martes, septiembre 21, 2010

MOSTROS - Wonderboys and Rollergirls

MOSTROS - Wonderboys and Rollergirls

BOYS FROM THE COUNTY HELL (I)

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On the first day of March it was raining
It was raining worse than anything that I have ever seen
I drank ten pints of beer and I cursed all the people there
And I wish that all this raining would stop falling down on me

And it's lend me ten pounds and I'll buy you a drink
And mother wake me early in the morning

At the time I was working for a landlord
And he was the meanest bastard that you have ever seen
And to lose a single penny would grieve him awful sore
And he was a miserable bollocks and a bitch's bastard's whore

I recall we took care of him one Sunday
We got him out the back and we broke his fucking balls
And maybe that was dreaming and maybe that was real
But all I know is I left that place without a penny or fuck all

And now I've the most charming of verandas
I sit and watch the junkies, the drunks and pimps and whores
Five green bottles sitting on the floor
And I wish to Christ, I wish to Christ
That I had fifteen more

The boys and me are drunk and looking for you
We'll eat your frigging entrails and we won't give a damn
Me daddy was a blue shirt and my mother a madam
And my brother earned his medals raping gooks in Vietnam

On the first day of March it was raining
It was raining worse than anything that I have ever seen
Stay on the other side of the road
'Cause you can never tell
We've a thirst like a gang of devils
We're the boys of the county hell

viernes, septiembre 17, 2010

RUDIMENTARI PENI – “No More Pain” E.P. (Southern records, 08)

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“Te enseñaré el miedo/en un puñado de polvo”, gruñe Nick Blinko en “A Handful Of Dust”, abriendo el último Ep de su banda; y su gutural escupitajo vale para definir casi a la perfección el trabajo de los Peni, una de las más oscuras leyendas de la música underground inglesa. Nacidos a la sombra de aquel anarco-punk hiperpolitizado e idealista, entregado a la acción directa, que tenía su ejemplo supremo en Crass, pero virados luego poco a poco hacia una especie de nihilismo gótico en espíritu y minimal en forma, su arte ocupa una extraña, perturbadora frontera entre la fantasmagoría y el haiku. Su reducción de la forma y su condensación del mensaje puede confundir a algunos -no sería difícil pensar en la banda como un chiste-, hay que bucear, acaso en uno mismo, para comprender que ni sus portadas a bolígrafo ni sus letras mínimas ni sus monotonías de coagulado punk lineal son fruto de una incapacidad, sino, muy al contrario, de una postura político/estética. Son una de esas rareza mágicas que surgen en una esquina lejana del páramo a la que no muchos se acercan a curiosear, y llevan desde el 82 cocinando en solitario hasta llegar a ese espacio desolado donde el punk alcanza la máxima simpleza de presupuestos y una de sus más altas cotas de desesperación: aquí no es que no haya solos, es que ni siquiera hay redobles de batería, ni cambios, ni partes de canción, ni estribillos, pero si, sorprendentemente, un sonido cuya capacidad de evocación es luminosa. Un trip al pasado, si no fuera porque podría serlo al futuro. El pisar de un embrutecido destacamento de orcos que en lugar de seguir a Sauron obedeciesen a Jean Paul Sartre. O a aquel Camus que terminaba “El Extranjero” diciendo: “para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me queda esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio”.//GATO PALUG

jueves, septiembre 02, 2010

COPE & HELL (how to & get to)

Inauguramos nuestra tarea arqueológica (un par de clásicos revisados por semana, o eso esperamos) con reseñas de dos de los enfermos favoritos de la casa, Richard Hell y Julian Cope, publicadas por cierto por nuestro nuevo colaborador el GATO PALUG, en el nuevo número de la revista Arraianos de nuestro iconoclasta amigo el partisano Aser Álvarez (van por el VIII ya, con su habitual calidad y ojo para la selección de colaboradores). Larga vida.

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DIM STARS – “Dim Stars” (New Rose, 92)

Poca gente recordará hoy esta inmersión a pulmón en los bajos fondos físicos y mentales de N.Y. que Richard Hell ejecutó a principios de los noventa y decidió llamar Dim Stars (estrellas borrosas). Lo hizo inesperadamente flanqueado por un grupo de outsiders de lujo. Allí estaban Thurston Moore y Steve Shelley, de Sonic Youth, en una de sus fallidas misiones de rescate (lo intentaron también con otros “idiot savant” irrecuperables y brillantes como Robyn Hitchcock y Nikki Sudden). Y están Don Fleming, (Gumball), algún saxo de Jad Fair (Half Japanese) y la ocasional guitarra, siempre suciamente iluminada, del finado Robert Quine. Un supergrupo, en efecto, pero de cloaca “artie”, con el que Hell levantó su última incursión musical seria en el laberíntico y fantasmal espacio del Nueva York de la época, aquel en el que viejas momias del punk, gloriosos despojos de la charcutería no-wave y nuevas bestias ruidistas cohabitaban. Su paseo postrero por el laberinto de desoladas estancias de donde extraía ese romanticismo de cochambre urbana envuelto en alambre eléctrico que siempre lo distinguió. En ese último límite cortado al fondo por una línea interminable de excesos y por el olvido mismo, hay brotes espasmódicos de ese punk literario bordeado de histeria que el mismo inventó en los setenta, ejecutados con inesperada saña y agradable desaliño por la banda, pero también atisbos de un genio distinto, como en la emocionante “Monkey”, una sintomática balada de amor total y desguazado (“Could I get you to redesign and redeliver me again?”, canta), en el odio puro de “Memo To Marty” o en el actualizado retrato lourrediano que es “She Wants To Die”. Y hay tomas rasantes sobre la ola de freaks en clubs de última hora que era la suya propia, entonces, bailables recaídas en una hipotética discoteca noise demasiado cercana al infierno (“Baby Huey”, “Downtown at Down”, la negrísima e inquietante “Try This”). Un elegante baile sobre cuchillas de afeitar que muy pocos sabrían ejecutar así sin perderse para siempre. Un disco que es como un erizo eléctrico flotando en un tonel de aceite. La fina línea que separa el arte mismo del desastre total. //GATO PALUG

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JULIAN COPE – “Jehovakill” (Universal/Island, 92) (Reeditado 2006)

A mediados de los 90, quien más quien menos consideraba que el futuro druida Cope estaba como las maracas de Machín después de una (mala) vida de rockerismo snob al borde del éxito regada abundantemente con sustancias tóxicas. Su carrera había sido talentosa pero errática, oscilando entre el glorioso pasado de los Teardrop Explodes y aparentes intentos narcisistas por revivirlo que a veces funcionaban y a veces no. En algunos de sus discos apreciables de entonces, como “Saint Julian” o “My Nation underground” hay tantas gemas como ridículos. Lo que nadie podía pensar es que esos bandazos de músico en falla creativa no eran en realidad sino los coletazos de un nuevo nacimiento, los espasmos de la adolescencia. Dos discos marcan su entrada en la verdadera madurez. Uno es su antecesor, el también imprescindible “Peggy Suicide” (un tratado sobre la madre tierra y sus serios problemas de entonces). El otro es este “Jehovakill” donde entra de lleno en las manías y pulsiones aún lo guián hoy: su posicionamiento "paganista", en frontal oposición al cristianismo, al que considera una fuerza castrante que ha llegado a desvirtuar el verdadero mensaje de la humanidad . Un viaje hacia el pasado para recuperar todo aquello que ha sido ocultado, desvirtuado y pervertido y que yace en los signos que restan y en el corazón del hombre. Una paja mental, pensarán algunos. En realidad una serie de reflexiones profundas que han ido creciendo en brillantez y fuste en los años posteriores hasta convertir esa labor de amor visionaria (que lo sitúa en cierto modo, salvas las distancias, junto al Robert Graves de “La diosa Blanca”) en una de las carreras más sorprendentes del rock y el pensamiento de las últimas dos décadas. Valga como puerta a su mundo este disco, una especie de nave nodriza donde hay de todo (de Jim Morrison al krautrock y del funk frío y el techno a Lou Reed) y donde su percepción está condensada con la brillantez propia de un mago musical y la entereza y gozosa expansividad que de quien sabe que su mensaje es uno de vida. “Jesucristo no es la cruz./La cruz es una representación/del Hombre erguido con los brazos abiertos/aceptando la creación”. Amén, marcianos. //GATO PALUG

miércoles, agosto 25, 2010

SIXTEEN STRAWS (The Drones)

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Grandes cosas de los putos anglosajones cuando se ponen farrucos y les da por mandar a tomar por culo la autoridad: Tienen una sana visión de lo tradicional en la que no cabe el miedo al plagio, y les gusta ir hasta el hueso. Que Gareth Liddiard (izda.) es uno de los grandes escritores de canciones de hoy no lo duda nadie que lo haya seguido con algo de detenimiento. Que es un mal bicho de escenario como pocos, nadie que haya estado en uno de sus conciertos. Que el principio de esta letra es clavado al de la tradicional "Moreton Bay", nadie que las compare ambas. Su actualización va mucho más allá del tributo, sin embargo, construyendo una oscura, despiadada historia de convictos que fluctúa entre el folk, el cuento de terror y la reflexión metafísica y que merece por derecho propio un lugar de honor en el canon rebelde. Al parecer, según leo, se dieron casos similares en grupos de convictos católicos en Australia cuando el país recibía masivamente ese flujo de "inmigración" desde la metrópoli. Era una especie de manera de esquivar el pecado mortal del suicidio en la cual el asesino podía, posteriormente, confesar su falta y ser perdonado. El grupo al completo sería después condenado a muerte lo que, según se vea, puede que fuese un alivio. La canción original puede resultar un poco ardua tragada en seco y sin entender la historia. Una vez comprendida creo que adquiere sentido y se puede apreciar mejor esa cansada dicción de Liddiard, humana hasta lo doloroso. más información sobre el sistema penitenciario "aussie" en la época en que la pérfida Albión dominaba el mundo, AQUÍ. La traducción, como se puede comprobar, es muy aproximativa y hay algunos puntos que no tengo claros, como el significado de "Chief Flogger", que, supongo, se refiere al soldado encargado de administrar las penas de latigazos, y no literalmente a un "verdugo", como lo traduzco. Tampoco tenía claro si "six Enfield rifles" se refería a los rifles Lee-Enfield usados por el ejército inglés o a algún cuerpo de fusileros. Opté por la primera opción al no encontrar rastro de ningún cuerpo similar. //Luis Boullosa

DIECISEIS PAJAS

Una mañana de domingo
mientras estaba paseando
junto a las aguas del Brisbane,
me extravié
y me encontré a un prisionero
que yacía medio cubierto por el agua.
Me había visto venir
y empezó a decirme:

Yo era un nativo de la Irlanda de Erin
Y antes de ser traido
a este horrible lugar
me arrancaron de mi mujer
y mi hijo recién nacido
y mis padres enfermos.

He sido prisionero en Port Macquarie
la isla de Norfolk y las llanuras de Emu,
en Catle Hill y el maldito Toongabbie,
y en todos esos asentamientos
trabajé encadenado.
Pero entre todos esos lugares de condenación,
cada penal de Nueva Gales del Sur,
no encontré ninguno igual a Moreton Bay
Su tiranía hace palidecer al resto

Conocí a O´Brien,
el defensor del Ulster.
Había dejado Irlanda ardiendo,
llegó aquí para su velatorio.
Era el que hacia planes,
una pesadilla jacobita.
No podían romperlo,
así que lo enviaron lejos.

El judío tenía una mano,
era un hombre violento.
Había cargado diez kilos de cadenas
desde antes del principio de los tiempos.

Justo antes del amanecer
Su hambre despertó
Había recogido grano de entre la escoria
que había encontrado por el suelo.

No había ningún tipo de muro,
tan lejos está el norte.
El comandante Logan
era sin duda el diablo.
Su verdugo estaba loco.
Oí a un guardia decir
que había lavado su látigo en un cubo
y se había bebido los restos

Bien, escuché un rumor
en los barracones, una noche:
El judío y O´Brien
habían hecho un cuchillo.
Pretendían matar a Logan,
pero mi voluntad se había quebrado.
El secreto danzaba en mi cerebro
y al día siguiente, hablé

Me devolvieron al grupo
sin decir palabra de lo que había hecho
O´Brien y El Judío
Recibieron 300 latigazos.
O´Brien volvió.
Se le veían los huesos de los hombros.
Su piel nunca curó,
se volvió mórbido y extraño.

Estábamos con el grupo de trabajo en la carretera,
cavando un agujero,
yo luchaba con mis remordimientos,
mis nervios se habían disuelto
Ante 15 pares de ojos
O´Brien propuso:
“¿Iremos al cadalso,
Acabaremos con nuestra desgracia?
Sabeis como funciona,
solo pido juego limpio.
Sacaremos 16 pajas,
nada más hace falta
¿Por que deberíamos aferrarnos a
la paja de nuestras vidas
cuando solo estamos condenados
por nuestra voluntad de sobrevivir?”

Recogimos dieciseis pajas y luego escogimos
Yo saqué la larga, el judío la corta.
Dijo: “reza a Dios para que te perdone
Y al menos hazlo rápido”.
Catorce pares de ojos me observaban
Cuando le atravesé el pechó con un punzón.
Y durante unos momentos
La sangre fluyó libre.
Luego OBrien dijo “amigos,
esto acaba en un patíbulo,
pero hay un largo camino hasta Brisbane
y somos hombres peligrosos”

Logan era salvaje
y aquello lo llenó de ira.
Había visto el truco católico.
Simple suicidio.
Habíamos eludido su poder,
pero no el del rey
o el juez, río abajo.
Pero seríamos felices colgados.

Nos hicieron marchar a través de los matorrales.
Salimos hacia Brisbane, para ser juzgados,
encadenados en un ballenero
que partió con marea baja.
Con seis marines nerviosos
y seis rifles Enfield,
en el culo del mundo
bajo un cielo indiferente y azul.

El letargo me invadió,
en la popa, bajo el sol
pero me uní a los otros,
debí perder la razón.
Me desperté oliendo a humo, en un caos de brazos,
con un chaqueta roja salpicando sangre
con un agujero en la barbilla
y una lluvia de fuego en mi dirección.
Hubo pánico y disparos,
y el olor de polvora ardiendo.
Lancé un fusil por la borda.
El agua estaba oscura
pero podía ver las luces de la orilla.

Me arrastré sobre mi espalda
hasta el lado equivocado de los cañones.
La pólvora me abrasó. Pensé
"Estoy muerto".

Vi cosas terribles.
Hombres reducidos a pedazos.
O'Brien estaba muerto.
Vi trozos suyos.
Me arranqué la camisa,
mis quemaduras eran graves
mis ojos lloraban como pozos,
hinchados y heridos.

No se con seguridad quien sobrevivió.
Todo mi mi tronco ardía,
pero me liberaron de mis cadenas
y salté or la borda.

Me encontraba lleno de asombro
por la historia de aquel pobre desgraciado.
No había oido nada de los amigos
que había dejado en el ballenero,
pero había visto el periódico
y le tuve que explicar
como su comandante Logan
había muerto aquel mismo día:
”Había salido tras vosotros,
estaba de caza,
cuando tuvo un encontronazo con algunos nativos
y le atravesaron el cráneo con una lanza”.

Entonces el prisionero dijo “bien”.
Escuche ruido de botas,
me di la vuelta y fue entonces
cuando llegaron los Royal Marines.



SIXTEEN STRAWS

One Sunday morning
While I was out walking
By the Brisbane's waters
I chanced to stray
There I found a prisoner
Layed half in the water
He'd seen me coming
And he began to say

"I was a native of Erin's Ireland
And before I was brought
To this terrible place
They dragged me away
From my wife and newborn
And my ailing parents
I've been a prisoner at Port Macquarie
Norfolk Island and Emu Plains
At Castle Hill and cursed Toongabbie
At all of these settlements
I've worked in chains
But of all the places of condemnation
At each penal station of New South Wales
To Moreton Bay I've found no equal
The tyranny there makes all the rest pale

There I met O'Brien
The defender from Ulster
He'd left Ireland burning
Came here for the wake
He was a schemer
A Jacobite nightmare
He could not be broken
But he became displaced
The Jew had one hand
He was a violent man
He'd worn the 20 pound irons
Since before time began
Just before the dawn broke
His starvation awoke
He'd pick the corn from the filth
He'd find laying around
There ain't no walls at all
So remote is the North
The Commandant Logan
Was the devil for sure
His chief flogger was mad
I heard a prison guard say
He'd wash his lash in a bucket
Then drinks the remains

Well I heard a rumour
In the barracks one night
The Jew and O'Brien had fashioned a knife
They meant to kill Logan
But my will was broke
My brain reeled with this secret
And the next day I spoke
They put me back on the gang
With no word of my actions
O'Brien and the Jew
Got 300 lashes
O'Brien came off his triangle
With exposed shoulder blades
His skin never healed
He turned morbid and strange

We was out on the road gang
Just digging a hole
I was struggling with conscience
My nerves had dissolved
To 15 pairs of eyes
O'Brien proposed,
'Shall we go to the gallows
Be done with our woes?
You know the game
Fair play's all I'm asking
We'll draw 16 straws then nothing is wanting
Why should we grasp at the
straws of our lives
When we're only condemned by our will to survive?'

16 straws we did then did draw
I picked the long one
The Jew picked the short
He said 'pray God forgives you
At least make it quick'
14 pairs of eyes watched me
Pounding a a shiv through his heart
And for a few moments there was no
stopping the blood
Then O'Brien said 'friends!
On a scaffold this ends
But it's a long was to Brisbane
And we are dangerous men'

Well Logan was wild
We filled him with bile
He'd seen the Catholic dodge
Plain suicide
We'd ascended his powers
But not that of the King's
Or the judge down the river's
But we was happy to swing
We were marched through the scrub
Off to Brisbane for trial
Chained into a whaler
Set off at low tide
With 6 nervous marines
And 6 Enfield rifles
The arse end of the world
And indifferent blue sky

Well I turned to torpor
At the stern in the sun
But I gathered the others must have come undone
I woke breathing smoke in a chaos of limbs
A red coat squirting blood
Through a hole in his chin
And a volley of fire in my general direction
There was panic and shot
And the smell of powder burning
I threw a rifle up over the side
It was dark by the water
But I could see the shore lights
Crouched down in the back
The wrong side of the guns
Getting scorched by the powder
I thought surely I'm done
I seen ghoulish things
Men show limb from limb
O'Brien was dead
There were pieces of him
I tore off my shirt
I was quite badly burnt
My eyes poured like well springs
They were swollen and hurt
I'm not sure who survived
My whole trunk was on fire
But they borke the chains off me
And I bailed over the side."

Well I was amazed by this poor wretch's tale
I'd heard not of the friends
He had left in the whaler
But I'd just seen the paper
and I had to explain
How his Commander Logan
had died just this day
"He'd set out behind you
He was out hunting game
When he startled some natives
Took a spear through his brain"
Then the prisoner said "good"
I heard someone in boots
I turned around and that's when
The Royal Marines came.

lunes, agosto 16, 2010

MOTÖRHEAD (Pabellón de As Travesas, Vigo)

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Hablando de Rock&Roll, quizá las tres bandas intergeneracionales por excelencia -en lo que a España respecta y con suficiente dignidad artística- hayan sido los Ramones, AC DC y Motörhead. Las tres lo bastante inmovilistas para que el vicio acabase por convertirse en virtud; la cabezonería en marca de actitud, estilo y planteamiento vital. Con ellos, el cincuentón que busca justicia nostálgica no suele salir decepcionado, la juventud obtiene su ración de leyenda en aceptable estado de momificación y los de la franja intermedia podemos seguir moviendo el cuello y fingir que todavía creemos en algo. Desaparecidos los de Queens, chiste del rock en ya menor (que diría Jorge Ilegales) los de Angus Young, nos queda la leyenda de Mr. Kilminster. Y el viejo lobo da lo que se le pide, aunque, según se mire, no se le pide demasiado. Estéticamente, esa actitud de viejo padrazo embutido en cuero, con el gesto torcido y el corazón de vodka y anfetaminas. Hecho. Musicalmente, energía, volumen atronador, piñón fijo, orgullosa reiteración de los viejos tics y de los dos o tres temazos que ha compuesto bajo decenas de nombres distintos. En Vigo, el sonido fue por momentos indescifrable y no faltó alguna gamba, como la entrada trastabillada en el “Ace of Spades” que abrió los bises. ¿Importó? No demasiado. La gente venía a lo que venía y se empleó (nos empleamos) en devolver la energía entregada con la misma ciega convicción que la banda, quizá algo más. Nos aferramos a la implacable brutalidad de clásicos como “Stay Clean” o “Killed By Death“, a ramalazos de boggie achicharrado marca de la casa que por momentos hicieron saltar chispas; a lo que queda, en fin, del mito, hoy por hoy. Padres y abuelos espirituales de muchos de los que estábamos, Motörhead -un estilo en sí mismos, cierto- lo demostraron todo hace siglos. Para el presente quedan así, como una tarde de energético desfogue, como un grito colectivo que oponer a la realidad. Pena que la realidad, como bien sabemos, no haga mucho caso de estas cosas y siga intacta ahí fuera, al día siguiente. Y que artísticamente la repetición nunca tuviera demasiado sentido, en realidad. //Kaprikorn

domingo, julio 11, 2010

TOCAREMOS EN TU RETRETE

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"Tocaremos en tu cocina, tocaremos en tu retrete, tu sótano, tu espectáculo artístico o tu estúpido bar. Montaremos una fiesta en tu mierda de casa. Tocaremos con tu banda rara y estilosa. Haremos una entrevista para tu fanzine, no tan estiloso. No puedes ser nuestro publicista. No somos jóvenes. No somos garaje. No somos americanos. Somos verdadero punk rock de sótano. Te cogeremos prestada la batería y dormiremos en tu suelo. Te sentirás mal por nosotros (...) Trata de contratarnos, es una puta pesadilla. Somos completamente irracionales".

Así se definen los Brutal Knights. Tiendo a pensar que es un cuadro bastante exacto, después de haber conocido a demasiadas bandas y tocado en otras cuantas. Después de haber dormido en los suelos y ejecutado mi parte del akelarre en más de un retrete que se hacía pasar por sala de conciertos. Después de haber soportado manías, pasiones, adicciones y cuadros psiquiatricos suficientes para pasarme una temporada en la cárcel sin que me impresione demasiado. Intentar explicarlo el motivo de todo ello es más bien inutil. Está o no está. Y cuando deja de estar, lo mejor es apartarse en silencio y dedicarse a la próxima obsesión.

Doy vueltas por internet, echando un vistazo a bandas que no había podido escuchar aún, sin dinero para gastarme en discos (si, soy de los idiotas que aún compra discos). Vagando sin demasiado rumbo a través de los favoritos de algunos favoritos (digan lo que digan el myspace ha sido un buen invento para las bandas), en pocos minutos me encuentro otros cuantos ejemplos de lo que la estupidez humana, el estilismo mal entendido, la cultura pop y la cabezonería punk pueden hacer con una mente en crecimiento. ´

A veces los resultados son peculiares. En ocasiones hay canciones magistrales en su propia efusividad. Otras, la cosa es pura mierda, aunque lo cierto es que si uno rebusca entre los restos de serie, siempre se acaba encontrando algún genio durmiendo en el cubo de basura.

He aquí el extracto de hoy. Prometemos profundizar más. //Petula Korg

BRUTAL KNIGHTS





THE CUTE LEPERS



THE SHITTY LIMITS



THE TRANZMITORS



RICH HOPE





YOUNG OFFENDERS

viernes, julio 09, 2010

HER NAME WAS LUCIFER


Estaba yo pensando en hacer una versión de la puta canción con mi banda y al puto Jack White se le había ocurrido antes. Por lo menos es decente, aunque la nena nunca le llegará al tacón de las botas a nuestra trash goddess favorita, la señorita Jennifer Herrema.

"I had a pony, her name was Lucifer
I had a pony, her name was Lucifer
She broke her leg and she needed shooting
I swear it hurt me more than it could ever have hurted her".

miércoles, julio 07, 2010

AIRFIX KITS (ex GIANT HAYSTACKS)



Más underground. Cuevas desoladas y sótanos vacíos. Bolos olvidados y chicos sin suerte. Historias demasiado parecidas a las nuestras para que no merezcan su espacio aquí. A los Giant Haystacks nadie les hizo ni puto caso. Kaput los entrevistó en tiempos lejanos, dando fe de que usaban con maestría sus influencias, entre las cuales la principal parecían ser los Minutemen de D. Boon y Mike Watt. Háganse un favor y busquen lo que publicaron si es encontrable aún. Los Airfix continúan con el asunto aunque tienen pocos temas aún y parecen optar por una versión algo simplificada de aquello, todavía en proceso de maduración. Síganles el rastro. Dejo la anciana entrevista como muestra de que la banda madre existió. De verdad.//LUIS BOULLOSA


GIANT HAYSTACKS – BLANCO Y NEGRO ES SIEMPRE GRIS

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Comenzaron siendo aplicados émulos del hardcore libérrimo de los Minutemen ("We Are Being Observed" - Smartguy Records, 04) y han terminado por madurar a la velocidad del rayo en un disco inapelable ("Blunt Instrument" - Mistake Records, 05), donde también se agita el electrocutado fantasma de los mejores Talking Heads y algo del mestizo embrujo de los Clash. Una navaja de espástica expresividad e imaginación rítmica y melódica. Grandes por derecho propio.

¿Fue intencional montar un trío? ¿Cuáles sus ventajas y problemas?

Allan: Cuando inicié la banda, siempre fue mi intención ser un trío. La ventaja es que tienes menos cacharros que acarrear, y solo tienes que organizar las agendas de tres personas cuando se trata de montar ensayos, conciertos y giras. También me gusta la idea de hacer lo máximo posible dentro de un esquema limitado. Somos sólo tres tipos con instrumentación simple, sin efectos. Las desventajas, el otro lado de la moneda, es que si tienes ideas más extravagantes tienes que frenarte un poco. Siempre puedes añadir elementos extra en las grabaciones, pero eso suele ser más dañino que positivo.

Nate: Cuando me encontré a Allan, quería montar un trío, o unirme a uno. Siempre ha sido mi formato favorito para tocar. A veces puede ser vulnerable, pero al mismo tiempo, tres personas tocando juntas pueden conseguir música asombrosa y divertida.

Alan: Estaba un poco contrariado cuando me uní a la banda, ya que sentía que había sido engañado por el "Giant" (gigante) de su nombre. Esperaba una sección de vientos, y un DJ… quizá incluso un tipo con una de esas absurdas guitarras de siete cuerdas. Pero he aprendido a apreciar lo ahorrativo del power trío. Hace las giras, las discusiones y los repartos masivos de dinero mucho más fáciles.

Supongo que estareis aburridos de las comparaciones, pero el hecho es que bastantes canciones de "We Are Being Observed" me recuerdan a los Minutemen. "Keep Your Head Down" me devuelve el fantasma de los Hüsker Dü. ¿Es buscado? ¿No es demasiado arriesgado –artísticamente- estar tan cerca del sonido de otra banda?

Allan: No estamos aburridos de las comparaciones, la verdad. De hecho es la primera vez que alguien menciona a Hüsker Dü en relación con nosotros. Voy a tener que volver a escuchar esa canción de Nuevo para ver si puedo encontrar la influencia. El hecho es que nos influyen muchas bandas diferentes y algunas parecidas entre sí. No podemos evitar ese influjo, pero mantengo mi esperanza de que seamos capaces de sacar algo original de todo ello, o al menos, poner nuestra marca personal.

Nate: Las comparaciones son inevitables. Es la manera que tiene la gente para hablar de música. Soy feliz de que nadie haya mencionado todavía a los Damn Yankees.

Alan: Dos de mis colaboradores han dicho que sonamos exactamente como los Sex Pistols. No estoy seguro de si eso es un piropo o no. Creo que hemos ido sonando cada vez menos a los Minutemen, pero todavía en casi todos los conciertos alguien se me acerca y me dice: "tío… ¡Mike Watt!!!"

¿Qué importancia ha tenido sobre vuestra música el hardcore político primigenio? ¿Os consideráis como un eslabón de una cadena, parte de una tradición musico-ideológica?

Allan: Escuchaba un montón de hardcore cuando era un adolescente, politico y de otros tipos. Todavía lo escucho, pero ya no tanto. Con seguridad me influyó de algún modo, pero más musicalmente que políticamente. Mis puntos de vista políticos han sido creados más bien por mi propia experiencia y por el mundo que me rodea, aunque es cierto que estuve expuesto a algunas ideas nuevas a través de mi implicación en el punk-rock. No estoy seguro de si somos un eslabón de la cadena o solo otro ladrillo en el muro...

Alan: Nunca rompas la cadena.

En ese caso… ¿Cuál es la tradición y que aportais a ella?

Allan: Espero que seamos parte de una tradición de bandas que se aproximan a los temas sociales desde una perspectiva personal.

Alan: Las cadenas nos mantienen unidos.

«Blunt Instrument» es magnífico y mucho más personal. ¿Cuáles son las diferencias entre ambos discos?

Allan: Se escribió exactamente de la misma manera que el anterior. Tres tipos dándole caña en una pequeña sala de ensayo, llegando con ideas, conservando algunas y descartando las demás. Creo que con el tiempo hemos mejorado trabajando juntos y, consecuentemente, la banda crea mejor material. Cada cosa nueva que hacemos es mejor que la anterior. Muchas bandas, especialmente de hardcore, sacan su major material en los comienzos, y luego se estropean, al hacerse más lentas y tratar de progresar. Pero ese tipo de música funciona major cuando es simplemente una bola de furia, energía y determinación. Cuando añades otros elementos la ferocidad se diluye, por lo general. Sin embargo, no estamos intentando captar ese mismo sentimiento. Intentamos explorar ideas (y hacer que la gente baile y piense)… Seguimos en ello.

Nate: Aunque el proceso de composición fue igual, creo que «Blunt Instrument» fue ensamblado de un modo más enfocado. En el primer album no había limitaciones de tiempo estrictas durante la grabación y fue construido durante un periodo de un mes, más o menos, pero para el segundo las canciones fueron como pequeñas piedrecillas pulidas. Empleamos unas veinte horas con las mezclas y salimos del estudio con un CD masterizado en la mano. El estar bien preparados nos ayudó a hacer del álbum lo que finalmente es.

Allan: Entonces, nuestro bajista, Daniel Sofaer, dejó la banda para volver a Nueva York. Hemos estado tocando con su sustituto, Alan Kasameyer, durante al menos un año y hemos grabado algún material nuevo que debería ver la luz en algún momento. Sorprendentemente, nos llevó muy poco tiempo alcanzar un punto en el que sentimos que estaban surgiendo buenas ideas y creábamos música suficientemente buena de nuevo.

Hay mucho contenido político en vuestras letras. ¿Os interesa algún tema no político?

Allan: Como comenté antes, intento acercarme a los temas desde una perspectiva personal. En el pasado teníamos algunos temas cuyo mensaje politico era demasiado directo y obvio. No creo que haga bien alguno dedicarse tan solo a gritar slogans. Y, no importa sobre lo que cantemos, todo es politico.

Alan: Creo que es importante tener bandas ahí fuera que se dediquen solo a gritar slogans y a exaltar a las masas. Cuando tenía catorce o quince años, los slogans cursis y las simplonas y dogmáticas letras del hardcore me hicieron darme cuenta de que había algo más en la vida que Rick Springfield y Van Halen. No creo que pudiésemos ser una banda panfletaria. Espero que nuestras canciones hagan que la gente piense un poco más sobre determinados temas y que les hagan formular nuevas ideas al respecto.

Supongo que «Town Of Stone» es sobre el aburrimiento de la vida diaria en un pequeño pueblo. ¿Dónde vivís ahora? ¿Cómo influye el lugar donde vivís en vuestra música?

Allan: Nuestro antiguo bajista, Daniel, escribió esa letra, pero creo que tiene algo que ver con como ciertos segmentos sociales (los sintecho, los desposeidos…) son expulsados de la sociedad. Los miembros de la banda están esparcidos por la zona de la bahía de San Francisco. La realidad de nuestro entorno tiene sin duda una influencia (Tenemos una canción nueva que habla específicamente de Oakland, pero podría ser aplicada a la mayor parte de las grandes ciudades de Estados Unidos), pero por lo general estoy interesado en ideas y en peculiaridades de la interacción humana, lo cual es más universal.

Alan: Nate y yo vivimos en islas, y sin duda puedes escuchar la influencia de las camisas floreadas, los buenos tiempos y los kayaks en nuestros nuevos discos.

¿Creeis que la posibilidad de "tener una guerra en casa ("having a war at home") existe?

Allan: Cuando escribimos esa canción, ciertamente parecía posible que el movimiento anti-guerra pudiese rivalizar con el de la época de Vietnam. Tristemente, no ha terminado siendo así.

Nate: No creo que la falta de furia en el movimiento anti-guerra sea la diferencia entre el movimiento que hubo durante la Guerra de Vietnam y el que hay contra la de Irak. Ninguno de ambos movimientos movilizó a la mayoría de América. Creo que la razón de que la agresión continúe es la falta de acceso a los medios (controlados por los militares) y la cobertura patéticamente pobre de lo que realmente está sucediendo en Irak. Durante la Guerra de Vietnam, la gente de todo el país podia ver imagines de americanos muriendo en las noticias de la noche. Eso unió al país contra la Guerra. Hoy los «media», sobre todo la television, parece que se dedica casi a distraer la atención sobre la guerra. No están haciendo su trabajo, que es enfrentar a la gente con la realidad.

¿Cómo es ahora la situación a ese respecto?

Allan: Viviendo en la zona de la Bahía, diría que la mayor parte de la gente está contra la Guerra, pero fuera de los enclaves liberales, tiene más apoyo. Creo que el pensamiento dominante entre los elementos pro-guerra, actualmente, es: "apoyo a las tropas y al presidente, pero me gustaría que la guerra terminase". Pero nunca se manifestarían abiertamente en contra, porque lo considerarían "antipatriótico". Hay un gran sentimiento antiamericano en otros países, pero eso es comprensible. Cuantos más americanos conoces, sin embargo, más comprendes que no puedes juzgarlos a todos por el mismo rasero, lo que funciona para cualquier nacionalidad, ¿no es cierto? Debería añadir que no soy americano, pero vivo aquí por elección. Y eso ya dice algo.

Nate: Siento que hay un fuerte sentimiento en todo el país de que la Guerra debería acabar, pero solo un pequeño porcentaje de la gente verbaliza ese sentimiento. Siento que cuando viajo fuera de los Estados Unidos, incluso durante los últimos cuatro años, la gente es muy abierta y amigable conmigo. Por suerte, la mayoría de la gente conoce la diferencia entre un individuo y su gobierno.

Alan: Definitivamente, la gente está cansada de la guerra, pero en todo caso, si les das tiempo, dejarán de cotorrear sobre ello y volverán a sentarse en el sofá. Creo que el número de gente enfadada por la guerra en este país y preparado para hacer algo al respecto ha descendido considerablemente durante los últimos años, pero el número de los que, medio en serio, refunfuñan sobre ello, ha aumentado. Al mismo tiempo, es difícil verle un final a la guerra. Es un asunto más grande de lo que ninguno de los que apoyaban la guerra hubiese podido pensar inicialmente, y no hay una salida mágica que no deje a los irakís en peor situación de la que estaban antes de la guerra. Si vemos caer los precios del petróleo, el número de americanos que está contra la guerra bajará igualmente

¿Cómo os definiríais políticamente?

Allan: No pertenezco a ningún partido o grupo. Supongo que de manera amplia me podría definir como un antifascista. Si hubiese estado en España en el 36 mi lado hubiese sido el de los anarquistas.

Nate: Soy un libertario civil: La gente debería poder hacer lo que quisiese siempre que no infrinja los derechos de otros.

Alan: Creo que la industria debería ser bien regulada, pero no la gente.

¿Qué hace a vuestro grupo diferente de otros?

Allan: Hay tres ingredientes, nosotros tres. Puede que no sea el sonido más original del mundo, pero lo que damos es el resultado de tres individuos con pasados e influencias diversos juntándose para hacer música.

Alan: Y además tenemos un pelo realmente, realmente bonito.

Definid vuestro sonido en pocas palabras

Allan: Una cada uno. Yo dire "abrupto"

Nate: "Conciso"

Alan: "amable"

"...Erie Canal. A little confused but I remember it well"... ¿Es un chiste sobre «Simple Twist Of Fate», de Bob Dylan, donde dice "...by the old canal/a little confused, I remember well,". ¿Es una influencia?

Allan: ¡De nuevo, tienes que culpar a Daniel por esa!!! Creo que la frase acabó ahí por accidente, pero luego él la mantuvo como una especie de tributo/referencia a Dylan, que es sin duda una enorme influencia sobre él. ¡Enhorabuena por ser el primero en señalarlo!!!

¿Quién es el tal John Ray Leonard del que hablais en una canción?

Allan: John Ray Leonard fue un activista local y defensor de los derechos de los enfermos mentales. Daniel leyó sobre el en un periódico local y ello le inspiró la canción. No es su nombre real, pero suena mejor así.

¿Quienes son los héroes americanos de nuestro tiempo, en vuestra opinión?

Allan: Joan Jett.

Nate: Robert Heinlein.

Alan: Hot Lixx Hulahan.

El batería de los Clorox Girls me dijo que estaba probado que los grupos políticos eran ineficaces. Su bajista no estaba de acuerdo en absoluto. ¿Qué opinais?

Allan: Bueno, pese a años de canciones de protesta política, desde los 50 hasta ahora, seguimos viviendo en un sistema de mierda. Pero no puedes decir que la música política no tiene ningún efecto. ¡Por supuesto que lo tiene! Un grupo no conseguirá nada por sí solo, pero aumentar la alerta soibre determinados temas, exponer a la gente a nuevas ideas, tocar en eventos benéficos... es imposible que nada de eso tenga efecto alguno. Vale, los Crass no trajeron la revolución anarquista al Reino Unido, pero no hay duda de que son en gran parte responsables del interés por el anarquismo, la paz y los derechos de los animales que ahora tiene mucha gente.

Nate: ¡No todos podemos ser Bono!

Alan: Para un individuo, una canción de una banda puede tener un impacto enorme sobre la manera que tiene de ver el mundo. Otros simplemente agitarán sus cabezas con felicidad al ritmo de la música, pero eso también es bueno.

¿Hay lugar para el humor en vuestras letras?

Allan: El humor no tiene lugar en el arte. La revolución es un asunto serio.

¿Cuál es vuestra filosofía de trabajo como banda?

Allan: Hacemos todo lo que podemos cuando podemos. Tenemos calendarios muy ocupados, así que no ensayamos demasiado –un par de veces por semana, un par de horas cada vez-. Pero apañamos las cosas en ese tiempo. También estamos en la banda para dar bolos. Raramente rechazamos un concierto, aunque estamos empezando a intentar ser más selectivos.

Nate: Se productivo y haz lo más que puedas con los menos instrumentos posibles. Da shows divertidos. Haz que la gente piense y sonría.

¿Creeis que está vivo el punk como fuerza creativa? La mayor parte de las bandas se disfrazan y mantienen la "mise en scene" pero les importan poco las ideas que lo sostienen todo. Muchos afirman que lo hacen sólo para «olvidar y divertirse», lo que suena a puro escapismo.

Allan: Creo que funciona a diferentes niveles. Quiero ir a ver una banda y olvidarme de mis problemas por un rato, pero luego, cuando voy a casa y escucho el disco, quiero que me inspire. Si puedes usar tu arte para hacer que la gente piense, o baile, esas son cosas importantes y de valor. ¡Si puedes conseguir que hagan ambas, tanto mejor!

Nate: Yo no soy exactamente un punk, y nunca lo he sido, pero creo en la comunicación. Estar en una banda me permite subirme a un escenario, en frente de gente y pasarles aquello que estoy sintiendo. Creo que nuestra banda sí tiene un mensaje y espero que los conciertos inspiren a la gente a cavar un poco más profundo en toda la música y en lo que está siendo comunicado a través de ella.

Alan: Las bandas insinceras también pueden inspirar a la gente. Estoy seguro de que el noventa por ciento de las bandas punk con las que crecí se sentaban y decían: "¡necesitamos una canción sobre el racismo! Vale, ¡ahora una sobre como apestan las corporaciones!" Pero al final del día, no estaban machacando activamente a los opresores, y todavía compraban en Wal-Mart de vez en cuando (de lo que yo también soy culpable, por otro lado). Esas canciones al menos me hicieron pensar y ampliaron mis horizontes un poco. Con el paso de la vida, puede ser deprimente encontrar a tus ídolos punk de la infancia y comprobar que solo son unos bebedores de Budweiser y fumadores de Marlboro acabados, vestidos con camisetas sin mangas como el asqueroso de tu vecino de al lado. Pero lo cierto es que inspiraron a muchos chavales a hacer cosas llenas de sentido. Dicho esto, eres un imbecil si lo que haces es solo fingir que te importa.

lunes, julio 05, 2010

CHICOS EXTRAÑOS EN TU CIUDAD



Hay quienes los adoran, por razones obvias. Hay quienes no los soportan porque alegan que su público está trufado de modernetes de sombrero y bigotillo de esos que ahora salen como las setas. Los de Ryan Sambol están el trece de este mes en el Wurlitzer Ballroom para despejar dudas. No es que yo las tenga, después de su concierto de hace diez meses, en el que dejaron bien claro que clase, energía, entrega y talento les sobra. Añado una entrevistilla de nuestro colaborador L. Boullosa recientemente publicada en Ruta 66 y una traducción de una de sus letras para que conozcais algo más al amigo Sambol y sus niñatos.// GATO PALUG


TU, YO Y LEONARD COHEN

No es difícil enamorarse de Ryan Sambol cuando se lo escucha al mando de Los Chicos Extraños, comandando a la cuadrilla con esa voz de cartoon esquizoide que escupe verdades como puños. Menos aún, cuando se lo encuentra uno frente a frente. Muy joven, muy inteligente y con ese brillo aventurero en el verbo -y en los enormes ojos somnolientos- propio de los que han decidido que les gusta esta vida y que la van a explorar de punta a punta sin miedo a las cicatrices que tengan que venir. Basta para amarlo con ser capaz de soportar la visión de alguien que posee nuestras propias ilusiones de los veinte pero es capaz de transmitirlas con sentido y precisión. Su nuevo disco “Be Brave” es muestra de esto: una joyita esbozada que confirma lo bueno de su debut y apunta brillantes signos de una personalidad propia, compleja y en expansión. Vida más allá del garaje cabezón y el magnético dylanismo que ya le conocíamos. Y una existencia entera por gastar.

Sois jóvenes. ¿Cómo empezó todo?

Empezamos hace tres o cuatro años. Al principio estábamos en Dallas, que es de donde somos, pero allí no había mucho rollo musical, así que nos fuimos a Austin. La escena de Austin apoya enormemente a las bandas nuevas. No es que haya demasiados grupos, en realidad, pero hay muchísimos clubs, y también casas, espacios donde puedes tocar fácilmente cuando empiezas. Cerca, en Denton, esta la casa amarilla que es el primer sitio donde tocamos. Basta con llamar, pillar una fecha, hacer un flyer y ya está. Ese tipo de facilidades son básicas para arrancar.

¿Cuál es la evolución entre “And Girls Club” y “Be Brave”?

El primer disco siempre es como una colección; una colección de lo que has hecho desde que montaste la banda. Así que en un par de años hicimos 11 o 12 temas que valían para el disco, y en los siguientes cuatro meses ya tengo otros once (risas). Escribí “Be Brave” en dos días, al regresar de la gira europea. Siempre llevo encima uno de estos –enarbolando un cuadernito pequeño de tapas rojas, lleno de apuntes y garabatos-, así que me encerré con la guitarra y con todos los papeles que había escrito, durante el tour, los extendí frente a mí y… en dos días había escrito todo el material. Los grabé en un cassette y se los envié a unos colegas de Los Ángeles. En sayamos ocho días y ¡a grabar! James Brower de Mika Miko toca el saxo y nuestro nuevo batería es un chaval que estaba en una banda que se llama Darker My Love… Matt se fue cuando volvimos de esa gira…

¿Por qué se fue?

Bueno, no se fue, exactamente… No se como hablar de esto ni si debo hablar de ello…

¿Te aporta algo hacerlo todo de esa manera tan rápida?

Hay problemas en el estudio si piensas demasiado. Estas canciones son casi simplemente el “riff”. A menudo el solo nunca llega aunque el oyente esté esperándolo (risas). Eso es curioso. De hecho en uno de los temas está el espacio que dejamos en el que supuestamente iba a ir un solo, pero nunca se llegó a grabar (risas). No tenemos tiempo ni dinero para más, y en todo caso preferimos ser Link Wray que Radiohead, con su excesiva producción. Nos parecen más divertidos y más honestos los discos en los que se pueden escuchar los errores.

¿Cómo se construyen los temas?

Los mejores temas me suelen salir del tirón cuando estoy inspirado. Me viene un riff y un nombre y en un momento está cerrado. El tema “Be Brave” salió así. A veces comienzo cantando la letra de otra canción sobre la nueva que estoy sacando. Eso es interesante. Me gusta la manera en la que unas cosas te van llevando a otras, permitir que el material que ya has creado vaya creando el nuevo… hay que escribir una canción para poder llegar a la siguiente, ya sabes. En ese inicio no hay solos ni nada. Tengo mucha suerte con Greg, porque lo pilla todo enseguida. Sólo si noto algo es que alguna cosa no va bien, y casi nunca pasa. “Un solo aquí” y él lo hace, y es perfecto…

Tu voz es muy peculiar. Hay gente a la que le encanta y otros que no la soportan. Tanto en ella como en el sonido de la banda se detecta una influencia de Dylan.

Si, claro. Lee hazelwood, Fred Neil, Calvin Johnson… Me gustan los compositores que no se asustan ante los problemas. Una canción puede ser lo que tu quieras, no hay reglas. Eso lo aprendí de Dylan; que no hay una versión definitiva, que todo es un proceso de trabajo, que hay que estar abierto a todo, escribiendo o pensando, y no dejar que nada coarte tu pensamiento. Por eso tengo tanta suerte de hacer lo que hago y trabajar en lo que me gusta. Pero si te soy sincero, mis influencias provienen más de otras artes que de la música. Me preguntan y esperan que les diga nombres de bandas… y yo les digo: Jack London. El primer disco estaba fuertemente influido por Jack London, y en concreto por su libro “Martin Eden”. Me gustan muchos escritores. Se me ocurre ahora André Breton. Me importan las letras. Trato de que mi voz se entienda mejor cada vez. No le pongo ningún efecto, ¡es así! (risas). Me gusta mucho como escritor Jarvis Cocker, que separa la letra de la música. Te das cuenta de que canta muy bien, pero intentando que todo se entienda porque no quiere sacrificar nada. Eso no pasa siempre en el Rock&Roll, pero yo no puedo hacer lo que no quiero hacer. Siendo honestos, no quiero hacer “Love Me Do”. No quiero ser naive. A veces pienso que nuestra generación no ha tenido la oportunidad de pasar por determinadas experiencias como las que narra Jack London. Nosotros jamás hemos experimentado lo que es tener tanta hambre o tanto frío que estás al borde de la muerte… jamás hemos luchado con un oso… y sabes, no es que yo quiera morirme, claro, no es eso, pero a veces me da la sensación de que no puedo esperar a que suceda, que de algún modo lo deseo porque es algo que nadie puede contarte, Sólo tu podrás saber cómo es… Hace poco estaba en la cama con una chica y después de hacer el amor nos estábamos fumando un pitillo, y cuando le empecé a contar todo esto me dijo que la estaba deprimiendo, se levantó y se fue (risas).

En al menos un tema del nuevo disco detecto una influencia de Leonard Cohen, que siempre ha sido esa especie de músico-escritor…

Siendo sinceros, Cohen me ha influido tanto como Dylan o más… esa manera en la que parece tener una gran confianza en sí mismo pero al mismo tiempo no tenerla. Esa manera de no ser atractivo pero al tiempo serlo, de ser una mujer y un hombre... Me he leído su novela “Los hermosos vencidos”…

¿No has leído “El juego Favorito”?

No, ¿debería?

Si, deberías

(apunta el nombre en su cuaderno rojo)

Me gusta el sentido del humor subterráneo que tiene Cohen. ¿Qué opinas?

Sí, desde luego. Hay muchas maneras de decir cosas muy graciosas sin ni siquiera sonreír.

¿Te interesan esos juegos que hacía Dylan en los setenta alterando los sujetos de las canciones. El “él” o el “ella”, el “nosotros” y el “vosotros” mutando constantemente hasta que no sabías exactamente quién era quién…

Si… muestra que todo el mundo tiene los mismos pensamientos. En realidad toda la gente piensa las mismas cosas, sólo que no las escribe así o sencillamente no es capaz de escribirlas con ese fraseo, tan bien explicadas. Todos somos la misma persona: tu y yo y Leonard Cohen… Es un modo de pensar bastante oriental. Del mismo modo no hay que pensar que porque alguien sea profesor vas a aprender de lo que supuestamente enseña. Puedes aprender, en cambio, de cómo se comporta y habla, de cómo mira, de lo que hace… Es un poco como decía Breton: La vida es un espectáculo total, un show todo el rato, no solo durante un espacio de tiempo. A veces se dedicaba a ir a ver cinco o diez películas distintas, sólo un rato a cada una, y el resultado era mucho más interesante que si hubiese visto una completa…. Los Beat heredan un poco esa idea de que puedes ser un artista en el momento que quieras, aunque seas la persona más normal, el más “blue collar” (clase obrera cuyo trabajo implica una labor manual. N del T.). De ahí nace el Blues, ¿no? Eran artistas, pero también gente que trabajaba todo el día en los campos. La semana recogiendo la cosecha, el sábado a tocar. Fumar maría, no trabajar… eso no te convierte en un artista. Ni siquiera el escuchar música.

¿Cómo llegasteis hasta el sonido que tenéis ahora?

Bueno, Philip y yo empezamos a escuchar buena música y meternos en ella de una manera muy noventera… Su tío se compro el directo de Nirvana “From the Muddy Banks of the Wihskah” (96). Y de ahí pasamos al blues, simplemente siguiendo la línea de la música que a ellos les gustaba. Ahora hacemos “Keys to the Kingdom” y algunas cosas más que son tradicionales; Martha Wright, Washington Phillips… esas grabaciones de campo, ya sabes…

¿A veces pienso que el Rock&Roll no es sino folk, que opinas?

Se supone que toda la música es folk… toda es “for the folk”, ¿no? (Folk: gente, pueblo. N. del T.). No hay nadie que no se englobe en ese “Folk”. Todo el mundo es folk. Es música hecha por humanos para humanos y sobre humanos, no Space Rock (risas).

¿Qué tal la gira europea?

La gira fue a la vez el mejor y el peor de los tiempos. Según llegamos, Greg tuvo un ataque epiléptico en parís. Nos asustó bastante, la verdad. “Friday in parís” va de eso. Por otro lado fue increíble. La primera vez que tocamos en Austin podía haber unas diez personas, y hete aquí que en nuestro primer bolo en Amsterdam es en un garito grande, y sin otras bandas ni nada, ¡y estaba hasta arriba!… Nos hemos ganado lo que tenemos en Estados Unidos a base de trabajo, girando mucho y no tocando nunca lo mismo, con un repertorio de unas 100 canciones, que yo haya escrito. Pero esa gente en Holanda no sabía nada de esto. ¡Y habían venido a vernos sólo a nosotros! Fue increible.

¿Has publicado algún libro?

Me gusta mucho escribir, pero no tengo nadie que publique lo que hago. Es más fácil componer unos temas y conseguir un bolo (risas). No soy un tipo muy sociable, y montar una banda, salir de gira… es una manera estupenda de conocer gente. Por eso “Los chicos extraños”. Ya sabes… has ido a tocar a otra ciudad y estas en el bar… ¿Quiénes son esos? No se, unos tipos de fuera, tienen una pinta lamentable, aquel es majo, el otro un cretino… “The Strange Boys”.



MLKs (Ryan Sambol. Trad: L. Boullosa)

Si lo que se pensó
en mi apartamento
fuese pensado fuera, en las calles.
Si lo que se amó
en el salón de tu casa
se amase fuera, en las calles.
Si lo que se dijo
en mi cama
se dijese fuera, en las calles,
entonces me temo que seríamos
sólo tu y yo...
así que me quedaré donde puedas verme.
¿Harás lo mismo por mí?

Si lo que se vio en la película
fuese visto fuera, en las calles.
Si lo que se leyó en el libro
se leyese fuera, en las calles.
Si hubieses escuchado lo que estaban diciendo,
los Martin Luther King,
etonces ya sabrías
que cualquiera puede venir
pero que yo quiero sentarme junto a ti.
¿Quieres tú estar a mi lado?

viernes, julio 02, 2010

El viejo ermitaño (sale de su cueva de vez en cuando)



Hace un tiempo tuvimos la suerte de conocer al escritor argentino Juan Terranova y de leer su excelente novela "Mi Nombre es Rufus", un texto lúcido y sintético sobre la ascensión y caída de una banda de Rock. Contactamos con él y le hicimos una entrevista que orbitaba básicamente sobre ese libro y que podeis leer AQUÍ.

Aparte de su blog, EL CONEJO DE LA SUERTE, Terranova ha creado una página en la que cuelga entrevistas cortas con escritores, diseñadores, periodistas y otras malas hierbas a los que considera interesantes. La última, con nuestro colaborador LUIS BOULLOSA, que contesta, AQUÍ, en su línea, entre la pulsión ascética y la teoría de la conspiración.

jueves, junio 24, 2010

Carta de Simone Felice

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Beloved Friends...

I'm alive. Got my breast-bone sawed in two and my lungs collapsed and the main valve of my heart replaced by a carbon device that ticks like a pocket watch to the beat of my blood for the rest of my days, but I'm alive. Strange days indeed. What a wild thing to learn from the doctor: that for years you've been existing off 1/8th of the blood and oxygen your body and brain need, that he's baffled you’re still alive, that you would've surely died within the next year. Before I could say 'It's the day of the big surprise' I was under the knife. I want everybody who prayed for me or sent me their warm thoughts, to know that your goodness did not fall on deaf ears, I'm convinced that in some way I must have received every last one, and that all the love I've been shown in this hard time has indeed helped me make it through and to heal up so well and quickly. When I wrote 'If You Ever Get Famous' two summers ago I could never have guessed at the significance of the line 'I'll say a prayer for your heart', but you all did, and I'm sure it's what saved my life. So hot-damn, I've got my blood flowing again!, especially in my brain and rambling feet, and, now that I'm able, I'm writing songs and taking long walks in the quiet woods, I even felt good enough to join my dear brothers for a set at Pete Seeger's annual Clearwater festival to benefit our beautiful Hudson River, the main artery of the valley and mountains we grew up in. We played 'Radio Song' and everybody sang 'please don't you ever die' and it was music to my ears, to say the least. I was very upset to have missed my shows in Melbourne, Sydney, Hunter, Boston, and Toronto, this emergency surgery fell on me like a storm and hit smack in the middle of these dates, please know that I can't wait to reschedule and see you guys really soon. I've just had my first look-over by the kindest cardiologist in Albany and he says that I'll be fine to be back on the road in August, that by then I'll be feeling like a teenager, or like a Comanche on his first warhorse, so I'm already greatly looking forward to every one of the scheduled New York and UK solo shows at Summer's end, and to the September release of the new D&K album 'Long Live The Duke & The King'. An old-timer used to say to us: What doesn't kill you makes you stronger. Now I really know what he meant. So with a new chrome heart full of joy, melodies, and renewed purpose, I say: See you all down the highway, where we'll sing us a jailbird song, a rebel song, a song to keep us warm. ....


With Love and Gratitude, ....

Simone Edward Felice, of the Catskill Mountain Felices'

martes, junio 15, 2010

PETE SIMONELLI (ENABLERS) - Sangre caliente, amor por las palabras

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Turbulento poeta de extracción beat e impagable frontman, especie de David Yow con un extra literario corriéndole en la médula, hombre, por tanto, nacido fuera de tiempo como tantos otros, Peter Simonelli respondió hace unos años a nuestras preguntas con inteligencia y suma amabilidad. He aquí un poema y la transcripción de aquella charla via mail, ahora que los Enablers parecen reactivados, con disco reciente ("Tundra", 2009) y a punto de dejarse caer por el viejo continente. Y recuerden: en disco muy bien, gracias, pero en directo son una puta bomba. no digan que no les avisé.//LUIS BOULLOSA


Vislumbres, sonido: Conduciendo tarde

Inmediatamente hacia el oeste, una vista hermosísima,
y simple en su amenaza.
Tengo la constelación de Sutro encaramada sobre mi,
cuatro puntos rojos parpadeando en la bebida de humo y noche
como un etéreo puerto de entrada.
La radio dice que van a ser las cuatro de la madrugada.
Y la calle 16 está subitamente electrificada de calor
con la crónica molestia de los altamente sexuados.
Un aluvión de ellos, absurdamente enlatados,
un playboy tras otro, expeliendo
agobiantes rumores a través del aire:
invisibles tras los árboles
y la penumbra de los faroles ciudadanos, pero
con voces todas iguales, repitiéndose, cayendo
desde las ventanas,
llameantes, emitidas por los augures
de los miedos narcóticos, pasando a sotavento y despreocupados
hasta llegar a las mujeres de abajo.

Hijoputas, vais a terminar en la cárcel...

Y justo así -el tácito comienzo de un compartido
razonamiento psíquico- la noche comienza
su descuidada fuga,
sus figuras embrujadas engarzadas como una oleada súbita de encaje que creciera
quieran ellos o no, a través de sus cuerpos
mientras giran a popa a través de la oscuridad
como insectos asustados.
Un chirriante,
lloriqueante,
febril emblema de la indecisión,
pulsando los timbres,
implorando hacia arriba con siseos,
muriendo un poco más.
Como el chaval despatarrado y encorvado,
enfermo y penetrantemente marginal
como un Tántalo último modelo metido hasta el cuello,
fruta negada,
y tan consciente de que la cosa es superior a él;
de que es el amor no correspondido, y por tanto
está en todo cuanto ve.


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ENTREVISTA con PETE SIMONELLI

En tus textos mezclas momentos de calma contemplativa con el oscuro fulgor de la ciudad... ¿Qué temas te interesan y cómo te aproximas a ellos?

No me concentro demasiado en un tema. Mi acercamiento tiene su raiz en el sujeto y/o el objeto. Eso permite que lo que llamas "momentos contemplativos" coexistan con un backdrop o milieu muy urbano. Los temas vienen por su cuenta, creo.. No me siento y pienso "Vale, este poema será sobre...". Dicho esto, los temas suelen incluir un mesnsaje, y yo trato de no ser atrapado por los mensajes. Preferiría transmitir una emoción o humor determinados.

-¿Crees que el típico público rock está preparado para digerir un mensaje más complejo como el que tú das? ¿Hay inteligencia todavía en el mundo del rock?

Si, creo que la gente quiere digerir algo más que una canción rock standard. Éstas no tienen nada de malo. Sólo pienso que para todo el "hype" que rodea a una determinada banda o género, hay siempre una fuerza opuesta. La gente quiere que la estimulen con música –es por eso que follan y bailan con ella, y sueñan gracias a ella-. Eso es lo que la música debería aportar. Cuando un tipo de arte puede introducirse de un modo tan prominente en la vida de la gente, y posee algo más que un simple ritmo, entonces tienes algo creible y duradero. Creo que Enablers ofrecen ese tipo de influencia porque estamos intentando amalgamar dos formas diferentes de arte de una manera cohesionada u que incite a pensar. El hecho de que pueda agitar a la gente o hacerla pensar mientras están disfrutando de la música es muy excitante para nosotros como banda. Es un sentimiento de arte en acción y creo que la gente también puede percibirlo. Si ambos bandos estamos sintiendo la misma emoción o sensación es que estamos haciendo bien nuestro trabajo.

¿Quiénes son tus personajes? ¿Escribes siempre desde tu propio punto de vista o la voz puede ser la de otro?

Me atrae el personaje. Y escribo mucho sobre la gente en general, sean amigos, adversarios o alguien que llame mi atención por la calle. Me gusta la idea, sin embargo, de compartir la voz o comerciar con ella. Lo hago en ocasiones. Significa que me estoy implicando mucho y, en cierto modo, pasando a formar parte del poema, engranado en él. Es lo que todo poeta debería hacer, en todo caso. Pero cuando puedes iniciar un poema con tu propia voz y quizá luego transferirlo a la de otro, comienzas a difuminar las líneas entre escritor y tema, y es entonces cuando las cosas se ponen realmente interesantes. John Ashbery es conocido por hacer eso.

¿Estás interesado en el concepto clásico de cómo contar una historia o pueden considerarse tus escritos como sketches de la vida real y trozos de pensamiento?

Vengo de una familia de narradores de historias, así que la idea de la narrativa –en realidad la LEY de la narrativa- es un aspecto muy importante de lo que hago... Para ser honestos, no puedo evitarlo. La idea de contar pequeñas historias es un concepto atractivo para mi. También significa que soy un “sketcher”. Soy lo que se llama un “transposing writer”. Me gusta tomar un trozo de vida real y filtrarlo con mi imaginación, con lo que lo llamado “realidad” se convierte en una presunció. En otras palabras, me gusta tomar algo concreto y hacerlo levitar un poco antes de que vuelva a tomar tierra, por decirlo así. Eso es la narrativa para mí.

A menudo hay un contrtaste entre lo que estas diciendo y la intensidad Rock&Roll de tu puesta en escena. ¿Es intencionado, un truco para impactar más, como cuando alguien canta una historia terrible con una melodía infantil?

No, no hay trucos en eso. Sólo intentamos hacer las canciones diferentes y atractivas. Si es un truco, que lo sea, pero no pensamos en esos términos. Nos importa más la tensión y la contienda entre voz y sonido. Puede funcionar de muchas maneras; gran parte del resultado reside en la "performance". Es la razón por la que grabamos en directo en el estudio. Cada toma tiene sus propios méritos y defectos, porque estamos tratando de capturar un momento y un espíritu para cada canción. Cuando hay una audiencia, sin embargo, somos capaces de torcer la canción en cualquier otra dirección. Nos basamos en lo que llamamos “shapes” dentro de una canción y su interpretación... van y vienen dependiendo del humor, la disposición, la energía... Disfrutamos mucho interpretando y cuando eso se transmite la gente puede esperar un espectáculo bastante dramático. Eso es lo que quiero decir con lo de que no hay trucos. Alimentamos la dirección de la música y la dirección que el público toma con ella. Si eso implica que mi voz sea suave en una parte dura o áspera en una parte musical suave, es sólo porque eso es lo que la canción está pidiendo para ese momento. Cuando conoces tan bien tus canciones y las estás tocando casi cada noche, deberían empezar a evolucionar. Imtentamos hacer eso evidente para nosotros. Es excitación, no trucos.

¿Admites alguna influencia en tu trabajo como letrista y frontman? Algunos nombres me vienen a la mente, como Patty Smith, Nick Cave, Lou Reed, Jim Morrison, John Giorno y, por supuesto, Jim Carrol y toda la Generación Beat.

Desde luego, muchas, y especialmente la mayoría de los que has citado. En particular los Beats tuvieron un gran impacto sobre mí en mi infancia. A resultas de ello, probablemente estarán siempre en mí y lo que escribo HASTA CIERTO PUNTO. Hago énfasis en esto porque, pese a lo que se ha escrito, yo no soy un poeta beat. Los que me califican así no conocen la poesía. Oyen música y poesía juntas y súbitamente nos convertimos en parte de una herencia. No tengo problema con eso, pero sí con la gente que confunde el esfuerzo que ponemos en el arreglo y construcción de las canciones. Somos una extensión de esas influencias pero también mucho más. La gente debería ser capaz de entenderlo. La mayor parte lo hace. ¿Los que no? Aceptamos el desafío de cambiar su modo de pensar.. .

La intensidad en la escritura, importancia.

Para mí está ahí, simplemente. Soy una persona de sangre caliente, así que mucho de lo que escribo viene de esa fuente. Es una influencia natural que siempre estará ahí, ya sea en escena o cuando escribo, en solitario. Estoy de acuerdo contigo: incluso un monje zen tiene capacidad para la intensidad. No siempre tiene que manifestarse de maneras extravagantes. Puede ser refinada o tranquila, también. Su pongo que en realidad es solo una cuestión de las palabras que eliges usar, ¿verdad?

¿Cuándo empezaste a escribir y cuáles son tus primeros recuerdos sobre ello? ¿Qué es la escritura para ti? ¿Una necesidad, una pasión...?

Empecé a escribir seriamente al final de mi adolescencia. Descubrí a Celine y sentí que necesitaba expresarme. Sentí una instantánea –aunque no totalmente comprendida- afinidad hacia su visión y su estilo. Antes había leído mucho a los Beat. Me interesa la gente que rompe las barreras que los poderes –los que sean- tratan de reforzar. Mi primer recuerdo de escribir se relaciona con el poeta Michael Ford. Cuando estaba empezando el instituto, con doce o trece años, el viajaba arriba y abajo por California en un esfuerzo para enseñar poesía en las escuelas. “Enseñar” es, probablemente, la palabra equivocada. Digamos, simplemente, que mantenía talleres para los chavales. En aquel tiempo trabajaba o había trabajado con Black Flag y los Minutemen, y también había tenido relación con escritores como Henry Miller o Bukowsky. Recuerdo que pensé que era el tío más “cool” que había conocido jamás. Irradiaba “cool” y hacía que quisieses impresionarlo. Y le gustaba el material guarro... cuanto más guarro, mejor. Simplemente, se descojonaba y continuaba animándote. Así que hay algunas marcas claras en el camino de mi vida. Al final, han creado una pasión y una necesidad, y la idea del trabajo en mi interior. Para explicarlo claramente. Si siento que no he estado escribiendo lo suficiente comienzo a sufrir un terrible sentimiento de culpa.

¿Cuál es la influencia sobre tu trabajo de la ciudad y el medioambiente en el que vives?

San Francisco tiene un papel central en mi trabajo, sin duda. Me considero un escritor urbano. Es lo que estimula mi ojo y mi oído. Necesito una ciudad para escribir. Cualquiera vale. Ahora mismo estoy trabajando en un poema sobre Berlín.

Tu lenguaje es barroco y difícil de traducir. ¿Por qué?

Todo se reduce a esto: Amor por las palabras. Sin el, un escritor está hundido. No eres un escritor en absoluto sin, al menos, un afecto por las palabras.

Poetas y escritores que recomendarías especialmente.

Sin orden. Beckett, Celine, Elizabeth Bishop, Lorca(!), Jack Gilbert (que es mi favorito, actualmente), August Kleinzahler...muchos, muchos más... ah! y
Flannery O'connor.

¿Qué consejos le darías a un jóven escritor?

Amor por las palabras y comprensión de que hay MUCHA mala literatura que atravesar hasta que llegas a algo bueno. Y no tener miedo de estar solo trabajando. Como dijo un tipo una vez : “Lleva 8000 palabras conseguir 800”. También, que escriba cualquier cosa que quiera, se sorprenderá de lo que surge cuando se escribe sin pensar demasiado.

¿Te consideras un escritor americano?

Si y No. Sin embargo, la pregunta es muy buena. Es algo con lo que me he estado enfrentando últimamente en mi escritura. Muchos nuevos poemas que se convertirán en canciones de Enablers, tratan la cuestión. Mencioné un poema antes, sobre Berlín, que se pregunta sobre nacionalidades, culturas e identidades. ¿Lloramos por las mismas cosas? Esa es una pregunta universal, y estoy intentando responderla, como americano y como escritor. Intento separar ambos sin fricciones.

¿Has leído a autores hispanos? Muchos de los escritores anglosajones que entrevisto parecen vivir en un ghetto, y no les importa una mierda cualquier cosa que no esté escrita en inglés.

Lorca es el que me viene a la mente con más viveza. A lo largo de los años también he leido a Fuentes y a Borges, y por supuesto a Gabriel Garcia Marquez... Honestamente, no he leido lo suficiente de ellos. Lo que dices de los guettos es cierto. Tengo en casa una antología de poesía africana, y lo mismo se puede decir sobre ellos. Creo que es una cuestión de gente tratando de “perderse” o distraerse con aquello que leen. No pueden mirar o leer ciertas cosas que podrían levantar un dedo acusador o un espejo. Este problema siempre ha existido en el arte. La pobreza, el crimen y la confusión social son temas controvertidos, cosas a las que los políticos se están refiriendo todo el tiempo. Es el artista el que lo comprende, sin embargo. Vive en ello, es el producto de ello y, por tanto, está demasiado cerca de los problemas en los que la gente no quiere verse envuelta. Los ghettos hacen que la gente se sienta INCÓMODA, y el comfort es algo que nadie quiere trastocar, ¿verdad?

¿Hay alguna carga política en lo que escribes?

La política está en todo. No soy un escritor motivado políticamente, pero, como otras cosas, la política siempre encuentra finalmente un camino para llegar al arte. Si no persigues un mensaje político, sin ninguna duda, él te perseguirá a ti.

ENABLERS (Una vieja entrevista)

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Quizá alguno de vosotros leyese la entrevista en su momento, cuando salió en uno de los números de Kaput en papel. Pero eso debió ser antes de 2006. Ahora escucho que los Enablers finiquitan nuevo álbum y a la espera de ponerle la zarpa encima, recupero una buena cantidad de información. Aquí, reseña de su ya clásico "Output Negative Space" y entrevista con el guitarra Joe Goldring. En el próximo Post, poesía suburbana en acción con otra vieja entrevista a Pete Simonelli, cabeza beat de este engendro de difícil encuadre. Vuelven a Europa de gira. Imprescindibles.//LUIS BOULLOSA

ENABLERS - "Output Negative Space" (Neurot recordings)
Acercarse a un disco de Enablers requiere un esfuerzo, pero es pequeño comparado con la recompensa. Esfuerzo porque su post core anguloso y cortado y su voz recitada conforman una amalgama poco usual, y esfuerzo también porque los textos son de los que hay que descifrar con diccionario a mano aunque tu nivel de inglés sea bueno. Recompensa porque, para los buscadores no de rarezas, sino de emociones -de la misma emoción de siempre reformulada, si se quiere ver así- su segundo disco es un festín. Tensa, dramática, gélida a veces, pero saturada de energía, la música de los de San Francisco tiene su anclaje al tiempo en bandas expresionistas (Jesús Lizard, por poner un ejemplo y no eternizarnos)o minimales (Slint; vale, si, ya se que citar a Slint es casi un deporte nacional) y los recitados del poeta subterráneo Pete Smonelli le dan la puntilla con una mezcla de beat generation, disección despiadada a lo Jim Carrol y costumbrismo siniestro cercano por momentos a Nick Cave, todo ello salmodiado con una voz que parece la del espectro de Jim Morrison. Paisajísticas y otoñales a veces, tendentes a un siniestrismo navajero e iluminado otras, las letras pasean sin perder pulso del romanticismo hojas que se pudren al fondo de la fontana vacía al eléctrico retrato de los barrios más montaraces y afilados. Un escritor ambicioso. Una banda expeditiva. Un proyecto inapelable. Y un directo arrollador. //Dante El Pedante

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ENTREVISTA con JOE GOLDRING


Trabajaste con los Swans. ¿Cómo fue? No tiene pinta de ser algo sencillo.

Creo que es algo sabido que Michael no es un tipo con el que sea fácil trabajar. Pero yo también era joven y bastante cabezota por aquel entonces. Pero me divertí tocando aquella música y te sientes bastante malévolo tocando el bajo con The Swans... aprendí mucho. Siempre es un placer ver a Michael o a Jarboe en estos días.

También estuviste con gente de Neurosis y June of 44. ¿Qué te aportaron y qué les diste tú?

Siempre he disfrutado colaborando con gente. Creo que la música más interesante que he tocado viene de ahí, Con Steve Von Til yo era más que nada un escudero, pero aprendí mucho sobre como usar el espacio en mi modo de tocar. Fue divertido llegar a meter algunas baterías en sus grabaciones, también. Steve tiene una gran ética de trabajo, es bueno estar a su alrededor. He hecho algunos discos con Doug Scharin (June of 44) algunas verdaderas colaboraciones (out in worship)...y otras como ingeniero de sonido o como músico en algúin disco de Him (Banda independiente estadounidense, no confundir con Los espantajos escandinavos). Cuando empecé a trabajar con él hace diez años, fue un verdadero punto de partida musical para mí... realmente me salí del mundo del rock durante un tiempo, que era todfo lo que había hecho hasta el momento. Me encanta trabajar con Doug. Está absolutamente centrado en la música y en cada elemento que pueda extraer de ella. Siempre me ha ido el jazz, desde una edad muy temprana, gracias a mi padre, pero consideraba que estaba más allá de mis habilidades (todavía lo está).Fue genial tener la oportunidad de trabajar con música más improvisada y con time signatures más complicados. Me abrió mucho la mente. Ahora estoy intentando poner en marcha algo con Sean Meadows (June of 44/Lungfish) y con el batería y artista conceptual Jon Brumit... algo más improvisado, creo. Estoy deseando ver que sale de ahí..

¿Cuál es la diferencia entre esas bandas y lo que haces con Enablers?

Creo que Enablers son una verdadera extensión musical y emopcional de todos nosotros. No se trata de la visión de una sola persona como en los Swans o con Steve. Hay mucha fricción y comunicación entre nosotros cuando tocamos. No tratamos de conquistar a nuestro público. Queremos que sea como una conversación con ellos... una colaboración.

¿Cómo definirías tu trabajo de guitarra y el de Kevin?

Hemos estado tocando juntos durante un montón de tiempo, y siempre ha habido una conexión natural... desde el principio. Creo que es uno de los mejores guitarristas que he escuchado jamás y es un honor poder hacer música con él. Está intentando superarse constantemente, trabajando muy duro. Pero no sabría cómo definirlo. Simplemente parece que no hay reglas ni referencias externas cuando estamos componiendo. Le he estado copiando durante años.

¿Es difícil mantener una banda en funcionamiento? ¿Son Enablers un proyecto a largo plazo?

En el pasado tuve problemas al tratar de mantener en funcionamiento algunas bandas. Pero ahora parece que fluye sin problemas... Al principio no teníamos ningún camino predeterminado que quisiésemos seguir. No sabíamos hacia dónde iba la cosa. Todo el mundo da lo mejor de sí, y mioentras podamos producir música honesta, seguiremos.

¿Qué significa el nombre? ¿Para que nos habilitais? (Enablers podría ser traducido como “Habilitadores” o “Los que habilitan para algo”. N del A)

Es un nombre un poco vago, la verdad... tiene muchos significados en inglés, pero hemos descubierto que tiene muy pocas traducciones a otros idiomas. Supongo que es cosa del oyente decidir cómo y para qué ha sido habilitado.

Habeis estado tocando en bandas underground muchos años. ¿Os molesta el hecho de no tener éxito comercial o es algo aceptado desde el principio? ¿Vives de la música?

No, no puedo subsistir económicamente sólo con la música, de hecho, se puede decir que soy más pobre por su causa. Pero no me siento más sabio para hablar de algo sólo porque lleve mucho tiempo en esto... Cuando era más joven quería hacer montañas de dinero con la música. Intenté vivir en el mundo de los grandes sellos. Hice bastante dinero en algún momento, pero odiaba el lado negocial del asunto... muy deshonesto y superficial. Me gusta la música, tocaré, , no importa el qué, así que si tengo que construir cosas para la gente... sea. Siento que es una manera honesta de vivir.

¿Es un buen momento para la música americana no comercial?

Siempre hay buena música bullendo, sólo que ahora es más fácil encontrarla gracias a la tecnología. Por otro lado, América está bien jodida últimamente, así que espero que, por lo menos, produzca algo de buen arte.

¿Hay alguna filosofía detrás de tu trabajo? ¿Es tu música la expresión de una necesidad, un escape o qué?


Tocar es bastante catártico para mí, y un desafío constante para mejorar.. Mantiene mi mente viva o me ayuda a superar una situación difícil. Siempre puedo apoyarme en ello. No hace falta que escriba un Opus o algo así, pero cuando encuentro algo es un gran sentimiento el de poder compartirlo con la gente. Si el público empieza a aburrirse con lo que hago no lo editaré, pero siempre seguiré tocando.

¿Cómo empezaste y decidiste dedicarte a esto?

Mis padres escuchaban muchos tipos distintos de música desde que era un bebé, así que siempre ha estado en mi mente. Empecé a tocar la harmónica a los once años y la música ha sido una compañera desde entonces.

Hay quien define lo que haceis como “spoken word”...

Para mí no es “spoken word” en absoluto... no sabría definirlo.

Tocais con dos guitarras y sin bajo, pero el sonido del bajo sigue ahí, de alguna manera, ¿por qué no usar uno?

Yo y Kevin dejamos de tocar con bajistas hace siete u ocho años, con Touched By a Janitor. Creo que gracias a ello mejoramos. Intentamos hacer el papel del bajo con armonías de guitarra. Es un desafío divertido.

Grabais en directo. ¿Tratais de mantener la intensidad de los conciertos?

Grabar en directo es más difícil, de algún modo, ya que tienes poco margen para adecentar la grabación una vez hecha, pero también nos fuerza a tocar mejor. . Quizá en el futuro grabemos con más pistas, no sé. Lo que hacemos es como documentar una de nuestras actuaciones. En la mezcla tan sólo ponemos las distintas pistas al mismo nivel.

Escuchar vuestra música es como aproximarse a un secreto que nunca logro alcanzar. ¿Por qué estamos tan fascinados con las cosas ocultas, que son al tiempo oscuras y llenas de luz?

Hummmm... suena como si se tratase de la condición humana.

domingo, junio 13, 2010

5 COBRAS (High Energy Gods in their own words)

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Para los interesados, he aquí una entrevista radiofónica con 5 COBRAS en el magnífico programa Asesino del Rock&Roll. Reyes del high energy antipódico en la capital del estado, afiliados al motorhedismo cabezón, la tangana eléctrica y el disturbio porque sí, 5 COBRAS llevan unos años dando caña de la que escasea, finiquitando existencias de whisky, desquiciando a técnicos de sonido y explorando las catacumbas de la música popular. Los que aún no lo hayais pillado podeis encontrar su imprescindible disco de debut Brave New Hole en Radio City Discos o Commercial Records, o bien encargarselo a ellos directamente enviándoles un mensaje a su Myspace. Atienden las preguntas Castro (guitarra y voz) y Cowboy Iscariot (bajo), que según las últimas noticias, ha tenido que abandonar la formación tras involucrarse en una bronca portuaria con tres tailandeses y recibir un disparo en el pie que, desgraciadamente, le afectó al cerebro.

Dios salve al lehendakari y a su puta madre!

jueves, mayo 27, 2010

THE KILL DEVIL HILLS - “Man, You Should Explode” (Bang)

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Grupo de irregulares de Quantrill que en su huida hubiesen terminado en las antípodas, en algún lugar desértico e ignoto. Mercenarios del alma doliente con demasiados puentes quemados a las espaldas y una cualidad innata para evocar el incendio. Autores de canciones contrapeladas como perros sin amo. Manufactureros de hits correosos y vagabundos, perfectos para la carretera y para trasegar bourbon mientras uno espera en el bar la aparición de sus propios fantasmas, que al cabo podrían ser los mismos que los de Brendon Humphries, el comandante de la cuadrilla, esa especie de primo lumpen de Nick Cave con menos libros y más armas de fuego en los estantes. The Kill Devil Hills arrancan su tercer disco con la cortante infección de guitarras de “It´s easy When You Don´t Know How”, dejando clarito que no les quita el sueño tener que enfrentarse a la larga sombra de “The Drought”, su inapelable álbum anterior. Petreos, rocosos, chulescos paladines de una sensibilidad masculina, guerrillera y empecinada, pero sensibilidad al cabo, que es la marca de Humphries como compositor, ejecutan su mezcla de brutalidad y delicadeza con añejo saber estar. Se acercan a lo tradicional sin perder punch y cortan cuellos sin dejar de soltar una lagrimita para el camino. Y cuentan la historia con austera y poética sequedad. Así lo hacen en “I Don´t Think..:”, crepuscular, doliente canción de amor exhibido como un emblema contra las tempestades de la vida; así lo hacen en “When The Wolf Comes”, aguardentoso aullido de superviviente que las ha pasado todas y se pregunta ¿Ahora qué?, y se responde “El amor es más fuerte que los huesos”, y en la no menos impactante “Siam”, dos ejemplos de rock remachado y emocional que para sí querrían un millón de castrados grupos de “americana” en busca de autenticidad. Y así lo hacen. también en “Words From Batman to Robin”, el intento poético más moderno y refinado del disco, cuyo estribillo es puro The Drones. Una influencia que se detecta también en barrabasadas como “Cockfighter“, pelea de gallos en algún lugar a medio camino entre el expresionismo desatado de los de Liddiard y la natural brutalidad de los Rose Tatoo. Añadanse un par de acertadas gotas de hiel aportadas por los compañeros: Joines en la apreciable “Rosalie” y el bataca Gibson en “White lady”, donde vuelve a revisar sus adicciones drogadictas (“Caminamos, de la mano/ hacia abajo, hacia el hoyo,/ y yo bailo toda la noche,/ sólo) en tono lejanamente dylaniano y apoyandose en una voz que es pura cicatriz. Y ahí está. Son “the other kind”, que diría Steve Earle en sus tiempos de fuera de la ley. La última frontera, que no vanguardia. El pueblo bajo una nieve de palabras donde se esconde Jesse James, una botella de whisky en una mano y, en la otra, esa máquina todavía capaz de matar fascistas e idiotas, penas y prejuicios. En nombre de la sagrada, vieja y malgastada libertad.// LUIS BOULLOSA.