Solía cerrar mis sesiones con esa canción del "Live Songs" cuando pinchaba en El Alivio, aquel bar de Malasaña donde conocí a mucha gente interesante y gasté parte de mi juventud. Claro que yo nunca he sido un buen disc-jockey. Demasiado variable y errático, lo mismo ponía "Pat Garret & BIlly The Kid" que "Torture Garden". Soy así. Ahora le han dado a Lenny el Principe de Asturias. Pues vale. No hay nada peor que la concesión de un premio absurdo a alguien que ya no lo necesita porque está consagrado hace tiempo: todos los papagallos comienzan a parlotear en la televisión, la radio y los periódicos y hay que buscar las aportaciones interesantes entre una montaña de basura y tópicos que primero produce risa y después asco. También hace tiempo (creo que 2004), cuando estaba en Murcia y me compré aquel infumable "Dear heather" con el que Cohen certificó su defunción creativa, escribí para una revista un largo, largo artículo sobre su última etapa (de 1988 en adelante). "Zen y el arte del mantenimiento de la erección", se titulaba. Lo releí el otro día y aunque tiene los (mis) lastres habituales de la época, no está del todo mal, visto lo visto, y se ocupa también de su producción literaria. Habla de la muy disfrutable primera novela "El juego Favorito", de la insufrible "Los hermosos vencidos", de su poesía, efectiva y personal, aunque menor, y de las discutibles traducciones de su obra al castellano. Prometo buscarlo, escanearlo y colgarlo aquí pronto, como recordatorio los claroscuros, derivas, heroicidades y crímenes de un genio al que le hace falta otra reverencia oficial tanto como a mí otro disparo en la cabeza. Stay Tuned.//LUIS BOULLOSA.
jueves, junio 02, 2011
PLEASE DON'T PASS ME BY!!!
Solía cerrar mis sesiones con esa canción del "Live Songs" cuando pinchaba en El Alivio, aquel bar de Malasaña donde conocí a mucha gente interesante y gasté parte de mi juventud. Claro que yo nunca he sido un buen disc-jockey. Demasiado variable y errático, lo mismo ponía "Pat Garret & BIlly The Kid" que "Torture Garden". Soy así. Ahora le han dado a Lenny el Principe de Asturias. Pues vale. No hay nada peor que la concesión de un premio absurdo a alguien que ya no lo necesita porque está consagrado hace tiempo: todos los papagallos comienzan a parlotear en la televisión, la radio y los periódicos y hay que buscar las aportaciones interesantes entre una montaña de basura y tópicos que primero produce risa y después asco. También hace tiempo (creo que 2004), cuando estaba en Murcia y me compré aquel infumable "Dear heather" con el que Cohen certificó su defunción creativa, escribí para una revista un largo, largo artículo sobre su última etapa (de 1988 en adelante). "Zen y el arte del mantenimiento de la erección", se titulaba. Lo releí el otro día y aunque tiene los (mis) lastres habituales de la época, no está del todo mal, visto lo visto, y se ocupa también de su producción literaria. Habla de la muy disfrutable primera novela "El juego Favorito", de la insufrible "Los hermosos vencidos", de su poesía, efectiva y personal, aunque menor, y de las discutibles traducciones de su obra al castellano. Prometo buscarlo, escanearlo y colgarlo aquí pronto, como recordatorio los claroscuros, derivas, heroicidades y crímenes de un genio al que le hace falta otra reverencia oficial tanto como a mí otro disparo en la cabeza. Stay Tuned.//LUIS BOULLOSA.
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