sólo al elemento masculino?


M- Por supuesto que lo creo. Por eso ese es el título del disco. Hablo en concreto de los hombres, porque yo soy un hombre y pienso mucho en ello. Hay algunos tipos terribles ahí fuera y a menudo me pone enfermo ser testigo de las cosas que suceden, pero en algún lugar, tengo esperanza.

K- ¿Cuál es la importancia del humor en el arte, en vuestra opinión?


M- Creo que el arte debe evocar siempre algún tipo de emoción, sea el placer, el asombro, el disgusto, la confusión o lo que sea. Me encanta el humor, no puedo evitar estar de coña la mayor parte del tiempo. Sin embargo creo que se puede hacer gran arte que no incluya humor en absoluto.

K- ¿Cuál es vuestro método para componer?

M- Normalmente, Brad llega con un riff, y nosotros nos inventamos qué hacer con él. Suele empezar con la guitarra, pero algunas canciones han salido de un ritmo de batería o una línea de bajo. Las voces suelen venir al final, lo cual, imagino, es normal.

K- ¿Qué podemos esperar de un bolo vuestro que sea diferente al disco?


M- Bueno, probablemente sea un poco más crudo y más desaliñado,pero en el buen sentido. Definitivamente, es una experiencia distinta que la de escuchar el disco. Creo.

K- ¿De dónde viene el nombre de la banda?

M- Realmente no viene de nada en concreto. Sólo algo que nos salió así. Creo que da una imagen bastante decente sobre de qué va nuestro asunto. Aunque en realidad no somos tan groseros.

K- ¿Alguna banda en vuestra región que valga la pena escuchar?

M- Si, soy un gran fan de Air Conditioning, Tile, Clockcleaner y Meg Baird.

K- ¿Qué hay después de la muerte?

M- Ni idea. Es una pregunta que me perseguirá hasta que encuentre la respuesta de primera mano.

sábado, enero 05, 2008

Placeres invernales


Nuestro estimado colaborador Cowboy Iscariot, receptivo como siempre ha sido a la belleza en sus formas menos obvias, nos remite esta foto de joven en el inicio de la veintena. Se topó con ella mientras hacía el gañán por internet, prueba meridiana de que su investigación vital no se limita a las páginas de porno gratuito y sadomaso japonés. Disfrútenla. El Rock&Roll habita a veces en rincones extraños.

jueves, enero 03, 2008

THE DRUDE & ME


Navegando, ayer, por las encharcadas catacumbas de la red, descubrimos que Mr. Julian Cope, druida lisérgico, defensor de la Madre Tierra frente a la agresión sistemática a la que la sometemos, desenterrador de joyas del rock más poliédrico, erudito de la prehistoria inglesa, rockero de acero, cachondo mental de faraónicas dimensiones y otras cuantas cosas más, es, asimismo, un ladrón de guante blanco. En la portada misma de su web, lucía en todo su esplendor una foto (no acreditada) tirada hace un par de años por nuestro ilustre colaborador Luis Boullosa (descanse en paz). Vale, Julian, te la cedemos... Nos consideramos pagados con "You Gotta problem With Me", , un último trabajo que demuestra que es una de las pocas personas sobre la tierra capaces de conseguir que un álbum político-místico-conceptual no sea un soberano ladrillo sino un banquete para los sentidos y la mente.

Página Oficial de Julian Cope

Incluimos la entrevista que con aquella ocasión se realizó y que fue publicada por la Revista Ruta 66 (no recordamos que nnúmero)

JULIAN COPE - EXIGIÉNDOLE A LA DIVINIDAD ALGO DE ROCK&ROLL - por LUIS BOULLOSA

Es generalizada la impresión de que Julian Cope no es sino una especie de chaveta con ocasionales ramalazos de genio musical. Un tipo que se quedó colgado en sus paranoias místicas, una baja más en las filas del rock. Nada más lejos de la realidad. Su portentosa presencia escénica y la calidad de su poesía lo desmienten. Su continua actividad y lo radicalmente vivo de sus propuestas musicales lo niegan. Y diez minutos de conversación con él te convencen de que, además de un individuo exquisitamente amable, divertidísimo y rockero hasta la médula, estás ante un ser excepcionalmente dotado en varios campos. Visionario, viajero, ensayista, erudito... por desgracia, su trabajo no musical de los últimos tiempos -"The Modern Antiquarian" (Harper Collins, 98) y "The Megalithic European" (Element Books, 2004), dos portentosos volúmenes de investigación mitico-aqrqueológica que bucean a pulmón en los vestigios del tiempo y los orígenes de nuestra civilización antes de que la palabra civilización existiese- no han encontrado en el páramo español más que indiferencia general. Plantea Cope preguntas esenciales que nosotros, pobres urbanitas, raramente llegamos a atisbar. Y además es capaz de sacar Rock&Roll (siempre a su manera, claro) hasta de una piedra. Avisado quedas.


¿Cómo a sido el trabajo para The Megalithic European"? Parece una empresa inabarcable.

Si. Todavía hay aproximadamente unas 200 fotos muy buenas que no han sido incluidas en el libro. Para "The Modern Antiquarian" tuve que viajar muchísimo, demasiado. Para éste hemos sido más pragmáticos. Nos hemos ceñido a lo que era posible. Por ejemplo, si hubiese querido ser exhaustivo tendría que haber escrito un libro exclusivamente sobre España. Ahora mismo estoy comenzando uno sobre los restos megalíticos de la isla de Cerdeña. Consigo mucha ayuda por el hecho de ser inglés. Hay una larga tradición de ingleses expertos en este campo, así que los conoces y ya está. En algunos lugares, prácticamente toda la gente que controla del tema son ingleses.

¿Has tenido algún problema con los historiadores "oficiales" por llamarles así?

Todo ha ido bien. Me han ayudado desde el principio. Los eruditos saben que mi trabajo puede ser útil. Especialmente los más mayores. Gente que creció con el rock&roll. La gente se mueve por las evidencias. Yo visto mis libros como álbumes de rock&roll, así que para las generaciones del rock&roll se trata de algo fácil de reconocer y admitir. En Abril presento una ponencia en la universidad de Bristol sobre monumentos en Cerdeña y tengo una posición importante.

Robert graves, eran otras épocas, sí se quejaba de esa oposición en su libro "La Diosa Blanca". ¿Compartes algo de su teoría, un tanto visionaria y chamánica sobre la investigación de los mitos?

Si. Robert Graves era principalmente un mitógrafo, y como tal, vivía en dos mundos a un tiempo, que es lo que hago yo también. Mi principal premisa es que lo chamánico todavía existe en este mundo. De acuerdo con ello, me permito ser lo más extremo que soy capaz. John Sinclair, el manager de los MC5, una de mis figuras favoritas, decía "sé el poema", si no, no hay verdad en lo que haces. Hay que vivir en y en torno a él. Tengo fe en los clichés. Son válidos, de lo contrario no hubieran permanecido contra todo durante tanto tiempo. Es algo a lo que agarrase y sirven de puerta de entrada a un mundo distinto.

Así que tu trabajo es...

Mi trabajo, en cierto modo, es definir la ley, molestar, pasar así por el mundo y que la gente flipe. A veces estoy en medio de la nada, pero otras, incluso paseando por Londres, una ciudad tan cosmopolita, la gente me mira extrañada... ¡y nadie más va como yo!. Ese es mi trabajo. Soy el hombre que está en el filo. Fuerzo las situaciones hasta donde es posible y entonces la gente piensa. "ha hecho eso y no lo han arrestado, así que yo también puedo hacerlo". Hay una expresión inglesa que lo define bien: "Beating the bounds". Viene de la antigüedad, cuando en los pueblos de Inglaterra los adolescentes eran llevados con palos para que, literalmente, golpearan los límites del pueblo y así supiesen donde estaban situados. Eso es lo que hago yo.


Jarboe me decía cuando la entrevisté, que ella no creaba sino que, en cierto modo, canalizaba energías. ¿Hay algo de eso en tu trabajo?

Si, siempre se estoy canalizando, no se basa en la inspiración. Estoy "situado", como la mayor parte de los grandes pintores y poetas. Estoy haciendo un conjuro. Grito "Hazlo, porque me lo has dicho", una demanda, no una petición. Es como el trabajo en estudio. Lo movemos todo allí y tenemos el tiempo contado, así que mejor que sea bueno, y entonces, ¡BANG!!! Tienes la música... y si no la tienes la creas. De eso va lo chamanístico. El Chamán una persona que avanza siempre un poco por delante de los pobladores, como un explorador, en una constante investigación y consecución. Y el chamán demanda la inspiración. No le llega, sino que el la exije a la Divinidad.

Entonces, si consideramos los monumentos megalíticos canalizadores de energía y al artista también, hay una potente similitud entre ambos...

En cierto modo los monumentos megalíticos son un fracaso. Tras cientos de años el hombre ya se sabe como controlar esas energías y los erige para ello, no hace ya falta el hombre particular. Es como una caida de telón. Por eso me encanta el neolítico, no hay clausura, sino una búsqueda constante y un constante encontrar, un permanente desarrollo.

La crítica ha apuntado que lo peor de tu remarcable nuevo disco es el largo último tema (Es Annexus Quamm, amigo y acompañante de Cope, quien lo apunta mientras ojea la crítica de "Dark Orgasm").

Bueno... es un cliché, y un coñazo, si quieres, pero es que soy como un dolor en el culo. Mira, para la última gira llevaba dos grandes banderas americanas, con la intención de quemarlas en escena... pero luego pensé, que coño, no voy a hacerlo, no voy a quemar nada y las puse en la cabina de la furgoneta para que las viera todo el mundo... Por lo que a mi respecta, me importa un carajo.

Por tus canciones, veo que estás interesado por la figura del Dios Odín (Posteriormente, durante su recital en Sevilla, recitaría un poema sobre la importancia de Odín en el Rock&Roll)

Soy un pagano. En realidad llamo a Odín "el" Odín, porque opino que originalmente se trataba de un título. Es realmente útil. Es perfecto como arquetipo del Rock&Roll y trasciende totalmente el arquetipo dionisiaco. Toma todo su poder de la mujer, de su abuela. Tiene una audiencia poderosa, y realiza un viaje en busca de la sabiduría hasta la misma muerte, pero no muere, regresa de la muerte. Puedes ver su reflejo en el lenguaje, por ejemplo en el ruso, ya que los rusos tomaron mucho de los vikingos. Odín es el uno. El dos es la diosa, "Diver", "la división". Vivimos en el mundo como una unidad, y luego, por medio de la mujer, a través de los hijos, nos dividimos. Es un Dios que late. Mientras que Jehová o Allah solo son accesibles de una manera puramente intelectual. Cuando el cristianismo se introduce, muy tardíamente, sobre el siglo X D.C., en las culturas nórdicas, los suecos y daneses representan a Cristo, de algún modo, como Odín. Por ejemplo, habitualmente es representado no clavado a la cruz sino atado a un árbol, que como sabes es un símbolo mitológico Nórdico (Yggdrasil, el árbol del mundo de la mitología nórdica N del A). Todo
ese rollo de la muerte por nuestros pecados es una mierda, porque justifica el martirio. ¿Fue el de Cristo el sacrificio definitivo? ¡por supuesto que no! Odín es común también a los primeros árabes. Es el hombre de la ley, el "Adín", que permanece sobre la colina" y, desde mi punto de vista, aparece en "The Arabian Nights" ("Las Mil Y Una Noches") como "Al-Adín" (Aladino). Y, en las cruzadas, ¿Quién fue el hombre poderoso que derrotó a los cristianos: "Saladin" (Saladino).
Hay mucho que ver en los mitos nórdicos que no está escrito y que en realidad no habla originalmente de Escandinavia, sino que fue transplantado, probablemente a través del volga. Hay una conexión árabe-nórdica que está por estudiar. Y es de especial importancia en los tiempos que corren.

Has escrito un texto especialmente para tu representación en el Festival Palabra Y Música.

Si, "Antequera", es un poema sobre un "bruxo" (en gallego en el original. N del A) que baila en la playa de Málaga. Es bastante largo y estilizado (...) Quizá tenga algo de Jim Morrison. Todavía amo a Jim Morrison. Todos los que dicen que era una mierda de poeta deberían dejar de pensar con el culo. Esta noche también tocaré el bajo... tenía un bajo verde metalizado con cuernos, precioso, pero Iberia me
lo ha perdido, esperemos que llegue a tiempo (llegó a tiempo. N del A). Soy un bajista "renacido". Llamo a mi forma de tocar "bajo Yggdrasil", porque la aprendí de Jack Cassady, de los Jefferson Airplane, que denominó así su estilo. Es un estilo que va a la base, al fundamento femenino, al lugar en que se unen el clítoris y el ano.

¿Qué opinas de la influencia de Internet y las nuevas tecnologías en el arte y la música en particular?

Un poco jodido, como todo. Pero si eres industrioso y excavas, puede ser fantástico. Y es muy anticorporativo, lo que siempre es bueno.

¿Te defines a ti mismo como anticorporativo?

Si. Mira, el otro día me llamaron de la editorial, varios meses después de editar el libro... y me dicen "Señor Cope, no encontramos su contrato" y yo les contesto "Claro que no lo encontrais, ¡yo no he firmado ningún jodido contrato!!!" (risas). (en realidad esta anécdota fue contada posteriormente al concierto, en el backstage)

¿Alguna nueva banda favorita?

Muchas, pero ahora mismo Mar Zuraan, que hacen una especie de slow-metal muy bueno, y, sobre todo Orthodox, de Málaga. Son brillantes. Su disco "Gran Poder (Alone Records) tiene una obertura de 26 minutos increíble. Recuerdan a gente como Earth, The Boredoms o Sunn O))), pero van más allá, más allá del Doom. Son mi grupo
favortito actualmente. Capturan la esencia del dark metal desde un paisaje celtíbero. No te los pierdas.

¿Te veo interesado en la música lenta? ¿Por qué?

La lentitud ayuda, es útil. Necesitamos una escena útil o de lo contrario todo deviene un puro divertimento burgués... Un sonido bajo, grave, jodido y lleno de distorsión ayuda a profundizar en nuestra propia psique.

lunes, diciembre 10, 2007

High On Fire - "Death Is This Communion" (Relapse)


Algo menos espontáneo que su predecesor (el monumental y agreste "Blessed Black Wings"), más complejo en su catedralicia arquitectura y más claramente metálico, el nuevo trabajo de los de Matt Pike los confirma en el trono ganado a sangre y fuego; señores indiscutidos de un ácido círculo de brutalidad primigenia construido con barro, sudor y escarpias de acero, con el sonido encharcado en graves, empujado por una ritmica implacable y unas guitarras perfectamente dosificadas esta vez. El preclaro trabajo de Jack Endino en la producción deja traslucir esa primaria y descomunal voluntad, y la capacidad del trío para evocar imágenes arcanas y primeras alcanza toda su panorámica grandeza en el mismo centro del disco, con la secuencia que arranca en la circular cabalgada instrumental de "Khanrad´s Wall", pasa cual carga de caballería pesada sobre el cráneo de Lemmy Motorhead en las imbatibles "Turk" y "Rumours Of War", desciende a catacumbas de siniestra lírica en "DII" y va a morir frente a los infranqueables muros de "Cyclopian Scape" y las visionarias cúpulas de "Ethereal". Como broche, un espléndido libreto interior, igual de barroco y amenazante que el trabajo que envuelve. Y la realidad de que en directo muy poquitos, por no decir ninguno, son capaces de plantarles cara. Compruébalo si quieres; para cuando salgan estas líneas, los bárbaros andarán por aquí.//Luis Boullosa (Reseña originalmente publicada en la revista RUTA 66, número de diciembre de 2007)

RUMORS OF WAR (Video)

KAPUT V (No saldrás vivo de esta vida)


La cocina humea con el olor a azufre de un nuevo número de KAPUT. Contra todo y contra todos. Gracias a algunos y pese a muchos. Para solaz onanista de enfermos del underground y crujir de dientes de los guardianes de la moral. Pronto la revista hecha por gente con resaca para gente con resaca estará en tus burdeles y casas de apuestas favoritas. Más aberración sonica, entrevistas marginales, opinión a contrapelo, balas perdidas, poesía de canalón y libertad de expressssssssssssssssión a la vena. Recordamos que para números atrasados, colaboraciones desinteresadas, aportaciones pecuniarias, sobornos encubiertos y mamadas carcelarias podeis dirigiros a revistakaput@gmail.com o enviar vuestros ruegos y ofrendas certificadas a c/San Bernardo, 83, 3º 5. 28015 - MADRID (SSpaña). Dios os guarde en su seno, insondable y oscuro. ROCK&ROLL!!!

Fdo: Comandante de Campo Kappo McGowan

Img: Castro Erectus (5 Cobras), Lady Absenta y Void George (Tú y las Hienas Telepáticas), pasando la jornada de reflexión a la sombra de Baco

viernes, noviembre 23, 2007

LIARS - "Stumm 287" (Mute)


Un regreso a la (relativa) sencillez para despistar una vez más al personal en una carrera que va camino de convertirse en una tesis sobre el quiebro y el regate. Sin embargo, donde antes había riesgo (triunfante en el brutal y desasosegante "They Were Right, so We Drowned; discutible en el conceptual y excesivamente pretencioso "Drum´s Not Dead" ) ahora hay una sopa de influencias reconocibles y comunes; sazonada eso si, con gusto, y nutritiva sin excesos. Así, habilmente y sin aparente esfuerzo, construyen un disco sólido, impostadamente oscuro, que navega con facilidad entre Rammstein (lo que oyen, señores) y unos Jesus And Mary Chain caseramente barnizados de krautrock, entre una visión monolítica de los Joy Division y un relajado Perry Farrel con unos hipotéticos Death in Vegas como banda (en más de una ocasión, como en "Houseclouds" la voz se acerca a aquella que alguien definiera una vez como de "angel al borde del estupro"). Un disco, en fin, que podría competir, en menos pop, con los mejores trabajos de gente como Six By Seven (¿alguien los recuerda?), pero que resulta ligeramente corto, sobre todo cuando nos recuerdan, como en "Leather Prowler", que si quisieran podrían ser aún aquella banda, puro calambre, de cuatro o cinco azños atrás. Queda en el aire la pregunta de si realmente sigue habiendo sinceridad detrás de la máscara o si poco a poco se han ido convirtiendo en solventes artesanos de una música moderna tan bien conjugada como carente de nervio interior, hábiles barajadores de estilos e influencias para solaz del indiedom. Mientras las respuestas sean así, por mí bien. Pero, siendo quienes son, sigo esperando más, francamente.//Luis Boullosa

miércoles, noviembre 21, 2007

TWO GALLANTS - “Two Gallants” (Saddle Creek)


Prometían mucho los Gallants con su anterior largo, el aspero y contrapelado “What The Toll Tells”. Era un álbum difícil de entrada pero extenso y generoso en placeres una vez que se traspasaba el tosco umbral de voz y batería. Gemas como “Steady Rolling” y una lírica torcidamente shakespeariana mostraban que lo que cocían los colegas no era moco de pavo y los emparentaba, aún cachorros, con los francotiradores más irreductibles del rollo americano (Giant Sand y tal y tal). Y en esas, nos llega este tercer disco, el que todos esperaban como la confirmación y asentamiento. Pues no. Hágale usted caso si lo desea a los cronistas de la prensa que se han encargado de ponerlo por las nubes en los últimos meses, pero “Two Gallants” (con el nombre no se han comido el tarro) no da la talla de esas expectativas. Las letras siguen siendo intensas e interesantes, eso no se lo quita nadie, pero los temas son unidireccionales, monótonos y carecen de los estribillos brillantes que les hacían levantar el vuelo en el anterior trabajo. Largas, largas, larguísimas, canciones que habían empezado bien ya están pidiendo a mitad de recorrido que pase uno a la siguiente en busca de un poco de contraste, de dinámica, de aquello que nos hace aferrarnos a cuatro acordes y una melodía aullada como si nos fuese la vida en ello. Un algo misterioso que aquí ha desaparecido. Sintomáticamente, el mejor momento del álbum llega en el tema en que se apean de su burra de chillido y batería desordenada para marcarse un “Fly Low Carryon Crow” magnífico que demuestra que podrían llegar a ser algo más si se decidieran a abandonar una formula tan vistosa como agotada, a la vista del resultado. A cabalgar lejos de ese sufrimiento casero y al cabo impostado (aunque bien impostado) para entrar de verdad, con dos cojones, en el siempre proceloso mundo de la tra(d)ición.//Luis Boullosa

STEADY ROLLING
DESPITE WHAT YOU´VE BEEN TOLD

martes, noviembre 20, 2007

COSMIC PSYCHOS - "Dung Australia" (Shock Records)

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Grupo entrañable donde los allá, los Psicópatas Cósmicos. Que de cósmico, por cierto, tienen el nombre y poco más, porque el resto es terreno a más no poder, con las botas bien metidas en un charco de barro y distorsión del que a estas alturas no parecen dispuestos a salir. Son, angelitos, como una especie de Motorhead de bolsillo, y como estos, no defraudan pese a las inevitables oscilaciones de calidad en sus discos. Y en directo son (tres veces a lo largo de mi vida lo he podido comprobar) un buldozer aplastacraneos, de segunda mano, eso sí, pero en perfecto estado de funcionamiento. Punk fibroso, musculado y a la cabeza, caiga quien caiga, como demuestran en este “Dung Australia” que facturan tras la muerte en julio de 2006 de Robbie “Rocket” Watts, su guitarrista desde el 90, la marca de la casa sigue ahí con su sustituto, John Onya (Onyas). Un magma más pesado que veloz, recocido en su propia saturación (el bajo parece salir de un ampli rajado, en una especie de crujiente e indefinido estertor) y en el que no hay temas que sobresalgan sobre los demás, sino, más bien, un continuo de efectivas coces en el bajo vientre de las que es preciso escuchar a todo el volumen posible. Paladines de un cazurrismo antipodico trufado de humor de taberna, a menudo esa imagen de curriquis cerveceros y analfabetos no les ha hecho demasiado bien. Y lo digo porque muchos de sus trabajos no tienen nada que envidiar a los de colegas de generación como a, por poner un ejemplo, el tan celebrado como discutible último largo de los Beasts of Bourbon. En fin, que lo que hay aquí no llega a la excelencia de “Down On The Farm” (85) o “Go to the Hack” (89), los dos hitos de su carrera, pero demuestra que en el perdido arte de no bajarse de la burra ni a tiros, ellos son catedráticos. Conocerles es amarles.//Luis Boullosa

RAIN GAUGE (VIDEO)
SHE´S A LOST CAUSE (TV)

martes, noviembre 13, 2007

CAREER SUICIDE - “Attempted Suicide” (Deranged Records)


Al próximo que te pregunte que es eso del hardcore le pones “Play The Part”, el tema de apertura de este disco. Y arreglado. Perfectamente ubicables en la primera mitad de los ochenta, pese a que son de ahora mismito, estos pipiolos canadienses ejecutan en trece hostias bien dadas un disfrutable calco de lo que, por aquel entonces, postulaban los gigantes del género (Black Flag, Minor Threat, Suicidal Tendencies, etc, etc...) y algo después remacharon bandas aún en activo (Sick Of It All, por citar una). Un hipohuracanado desfile de consignas antisistema con cerebro detrás ejecutado con toda la mala baba y la cortante efectividad que caracteriza a lo mejor del género. En su contra, la absoluta uniformidad de principio a fin que deja al disco sin dinámica. En su favor, además de que suenan como un puto cañón, el devolvernos una pureza de forma y acción que se echa de menos en el mundo del harcore actual, inundado de comercialismo, vendido al pastel emo o irrevocablemente infectado de metal. Nada de eso hay aquí. Batería, bajo, voz y guitarra (y que guitarra, colega) arremetiendo con fría y rabiosa precisión. Un oxigenante festín para los que aun desemplovamos aquellos días de furia de vez en cuando. No se comeran nada. De eso puedes estar seguro.//Bastard Son of Cheetah Chrome

LIVE IN JAPAN

lunes, noviembre 12, 2007

THE FELICE BROTHERS - "Tonight at the Arizona" (Loose)


No son estos hermanos (tres de verdad y uno por el familiar roce inherente a una banda de rock) de las montañas de Catskill los primeros que pasean por el camino marcado por Dylan en los albores de los sesenta y por los agrestes senderos que desbrozaron palmo a palmo The Band, tiempo más tarde; pero lo hacen -incluida su mitología desgarrada, atemporal y violentamente romántica- con inusitada naturalidad y brillantez. Cierto que el parecido vocal con el Zimmerman primigenio nubla el juicio durante la primera escucha, y que la misma imagen de portada remite de forma acaso demasiado evidente -aunque entrañable- a aquel sustrato vital y musical sobre el que los Robertson, Helm y compañía tallaron algunos de los mejores discos de su época. Pero, sacudiéndose el prejuicio, las canciones imponen su independencia por pura calidad, mostrando un apreciable talento para la observación y habil descripción de las encrucijadas humanas. Nevadas, tormentas, la primavera llegando una mañana mientras uno sale a desperezarse aún impregnado de la peste a madera quemada y café del interior de la cabaña de troncos... Pueblos de los que hay que huir (La inapelable «Roll On Arte», quizá el mejor tema del disco), meditaciones sobre el suicidio («Hey Hey, Revolver» durante cuya grabación un rayo, perfectamente audible, impacta sobre el estudio casero), trafico de heroína para pagar las facturas médicas de mamá («Rockefeller Druglaw Blues»)... Y giras, minibús escolar atestado, bolos en chozos inmersos en una humareda que proviene, probablemente, de la combustión espontánea de la tradición misma en manos de los nuevos vagabundos mágicos. Un disco irregular, magnífico por momentos y siempre apreciable en su deshilachada y gloriosa expresividad. Ya sabes, algunos mensajes son universales. «Rueda, sigue rodando/Tu corazón es demasiado bueno para este pueblo...». Amén. //Luis Boullosa (Reseña publicada originalmente en la revista Ruta 66, ejemplar de Nov. 2007)

ROLL ON ARTE (VIDEO)

domingo, noviembre 04, 2007

LORDS – “Swords” (Jade Tree)


El trabajo de diseño, hermoso, recargado, inquietante, hace justicia al igneo magma de hardcore metalizado al que envuelve. Entre lo brutal y lo clínico, cortantes e hiperagresivos, los jóvenes Señores despachan un discazo peculiar se mire por donde se mire. La producción, por ejemplo, deja en un extraño segundo plano a unas guitarras disonantes y magníficas, poniendo por encima la voz y la descuartizada rítmica de la batería. Y sin embargo, contra todo pronóstico, la fórmula funciona como atrayente caos sonoro sobre el que montar una serie de oscuras pero certeras reflexiones -metafóricas, las más de las veces- sobre los imperios y su brutal falsedad (“Ringfinger”, “Lift High The Mighty Throne”) y la necesidad de abrir los ojos y afinar la conciencia para comprender la realidad que existe más allá de lo visual y lo táctil y, sobre todo, más allá de la ración de mentiras con la que somos alimentados cada día (“Two Lies”, “Curse Of Clear Vision”). Añádansele un par de fantasmagorías a la Lovecraft (“She Is The Last”, “My Kind Live Low”) y esa reflexión sobre la muerte y la necesidad de acción que es la enorme “Watching The Clock” y ahí está uno de los mejores discos de música agresiva de los últimos años. Muy por encima, por su perspicacia, de la legión de bandas supuestamente políticas que pueblan el panorama. Su negro jarabe se digiere como un purgante tan áspero al paladar como necesario para la conciencia. Imperiales.// Luis Boullosa

HEY, COLOSSUS! - "Project:Death" (Underhill Records)


Vale, el proyecto se llama muerte, pero es un placer estar vivo para seguir escuchando burradas así, en tiempos poco halagüeños para tan contrapelada expresividad. Con un deje metálico inicial, pero más inspirados probablemente en ese core ralentizado que tan bien han sabido alargar hasta hoy santones como Melvins o Unsane, los colosos reparten unas cuantas cucharadas bien llenitas de ese grumoso caldo negruzco que a algunos tanto nos alimenta. Comienzan pesados y atmosféricos, pero a la segunda las cartas ya están sobre la mesa. El título lo dice todo: “Yo soy el estrangulador de Chiswick”. Y el contenido lo remacha con un arranque de furia minimal y rítmica poderosa que muchos con más nombre quisieran para sí. Y es que son una de esas bandas que juegan a lo esencial: No hay aquí ni bagatelas de producción ni apenas ornamento, ni fanfarria innecesaria ni truquitos para hacer más tragable la puta realidad. Sólo un descarnado y austero paisaje de hormigón postindustrial y el latido de estática que permanece aún, en la ciudad arrasada. Un clásico menor de la certeza y la agresión.// Luis Boullosa

I AM THE CHISWICK STRANGLER (LIVE)

BRIMSTONE HOWL – “Guts Of Steel” (Alive Records)


Otra de garage a la brasa, de la mano de los muy fiables chicos de Alive (Buffalo Killers, Two Gallants, Black Keys, etc…). Difícil tarea la del Aullido de Brimstone, pese a la indudable calidad del producto que presentan, en un género ahora mismo saturado de bandas apreciables aunque descabezado desde que los Deadly Snakes decidieron disfrazarse de The Band y, luego, desaparecer. Vale la pena, sin embargo, echarles un ojo, aunque solo sea poe ese segundo tema, “In The Valley”, que los hermana brillantemente con los Giant Sand del comienzo, cuando sus raíces americanas comenzaban a empaparse de visión personal. Por lo demás, cumplen, pero parecen demasiado atados a una tímida perversión de las formas clásicas que hace mucho que se convirtió en un género en sí misma. Y adolecen de una cierta incapacidad para el estribillo original. En todo caso, atesoran agradables momentos de punk encabritado (“Heart Attack”), protosurf de la llanura (The Moment And The Hour”, donde recuerdan a los olvidados Jet Black berries) y desfase en general. Confiemos en que tengan esas tripas de acero de las que presumen para soportar lo que les queda por tragar.// Luis Boullosa

THE TERMINALS – “Forget About Never" (Dead beat)


Desmadejados, onomatopéyicos y trogloditas; achicharrantes en su cavernaria visión del garage-punk, nihilistas por la cara. Los Terminals pueden ser de primeras, tan refrescantes como cualquiera de esos grupos que se niegan a aprender las más básicas normas de urbanidad para poder preservar el puro y duro exabrupto creador tal cual nace. Por desgracia, la falta de variedad y la opacidad instrumental terminan por lastrar bastante el conjunto al canbo de unos cuantos temas, en tanto que no son banda de hits sino de fórmula (matraca encharcada en teclados con vírica ascendencia Cramps y Sonics; amalgama de ruido siniestroide capitaneada por el reververante aullido vampírico de Lizz Hitt). Un manjar infrasónico, en fin, que probablemente funciona mejor como entrante que como plato fuerte y al que el formato LP le queda tan grande como ajena le resulta la palabra producción. Un bien y a esperar.//Luis Boullosa

lunes, octubre 22, 2007

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

HURÓN FRANCÉS Producciones en colaboración con VENGANZA ANIMAL presenta a 5 COBRAS en el LICOR CAFÉ TOUR 07. Las fechas confirmadas por el momento para ver cara a cara a vuestras mascotas favoritas son las siguientes:

-24 OCT en MADRID, sala GRUTA 77 (c/Nicolás Morales, Metro OPORTO) con SHOOLINS
-17 NOV en MADRID, sala LA LEYENDA (c/San Bernardino) con COCHINO SULLIVAN
-6 DIC en BAYONA (Galicia), en TABERNA MARRUCHO
-8 DUC en CARBALLO (Galicia), sala A RESERVA
-14 DIC en MADRID, sala WURLITZER BALLROOM (C/Tres Cruces, Metro GRAN VÍA) con MOTOCROSS